arrow_back

Leer Verdadero Mundo Marcial (Novela) Capítulo 540 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Mientras Jiang Xiaorou ascendía al altar de hueso divino, una línea roja apareció en el horizonte a lo lejos. Tras ella, nubes rojas que se extendían a lo largo de decenas de miles de kilómetros se abalanzaron sobre la zona, tiñendo de rojo sangre el cielo sobre las vastas tierras. Mientras las nubes rojas se cernían bajas, parecía que la sangre pegajosa iba a empezar a derramarse hacia el suelo en cualquier momento. En las vastas tierras del Desierto Divino, había una mujer de una belleza sin parangón, propia de su generación. Observaba la escena desde lejos. El aspecto de esta mujer era algo similar al de Jiang Xiaorou. Carecía del aire infantil de Jiang Xiaorou, pero lo había sustituido por madurez y encanto. Ella observaba atentamente cada movimiento y expresión de Jiang Xiaorou. Le resultaba imposible encontrar la calma. A lo largo de los incontables años, la raza Desolada siempre había cargado con una misión propia. Sin embargo, su linaje se había debilitado paulatinamente desde tiempos ancestrales. Ahora, el poder que poseían no era mucho comparado con el pasado. El Rey Desolado de cada generación necesitaba obtener el reconocimiento del altar de hueso divino, lo que permitiría que su antiguo linaje despertara en el altar. Sin embargo, no todos los Reyes Desolados de cada generación alcanzarían el éxito. Hubo casos en la historia de la raza Desolada en los que algunos Reyes Desolados no lograron estar a la altura de las circunstancias. Además, incluso si el linaje despertaba, existían etapas iniciales, etapas profundas y un despertar perfecto. Había diversos grados de despertar, con diferencias drásticas entre ellos. Con el paso del tiempo, pocos de los Reyes Desolados de los últimos millones de años habían logrado despertar su antiguo linaje a niveles profundos. Quizás se debiera a que el altar divino de huesos había perdido su energía. La mujer, de una belleza sin parangón, había despertado las profundas raíces de su antiguo linaje hacía miles de años. Cuando lideró a la raza Desolada, no solo era poderosa, sino también de mente abierta y receptiva. Era una buena líder. Sin embargo, hace dos décadas, un incidente le provocó heridas graves. Como consecuencia, su linaje se debilitó. Aunque seguía siendo poderosa, el debilitamiento de su linaje le dificultaba avivar el Espíritu Sagrado de la raza Desolada. Y esto era de vital importancia para dicha raza. En este mundo turbulento, la herencia de su raza Desolada podría ser destruida de la noche a la mañana si carecieran del Espíritu Sagrado de la raza Desolada. Que Jiang Xiaorou se subiera al altar de hueso divino para intentar despertar su linaje antes de cumplir los veinte años era algo nunca visto en millones de años. Como Jiang Xiaorou era demasiado joven, le resultaría casi imposible completar el ritual. Sin embargo, tenía que hacerlo, porque... ya no les quedaba tiempo. “Reina, ¿qué le preocupa?” Junto a la mujer, un joven de azul habló con respeto. Este joven fue quien condujo a su ejército a la Ciudad Divina Tai Ah, y también quien salvó a Yi Yun, el Pastorcito. La mujer asintió levemente y suspiró: “Preocupada... y con el corazón destrozado. Rou'er se separó de mí a una edad temprana. Creció sola en el Desierto de las Nubes, soportando las penurias de los mortales. No fue fácil reunirnos, pero no pude demostrarle mucho amor. En cambio, debo hacerla caminar hasta el altar de hueso divino, para que cargue sobre sus hombros la misión de nuestra raza Desolada...” “El cuerpo de Rou'er es especial. Aunque es joven, es posible que obtenga el reconocimiento del Espíritu Sagrado y se convierta en una verdadera Reina Desolada... Sin embargo... el dolor en su corazón me impide sentirme tranquilo.” Al oír las palabras de la mujer, el Pastorcito vaciló un instante. Tras sopesar sus palabras, dijo: “Reina, permítame a Qing Kui atreverse a hacer una declaración audaz. Ese joven llamado Yi Yun ha permanecido constantemente en la mente del Sucesor... Debido a su separación, el Sucesor rara vez sonríe...” “Yi Yun…” La mujer jadeó, pero negó lentamente con la cabeza”. En los últimos años, también he podido observar algunas de sus acciones. Si fuera una persona común, no habría problema en traerlo aquí para que se reúna con Rou'er. Sin embargo, este muchacho no es una persona común. No podemos esperar que permanezca en la raza Desolada de forma tranquila y sin problemas. Además, en el futuro, seguramente provocará problemas. Tengo el presentimiento de que si Rou'er se involucra demasiado con él, atraerá una plaga. “En aquel entonces, estaba empeñada en viajar sola, lo que me causó sufrimiento. Esto también