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Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 314 online gratis en español

Había muy pocos Reyes con la capacidad de crear su propia dimensión. Para muchos, esto reflejaba su profunda comprensión sobre el espacio mismo. Al igual que era su Dominio, algo que nunca se le podrá ser arrebatado. Como Reyes estaban en su derecho de llevarse el cielo mismo. Pero el cielo era superado por los Soberanos, por lo cual, aunque quisieran, no eran lo suficientemente poderosos. En este Reino los mundos creados demostraban su capacidad y unión con su Dao. El Rey Motzu, ya era considerado un antiguo Rey, había vivido por tanto tiempo, que, de todas las generaciones, era el único Rey que quedaba. La Familia Motzu, gracias a su legado, había creado varios Reyes a través de su historia y linaje. Pero, tales reyes iban desapareciendo de la historia, nadie sabía en qué circunstancias podían desaparecer, ya que en estos tiempos eran raros ver que un Rey muriera. De entre todas las épocas, solo el Rey Motzu seguía, como el único regente de toda la Coalición de la Décima Gracia. Se hablaba mucho sobre este Rey, había voces que contaban historias perturbadoras. E incluso versos donde se relataba cosas extrañas. Lo más extraño que se contaba, era que el Rey Motzu, aprisionaba a cada Rey que aparecía en su familia. Al ser tan antiguo y poderoso, muchos pensaban que podría ser una realidad. Otro relato, contaba como el Rey Motzu, usaba la vida de tales Reyes para alargar la suya. Los Reyes podían vivir casi infinitamente, pero incluso con una vida tan longeva, había muchos que siempre querían permanecer jóvenes, y usaban la piel de otro igual. Pero había uno aún más extraño, algo que solo se contaba en las altas esferas de las Familias Supremas, y la misma Familia Motzu. Los Reyes habían muerto por locura. La Familia Motzu se planteaba el mismo pensamiento. Como podría morir alguien por locura, o que era lo que lo causaba. Como podrían decir tal barbaridad sobre un Rey. Pero lo cierto era, que solo los jefes de las Familia Supremas y algunos miembros selectos de la Familia Motzu conocían cual era la verdad de todo este asunto. Pero la verdad nunca saldría a la luz. \---------------------------------------------------------------------------------------------------------- La luz del día se había ido completamente. Pero tampoco existía la oscuridad. Era solo que en esta dimensión no existía el concepto de la luz u oscuridad. Pero, a pesar de que no había luz. Se podía ver claramente todos los alrededores. Pero sin importar a donde uno miraba. Este lugar estaba lleno de cientos de millones de arañas. El suelo enmarcado por miles de fibras de telas de arañas, daban un paisaje blanco a donde uno pudiera ver. Pero estas arañas, tampoco eran normales. Muchas de ellas tenían de la cintura para arriba un cuerpo humano, y de la cintura para abajo cola y patas de araña, que usaban para caminar sobre sus semejantes. Había arañas de todos los tamaños, pero las que tenían forma humana eran las más grandes. A pesar de que tenían forma humana, su cabeza aún seguía parecida a la de una araña, su boca con colmillos, y unos ojos rojos, los hacían ver especialmente aterradores. Fue en este lugar. Donde Adrián apareció. Adrián frunció el ceño, al notar que no…podía volar. No importa como quiso circular su energía, era imposible volar en este lugar. Otra cosa terrorífica que noto, era que el ambiente estaba lleno de contaminación. Para muchos esto significaría una gran desventaja, ya que no había energía espiritual, pero para Adrián era un gran alivio. Pero el no poder volar, hizo que las arañas caminaran a su alrededor. Las mas pequeñas se acercaban hacia sus pies con agresividad, pero por el poder de su aura, las quemaba apenas se acercaban. Pero….. ¡Ssshhkk! Esto atrajo la atención de las arañas con forma humana. “¡GEKOOOO……!”