Leer Ze Tian Ji (Novela) Capítulo 280 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Las cajas eran muy pesadas. En cuanto aparecieron, Chen Changsheng y las dos mujeres comenzaron a descender aún más rápido hacia el fondo del lago.
El asombro se reflejó en los ojos de las dos mujeres. No tenían ni idea de cómo habían aparecido esas cajas ni de lo que contenían.
Las cajas no estaban cerradas con llave, así que, bajo la presión del agua, sus tapas se abrieron, iluminando su contenido con la suave y hermosa luz de aquellas alas. Al mismo tiempo, los objetos dentro de las cajas comenzaron a emitir su propia luz suave y hermosa.
Era una luz blanca casi sagrada, que contenía una cantidad inimaginable de magia, al menos para los humanos.
Si no fuera un momento tan tenso y peligroso, tal vez incluso esas dos mujeres pensarían de la misma manera.
Las cajas contenían plata, y la luz que emitían se llamaba luz de plata. Era incluso más real que la luz de las estrellas, aún más cautivadora y, por lo tanto, más bella.
La plata provenía de diversos lugares. Parte se la habían regalado a Chen Changsheng su maestro y superior antes de que abandonara la aldea de Xining para cubrir sus gastos de viaje y manutención; otra parte se la había dado Luoluo en señal de respeto hacia él como su maestro. También había plata procedente de las generosas donaciones de Tang Treinta y Seis, así como de los generosos obsequios de varios sacerdotes del Palacio Li. Chen Changsheng nunca había contado la cantidad exacta de plata. Simplemente la convertía en lingotes y la llevaba consigo.
Ahora, cuando su vida corría su momento más peligroso, había gastado toda la plata de golpe.
En el espacio formado por esas dos alas de luz, el ímpetu del agua hizo que los taeles plateados se arremolinaran. Como piedras, golpeaban los rostros y los cuerpos de las tres personas.
Sin embargo, esto aún no era suficiente; no bastaba para atravesar esas alas de luz.
Todavía necesitaba más cosas.
De este modo, el sentido espiritual de Chen Changsheng continuó penetrando más profundamente en la empuñadura de la daga.
Lo siguiente que salió fue una Perla Nocturna.
La Perla Nocturna era muy grande y muy redonda, incluso más que las Perlas Nocturnas incrustadas en la Plataforma del Rocío, incluso más que las Perlas Nocturnas que adornaban el techo de la caverna subterránea del Dragón Negro. La Perla Nocturna había sido el primer regalo de Luoluo para él, y se parecía mucho a un gran lavabo. Claro que, para aquellas dos mujeres que habían crecido en la Ciudad de Xuelao, quizá hubieran estado dispuestas a usar la luna sagrada para describir esta extraordinaria Perla Nocturna.
Sin embargo, las dos mujeres no podían comportarse como mujeres comunes, sorprendidas y conmovidas, para luego entrar en fervor. Una razón era que estaban en combate. La otra, que la Perla Nocturna impactó directamente contra el rostro de la demonio. Incluso en el agua, el estruendo se oyó con claridad. Poco después, de la nariz de la demonio comenzó a brotar un chorro de sangre verde.
La demonio estaba furiosa y muy confundida. No tenía ni idea de dónde había salido esa Perla Nocturna, y su impacto era considerable.
Pero esto aún no era suficiente. No bastaba para ayudar a Chen Changsheng a escapar de las limitaciones de esas alas de luz.
Así pues, Chen Changsheng continuó adentrándose en la empuñadura de la espada, sacando objeto tras objeto.
El siguiente plato que apareció... fue la mitad de un cordero asado entero.
La mitad de un cordero asado, del que aún parecía emanar vapor, apareció dentro de esas alas de luz, y luego chocó con el cuerpo de aquella digna mujer.
Era muy obvio que la digna mujer era un poco maniática de la limpieza, así que cuando aquel cordero medio asado y cubierto de aceite la abrazó, casi se volvió loca.
Pero esto aún no era suficiente.
Un pollo asado, dos pollos asados, tres pollos asados... alrededor de una docena de pollos asados, como piedras arrojadas, aparecieron entre esas alas y se estrellaron contra su cuerpo.
Había cola de ciervo asada del condado de Liaobei, pescado asado del condado de Wanzhou, los trece platos picantes de Wenshui, cabezas de pescado dobles al vapor del Mar del Sur...
Con la estimulación constante del sentido espiritual de Chen Changsheng, innumerables trozos de comida aparecieron uno tras otro. En un instante, el espacio entre esas alas de luz se llenó.
Eran trozos de comida que el Dragón Negro le había pedido que preparara cuando abandonaron la capital. En ese momento, el Dragón Negro era solo un alma espiritual dentro de un ruyi de jade, por lo que no podía comer mucho.
De este modo, estos alimentos se habían almacenado extremadamente frescos, muy calientes y picantes, y aún conservaban sus sabores originales.
Dentro de esas alas de luz, el pollo asado alzó el vuelo junto con las alas de pato, la sopa roja se mezcló con los caquis.
Fue una confusión total, un caos absoluto.
Innumerables alimentos y zumos mezclados, produciendo una mezcla repugnante.
¡¿Qué está pasando aquí?!
Esa mujer demoníaca metió la cabeza en un estofado de col de jade Yingou y gritó furiosa, con los ojos reflejando desconcierto.
