Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 305 online gratis en español
Los Necrófagos en mas de sus diez regiones se contaban por miles de millones.
No estaban muertos, pero tampoco vivos, la muerto los había abandonado.
Por lo cual vivían con la muerte.
Los dos sarcófagos gigantes en el cielo de la capital de los necrófagos eran como dos torres gigantescas, que ocupaban la mitad de la capital y opacaban el cielo por completo.
Sin embargo, ya no eran dos.
Ahora había un tercer sarcófago, el cual se elevaba con un aura impactante.
Todas las regiones de los necrófagos gritaban y ofrecían sacrificios para este tercer sarcófago.
Después de todo, fue el nacimiento de su nuevo Rey.
Para que este Rey naciera usaron sus cuerpos para aumentar la densidad de la contaminación del cielo creando una tormenta.
Luego del sacrificio de mas de quinientos de millones de necrófagos un Rey se había alzado, pero este Rey no nació siendo un necrófago, fue primero un humano.
Pero este humano había traicionado a su propia raza, por lo cual ahora se elevaba como un Rey Necrófago.
Con tres Reyes Necrófagos, la raza de los Necrófagos estaba preparándose para su invasión hacia las regiones de la raza Humana.
Ambas razas se odiaban mutuamente, por lo cual no podían estar en el mismo cielo.
La raza de los Necrófagos acumulaba tropas en la frontera con las regiones de las cuatro familias supremas.
La Familia del Cielo Motzu, por el momento no se había movilizado.
Estaban preparando un evento entre sus elegidos del cielo para decidir a su nuevo general.
El Rey Motzu veía esto con gran interés, con su fuerza podía ver todo sobre las seis regiones humanas.
Esta seria una guerra sin tregua alguna, por lo cual las cinco familias movían cada uno un ejercito compuesto por todas sus elites, cada familia podía movilizar un total de diez millones de cultivadores.
Por lo cual todas las fronteras estaban siendo custodiadas por decenas de millones de cultivadores.
Los necrófagos y los humanos no se moverían hasta que sus Reyes aparecieran.
Los Reyes eran los únicos que podían decidir sobre sus vidas, estaban en su derecho, ya que formaban parte del cielo mismo.
El Rey Motzu miraba todo el panorama, mientras sujetaba una taza de vino rojo.
“Me has preparado diez mil años para esto, aunque mi conciencia se fragmente en 8 partes y mi alma se fragmento en cientos de pedazos, el dolor que siento es como si un millón de agujas perforaran cada centímetro de mi cuerpo, cada antiguo Rey de la Familia Motzu lo he devorado, solo así he podido mantener mi cordura presente, ¡Este es el tramo final! ¡Todo se define en esta jugada!” – El Rey Motzu hablo mientras sus ojos aparecían en el cielo.
Eran unos ojos verdes como la esmeralda, pero que traían un fuerte deseo.
Era el Rey más poderoso de todos los tiempos.
Fue quien se mantuvo de pie incluso contra los dos Reyes de la raza de los necrófagos.
Su cordura se mantuvo por miles de años, a pesar del dolor que sufría.
Solo el sabía lo que estaba en juego.
Este era el tramo final de su plan.
Ahora solo necesitaba un general.
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La familia Su.
Vivió siempre con miedo, por lo cual no tuvo más remedio que usar a otros para poder elevarse.
Las consecuencias de sus actos y su arrogancia, provocó el enojo de las 99 familias del Dao.
Lo que provoco su caída.
Si no fuera por el patriarca Su quien se elevó mucho más allá de la transformación del Vacío, entonces la familia Su hubiera sido reducida a un mero escombro, del cual no podría decidir ni vivir ni morir, porque sería controlado, ya que no podían morir, o si no el legado se perdería para siempre.
Sin embargo, todos los logros que el patriarca Su estaba consiguiendo para que su familia vuelva hacia un puesto superior.
De pronto fueron interrumpidos, por….su hijo.
Su hijo siempre había sigo alguien arrogante de naturaleza, aunque no tuviera el talento para patentarlo, y su cultivo era mediocre, se caso con una mujer la cual le dio dos hijas con un talento increíble.
La primera Hija, Minru Su, la hermana mayor de Misa, desapareció en una misión en situaciones extrañas, fue quien lideraría a la nueva generación de la Familia Su, su brillo fue tal, que podría haber llevado a toda la familia Su a una nueva era de prosperidad.
Pero, el cielo era injusto, su hijo perdió a su hija mas querida.
Por lo cual Misa debió cargar el peso de llevar a la nueva generación de la Familia Su hacia nuevos horizontes.
Pero, a pesar de todos sus logros, Misa nunca fue tratada como su segunda hija, sus padres se habían vuelto un poco lunáticos, siempre se equivocaban con su nombre, y cada vez que lograba algo, siempre decían el típico “Minru lo hubiera hecho mejor”
Quizás fue todas esas palabras, y la forma en la que creció Misa, que no estimaba mucho a sus padres.
Misa y Adrián caminaron siguiendo al patriarca de la Familia Su, dentro de la gran casa.