me preocupa. Hay cosas difíciles de evitar, incluso si uno decide activamente evitarlas...” Mientras hablaba, la mujer dejó escapar un leve suspiro. En ese preciso instante, Jiang Xiaorou ya había llegado a la cima del altar de huesos divinos. Alzó el bastón de hueso del Tótem con las manos. Sus anchas mangas cayeron, dejando al descubierto el brazo de porcelana blanca de Jiang Xiaorou. Resaltaba con fuerza contra las nubes rojas que cubrían el cielo. Wu Wu... Comenzó a soplar un viento violento. El largo cabello y la túnica roja de Jiang Xiaorou ondeaban al viento. Un aura vasta, desoladora y gélida se extendió por las tierras casi al instante. Todas las bestias desoladas comenzaron a temblar cuando el aura las envolvió. Parecieron presentir algo, pues alzaron la cabeza y miraron hacia el altar divino de huesos. El sonido del viento se hizo más fuerte e intenso, ¡hasta el punto de sonar como un trueno! Las nubes rojas se arremolinaban con el viento, como una marejada ciclónica. En medio de los violentos vientos, la capa que cubría a la joven, que permanecía sola en lo alto del altar, ondeaba. Su bastón apuntaba al cielo, como si ordenara al viento que la llevara volando hasta las nubes. ¡Zumbido, zumbido, zumbido! Las interminables nubes rojas que se extendían a lo largo de decenas de miles de kilómetros comenzaron a congregarse hacia el altar de hueso divino por orden de Jiang Xiaorou. Un gigantesco remolino rojo se formó en las nubes al concentrarse en su interior el inmenso Poder de los Desolados. ¡Formó un violento mar de energía! En ese instante, la expresión de Jiang Xiaorou era solemne. Su sangre parecía hervir ante una antigua señal. Los tres puntos de cinabrio en su frente comenzaron a brillar. En lo alto, las nubes rojas convergieron y empezaron a descender en espiral hacia ella. Desde lejos, parecía un enorme embudo en el cielo. Jiang Xiaorou comenzó a cantar las antiguas escrituras de la raza Desolada. Las sílabas de las escrituras se condensaron en brillantes amuletos textuales de color rojo. Estos giraban a su alrededor. El tótem del bastón de hueso que sostenía en sus manos también pareció cobrar vida. Finalmente, las nubes rojas del cielo se abalanzaron sobre el esbelto cuerpo de Jiang Xiaorou. Su bella pero menuda figura quedó envuelta en un mar de sangre. El aura gélida y sombría que inundaba el cielo y la tierra también se transformó, siendo reemplazada por una atmósfera terrible. Las bestias desoladas que rodeaban el altar de huesos divinos no pudieron evitar bajar sus cuerpos ya postrados. Parecían aterrorizadas por aquel inmenso poder. Las nubes rojas se volvieron cada vez más turbulentas. En contraste, la figura de Jiang Xiaorou era débil y esbelta como una pluma. A pesar de estar envuelto en cantidades infinitas de Poder de los Desolados, los ojos de Jiang Xiaorou permanecieron muy tranquilos. En ese momento, no pensaba ni en la raza Desolada ni en el antiguo linaje que corría por sus venas y que estaba a punto de despertar. Recordaba fragmentos de su pasado. Antes, en el Desierto de las Nubes, había vivido como una muchacha pobre. Trabajaba duro a diario, incluso hasta altas horas de la noche. Aun así, tenía que preocuparse por la comida. Aquellos tiempos difíciles eran completamente insoportables. Sin embargo, al recordarlos, sentía una pequeña chispa de felicidad... En aquel entonces, Yi Yun lo era todo para ella. Era el sustento espiritual que le permitía seguir viviendo. Se alegró mucho por Yi Yun cuando creció. Se llenó de alegría cuando Yi Yun se convirtió en miembro de Jin Long Wei. Ella creía que viviría una vida dichosa pero ordinaria mientras veía a su hermano menor triunfar. Aunque deseaba apoyarlo en silencio, el destino le tenía reservadas muchas sorpresas. Llegó un día en que se encontró ante un altar divino, rodeada de interminables hordas de bestias salvajes, con una misión que le resultaba tan lejana y desconocida... Había alcanzado un estatus supremo, pero eso no era lo que deseaba. Ahora, de pie sobre el altar, lo único que podía sentir era una indescriptible sensación de soledad...
Verdadero Mundo Marcial (Novela)

Continúa leyendo

Verdadero Mundo Marcial (Novela)

Capítulo 541

Siguiente Capítulo ›

Verdadero Mundo Marcial (Novela) Capítulo 540

Estás leyendo el capítulo 540 de Verdadero Mundo Marcial (Novela), un novela. Con ayuda de los expertos más poderosos de 33 mundos, el emperador humano Lin Min se enfrentó en una batalla final contra el Rey Demonio Abisal. La batalla acabó con el emperador humano destruyendo el mundo abismal y… Este capítulo tiene publicado el 13 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Verdadero Mundo Marcial (Novela) tiene 1711 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.