- Grito una araña en un idioma inentendible. Había cerca de mil arañas en este lugar, vagando sin rumbo alguno. Para comer, muchos se alimentaban de sus semejantes. Pero cuando vieron a Adrián. Sus ojos se llenaron de rojo. Todos se lanzaron con un hambre voraz sobre él. “¡GEKOOOO…!” “¡GEKOOOO…!” “¡GEKOOOO…!” “¡GEKOOOO…!” “¡GEKOOOO…!” Cientos se lanzaron a la vez, al igual que las pequeñas arañas que caminaban sobre todo el tejido sobre el suelo. Adrián no se alarmo, no sentía ningún peligro de estas arañas. Pero no podía perder tiempo en este lugar. Inmediatamente el Arquetipo Inmortal se mostró en su cuerpo. Trescientos mil hilos de sentido divino se unieron en un instante, formando el cuerpo de un ave de fuego de cuatro colas. Cuando apareció su fuego quemo todo este lugar. Quizás no podía volar, pero que tal con la ayuda de su técnica. Todas las arañas que se acercaron fueron quemadas en un instante. Al igual que el suelo, debajo ya no había tierra, solo mas hilos de telas de araña que parecía llegar casi hasta las profundidades. Adrián se elevó con su forma de ave de fuego de cuatro colas. Era rápido, además, de la defensa natural del fuego, podía volar rápidamente por este lugar. Fue como una estela de fuego surcando este cielo. No sabía de qué trataba la primera fase. Pero avanzo a toda velocidad. Adrián paso volando casi una hora a toda velocidad. Pero….. Había regresado al mismo lugar. Lo sabía por la marca de fuego en el lugar. Sin embargo, esa marca que había dejado, pronto se estaba llenando de más tela de araña. Las arañas que había quemado, también empezaban a volver a la vida. “¿Qué está sucediendo?” Adrián miro todo el lugar, era el mismo, no había palabras para saber que estaba pasando. En todos los lugares de la Dimensión era lo mismo, tanto para Mei Motzu, Seiji, el primer discípulo, y los demás, estaban encerrados en un mundo de arañas. Desde fuera de esta dimensión. En el noveno arcoíris. La mano derecha del Rey Motzu, era quien supervisaba esta prueba. A su lado el Rey Motzu sentado en su trono, también miraba por una pared de cristal lo que sucedía dentro de su Dimensión. Parecía poner más énfasis, el cristal que mostraba a Adrián. “Incluso si son genios del cielo, esa dimensión fue devorada por el antepasado que se fusiono con una Araña del Destino Divino, parece que, en su locura, sigue consumiéndose así mismo,… ¿No es un poco peligroso enviarlos a ese lugar?” Comento el tipo con lentes. Esta vez la prueba eran completamente diferente, a la vez que más peligrosas, incluso para un descendiente de la Familia Motzu. Los ojos del Rey brillaban en color verde esmeralda. “¡Si son capaces de demostrar su valor, sobrevivirán, si no solo serán un estorbo como General Supremo!” Hablo el Rey, esperando ver quien era el primero en salir de tal lugar. El tipo de lentes a su lado, solo trago saliva instintivamente. Sabía de la importancia del General supremo en esta guerra. Pero nunca pensó que llegaría a tales extremos. Dentro de la telaraña. Adrián seguía perdido. Pero pronto se dio cuenta de algo. No importa a donde iba, siempre regresaría al mismo lugar. Sin embargo, cada vez que regresaba, lo único que no se regeneraba, era ese hueco en el suelo que había provocado. Por lo cual, batió sus alas formando una bola de fuego a su alrededor. Luego la lanzo sobre ese agujero en el suelo. Esta empezó a abrirse más y más, cavo hacia lo más profundo, pero nunca regreso. De pronto una gran explosión resonó sobre todo el lugar. Provocando una estela de fuego que salió por tal agujero. Adrián entendió que lo que buscaba no estaba arriba. Si no abajo. Sin embargo. Adrián tenía un mal presentimiento. Esto se agravo cuando miraba la oscuridad en ese túnel. Era como si algo lo estuviera mirando. Pero tenía los regalos de Xu Wudao, por lo cual se sintió más confiado. Entro por ese túnel. Pero…no se dio cuenta, que quien lo miraba no estaba en el túnel. Si Adrián se hubiera dado la vuelta y miraba hacia el