Los pasillos eran grandes, con murales y un decorado digno de una familia noble.
En estos pasillos, solo se escuchaban sus pasos, mientras Misa sujetaba mas fuerte las manos de Adrián.
Sus pensamientos era un desorden.
Pero se mantenía fuerte, mientras Adrián estuviera a su lado.
Adrián nunca paso mucho tiempo con sus padres, de hecho, sus recuerdos eran difusos, solo recordaba mucho a su padre, su madre, o quien quiera que fue la mujer que lo cuido, había desaparecido de sus pensamientos.
Ni Dialo recordaba quien era su madre, por lo cual, no entendía mucho a las familias tradicionales.
El pasillo se hacia mas grande.
Luego una reluciente sala se mostró a su alrededor.
En esta sala tan reluciente, había dos pares de adultos, ambos se reían mientras eran atendidos por los sirvientes quienes les daban frutas en sus bocas, o algunos que otros agitaban grandes abanicos para que hubiera aire fresco.
Cuando los sirvientes vieron la llegado del anciano Leao y el Patriarca Su se detuvieron, se inclinaron para mostrar su respeto.
El Anciano Leao quien estaba junto al patriarca Su extendió su mano para que los sirvientes se retiraran.
“Anciano Leao eres tú, ¿sabes si ya llego mi hij….?” – De pronto el hombre adulto, quien esperaba recibir un pedazo de manzana en la boca, escucho llegar al anciano Leao.
Por lo cual se levantó, aunque con desgana, parecía que no le importaba la presencia del Anciano Leao quien era la segunda persona mas fuerte dentro de la familia Su.
Este hombre adulto, vestía una túnica noble con muchos hilos hechos de oro, y grandes símbolos espirituales, que lo hacían ver como un exaltado, aunque su cultivo solo era el gran circulo de la condensación del Qi, era el hijo del patriarca.
Fue cuando se levantó, que observo la mirada de su padre.
Cuando observo la mirada de su padre, dio un paso hacia atrás.
“…C-como estas padre…t..te gusto la bienvenida que prepare” – Dijo rápidamente, mientras se sujetaba de algo para que su padre no le siga mirando con lastima.
El patriarca Su negó con la cabeza, mientras suspiraba, realmente su hijo era un joven maestro arrogante.
Aunque ya no era ni joven.
Lamentablemente no lo podía echar de la familia.
“Veo que se encuentra muy bien de salud suegro” – Del otro lado, una hermosa mujer madura, con unas curvas encantadoras, además, de dos melones en el pecho que sobresalían de su fina ropa, su rostro, aunque un poco envejecido por su edad, seguía siendo una belleza encantadora.
Su mirada arrogante, parecía no ver al patriarca Su como un igual, cualquier mujer de la familia se inclinaría y tendría una voz respetuosa siempre que estuviera presente el patriarca.
Pero….
“Lady Ming por favor, más respeto para el patriarca” – El Anciano Leao fue quien hablo con un enojo evidente.
El Anciano Leao no soportaba la manera tan arrogante, y tajante que Lady Ming se comportaba, su comportamiento y arrogancia seguía en aumento desde que había vuelto de la Isla Sunseat.
Era como si su estatus fuera superior al patriarca Su.
“Muy bien, ya que habla de respeto, espero que el Anciano Leao se retire pronto, estos son asuntos que conciernen a la cúpula centro de mi familia” – Ante las palabras del Anciano Leao, Lady Ming no se inmuto, y termino diciendo tales palabras.
Era una soberbia que podía llegar hasta los huesos.
El Patriarca Su conocía muy bien a su nuera.
Su hijo se había casado con una belleza problemática.
Su hijo tampoco le reclamo a su esposa para que detuviera su arrogancia, solo bajo la cabeza como si estuviera en completa sumisión.
“Con su permiso patriarca Su” – El Anciano Leao se inclinó ante el patriarca Su antes de marcharse, estaba enojado, pero su estatus como anciano le impedían actuar.
Después del despido del Anciano Leao.
El Patriarca Su avanzo junto con Adrián y Misa.
Los demás se quedaron fuera de este asunto, después de todo correspondía a la familia principal.
Misa nunca soltó la mano de Adrián, como si no quisiera nunca separarse de su amante.
La entrada de su hija sosteniendo la mano de un desconocido.
Fue vista por los padres de Misa.
El Padre miro con nerviosismo, mientras miraba de reojo a su esposa.
Lady Ming se puso seria al ver a su hija con un hombre, fue una llegada que la sorprendió.
Tanto los padres como Misa, no dijeron ninguna palabra, se enfocaron en como se sujetaban las manos.
Para el patriarca Su fue una reacción esperada, era como un shock.
“Tomemos asiento primero” – Dijo el Patriarca Su.
Iba hacer una noche muy larga.
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Alrededor de la sala, el ambiente se había puesto muy tenso.
Por un lado, Misa seguía sujetando la mano de Adrián.
El Patriarca Su estaba como mediador sentado en la mitad.
Y al otro lado estaba Lady Ming, y el padre de Misa.
