Leer Ze Tian Ji (Novela) Capítulo 737 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Lo inesperado ocurrió porque algún experto, humano o demonio, apareció en el continente.
Estos expertos eran demasiado poderosos, tan excesivamente poderosos que el mundo entero se sorprendió con su aparición, y despreciaban a la raza dragón.
Por ejemplo, el legendario Gran Erudito Demonio Tungus disfrutaba especialmente investigando la sangre de dragón. Durante su larga y monótona vida, incontables dragones perecieron en su laboratorio, que jamás veía la luz del sol pero se bañaba en la luz de la luna todo el año. Su reputación era tan aterradora que los Dragones de Hielo Negro más débiles caían del cielo aterrorizados al oír su nombre. Otro ejemplo fue el anterior maestro de la Espada del Mar de la Montaña, quien antaño libró numerosas batallas entre montañas y mares contra dragones malignos. Se decía que los pepinos de mar recolectados en aquel mar, teñidos de rojo por la sangre, eran particularmente valiosos. También existió el Dragón de Hielo Negro más poderoso de los últimos mil años, quien se hizo amigo del Señor Demonio de la Ciudad de Xuelao, pero finalmente fue transformado por Zhou Dufu en aquella cordillera del Jardín de Zhou.
Y otro ejemplo más fue la persona llamada Su Li.
De vuelta en las aguas termales de las llanuras nevadas, cuando la pequeña Dragona Negra vio a Su Li por primera vez, casi se muere del susto.
Ella podía percibir claramente que esa persona había matado a muchos dragones.
Quienes se atrevían a matar dragones no eran necesariamente feroces, pues aún existía la posibilidad de fracasar. Solo aquellos que lograban matar dragones podían ser considerados poderosos.
Entonces, ¿cómo se podría llamar a una persona como Su Li, alguien que había viajado especialmente al Mar del Sur para comprobar cuán poderosa era realmente la raza dragón y que había matado a innumerables dragones con su espada?
Bueno, siempre había sido una sorpresa difícil de describir, un ejemplo casi demente que no podía comprenderse con el sentido común.
La pequeña Dragona Negra desconocía la identidad de Shang Xingzhou, pero intuía que aquel poderoso taoísta probablemente también sería uno de esos individuos inesperados, por lo que había mencionado intencionadamente aquel asunto del pasado. Aunque la temible reputación de la raza dragón no lograra amedrentar a su oponente, el nombre legendario de Wang Zhice debería inspirarle cierta veneración.
La respuesta de Shang Xingzhou fue muy tranquila e indiferente, desafiando por completo sus expectativas.
“La persona de la que hablan los rumores es muy cruel. Si decías algo inapropiado, te comerías a alguien. Tras desembarcar en el sur, convertiste incontables pueblos y aldeas en ruinas.” La miró con calma, como un anciano que reprende a un niño travieso, y continuó con indiferencia”: Pero cuando te vi en el Mercado de las Flores Heladas, supe que los rumores eran falsos.
El Mercado de las Flores Heladas era un lugar muy recóndito de la capital. Chen Changsheng solo lo conocía porque allí se encontraba el Jardín de Naranjos de Mo Yu. De otro modo, era muy difícil que la gente común lo recordara. Pero ¿por qué la pequeña Dragona Negra sí lo recordaba? Varios siglos atrás, había sido allí donde la capturaron los expertos de la Corte Imperial, donde jadeó sin aliento, exhausta. El pequeño puente estaba cubierto por una fina capa de escarcha. Aquel miserable erudito de apellido Wang cruzó ese puente, dejando huellas como flores en plena floración...
Quizás de ahí provenga el nombre 'Mercado de Flores Frost'.
“¿Nos... conocisteis entonces?” La Dragona Negra miró fijamente a Shang Xingzhou, y la inquietud y el leve temor en su corazón se transformaron en una intensa vigilancia.
"Por supuesto que nos habíamos conocido antes. Las cadenas que Wang Zhice usó para atarte me las prestó yo."
La mirada de Shang Xingzhou se desvió hacia sus pies.
Esas dos cadenas en sus tobillos, que parecían bastante cortas pero en realidad eran increíblemente largas, contrastaban fuertemente con la nieve blanca.
Sus pies descalzos se mantenían firmes sobre el suelo cubierto de nieve como si no pudiera sentir el frío, pero al escuchar las palabras de Shang Xingzhou, comenzó a sentir frío.
Shang Xingzhou continuó: "Esta cadena es un tesoro del Palacio Li. El hermano menor pudo arrancarla de la pared, pero no pudo romperla".
El Dragón Negro y Chen Changsheng intercambiaron miradas sin decir palabra.
Todos decían que el tiempo era lo más fuerte y la historia lo más pesado, y ahora toda esa fuerza residía en las palabras de Shang Xingzhou.
