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Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 316 online gratis en español

En el noveno arcoíris. El Rey Motzu miraba todos estos sucesos, pero no los detuvo. Su mano derecha fue quien frunció el ceño. “El Antepasado Moj realmente acogió a un discípulo, pero lo que le heredo, no fueron sus técnicas de cultivo, si no el Ojo Divino del Destino, esto es muy peligroso, aunque esos dos niños también usen poderes Divinos, no se comparan con el ojo del Destino, además, están dentro del mundo de la Araña Divina” Era una situación peligrosa, estaban dentro del mundo que alguna vez fue parte de la Araña Divina. Además, Seiji controlaba un ojo del Destino, por lo cual, en ese mundo era casi invencible. El Rey Motzu solo cruzo los brazos. “Es peligroso, pero no mortal, si el Antepasado Moj realmente quisiera matarlos lo habría hecho en un instante, al igual que para los dos, para su discípulo también es una prueba, el poder del Destino de la Araña Divina, es muy peligroso, si su discípulo lo domina entonces, no habrá ningún problema, si se deja controlar por la araña divina, entonces su discípulo será encerrado en ese lugar para siempre” “Es una apuesta” Cuando su mano derecha escucho esto, trago saliva, nunca pudo ver la verdad, pero su Rey pudo desenmascarar toda la verdad con solo ver un poco la pantalla delante suyo. Era una prueba para ambos grupos. De esta prueba saldría un vencedor, y se convertiría en General Supremo. Sea cual sea el resultado, el Rey Motzu solo podía esperar. Dentro de la Dimensión. En el mundo de la Araña del Destino Divino. Adrián y el primer discípulo observaron a Seiji. Quien desprendía un aura divina brutal. “¡Siempre me parece curioso que basura como ustedes quieran matarme!” – Hablo el primer discípulo. Mientras la espada Divina del Dios del Rayo se manifestaba en su mano. Su fuerza aumento exponencialmente. “¡Sabes, si no fuera por el trato que hicimos, ya te hubiera atacado! ¡Pero ahora solo quiero acabar con ese pedazo de basura para seguir con nuestro enfrentamiento!” Los rayos empezaron a bailar a su alrededor. Adrián suspiro, al menos el trato seguía vigente. De su cuerpo empezaron a salir miles de hilos de sentido divino. Quinientos mil en total, los cuales le dieron la forma de la cabeza de la cabeza del Bebe Divino. El cual empezó a gritar descontroladamente. Seiji solo se rio ante tal intento desesperado de resistir. “¡Ya su destino ha sido descrito!” Con eso dicho movió su espada hacia el aire. En ese momento cientos de miles de hilos empezaron a aparecer de forma etérea. Cientos de miles aparecieron en un instante. Seiji cerro su mano. Provocando que estos hilos se cerraran sobre el primero y Adrián. “¡Ni una mierda nos vas a encerrar!” – Grito. Sintió la fuerza de los hilos. Por lo cual piso fuerte el piso. Los rayos empezaron a converger por todo su cuerpo. “¡Estaba guardando esto, pero algo me dice que moriré si no saco una carta bajo la manga!” Los rayos en sus ojos convergieron por todo su cuerpo. Su fuerza empezó a elevarse. “¡Octava transformación del Antepasado de la humanidad!” El cuerpo del primer discípulo se lleno de rayos hasta la medula. En un instante, su cuerpo creció de manera sorprendente, envuelto en miles de millones de rayos. Un cuerpo formado de rayos tan sorprendente, que alcanzo una altura de… ¡120 metros! El aura del Quinto Vacío Mundial se exudaba por todo su cuerpo, mientras sus Almas Nacientes rugían en todo su interior. “¡Espada Divina, corta el cielo!” – La espada Divina del Dios del Rayo aparecieron en sus manos. Inmediatamente, la blandió hacia el cielo, hacia los miles de hilos del Destino que Seiji creo. Un corte bastaba para corta el cielo. Un corte, corto el destino. Traspaso miles de hilos hasta llegar a donde Seiji. Quien no se movió de aquel lugar. “¡No es suficiente! ¡El Destino ya está escrito!” Cuando hablo, su ojo en la frente brillo alocadamente. En un instante. El corte que iba hacia Seiji