Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 320 online gratis en español
* PALABRAS DEL AUTOR: MUCHAS GRACIAS A JORMUNGR POR RECLAMAR LOS CAPITULOS PARA EL DIA DE HOY, LAMENTABLEMENTE NO TENEMOS LA CANTIDAD DE CAPITULOS QUE USTED RECLAMO, POR EL MOMENTO SOLO SE SUBIRA HASTA EL CAPITULO 320, Y LUEGO SE CONTINUARA SUBIENDO LOS DEMAS, MUCHAS GRACIAS A TODOS POR SU APOYO, DENLE ME GUSTA, Y COMENTEN QUE LES PARECE LA NOVELA.
El cuerpo físico de los cultivadores, era muy difícil de cultivar.
Podía llevar toda una vida, pero eran un arma mejor que cualquier tesoro.
Había muy pocos cultivadores que dedicaban su vida a cultivar su cuerpo físico.
A la vez, que había muy pocos que conseguían algún logro.
En esta era, no había nadie en la raza humana que había cultivado un cuerpo físico de la Ascensión Mundial como Adrián lo había hecho.
Lo primero que sintió no fue su cuerpo, si no su conexión con el cielo.
Era una forma tan diferente, pero sabía que no podía interactuar todavía, usar sus leyes.
Pero, su cuerpo era diferente, por alguna razón ahora podía…...verlas.
Ahora Adrián estaba seguro de que no perdería contra Seiji aunque quisiera.
Aunque también sabía que no duraría mucho en esa forma.
Por lo que podía sentir, quizás solo podría mantener tal fusión por una hora al día, y quizás usarlo solo una vez cada mes, era una recuperación muy larga.
Era su presentimiento, así que podría considerarse como una de sus cartas de triunfo.
“¡Bien, comencemos!”
Dijo Adrián hacia Mei.
En ese momento que Mei se mantenía con su rostro asustada.
Adrián dio solo un paso.
Tal paso desencadeno una tormenta a su alrededor.
Cuando se dio cuenta, ya estaba al lado de Mei Motzu.
“¡Es muy veloz!”
Mei dio varios pasos hacia atrás, ni siquiera podía verlo.
Adrián aun se estaba acostumbrado a su nuevo cuerpo.
Nunca pensó que tuviera una velocidad tan asombrosa.
“Para alcanzar esa velocidad, necesita una fuerza muy cercana a los seres de la Ascensión Mundial con dos mundos ilusorios” – Al lado del Rey Motzu, su mano derecha analizo rápidamente la nueva fuerza de Adrián, a la vez que su velocidad.
Al escuchar esas palabras.
Todos entendían el significado, Adrián era tan fuerte como un ser con dos mundos Ilusorios.
Pero eso era solo su cuerpo físico.
“¡Crees que me daré por vencida tan fácilmente!” – Grito Mei.
Mientras sus ramificaciones se extendían como manos hacia todos lados.
Tres tipos de elementos se alzaron vorazmente, Agua, Rayos y hielo.
Tres manos gigantescas se formaron con tres elementos.
Tales manos cayeron con una fuerza capaz de matar fácilmente a seres del Vacío Mundial.
Adrián no se movió.
Primero el agua cayo con una presión capaz de hacer explotar cuerpos enteros, los rayos descendieron sobre el como una tormenta, y por último el hielo congelo a todo ser viviente.
Eran tres elementos que se fusionaron en un instante.
Si hubiera luchado normalmente, no hubiera podido resistir tales golpes.
Pero esta vez.
“¡Cortar!”
Su espada de madera azul se manifestó.
Esta vez su comprensión rozaba el límite del 92%, estaba en un estado casi real.
Por lo cual su manifestación.
Fue como la aparición de una estrella, brillo con su luz azul. Pero esta vez su brillo era cegador.
Adrián la blandió con la fuerza de la Ascensión Mundial.
