Leer Ze Tian Ji (Novela) Capítulo 950 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
La ceremonia de la Selección Celestial era el evento más importante para la raza semihumana, pero las ofrendas y celebraciones que la rodeaban eran increíblemente sencillas, lo cual concordaba perfectamente con su personalidad. La brisa matutina apenas comenzaba a disipar la densa niebla cuando se anunció que las ofrendas y celebraciones habían concluido, dando inicio a la parte verdaderamente importante y más llamativa del proceso. Los procedimientos formales eran igualmente simples. Se dividían en tres secciones. La primera consistía en torneos que se llevaban a cabo en las plataformas de combate para decidir a los nueve candidatos que tendrían derecho a entrar en los Árboles Celestiales. En la segunda parte, los nueve candidatos usarían los troncos de los Árboles Celestiales para viajar a las profundidades subterráneas, donde serían bañados por el Fuego Salvaje y sometidos a la prueba de los espíritus ancestrales. Si más de un candidato lograba superar esta prueba, se celebraría otra ronda de combates hasta que se decidiera el vencedor final, quien sería llamado el Elegido del Cielo.
Un análisis minucioso de este proceso revelaría las buenas intenciones de incontables generaciones de ancestros semihumanos. En aras de la simplicidad, cuando se establecieron las normas de la ceremonia de Selección Celestial, habría sido perfectamente aceptable colocar la prueba de los espíritus ancestrales en la última fase, pero las reglas actuales hacen que la Selección Celestial siga dependiendo, en última instancia, del poder individual. Que la raza semihumana haya logrado sobrevivir en este entorno salvaje y peligroso hasta ahora, e incluso fortalecerse gradualmente, no se debe a que hayan dependido de la protección de sus ancestros ni de la clemencia celestial, sino a su voluntad, que trascendió a los cielos.
Fue basándose en estos conceptos que, a pesar de saber que no tenían ninguna posibilidad de convertirse en el vencedor final, muchos jóvenes expertos de las tribus participaron en la ceremonia de Selección Celestial de hoy.
Varias docenas de plataformas de combate estaban distribuidas en diversos distritos y lugares de reunión tribales dentro de la Ciudad del Emperador Blanco, esperando a que los guerreros se presentaran.
La tribu Carpa, la más justa de la raza semihumana y la más hábil con los números, había enviado a muchos de sus miembros más experimentados para evaluar los resultados. Mientras tanto, tanto la Corte Semihumana como el Consejo de Ancianos habían enviado funcionarios supervisores para registrar los eventos en cada plataforma de combate, con la ventaja añadida de poder formular preguntas en cualquier momento.
Todos los ciudadanos semihumanos de Ciudad del Emperador Blanco ya habían abandonado sus hogares, dirigiéndose hacia las plataformas de combate para presenciar un espectáculo que solo se veía una vez cada siglo.
Las plataformas de combate más concurridas se encontraban en las inmediaciones del Palacio Imperial y el Pabellón de la Guardia Celestial. La multitud era tan densa que incluso una gota de agua tendría dificultades para atravesarla.
Estas plataformas de combate atrajeron tanta atención por ser las más cercanas a la plataforma de observación del Palacio Imperial, lo que facilitó que la Emperatriz y las figuras influyentes del Consejo de Ancianos pudieran observar las luchas que allí se libraban. Entre quienes se atrevían a subir a estas plataformas, naturalmente, no había nadie mediocre. Los competidores eran, sin duda, individuos de gran renombre, como Xiaode.
La multitud se apartó como una marea mientras los ancianos y expertos de la tribu de Xiaode lo escoltaban hasta la plataforma de combate. Durante el trayecto, muchos gritaban animándolo a unirse a su lucha.
Los semihumanos creían que los fuertes merecían respeto, y Xiaode, reconocido públicamente como el más fuerte de la generación intermedia, gozaba de gran renombre a orillas del Río Rojo. Además, su tribu era sumamente poderosa y contaba con numerosos partidarios en la Corte Semihumana y el Consejo de Ancianos. Para muchos plebeyos, incluso si la Emperatriz favorecía en secreto a su sobrino, el vencedor final de la Ceremonia de Selección Celestial sería sin duda Xiaode. Es más, solo alguien como él tenía derecho a casarse con la princesa y a convertirse en el próximo soberano de la raza semihumana.
Xiaode subió al estrado de combate, miró a su oponente y, sin expresión alguna, dijo: "No eres rival para mí".
Su personalidad siempre había sido fría y arrogante, incluso algo insensible y despiadada. Naturalmente, no hablaba con cortesía.
Pero esto seguía siendo una señal de que su personalidad ya había sufrido un gran cambio, ya que antes habría sido demasiado perezoso incluso para hablar con su oponente.
Su oponente era un experto de mediana edad del clan Meng. En otro escenario, quizá habría llegado muy lejos, pero su suerte fue bastante desafortunada. En su primer combate, se enfrentó al legendario Xiaode, por lo que le costaba ocultar cierto pesar y reticencia en su mirada.
Dado que era plenamente consciente de su inferioridad, lo lógico habría sido que se rindiera. Sin embargo, este experto de mediana edad del clan Meng no lo hizo, pues los semihumanos poseían una voluntad de lucha formidable. Valoraban su reputación por encima de todo, incluso de sus propias vidas. Le dijo a Xiaode: “Si todos se retiran por no ser rivales, lamentablemente el señor no encontrará ningún desafío hoy”.
El experto del clan Meng expresó su respeto hacia Xiaode con estas palabras y también dio a conocer su postura.