La mirada de Lady Ming era como una aguja, analizando todo a profundidad.
Su vestido rojo, no se movía ni un centímetro, pero Misa no pronunciaba ninguna palabra.
“¿Y bien?” – Lady Ming fue la que primero pregunto, parecía una simple pregunta, pero realmente buscaba una explicación.
Misa nunca se había opuesto a los caprichos de su madre, incluso cuando ella le arreglaba el cabello igual que su hermana Minru.
Por lo cual esta demostración de rebeldía, realmente era algo sorprendente.
Misa estaba decidida a no continuar con los caprichos de su madre.
“Mama, Papa, ¡Él es mi prometido Adrian! ¡Estamos aquí para que ambos nos den su bendición!” – Misa soltó la bomba.
Sus palabras, eran su decisión absoluta.
El Padre de Misa quería gritar mientras se agarraba la cabeza.
Esperaba decir algo, pero no se atrevía mientras su mujer no hablara.
Ni siquiera Misa sabia como su madre reaccionaria.
De las manos de Lady Ming apareció una pipa de caña, absorbió un poco de humo, luego lo exhalo.
No parecía alterada, solo hizo una pregunta.
“¿Sigues siendo virgen Misa?”
“¿Qué son esas preguntas madre?”
“Solo responde”
Lady Ming hablo con seriedad, mientras sus ojos afilados miraban cualquier gesto que Misa pudiera hacer, para saber si estaba mintiendo.
Misa bajo la cabeza apenada por tal pregunta.
“Si…lo soy” – Fue su respuesta.
Adrián solo sujetaba la mano de Misa para darle fuerza.
Cuando termino de responder, fue como si no le importara nada más.
Luego regreso al otro asunto y su mirada afilada se puso sobre Adrián.
Adrián había sentido miradas antes, era como un concurso, y una marca de intimidación.
Por lo cual cuando Lady Ming lo miro, Adrián también la miro.
Sus ojos violetas y el frio que recorrían tal mirada, Lady Ming pudo verlo y sentirlo en carne propia.
Una mirada tan penetrante que Lady Ming tuvo que retirar la suya.
Cuando el padre de Misa observo que su esposa retiro la mirada, se sorprendió, ella nunca lo había hecho, ni siquiera cuando estaban frente al Rey Sunseat.
Sin embargo, a pesar de haber retirado su mirada.
Lady Ming comenzó el interrogatorio.
“Así que te llamas Adrián, ¿Por qué no me cuentas un poco sobre ti?, veo que has enamorado a mi hija, si no fuera por tu presencia, ella ni siquiera se atrevería a hablarme de esa forma”
Lady Ming exhalo un poco de humo.
El ambiente seguía pesado, el patriarca Su solo era un mediador, por lo cual solo pudo observar como se desarrollaban los eventos.
Adrián noto un poco de malicia en sus palabras, nunca antes había tratado temas con otros familiares por lo cual solo hablo lo necesario.
Para hablar, pensó en su hermana Bai Guoer, como si la estuviera protegiendo.
“Me llamo Adrián Dousi, es un gusto conocer a los padres de mi querida Misa”
Antes de que pudiera decir algo fuera de lugar, se presentó, Adrián nunca había sido arrogante, por lo cual sus palabras eran siempre fluidas.
“Actualmente no tengo familia alguna, más que mi hermana pequeña Bai Guoer, soy el genio número uno de la Quinta Montaña de la Santa Iglesia de Motzu y también mi maestro es el Maestro Sonu, espero que puedan recibirme en su familia”
Hablo Adrián con una sonrisa, no menciono a la secta de la Decima Gracia por el momento.
Solo hablaba con la verdad.
Era después de todo un chico sin ningún antecedente.
Nacido dentro de una familia la cual nunca conoció.
Al escuchar tales antecedentes, Lady Ming resoplo.
No conocía mucho de la Santa Iglesia de Motzu, pero alguien que pueda nombrarse como el genio numero uno de la Quinta Montaña era alguien que no se podía subestimar.
Pero el estatus de Adrián, aun era muy bajo comparado con el Príncipe Soret de la raza Sunseat.
Viendo todo el asunto, su cara se puso seria.
De pronto de su anillo de almacenamiento empezaron a salir montones de tesoros, colocándose uno tras otro sobre la mesa.
Había desde un millón de piedras espirituales, plantas espirituales con mas de quinientos años, barcos en miniatura, núcleos de bestia de grado 3, grado 4 incluso uno de grado 5, conjuntos de restricciones, más de diez mil píldoras de grado 1, grado 2, y hasta de grado 3, armas que brillaban desprendiendo energía espiritual.
Cuando Misa observo todos estos tesoros, se quedo sorprendida, eran demasiados, tantos como para un pequeño ejército.
“Madre, ¿Pero que….?”
Antes de que Misa pudiera terminar su frase.
Lady Ming hablo.
“Obtendrás todo esto, si dejas a Misa en este preciso momento”

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UN ETERNO FINAL (Novela)
Capítulo 306
UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 305
Estás leyendo el capítulo 305 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 15 de agosto de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.