Un corte de brillo azul apareció como una ola, rompió el suelo, corto el espacio, cayó sobre las tres manos gigantescas de elementos pasando por encima de ellas haciéndolos pedazos.
Cuando Mei Motzu se dio cuenta de su error.
Fue muy tarde.
“¡Uso mi tesoro antiguo, vuelta a la vida!”
En ese momento, la ola lo alcanzo, el corte paso sobre ella decenas de miles de veces.
El corte, la corto centímetro a centímetro, milímetro a milímetro.
Tantas veces, en tantas ocasiones, que parecía querer cortar su existencia misma.
La convirtió en una mancha de sangre la cual cayó al suelo.
Toda la sala solo miro en silencio.
Pero fue en ese momento, que, de su sangre, la cabeza de un esqueleto se manifestó.
Este esqueleto envuelto en negrura, y con un aura de muerte.
Se reía espantosamente.
De su boca, poco a poco un cuerpo salió.
Un cuerpo desnudo de una belleza se manifestó, era Mei Motzu, quien había vuelto a la vida.
Pero dio varios pasos hacia atrás.
“¡Yo me rindo…!” – Dijo mientras se inclinaba.
Su cuerpo desnudo al aire no le importaba, solo temía por su vida.
Adrián solo asintió.
Mientras deshacía la fusión.
Era una gran carga para su cuerpo tener tanto poder sin controlarlo.
Por lo cual cuando se separó, y sus dos entidades volvieron a descansar en su Dantian, Adrián soltó sangre al piso.
En ese momento Bai Guoer y Misa se acercaron a ayudarle.
Adrián estaba pálido, pero eran heridas menores.
El Rey Motzu solo asintió hacia Adrián.
“A partir de ahora, la Guerra comenzara en una semana, la familia Motzu comenzara dando el primer golpe, todos deberán prepararse para la victoria, o la extinción total” – Dijo su mano derecha, hacia Adrián y toda la familia Motzu.
Adrián asintió.
Al igual que toda la familia Motzu.
Una vez dada su orden.
El Rey se retiró.
Toda la familia Motzu lo hizo igual.
Aunque hubo muchos familiares que se acercaron hacia Jina, por felicitarle por haber reclutado a tan esplendido familiar.
Como ahora Adrián era el renombrado General Supremo quien comandaría las tropas de la Décima Gracia.
El nombre de Jina empezó a sonar dentro de la esfera de toda la familia Motzu.
Con la aprobación de muchos familiares, acabaría algún día ganando su lugar dentro de la Familia, siempre y cuando su cultivo se lo respalde.
Viendo que todo estaba resuelto, Adrián miro a su alrededor.
Estaba muy cansado, usar tanto poder, era muy complicado.
Al ver a su alrededor.
Se dio cuenta el primero había desaparecido, quizás sus heridas eran severas por lo cual había salido del noveno arcoíris.
“¿¡Hermano estas bien!?”
“¿Eh?”
Apenas pudo reaccionar, Bai Guoer se le abalanzo encima, preocupada por su estado.
Adrián le acaricio la cabeza, mientras asentía felizmente.
Misa también se acercó con lágrimas en sus ojos.
“Qué bueno que estes bien hermano Adrian”
Era un momento lleno de felicidad.
A la vez que armonioso.
Adrián no se dio cuenta.
Que el Rey Motzu le dio una última mirada antes de salir de la sala.
Los pasos del Rey eran suaves, apenas perceptible al oído humano, si no fuera porque su figura estaba presente, nadie podría verlo.
Sus ojos verdes eran lo único que se podía mirar de su rostro.
Mientras caminaba.
Su mano derecha lo acompañaba.
