Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 299 online gratis en español
El antiguo Maestro Dan, sus pensamientos y su tiempo siempre habían estado de parte de la Quinta Iglesia.
Incluso en la amargura de perder al maestro Sonu, había hecho todo lo posible para volver a levantarla.
Lamentablemente nunca fue suficiente, la Quinta Iglesia necesitaba florecer con las nuevas generaciones, los ancianos solo podían tratar de proteger ese futuro.
Había cruzado múltiples batallas, y se había enfrentado a los Demonios, con tal de darles una oportunidad a los nuevos discípulos.
Pero parecía que no había suficientes, aunque toda la Quinta Iglesia se esforzaba, sentía que no era suficiente.
El consejo de ancianos de la Quinta Iglesia lo había designado, por su cultivo y liderazgo.
Incluso si era solo por intentarlo, se enfrentó al Sexto Maestro, por el control de la Santa Iglesia de Motzu.
Sin embargo, todo se convirtió en fracaso tras fracaso.
Pero, había alguien que, tras esos fracasos, se levantó y siguió adelante.
Era el nuevo discípulo del Maestro Sonu, un pequeño niño, que empezó como un desconocido, y que luego poco a poco fue escalando y sorprendiendo a todos.
Participo en batallas decisivas, y se enfrentó con toda su fuerza hacia seres con un cultivo incluso mayor que el de él.
Se alzo como un genio de la Quinta Iglesia que lucho sin descanso.
Al final, el Maestro Dan también fue influenciado por tal genio, incluso si fuera un fracaso, seguiría persistiendo, cuidaría la Quinta Iglesia hasta que tal genio pudiera protegerla por sí misma, solo así, su trabajo terminaría.
Hoy le había llevado a una prueba.
Quería saber si aún era el mismo de antes, si no se había vuelto complaciente.
El Discípulo Adrián siempre se superaba, en todos los momentos, y en todos los desafíos.
Caminaron juntos hasta llegar a la cima donde solo los ancianos de la Transformación del Alma descansaban.
En este lugar la presión era asfixiante, incluso para los seres del Alma Naciente.
Pero Adrián se mantenía erguido, su paso nunca se detuvo, caminando junto a su persona.
El cielo era grande, las semillas eran pequeños, el Maestro Sonu era el cielo, y su discípulo era la semilla más grande de todas.
Esa semilla no dejaba de crecer, lo único que podía hacer el Maestro Dan, era cuidarlo.
“¿Ya este cansado discípulo Adrián?”
“Ni un poco Maestro”
El Alma Naciente de Adrián, era diferente a cualquiera de su reino.
Su cultivo también era diferente, se alzó velozmente comprendiendo paso a paso, y las oportunidades que se presentaban.
La técnica Luminiscencia Solar le permitió abrirse paso, y elevarse por encima de sus compañeros.
La había desarrollado a tal extremo, que Adrián había perdido el rumbo, ya que todo lo que había creado era algo nuevo, algo que no debía crearse de seguir el mismo camino que la técnica había planteado.
Por lo cual, en este momento, estaba perdido, aunque su fuerza era impresionante, sin una guía, no podría avanzar.
En ese momento para adaptarse a este entorno, que podía suprimir incluso a seres de la transformación del Alma.
Cien mil hilos de sentido espiritual, aparecieron en su alma naciente, lo empezaron a cubrir su alma tan pequeña como una estatua, de pronto creció hasta ser de su propio tamaño.
Cuando ambos se unieron su fuerza se duplico.
Desprendía un aura, capaz de luchar contra los seres de la Transformación del Alma.
El Maestro Dan observo todo el proceso, incluso para el que era un ser de la Ascensión Mundial, nunca había visto u oído, que el sentido espiritual pueda usarse de tal forma.
El Alma Naciente de Adrián era muy superior a doce almas nacientes por si solas.
En el mundo de cultivo mientras más almas nacientes tuviera uno, más posibilidades hay de que el individuo cruzara el límite y se transformara en un ser de la Transformación del Alma.
Pero Adrián ya demostraba un aura tan impactante con tan solo un alma naciente.
Por alguna razón, cuando miraba a Adrián, se parecía un poco al Maestro Sonu.
Sus técnicas eran casi iguales, pero al mismo tiempo diferentes, Adrián había seguido un camino totalmente aparte del Maestro Sonu.
“¡Ahora podemos seguir Maestro Dan!” – Dijo Adrián, mientras su Alma Naciente ardía de emoción.
El Maestro Dan solo sonrió, realmente era un discípulo sorprendente.
No sabía hasta que limites había llegado la fuerza de Adrián en este tiempo, pero parecía que había crecido más de lo que imaginaba.