se detuvo. En su mano, de pronto apareció una figura. Esa figura fue la del primero. En otro instante. Ambos cambiaron de lugar. Seiji cambio su destino por el del primero. El primero apareció en el lugar de Seiji, y Seiji apareció al lado de Adrián. Cuando apenas se dio cuenta, el primero recibió su corte de golpe. “¡Buagh….!” El primero salió volando con su enorme cuerpo hacia las montañas del valle. “El Destino ya está escrito, por lo cual ustedes dos perderán” Dijo Seiji al lado de Adrián. Adrián entendió que no seria una batalla fácil. Ese corte iba con una fuerza tremenda. Incluso Adrián tendría dificultades para detenerlo, pero Seiji solo movió su mano, y el Destino fue cambiado. Esto ya no era solo una técnica Divina, esto ya era usar las leyes. “Quieren seguir atacando, hermano Adrian” Seiji le dio una mirada a Adrián. Con esos tres ojos en su cara, se veía como un ser sobrenatural mas que un cultivador. Pero no era tiempo de reflexionar en eso. Adrián también tenía técnicas que usaban las leyes, eran los hechizos del Diablo Celestial. Pero, no los había usado desde hace mucho, la razón era simple, no lo necesitaba, pero tampoco quería usarlo si no estuviera seguro que nadie lo esta viendo. En parte, tampoco podía usar sus otras habilidades, mientras lo antiguo y lo Divino sigan recuperándose. Y si usaba el Arquetipo Inmortal para tejer al Dios, no sabia si con eso lograría ganarle. Usarlo una vez lo dejo malherido, si no tenia seguridad de que ganaría, no se atrevería. Pero no tenia muchas opciones. Era la primera vez que se sentía impotente. No sabia que paso dar. Era como si todos sus pasos hubieran sido ya leídos. “A si, que esta es la forma en la que lucha un ser Divino” – Adrián finalmente entendió, que podía luchar contra cultivadores, pero, los seres Divinos estaban en otra liga, peleaban usando las Leyes del mundo, como es que los cultivadores podían luchar contra eso. Pero sabía que había alguna forma, si no, la raza humana nunca hubiera ganado tal lucha contra los Dioses, si no, nunca los Inmortales supremos se hubieran levantado, y hubieran acabado con el clan de los Dioses que controlaba el continente Supremo. Pero ahora, se encontraba en una posición muy desventajosa. Adrián no lo ataco de frente, dio varios pasos hacia atrás en sucesión. Se movía tan rápido como un movimiento instantáneo. El grito de la cabeza del Bebe divino no le hacía ningún daño, por lo cual lo desactivo al instante. Pero que podía hacer. No tenía muchas técnicas que podía usar para el vacío mundial. Estaba casi totalmente indefenso. Pero en ese momento de tensión. Dialo quien miraba todo desde la máscara, de pronto volvió a hablar. “¡Niño te estas olvidando de algo importante!” “¿Dialo?” Hace mucho que no escuchaba la voz de Dialo, había permanecido callado para usar su energía restante para ayudar al Diablo Celestial y al Dios. “¡Veo que estas acorralado, finalmente te estas enfrentando a seres que usan Leyes Divinas! ¡Pero tienes una cosa a tu favor que has olvidado!” De pronto del cuerpo de Adrián, su miasma empezó a manifestarse por todo a su alrededor. “¡Te has olvidados que puedes usar los poderes del Diablo!” Los poderes del Diablo, su miasma que se forma en base a su imaginación. Adrián ahora recordaba que solo lo estaba usando para formar plataformas, pero cuando Dialo lo usaba incluso podía amenazar a poderosos Reyes. Pero el no era Dialo, como podía usarlo en una batalla como esta. “¡Hay una razón por la que los Demonios deseaban el miasma del Diablo, aunque los Demonios se los quitaron, nunca llegaran a usarlo de la forma que un verdadero Diablo pueda usarla!” “¡El miasma es el arma más fuerte de los Diablos, puede consumirlo todo, y a la vez la imaginación es la única limitante!” “¡Los Demonios no tienen forma de imaginar, por lo cual perdieron la esencia del verdadero miasma!” “¡Niño dentro de ti tienes la sangre del Diablo Celestial, esa sangre es más pura que toda la línea de sangre del Gran Emperador! ¡Si el estuviera