El indiferente brillo amarillo en los ojos de Xiaode se atenuó ligeramente y una expresión de satisfacción apareció en su rostro. "No eres malo. Usaré todas mis fuerzas."
El experto del clan Meng no se alarmó por estas palabras. Al contrario, se sintió honrado y dijo: “Gracias”.
Xiaode se quitó la capa y la arrojó fuera de la plataforma. Mirando fijamente a su oponente, dijo: "Tú primero".
El primer partido de la ceremonia de Selección Celestial comenzó de esta manera completamente convencional.
Todo lo que hacían los semihumanos era muy sencillo y directo, quizás incluso violento, ya fuera comer o hacer negocios, en batallas políticas o en batallas reales.
Al igual que las incontables batallas que tenían lugar cada día a orillas del río Rojo, las batallas de hoy transcurrieron sin ninguna originalidad.
Colisiones ensordecedoras, explosiones de polvo, temblores de la tierra y aullidos del viento.
El resultado de esta batalla fue igualmente decepcionante. Como era de esperar, Xiaode ganó. Además, cumplió la promesa que había hecho antes del combate, lanzando puñetazos y patadas sin contenerse. Con su mayor ferocidad, solo necesitó tres técnicas para herir gravemente al experto del clan Meng.
La sangre sobre la arena amarilla del campo de batalla era espeluznante. Muchos de los huesos del experto del clan Meng estaban rotos y yacía en el suelo, con los ojos cerrados, su muerte inminente.
Un médico de la Corte de los Semihumanos y varios médicos militares con cajas de medicinas se apresuraron a subir a la plataforma, pero el experto del clan Meng estaba demasiado gravemente herido. Incluso tardaron un tiempo en lograr detener la hemorragia.
En cualquier otro encuentro o celebración, la Iglesia Taoísta de los Páramos Occidentales habría enviado sacerdotes. La técnica de la Luz Sagrada era muy efectiva para heridas como esa y, presumiblemente, habría sido posible salvar la vida del experto del clan Meng. Sin embargo, hoy se celebraba la ceremonia de la Selección Celestial, y el hecho de que la Ortodoxia no hubiera venido a causar problemas ya era un factor importante. Era impensable que enviaran sacerdotes para prestar ayuda.
Al ver que el experto del clan Meng ya no tenía remedio, la multitud que rodeaba la plataforma fue apagando sus vítores y quedó en silencio. Los semihumanos veneraban a los fuertes y les encantaba luchar, por lo que este tipo de escenas eran muy comunes. Sin embargo, al pensar en que este experto del clan Meng, de fuerza excepcional, estaba a punto de morir, la gente no pudo evitar sentir cierta extrañeza.
"Después de curarlo, recuerda decirle que tiene que devolver el dinero utilizado para pagar la medicina."
Xiaode tomó de repente una píldora de color marrón amarillento y se la arrojó al médico de la Corte de los Semihumanos. Tras decir estas palabras con indiferencia, abandonó la plataforma de combate.
El médico de la Corte, un semihumano, miró fijamente la pastilla amarilla, y luego con expresión de incredulidad.
Las personas que estaban alrededor del andén comenzaron a susurrar entre sí y luego gritaron conmocionadas.
"¿Podría ser la espina del árbol amarillo?"
"No puede ser, ¿verdad?"
La Espina del Árbol Amarillo era una píldora elaborada con la savia de un árbol singular de las tierras meridionales habitadas por semihumanos, que poseía las propiedades milagrosas de detener la hemorragia y revivir el alma. Se fabricaron muy pocas, lo que las convertía en objetos extremadamente valiosos.
Aparte del pequeño número de píldoras enviadas cada año al Palacio Imperial y al Consejo de Ancianos, la gran mayoría de las Espinas Amarillas del Árbol estaban en manos del clan Shi.
Como experto criado y apoyado por todo el clan Shi, Xiaode llevaba consigo, naturalmente, la Espina del Árbol Amarillo. Sin embargo, nadie esperaba que, tras herir gravemente al experto del clan Meng, utilizara con tanta generosidad esta valiosa píldora para salvarle la vida.
Mientras observaban a Xiaode descender de la plataforma, la multitud quedó estupefacta. Les pareció que su figura era aún más alta y fuerte de lo que se rumoreaba.
Por muy ardientes que fueran las miradas de quienes lo rodeaban o por muy reverentes que fueran las voces a su alrededor, Xiaode permanecía impasible, su rostro seguía inexpresivo.
Los combates en la plataforma de lucha continuaron y aún faltaba un tiempo para su próximo encuentro. Atravesando la multitud, los expertos de su tribu lo escoltaron hasta su carruaje.
El anciano del clan había estado sentado en el carruaje todo este tiempo.
El anciano del clan miró a Xiaode con una expresión bastante extraña, teñida de alivio, indiferencia y confusión. "Has cambiado mucho en los últimos años".
Xiaode reflexionó en silencio durante un rato y luego dijo: "El cambio se produce porque hay una razón para cambiar".

Continúa leyendo
Ze Tian Ji (Novela)
Capítulo 951
Ze Tian Ji (Novela) Capítulo 950
Estás leyendo el capítulo 950 de Ze Tian Ji (Novela), un novela. Elegir es escoger. Esta es una historia sobre elecciones. Tres mil mundos llenos de dioses y demonios, con un pergamino daoísta en la mano, eres capaz de controlar el universo entero... Al principio de los tiempos, un… Este capítulo tiene publicado el 4 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ze Tian Ji (Novela) tiene 1096 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.