“¡Jajajaja! ¡No hay necesidad! Ya has superado la prueba”
“¿Eh? Ya la superé…”
Justo cuando Adrián estaba poniéndose serio, el maestro Dan toco su hombro, y lo llevo directo hacia la cima de la Quinta Montaña.
La cima de la Quinta Montaña, era un lugar solo para los Ancianos más antiguos de la Quinta Iglesia.
La Quinta Iglesia tenía reglas muy estrictas para ser un anciano.
La más importante era permanecer siempre leal a la Quinta Iglesia.
Llevando ese credo, había muchos ancianos que pasaban toda su vida dentro de sus cuevas, cultivando el Dao por miles de Años.
Había ancianos que nunca habían salido, y ya habían cumplido diez mil años en confinamiento.
Había otro grupo, el cual el tiempo de su vida llegaba a su final, muchos de ellos se confinaban en sarcófagos para extender su vida útil, y despertar una última vez si la Quinta Iglesia enfrentaba el exterminio, eran poderes de reserva muy poderosos que permanecían en el corazón de la Quinta montaña.
Cada montaña era así, a su manera.
Era por esa razón que no había conflictos tan grandes que llevarían a la guerra entre las iglesias, los poderes de reserva eran aterradores en cada montaña.
Sin embargo, solo podían salir una vez antes de que su vida útil se acabara.
Eran el último suspiro, que la Santa Iglesia de Motzu, tendría antes de ser exterminada.
En este lugar el silencio reinaba.
En la cima de la montaña, había una pagoda aún más grande casi de diez pisos, decorada con jades del color del oro, y una madera que la hacia ver reluciente.
Era el lugar de reunión del consejo de Ancianos, y la residencia del Actual Maestro.
Cuando Adrián llego a la entrada.
Se sorprendió de lo inmensa que era, no había ningún guardia custodiándola, después de todo, nadie se metería con un consejo de Ancianos.
Cuando Adrián puso un pie en la cima.
Había lámparas de aceite aprendidas lo cuales alumbraban su interior.
En el interior se encontraba una sala más grande.
Llena de decoraciones.
Pero también en este lugar había seis sillas.
Cinco sillas estaban ocupadas por cinco ancianos.
Cuatro de los cinco ancianos exudaban el aura máxima del Vacío Mundial, solo había uno que exudaba el aura de la… ¡Ascensión Mundial!
Las auras de los cinco eran sofocantes, sus miradas pesaban como si el cielo te estuviera viendo.
El Maestro Dan aun con su estatus, se inclinó ante los cinco ancianos.
“Consejo de Ancianos, he traído al discípulo del Maestro Sonu, espero que el consejo pueda darme su autorización para abrir la puerta de la residencia del Maestro Sonu”
Adrián también se inclinó ante los ancianos, aunque no los conocía.
Eran los poderosos Ancianos de la Quinta Iglesia, como Ancianos ya no podían salir al mundo de afuera, su único deber era velar por su propia iglesia y su montaña.
El tiempo los había olvidado, y sus nombres habían sido enterrados en la historia.
Todos los ancianos evaluaron de una mirada hacia Adrián, todos conocían las hazañas de tal nombre.
Su cultivo quedo al descubierto ante tales miradas.
El Reino del Alma Naciente, pero con solo un alma, sin embargo, esta Alma naciente desprendía una fuerza que era igual a doce almas nacientes ordinarias.
Ninguno dijo alguna palabra.
Solo el Anciano más poderoso de todos, quien exudaba el aura de la Ascensión Mundial.
Miro primero al Maestro Dan.
“Maestro Dan, joven discípulo Adrián, los ancianos siempre hemos velado por la Quinta Iglesia, hemos vistos generaciones pasar por nuestras manos, lamentamos la pérdida del maestro Sonu, y además estamos muy orgullosos de ustedes, ambos se han esforzado por dejar la Quinta Iglesia en lo más alto” – Respondió con una sonrisa, típica de un abuelo, que estaba orgulloso de sus dos nietos.
“Muchas gracias por sus palabras Elder Chen Xiu” – Agradeció el Maestro Dan.
Quizás las palabras no significaban mucho, pero traían un gran peso tanto de los ancianos como para el Maestro Dan.
Adrián también se inclinó nuevamente.
Todos los ancianos asintieron ante las palabras del Elder Chen Xiu, era su pensamiento colectivo.
Los Ancianos ya no podían actuar por fuera de la Quinta Iglesia, eran responsables de proteger el futuro de la Iglesia y sus discípulos, pero los Discípulos, eran quienes construían el futuro para la Quinta Iglesia.
La atmosfera opresiva, cambio a algo más agradable.
Elder Chen Xiu movió sus manos, donde apareció una llave.
La llave bajo a manos del Maestro Dan.
Una vez que la tuvo el Maestro Dan le ordeno a Adrián que lo siguiera.