aquí debería postrarse ante tus pies solo por tu presencia! ¡Así que no desgastes mi miasma! ¡Ya te has aprendido el primer mandato! ¡Ahora apréndete el segundo!” “¡Usa el Diablo Ordena e imagina! Grito Dialo dentro suyo, realmente sentía un poco de envidia de Adrián. Tenia una de las líneas de sangre mas raras de la historia, y no las usaba como debía. Adrián lo entendía. Hace mucho que no usaba el primer mandato, a pesar de que se grabo el mandato en su subconciencia. Siempre lo había usado de forma austera. Como tenía otras técnicas nunca le había preguntado a Dialo como desarrollar su miasma. Ahora que estaba en peligro fue Dialo quien contra todo pronostico le dejo practicar el segundo mandato. Apareció en su subconsciente nuevamente. Pero su mente se había desarrollado de manera acelerada, por lo cual, comprender el segundo mandato, no fue tan difícil como la primera vez que intento comprender el primer mandato. El miasma fuera de su cuerpo, provoco que Seiji se detuviera. “¿Qué es eso?” Fue lo que dijo instintivamente. El miasma era un uso exclusivo de los Diablos. Hasta que los demonios se lo quitaron. Pero los Diablo no entregaron todo su conocimiento. A pesar de que se rindieron, sabían que los Demonios no usarían la verdadera forma del miasma. Fue por esa razón, que los Diablo seguían existiendo. Los Diablo controlaban y manipulaban a voluntad el Miasma, pero también usaban su imaginación para darle forma. “El primer mandato…… ¡El Diablo Ordena!” – De pronto los ojos de Adrián se abrieron. Cuando su primer mandato se activó, todo el miasma negro dentro de su cuerpo salió como un torrencial. Como si se trataron de manos, salieron disparadas hacia el cuerpo de Seiji. “¡El miasma de los Diablos! ¡Como puedes controlarlo! ¡No importa con esto no puedes vencerme!” Confiado Seiji movió el Destino a su voluntad. Pronto el destino de Adrián apareció en sus manos y cambiaron de lugar. Fue tan rápido el cambio como un paso instantáneo. “¡Te dije que no podías vencerme con eso!” Seiji hablo confiadamente mientras el miasma chocaba contra la figura que acababa de intercambiar el destino. Pero de pronto una voz se escuchó atrás de él. “¡Segundo mandato!.......! ¡El Diablo imagina!” Cuando Seiji pensó estar seguro. Cuatro manos aparecieron detrás suyo. Estaban a punto de sujetarlo. Para que una quinta mano lo aplastara desde el cielo. Pero Seiji cambio rápidamente el destino, como no tenia nada con quien cambiar. Cambio su destino con la mano en el cielo. Para darle vuelta a la situación. Cuando cambio con la mano en el cielo. Fue tan rápido que Adrián apenas pudo reaccionar a su cambio. “¡¿Cómo es posible que el Destino no haya funcionado?!” – dijo Seiji. Al ver a Adrián en el mismo lugar. Cuando regreso a ver el lugar donde antes había sido atacado. Una figura hecha de miasma con la misma forma de Adrián se había manifestado. Fue esa figura con la cual cambio el Destino. Pero no fue el verdadero. Seiji se detuvo un momento, nunca pensó que, realmente el miasma de los Diablos podía engañar al destino. Pero… “¡Aunque puedas engañarme, nunca me ganaras, no tienes la fuerza suficiente! ¡Además, en este dominio tengo energía casi ilimitada! ¡Nunca me cansare, pero tú no tienes la misma suerte!” – Esa era la realidad. Aunque encontró una forma de esquivar el Destino Adrián no era tan fuerte como para enfrentarse directamente a Seiji. Pero no estaba solo. “¡Quizás yo no! ¡Pero no estoy solo!” De pronto de las montañas destruidas. Un estruendo resonó. “¡Te matare, ahora si me hiciste enojar pedazo de basura!” Apareció nuevamente el primer discípulo, envuelto en rayos que destruían el suelo, la tierra y el cielo. Adrian convergió su miasma, haciendo que esta se materializara por todo el campo de batalla, era hora de la lucha final.
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Estás leyendo el capítulo 316 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 20 de agosto de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.