Lo último que Chen Changsheng sacó fue aquello que más poseía: libros.
Nadie sabía que los tres mil manuscritos del Canon Taoísta ya no estaban en el antiguo templo de la aldea de Xining, sino en manos de Chen Changsheng.
Sacó los tres mil manuscritos del Canon Taoísta para poder usarlos para vencer a los demonios.
¡Boom!
Innumerables libros llenaban aquel espacio creado por las dos alas de luz.
Las dos alas de luz ya no podían permanecer cerradas.
Acompañadas de un grito de sorpresa e incluso de un poco de absurdo, esas dos alas finalmente se separaron.
Los libros y la comida salieron disparados en todas direcciones como potentes flechas, para luego ir disminuyendo gradualmente su velocidad.
Lamentablemente, aunque las alas de luz se habían desprendido, aquellas dos mujeres seguían sujetando con fuerza a Chen Changsheng. Él continuó hundiéndose hacia el fondo del lago.
Esos libros y la comida, la Perla Nocturna y las cajas de plata, todo se hundió con él, creando una escena excepcionalmente extraña.
La Perla Nocturna no estaba lejos de él. Iluminaba las aguas oscuras como la boca del lobo, permitiéndole ver con claridad algunas de las cosas que caían con él.
Esos libros y la comida, la Perla Nocturna y la plata, las diversas hierbas: eran su sustento, sus recuerdos. En otras palabras, eran su vida.
Al ver los objetos, recordó con facilidad aquellos días, hacía más de diez años, en el antiguo templo de la aldea de Xining, donde recitaba los Clásicos Taoístas con su mentor a la orilla del río. Recordó a la niña que trepó el muro desde el Jardín de las Cien Hierbas hasta la Academia Ortodoxa. Mientras se hundía en el fondo del lago, pensó en muchas cosas y en muchas personas.
El rico Tang Treinta y Seis, el pobre Xuanyuan Po, Jin Yulu tomando té junto a la puerta de la Academia Ortodoxa, el Papa, Mei Lisha, maestro, mayor, ¿siguen bien?
Entonces vio una carta y una pequeña baratija, y esto le hizo pensar en la Grulla Blanca.
Mientras seguía hundiéndose, el frío se intensificaba y la muerte se acercaba cada vez más. Su energía vital se debilitaba progresivamente, aunque, a juzgar por sus ojos aún abiertos, parecía muy tranquilo.
Sus ojos eran tan limpios que, incluso en el agua, seguían dando la impresión de un lago claro y límpido, capaz de reflejar los pensamientos más íntimos.
Esa calma y limpieza les provocó a las dos mujeres una inquietud sin precedentes. Era como aquel primer día en que nacieron y aún veían la mirada fría e indiferente de Nanke.
Entre los objetos que se hundían en el fondo del lago con Chen Changsheng, el que más brillaba era, sin duda, la Perla Nocturna. No se percataron de que tras el resplandor de la Perla Nocturna se ocultaba una esfera metálica. Con el suave vaivén del agua, la esfera se posó lentamente en su palma. Instintivamente, juntó los dedos y la sujetó con fuerza.
La tenue y esquiva intención de la espada aún permanecía en las profundidades del lago, como si lo llamara, como si lo instara a abrirse paso hacia la vida. Sin embargo, su sangre casi se había secado, su Qi estaba a punto de extinguirse. Incluso si pudiera percibirla, ¿de qué serviría? Incluso si pudiera sujetar esa bola de metal, no tenía forma de sacar el Paraguas de Papel Amarillo, así que ¿de qué serviría?
De repente, la bola de metal vibró violentamente en su mano y luego comenzó a girar rápidamente.
Con un estruendo, las escamas de la bola de metal se abrieron, y con el choque y el roce del metal, un paraguas se desplegó rápidamente en el agua, salpicando agua en todas direcciones.
¡El paraguas de papel amarillo estaba de nuevo en manos de Chen Changsheng!
Solo entonces se dieron cuenta las dos mujeres, pero ya era demasiado tarde.
El paraguas de papel amarillo comenzó a girar rápidamente, removiendo el agua. El borde aparentemente romo del paraguas causó innumerables heridas profundas y sangrientas en los cuerpos de aquellas dos mujeres.
Con gritos de agonía, las dos mujeres fueron separadas bruscamente por aquella poderosa fuerza.
El agua del fondo del lago se agitó de nuevo, y una vez más pareció hervir. El Paraguas de Papel Amarillo, arrastrando consigo al ya inconsciente Chen Changsheng, se abrió paso a través del lago como un dragón de agua, abriendo un camino. Se precipitó velozmente hacia un lugar a varios li de distancia.
Esa esquiva intención de espada estaba ahí.
El hilo de intención de la espada nunca había estado llamando a Chen Changsheng. ¡Había estado llamando al paraguas!

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Estás leyendo el capítulo 280 de Ze Tian Ji (Novela), un novela. Elegir es escoger. Esta es una historia sobre elecciones. Tres mil mundos llenos de dioses y demonios, con un pergamino daoísta en la mano, eres capaz de controlar el universo entero... Al principio de los tiempos, un… Este capítulo tiene publicado el 29 de julio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ze Tian Ji (Novela) tiene 1186 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.