Antes de que lo hiciera.
Adrián se inclinó por una tercera vez.
“¡Muchas gracias a todos los Ancianos!”
Era su forma de mostrar respeto ante los Ancianos, los Ancianos eran el ultimo pilar de la Quinta Montaña, quienes morirían protegiéndola.
¿Por qué no mostrar respeto antes tales seres?
Además, no le pusieron ninguna objeción al momento de querer obtener el ultimo regalo del Maestro Sonu, solo lo habían felicitado por su trabajo cultivando.
Los Ancianos asintieron ante la sinceridad en sus palabras, para ser un genio no era para nada arrogante.
“Discípulo Adrián, todos sabemos que el Maestro Sonu sigue vivo, si algún día puedes verlo, espero que puedas traerlo de vuelta”
Adrián asintió antes las palabras de Elder Chen Xiu, el también esperaba poder traerlo de regreso a la Quinta Iglesia.
Luego siguió al Maestro Dan hacia la cima de la Pagoda.
No caminaron por las gradas, volaron hasta llegar al décimo piso.
El Décimo piso, tenía una puerta ornamental hecha de hierro espiritual, su forma era redondeada.
Pero se podía ver múltiples sellos a su alrededor, sin la llave adecuada esta puerta nunca se abriría hacia el exterior.
En este lugar se encontraba el ultimo regalo que le había dejado el Maestro Sonu.
Adrián no sabía que le había dejado, ya tenía muchos regalos del maestro Sonu, no sabía si estaba en lo correcto al recibirlo.
Sentía que le debía mucho al maestro Sonu, y todavía no había hecho nada para devolvérselo.
“Este regalo, el Maestro Sonu lo estuvo investigando durante mucho tiempo, cuando te entregue su técnica, fueron sus primeras investigaciones y también sus secretos, el Maestro Sonu era un genio en el campo de la investigación, por lo cual investigo sobre los Inmortales supremos, aunque lo ayude un poco, nunca supe si su investigación termino, solo se que el Maestro Sonu nunca pudo cultivar la técnica que investigo con tanto esmero, cuando quiso utilizarla para un gran avance dentro de su cultivo, se dio cuenta de que este Arte no era compatible con su Dao ni con su cuerpo” – El Maestro Dan empezó a hablar, mientras la llave en su mano, se desplazaba hacia la puerta ornamental.
Cuando Adrián escucho al Maestro Dan, se dio cuenta que el Maestro Dan conocia que su técnica estaba relacionada con los Inmortales supremos, aunque su información era todavía pequeña.
“De los tres Inmortales, solo hay uno del cual no tenemos idea si era humano o no, después de que no pudo usar su investigación en su cuerpo, nos enteramos de una verdad incómoda, el Inmortal de la luz no era humano…”
Las palabras del maestro Dan llevaban un rastro de duda, siempre se había creído que los tres Emperadores Supremos habían sido humanos.
Después de todo, en el pasado los tres Emperadores Supremos fueron quienes derrotaron a la Raza de los Dioses.
Los primeros en establecer el Dao Supremo entre toda la existencia.
Sin embargo, las investigaciones del Maestro Sonu eran profundas, aunque el Maestro Dan no tuvo acceso a toda la información, sí que pudo leer gran parte de sus descubrimientos.
Además, que había partes que solo el Maestro Sonu entendería.
“La técnica que posees, es solo una copia de algo más grande, lamentablemente ni siquiera yo soy capaz de darte este regalo físicamente, ¿Debes ir a buscarlo?”
Cuando el Maestro Dan termino de hablar, la puerta finalmente termino de abrirse, lo que se observó, fue solo un pasaje en blanco.
Era como una pared blanca, la cual no emitía ninguna señal de vida, ni tampoco se ondulaba, solo era una pared la cual parecía tan fina como la seda.
Adrián reviso de arriba hacia abajo, era sorprendente, esa pared blanca, no permitía el paso de su sentido divino, lo intento con fuerza, incluso unió quinientos mil hilos para formar un sentido divino aún más poderoso, pero choco contra una fuerza inamovible, Adrián dio dos pasos hacia atrás por el golpe. Había chocando contra otro sentido divino.
Ese sentido divino que sentía era tal, que esa fuerza casi lo mataba.
“Esto es el espacio personal del Maestro Sonu, aunque quieras investigar, primero tienes que ganarle al sentido divino que dejo para proteger este lugar, incluso yo solo dure dos minutos antes de que mi sentido divino fuera consumido, yo no puedo entrar a las profundidades de este espacio, pero creo que tu si, en las profundidades…está el ultimo regalo del Maestro Sonu, su investigación final”

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Estás leyendo el capítulo 299 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 11 de agosto de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.