Leer Ze Tian Ji (Novela) Capítulo 720 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Zhou Tong se detuvo, entrecerrando los ojos.
Aun bajo la tenue luz de las linternas, podía ver con claridad el color de la sangre. La sangre negra era realmente llamativa.
Sintió que el corazón bajo su palma latía cada vez más rápido, haciendo que su mano y su brazo temblaran. Luego le temblaron los hombros, y después todo el cuerpo.
Su rostro palideció de forma anormal, como si hubiera padecido alguna enfermedad grave en ese breve lapso de tiempo.
Había sido envenenado, y con un veneno feroz y muy raro.
Pudo concluir tan rápidamente que se trataba de un veneno muy raro porque el Departamento de Depuración de Funcionarios era el lugar más capacitado en el uso de venenos.
Los venenos que él personalmente vio y utilizó eran más numerosos que los diferentes alimentos que una persona normal consumía en toda su vida.
¿Cuándo lo habían envenenado? La luz tenue de sus ojos entrecerrados parpadeaba sin cesar mientras recordaba el último momento. Aunque no había pistas, dedujo rápidamente quién lo había envenenado y cuándo. No necesitaba pruebas, solo una deducción inversa basada en el tiempo y la comprensión de algunos detalles.
Probablemente su envenenador seguía allí, pero no se dio la vuelta, porque lo que necesitaba priorizar era marcharse.
Sacó una toalla de mano de su manga y se limpió la sangre fétida de los labios, luego siguió caminando hacia adelante, desapareciendo muy rápidamente en la oscuridad.
Al cabo de un rato, un suave sonido surgió de la oscuridad. Las lúgubres linternas de los muros de piedra volvieron a encenderse, iluminando el pálido rostro de Zhexiu, surcado de barro seco.
Se agachó, metió una mano en la sangre fétida, se la acercó a la nariz y la olfateó.
La sangre negra y fétida exudaba un leve olor a pescado sobre aquellos dedos afilados como cuchillas que brillaban con una luz fría.
Quedó muy satisfecho y continuó la persecución siguiendo el rastro de Qi, desapareciendo rápidamente en la oscuridad.
...
...
Los túneles bajo el Departamento de Purga de Funcionarios se extendían como una telaraña y eran extraordinariamente complejos. Además, eran más largos de lo que uno podría imaginar, y conducían directamente a lugares muy distantes. De haber sido posible, en tiempos normales, Zhou Tong habría pasado mucho más tiempo en los túneles, recorriendo numerosos pasadizos y activando multitud de mecanismos, todo para garantizar su absoluta seguridad.
Hoy esto no era posible, porque un potente veneno recorría su cuerpo.
Este veneno era completamente distinto de los que solía usar el Departamento de Purgas. No atacaba específicamente los meridianos, los orificios estelares ni el mar de la conciencia. En cambio, impregnaba los órganos como arena, provocando una sensación áspera y tosca que le hacía pensar en las vastas llanuras del norte.
Este tipo de veneno, tan increíblemente similar a la naturaleza, quizá ni siquiera pudiera tratarse con la técnica de la Luz Sagrada. Sin embargo, muy pocas personas en el mundo poseían su nivel de conocimiento sobre venenos, y él podría considerarse un gran maestro en la materia. Aunque nunca antes hubiera visto este tipo de veneno, sabía cómo combatirlo. Para eliminarlo, solo servía la medicina, y debía ser una medicina a base de hierbas. Incluso en la Prisión de Zhou, tales hierbas serían muy difíciles de conseguir. Por suerte, conocía un lugar adecuadamente equipado para ello, y aún mejor, era el lugar al que tenía previsto ir.
Caminó a través de los túneles fríos, húmedos y larguísimos, dando muchas vueltas. El suelo ya no era plano, sino que ascendía gradualmente. Siguió avanzando hasta el final del túnel. Sus manos se introdujeron con precisión en una abertura de la pared, retirando una matriz. Accionó un interruptor y, entonces, sus manos empujaron hacia adelante, abriendo una puerta y liberándolo de la oscuridad.
Le esperaba una luz solar deslumbrante, y también un rostro en movimiento tan cálido y amable como el sol.
La luz del sol descendía del cielo sobre el patio. Las densas nubes de nieve se habían disipado, dejando al descubierto un cielo azul porcelana. De repente, la cálida luz del sol invernal apareció ante él. El rostro, cálido y expresivo, pertenecía a una hermosa joven.
Al ver la luz del sol y el rostro de la joven, Zhou Tong sintió al instante cómo su cuerpo se calentaba y su mente se calmaba. Además, la preocupación y la ansiedad que se reflejaban en el rostro de la mujer le acaloraron el pecho. Era una emoción completamente distinta del miedo o el odio, y era precisamente la que más le faltaba y más necesitaba en su vida.
La joven le ayudó a salir del túnel y luego lo cerró con gran dificultad, activando una vez más el interruptor.
Este patio no era muy grande ni muy refinado, pero cada detalle, ya fueran los aleros negros, el muro biombo o el borde de bambú verde, rebosaba de la palabra "tranquilidad".