cielo. Encontraría que unos ojos rojos llenas de espigas lo estaban mirando. De hecho, estos ojos miraban a todos los participantes dentro de la Dimensión sin que se dieran cuenta. Al igual que Adrián, muchos de los otros elegidos habían deducido que bajar era la única solución. El primer discípulo partió el suelo con rayos y se marchó a una velocidad aterradora. Mei Motzu hizo lo mismo. Pero entre todos ellos solo uno se quedó en el mismo lugar. Mientras miraba hacia el cielo. Como si pudiera mirar esos ojos. Seiji era el único que se quedó en su lugar, no bajo. Solo miro los ojos en el cielo. Después de un tiempo bajando por aquel túnel. Solo había oscuridad, la cual Adrián ilumino con sus llamas. Pero sin importar cuanto bajara, no parecía encontrar el final, pero este era el camino correcto. Ya no podía regresar, la puerta del túnel se había cerrado con múltiples telas de arañas. Además, de que el túnel también se llenaba de telas, había miles de arañas que empezaron a reconstruir el camino que había destruido. Pronto esa oscuridad que miraba hacia el final empezó a acercarse hacia su rostro. Cuando termino de salir del túnel. Lo que Adrián vio debajo hizo que abriera los ojos. “¿Qué es este lugar?” Lo que miraba, era un mundo, y arriba suyo el cielo, pero lleno de telarañas. Todo el cielo estaba cubierto desde arriba como una esfera de telarañas, cubriendo este enorme mundo. Pero eso no era lo sorprendente. Si no, que ese mundo no estaba solo. Si no que alrededor de este mundo, había manos que lo sostenían, eran manos gigantescas llenas de piel muerta. Adrián siguió la vista de estas manos, hasta llegar a lo que era un cuerpo gigantesco, era un anciano de piel muerta, el cual yacía sosteniéndolo, de su cuerpo, salían arañas gigantescas que mordían su piel. Estas arañas eran casi del tamaño de un continente, y eran tan poderosas que prácticamente, tenían un aura sofocante. De pronto de otro lado en este espacio. Rayos salieron del cielo. Apareció el primer discípulo. Pero no era el único. Los otros cinco genios del cielo aparecieron junto con Mei Motzu. Cuando Mei Motzu vio al anciano devorado por las arañas. Grito con sorpresa. “¡Esto es imposible…es el…An..Antepasado!” – Cuando todos la regresaban a mirar, se dieron cuenta que ella era quien conocía al viejo que sostenía al mundo en sus manos. Pero antes de que todos pudieran preguntar. De pronto las arañas que devoraban su cuerpo se detuvieron. Pronto empezaron a entrar en su cuerpo, e incluso hubo miles de millones de arañas pequeñas que salieron del cielo que entraron por todos los poros de su cuerpo. De pronto, del cuerpo de ese viejo que parecía muerto empezó a salir un aura putrefacta. Sus ojos se abrieron revelando cuencas vacías llenas de miles de arañas, que reformaron en un iris rojo. El mundo en sus manos se hizo pedazos, y estos pedazos entraron en su cuerpo. De pronto su aura se restauró hasta alcanzar limites nunca antes vistos. Tal Aura sofoco a todo el mundo, y a toda la existencia misma. El espacio empezó a romperse con solo su respiración. El tiempo empezó a quebrarse con solo su movimiento. De pronto había vuelto a la vida. Y su cultivo regreso al reino del Reyes. Un Rey había despertado. En el noveno arcoíris. El Rey Motzu sintió la presencia del antepasado. Al igual que su mano derecha. El tipo de lentes se alejó, incluso a tal distancia, sentir el aura de un Rey era algo escalofriante. “¡El Antepasado despertó…entraron a la segunda fase de la competición! ¡Como podrán sobrevivir a esto!” Dijo el tipo de lentes con miedo en su rostro. El Rey Motzu solo sonrió, era el momento de conocer si alguien era digno de llevar el nombre de General Supremo.
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Estás leyendo el capítulo 314 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 20 de agosto de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 346 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.