El Anciano de los Secretos Celestiales había fallecido, el Papa había regresado al mar de estrellas, el Señor Demonio había caído al abismo y Wang Zhice se había recluido del mundo. Ya no existía nadie con derecho a hablarle del pasado.
Desde cierto punto de vista, él era historia y tiempo. Simplemente no había escrito su propio nombre hacía tantos años.
"Mis compañeros y camaradas de armas han ido muriendo uno a uno, y todavía queda uno escondido como un fantasma en las montañas, así que ya no puedo seguir ocultándome."
Shang Xingzhou miró a la pareja y sintió cierta tristeza. Como si recordara historias de antaño, dijo con calma: “Porque todos somos Protectores”.
Chen Changsheng comprendió su significado.
Por mucho que conspiraran unos contra otros y por muy crueles que fueran sus planes, nadie podía negar que, desde el principio, el emperador Taizong y sus ministros del Pabellón Lingyan eran soñadores de pura cepa. Habían ofrecido sus vidas y derramado sangre precisamente para acabar con el caos en el mundo, para expulsar a los demonios y para proteger el continente.
Shang Xingzhou no fue simplemente un testigo de esa magnífica generación, sino que formó parte de ella.
Él había sido originalmente uno de esos soñadores. Su nombre no había sido muy conocido, pero había desempeñado un papel crucial. La alianza del emperador Taizu con el entonces papa, el apoyo total del Palacio Li al que finalmente llegó el emperador Taizong en el golpe del Jardín de las Cien Hierbas, y aquellas crueles historias del Pabellón Lingyan probablemente lo involucraron.
Aquellos camaradas y compañeros habían muerto, o habían sido asesinados por él y el emperador Taizong, o se habían marchado. En resumen, tras mil años, solo quedaba él. Y aun siendo el único superviviente, precisamente por ser el único, tuvo que cargar sobre sus hombros el destino y las responsabilidades de sus compañeros.
Quería convertirse en el Protector del continente, cumplir el último deseo del Emperador Taizong, hacer realidad los sueños de sus compañeros:
La humanidad unida, los demonios sometidos, y el mundo en armonía durante diez mil generaciones.
"Nadie puede detenerme."
"Ni nadie debería detenerme."
"Incluyéndote a ti."
Shang Xingzhou le dijo con calma y firmeza a Chen Changsheng.
Chen Changsheng no supo qué decir.
En ese preciso instante, el graznido de una grulla resonó en el cielo nocturno.
Una Grulla Blanca había regresado desde el sur, tras recorrer vastas distancias, y había respondido por él.
...
...
Sopló una ráfaga de viento. Para la gente común podría haber hecho mucho frío, pero para los dos humanos y el dragón que estaban bajo el gran árbol baniano, solo hacía fresco.
La nieve que cubría el lago era removida por el viento, susurrando como las hojas secas que habían sido enterradas hacía mucho tiempo bajo la nieve.
Esta noche sin estrellas no era ni fría ni oscura. Esto se debía a que, sin importar cómo cambiara la corte, las luces de los miles de hogares siempre iluminarían el mundo, tal como lo habían hecho durante incontables años.
La Grulla Blanca transportaba la carta de Xu Yourong que expresaba la postura intrépida del Pico de la Doncella Sagrada.
La señora Mu partió en su carruaje, expresando así la postura de Ciudad del Emperador Blanco.
No hacía falta preguntar por la postura de Mount Li y Mansión del Árbol de la Sabiduría.
En cuanto a la postura crucial de la Ortodoxia, aunque muchos estuvieran dispuestos a apoyar a Shang Xingzhou, ¿quién se atrevería a oponerse abiertamente a Chen Changsheng ante la orden final del Papa?
Tras un silencio algo opresivo, Shang Xingzhou volvió a hablar.
"Cuando te saqué del arroyo por primera vez, dije que tu destino era muy malo."
Miró a Chen Changsheng y dijo: "Ahora parece que estaba equivocado".
El joven taoísta de la aldea de Xining se había convertido en el Papa más joven de la historia.
Su rueda solar se había roto en el útero, lo que originalmente limitó su vida a veinte años. Ahora sus meridianos se habían reconstruido, sus aperturas estelares eran perfectas y el camino de cultivo ante él era llano y sin obstáculos.
Contaba con el apoyo de toda la Ortodoxia, el apoyo de muchas facciones, y también tenía un Protector.
Cualquiera podía ver que su suerte era muy buena y digna de alabanza.
¿Qué sigue?

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Estás leyendo el capítulo 737 de Ze Tian Ji (Novela), un novela. Elegir es escoger. Esta es una historia sobre elecciones. Tres mil mundos llenos de dioses y demonios, con un pergamino daoísta en la mano, eres capaz de controlar el universo entero... Al principio de los tiempos, un… Este capítulo tiene publicado el 13 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ze Tian Ji (Novela) tiene 1186 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.