Cuando Zhou Tong diseñó este patio, esto era lo que buscaba. Siempre había creído que solo con tranquilidad un lugar podía transmitir la esencia del hogar.
Este patio era su hogar, su verdadero hogar, el último lugar donde podía descansar serenamente su cuerpo exhausto y su corazón envenenado.
Solo al regresar a este patio su mente pudo finalmente encontrar la verdadera calma, pudo relajarse de verdad.
Para su seguridad y para proteger su secreto, de modo que su tan ansiada tranquilidad no pudiera ser perturbada, Zhou Tong había acondicionado este patio con extrema prudencia.
Nadie conocía este lugar, ni sus subordinados más leales del Departamento de Purga de Funcionarios, Cheng Jun y los otros Ocho Tigres, ni siquiera la Emperatriz Divina.
La única persona que conocía la relación de ese patio con él ya había muerto.
Cada vez que regresaba a este patio y escuchaba los sonidos que llegaban desde el patio vecino, más allá de los manojos de bambú verde, Zhou Tong siempre recordaba algún recuerdo.
En los últimos años, Xue Xingchuan había anhelado que Zhou Tong considerara la Mansión Xue como su verdadero hogar, pero ¿cómo podría ser esto posible? Sin importarle la repugnancia y el malestar que le generarían los sirvientes y sus subordinados en la Mansión Xue, se negó a hacerlo simplemente por su apellido. Puede que su hermano mayor no lo deseara, pero él sí.
...
...
Junto con el Comandante Demonio, Zhou Tong era probablemente la persona a la que más gente deseaba ver muerta. Quizás por eso, lo que más temía era la muerte. Además de este patio, tenía algunos escondites secretos más en la capital. Sin embargo, ninguno de ellos era tan seguro, importante ni cómodo como este.
Sentía esto porque en ese patio vivía una mujer de carácter dulce y conmovedor que, además, le profesaba un profundo amor y respeto. Y lo que es más importante, allí se guardaban muchos objetos valiosos, como varias hierbas extremadamente raras. La mayoría de estas hierbas las había obtenido enviando gente a extraerlas del Jardín de las Cien Hierbas, y otra parte le había sido obsequiada por el Pabellón de los Secretos Celestiales.
Tomó una toalla humeante y se la colocó sobre la cara. Empezó a toser con fuerza, quizá a causa del aire caliente.
Al quitarse la toalla, vio que su superficie estaba salpicada de manchas de sangre negra. Parecían flores dibujadas con tinta, completamente irreales pero a la vez algo horribles.
La mujer estaba muy ansiosa, pero Zhou Tong parecía particularmente tranquilo e indiferente. Le pidió que moliera tinta mientras él, sentado en una silla, cerraba los ojos para calmarse, pero con la expresión de estar saboreando algo.
Sentía en su cuerpo el sabor de aquel veneno feroz que llevaba consigo el sabor de las vastas llanuras.
Al cabo de un rato, abrió los ojos. Con la ayuda de la mujer, caminó hasta una mesa junto a la ventana. Levantó el pincel y escribió con seguridad y soltura, como si practicara la caligrafía.
Los trazos sobre el papel estaban cubiertos de tinta, y la escritura era extremadamente clara. No se trataba de escritura curiosa, sino de una receta de hierbas.
(Nota: Grass script es un tipo de estilo caligráfico).
Qué hierbas usar, cuántos cuencos de agua, cómo cocerlo a fuego lento, qué tipo de fuego, qué tipo de estufa, qué tipo de carbón, qué tipo de agua, cómo filtrar el caldo medicinal, cuándo añadir los cristales... todo estaba escrito con una claridad asombrosa.
La mujer vio su expresión y supo que, por el momento, estaría bien. Tranquilizada, tomó la receta y fue a la cocina a preparar la medicina.
Este tipo de incidentes ya habían ocurrido varias veces, así que tenía cierta experiencia.
No se cometieron errores en cuanto a los tipos y la cantidad de hierbas utilizadas, y calentó la estufa con mucha suavidad.
En cierto momento, una belleza ataviada con ropas palaciegas apareció junto a la estufa. El fuego brillaba sobre su rostro, iluminando su sublime apariencia.
Este palacio era verdaderamente precioso.
De hecho, en los últimos años, había sido considerada la mujer más bella de toda la dinastía Zhou.
La criada preparaba la medicina con expresión serena, separando las hierbas y filtrando sus jugos con gran precisión. Era como si ni siquiera viera a aquella belleza ataviada con ropas palaciegas.
La bella colocó algunas cosas en el frasco de medicinas.
La criada seguía actuando como si no viera nada.
La habitación estaba en silencio; el único sonido era el gorgoteo del caldo en el recipiente de las medicinas.

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Estás leyendo el capítulo 720 de Ze Tian Ji (Novela), un novela. Elegir es escoger. Esta es una historia sobre elecciones. Tres mil mundos llenos de dioses y demonios, con un pergamino daoísta en la mano, eres capaz de controlar el universo entero... Al principio de los tiempos, un… Este capítulo tiene publicado el 11 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ze Tian Ji (Novela) tiene 1186 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.