“Todos los preparativos están listos, se movilizará a un millón de discípulos a la frontera de la segunda y tercera familia sagrada”
“El Tesoro Celestial de nivel Medio, el ojo de la Araña Divina está a su máxima capacidad, el Antepasado Moj también está listo para enredar al Segundo Rey de los Necrófagos”
“Los dos ancianos del cielo, ya han sido promovidos a comandantes, se le ha dado a cada uno tesoro celestial de nivel bajo y diez gotas de su sangre, mientras esperan dentro de sus mundos, los dos mundos se movilizarán, uno hacia la primera familia, y el otro hacia la cuarta familia suprema”
“De los doscientos ancianos que habitaban el Octavo Arcoíris, treinta han desertado y regresado a sus respectivas sectas, veinte han muerto en meditación aislada, pero ciento cincuenta están listas para seguir sus órdenes”
“La tumba sagrada de los Antiguos Ancestros ha sido abierta, diez de los veinte ancestros han decidido ayudar en momento decisivos”
“Se abrirá la bóveda de la tesorería, y se repartirá un millón de tesoros, entre ellos armas y armaduras, también se abrirá una tienda digital en las fichas de cada discípulo para la obtención de puntos por cada necrófago que maten, esperamos que más cultivadores se unan con esta iniciativa”
La mano derecha siguió explicando cada uno de los preparativos que se tenían listos para esta guerra.
En el camino, en este pasillo largo.
Antes de que terminara de pasar.
De pronto una figura apareció delante del Rey, una figura lo esperaba al final.
Era un anciano con un traje elegante, y un gorro negro, el cual sujetaba un bastón con sus manos, su pelo y barba negra, lo hacían ver algo curioso.
“Te hablas a ti mismo, en una doble realidad, mientras te ocultas al mundo, la cicatrización de esa herida aún sigue presente, y por lo que veo sigues con dolor”
Fue lo que dijo el anciano.
El Rey Motzu se detuvo, al igual que su mano derecha.
Sus ojos verdes, bajaron su mirada, y su cuerpo se inclinó.
“Maestro Gu” – La voz que salía de su boca, seguía siendo rasposa como si estuvieran cortando hierro.
“Tú, te has vuelto un alter ego muy servicial, bien ¿Cuál de los dos es el principal?”
El ser con ojos de color verde esmeralda se había inclinado, pero no a quien era llamado mano derecha.
Esta mano derecha no lo hizo, y siguió mirando al anciano con una sonrisa.
“Espero que mi maestro me disculpe, solo son preparativos y medidas que estoy tomando, en caso de que mi mente principal colapse”
Hablo la mano derecha, mientras esta se desvanecía, toda la carne y huesos, se unieron hacia el cuerpo que estaba inclinado.
Cuando se unieron, sus ojos verdes brillaron, y cambiaron, ya no eran solo dos pares de ojos, aparecieron un total de cien mil, por todo lado en su cara, en lo que debía ser su cabello, en su cuello.
“La separación era inminente, mi cuerpo recibió hace mucho el castigo del cielo, mi conciencia se ha fragmentado a tal punto, que a veces no recuerdo quien soy realmente, al igual que todos los Reyes de la familia Motzu, pero yo no morí, y no planeo hacerlo esta vez planeo superar ese umbral, y superar el pecado Celestial”
Estos ojos que brillaban como la esmeralda, se hicieron más fuertes.
El viejo Boticario Gu miro a este discípulo, realmente ya no lo entendía, ni tampoco deseaba hacerlo.
Si uno miraba el rostro del Rey Motzu se asustaría, porque no había piel ahí, solo un montón de fragmentos de rostros que se habían unido a un cuerpo de carne.
“Con el permiso del Maestro, me marcho” – Su voz siguió sonando como el fierro más viejo y oxidado que existiera.
Pero había algo que había cambiado.
Y eso era la determinación.
Para lograr lo que se había planeado tenía una determinación tan monstruosa, que podría aplastar montañas enteras.
“Una vez que esto concluya, me llevare a mi nuevo discípulo fuera de estas tierras, incluso si él está en tus planes, solo lo dejare que lo uses en esta ocasión”
Diciendo tales palabras, el Boticario Gu se retiró.
El Rey Motzu asintió.
Mientras se desvanecía en la oscuridad de su palacio.
Después de que la familia Motzu se fuera de la sala de audiencias.
Adrián no regreso hacia la base.
En cambio, fue llevado por su hermana y Misa hacia su nuevo lugar de residencia.
Antes de irse, le envio un mensaje a Xu Wudao, Su Ming, y a Jazmín para decirles que había sido nombrado como General Supremo.
No quería causar preocupaciones.
El nuevo hogar de su hermana y Misa se encontraba en el noveno Arcoíris.
Este lugar era inmenso, por lo cual cada rama familiar tenia su propio clan repartido por todo el arcoíris.
El noveno arcoíris era tan inmenso que abarcaba toda la región.
Aunque no podía verse, gracias a los poderes del Rey Motzu.
Jina estaba separado del Clan de su familia.
Al querer formar su propia fuerza, se había vuelto independiente.
Era algo que la familia Motzu alentaba a sus jóvenes.
Al igual que Jina, Mei Motzu también había formado una fuerza imparable en el séptimo arcoíris.
Sin embargo, Mei Motzu había perdido contra uno de los familiares de Jina.
Por lo cual, Jina había obtenido mucho mas estatus que su hermana mayor.
Adrián solo suspiro, no le gustaba las peleas familiares, tampoco los entendía, y también, si algún día formara una familia, no quisiera que se estuvieran peleando por el poder.
Era algo que lo hacia suspirar.
Cuando llegaron a la residencia de Misa y Bai Guoer ya era algo de noche.
Cuando Adrián vio la casa que les había dado Jina, sí que se sorprendió.
Era una mansión gigantesca.
Tan grande como la base de operación de Xu Wudao.
O incluso más.
“Este es nuestro hogar hermano”
Dijo Bai Guoer con una sonrisa.
Adrián solo asintió.
Cuando bajo al suelo.
Vio dos filas apiladas a cada lado de sirvientes.
No eran sirvientes normales.
Muchos de ellos estaban en el establecimiento de la Fundación.
Incluso sintió un ser de la formación del Núcleo entre ellos.
Seres que fácilmente podían fundar una secta en las partes bajas del continente, estaban aquí, inclinándose humildemente.
Bai Guoer no se acostumbraba aun a tal trato, para Misa era un poco mas normal.
Jina solo alzo su mano para que todos levantaran su cabeza.
Cuando todos levantaron su cabeza.
Una anciana de pelo blanco, y con arrugas por todo su rostro, se mostro caminando desde la puerta de la mansión.
Adrián recordó muy bien a tal anciana, era la protectora de Jina.
A la vez que un ser de la Ascensión Mundial.
Por lo visto, era un ser con dos Ascensiones Mundiales.
“Le doy la bienvenida señorita Jina, y también a sus familiares”
Dijo con gran respeto la anciana.
Adrián solo suspiro, aunque tenía emociones encontradas, aun no tenia la fuerza para enfrentarse a ella.
No quería forzar mucho a lo antiguo y a lo Divino, quienes estaban aun con lesiones internas, les faltaba un poco para recuperarse por completo, pero ese proceso tomaría algunos días.
Jina asintió mientras, todos pasaban hacia las inmediaciones de la mansión.
Adrián solo vio un momento a la Anciana, y la Anciana también lo miro.
Ambos tenían un asunto que resolver.
Pero aún no era el momento.
La Anciana nunca bajo su mirada.
Pero su mano temblaba por alguna razón.
“Ese niño ya se ha vuelto una amenaza, solo por sus ojos puedo verlo, tiene la fuerza para derrotarme” – Dijo la Anciana con un poco de miedo.
Nunca había visto a un genio crecer de tal manera.
Tenía que arreglar las cosas pronto, o si no, tarde o temprano, ese niño podría aplastarlo con solo mover su dedo.

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UN ETERNO FINAL (Novela)
Capítulo 321
UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 320
Estás leyendo el capítulo 320 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 20 de agosto de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.