Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 267 online gratis en español
Adrián nunca se imaginó que habían pasado dos semanas.
Según el solo habían pasado unas cuantas horas.
Xu Wudao negó con la cabeza, parecía que esta vez había cultivado por demasiado tiempo.
“Es mejor que hables con la hermosa Jazmín, ella es la que está más preocupada” – Dijo Xu Wudao, estaba enojado, pero al ver el rostro de desconcierto de Adrián, supo que no sabía nada de lo que había sucedido.
Adrián no podía creerlo, pero aun así extendió su sentido divino para buscar a Jazmín.
Si alguien estaba más preocupado que Xu Wudao, era Jazmín, quien había salido a buscarlo por toda la base.
“Lo entiendo, la buscare en este momento” – Cuando dijo esas palabras, Adrián dio un paso desapareciendo de la sala, su velocidad fue tan rápida que se escuchó un boom sonico cuando se fue.
Su Ming quería decir algo antes de que se fuera, pero viendo al hermano Xu Wudao suspirar con tranquilidad ahora que había aparecido, mejor no dijo nada.
“Realmente estabas preocupado por el” -Dijo Su Ming mientras su pelo rojo como la sangre volvía a su estado original.
“Después de todo sigue siendo nuestro hermano, además, ya vamos retrasados una semana para conseguir la esencia del Inframundo”
Después de decir esas palabras, Su Ming se rio un poco.
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Adrián nunca pensó que ganaría una velocidad tan abrumadora, era como teletransportarse.
Siempre que daba un paso.
Sonaba como si rompiera la resistencia del sonido.
Supuso que se debía a la tercera estrella en su mano, la había llevado hasta la gran finalización.
Su cuerpo y su cultivo estaban en máximo estado.
No sabía que pasaría si liberara toda su fuerza.
Con tal velocidad en tan solo un instante llego hasta donde había sentido por ultima vez la presencia de Jazmín.
Cuando se detuvo supo porque no podía observar con su sentido divino.
Era una plaza muy espaciosa.
Pero justo en mitad de esta plaza había una laguna.
El agua de la laguna era tan cristalina y clara que se podía mirar a través de él.
Pero eso no era lo que le impedía ver, si no la anciana que bloqueaba la percepción con su sentido divino abrumador.
La anciana no interfería ni decía nada parecía solo estar de escolta para el par de hadas que se reían mientras conversaban.
Pero mientras esperaba de pronto el aire silbo, como si una flecha hubiera roto la barrera del sonido, como si se estrellara en ese mismo instante.
La Anciana regreso a mirar quien era el que había llegado, había estado muy relajada, por su fuerza no había mucho que la sorprendiera, y por su edad había visto de todo.
Pero en el tercer borde solo existían hormigas de la Formación del Núcleo.
“Ese sonido, y esa velocidad, solo la pueden realizar los seres del Alma Naciente”
La Anciana miro a este joven, de pelo largo y negro, con un par de ojos purpuras con un poco dorado.
Con un rostro encantador, y una mirada calmada como el agua.
Como si no le afectara el mundo exterior, como si sus pensamientos fluyeran como el agua, era la primera vez para la anciana que miraba a alguien de tal forma, generalmente la mirada de todos los seres de la Formación del núcleo era fría.
Pero el de este joven, era hasta cálida.
Lo reviso con su sentido divino, no había nada ni nadie que pudiera esconderse del sentido divino de la Ascensión Mundial. Cuando Adrián recibió el sentido divino se quedo quieto no podía moverse, era como esta en una tormenta, y si daba un paso en falso seria tragado.
“Me presento ante el mayor, soy el discípulo Adrian” – Dijo Adrián en tono respetuoso, su forma de hablar y saludar a los mayores nunca había cambiado, siempre era el mismo respeto.
La anciana retiro su sentido divino, no sintió nada raro en aquel joven, todo era normal, incluso cuando reviso su cultivo no pudo ver nada mas allá de lo normal, la anciana frunció los ceños, ser normal y tener tal mirada, y a la vez que por alguna razón tembló cuando quiso mirar mas adentro, y descubrir sus secretos, no era para nada normal.
“¿Quién eres?” – Era la primera vez que la Anciana preguntaba, y se interesaba por un ser de la Formación del Núcleo.
Era también la primera vez, que había aparecido alguien tan normal, que sus manos temblaron.
Sin embargo, antes de que Adrián pudiera responder, Jazmín se acerco corriendo hacia Adrián.
“¡¿Dónde estabas hermano Adrian?! ¡Sabes lo preocupada que estaba!” – Dijo Jazmín cuando se lanzo de un salto hacia Adrián.
Adrián quería esquivarla, pero si hacia eso capaz ella se caería.
Jazmín lo abrazo fuertemente, frotando su cabeza entre sus pechos.
Adrián solo podía pensar en lo bien que olía.
Detrás de Jazmín.
Jina Motzu se levantó y detuvo a la Anciana de intentar seguir buscando.
“¿Qué te pareció? Encontraste algo inusual” – Pregunta Jina a la Anciana.
La Anciana levanto su mano colocándose en su mandíbula para pensar.
“Ese chico parece todo menos normal, intente ver su interior pero… cuando lo intente algo se tragó mi sentido divino”
Esto fue lo que hizo que su mano temblara, le arrancaron el sentido divino de un mordisco, siempre que lo recordaba, podía escuchar la voz alguien que le decía, “Que sabroso” sus manos temblaron al escucharlo, era una presencia tan poderosa, que dejo de indagar.
Jina solo esbozo una sonrisa.
“Es por eso que vine a buscarlo, parece que esconde más de lo que muestra” – Jina Motzu, aunque no sabía si lo que vio ese día fue real, nunca olvidaría la aparición de catorce núcleos, esa fuerza que podía hacer temblar al Alma Naciente con solo su presencia,
Era algo descomunal.
Jazmín no soltaba a Adrian, lo siguió abrazando por un buen rato, realmente Jazmín había estado muy preocupada, desapareció por dos semanas sin un rastro, ni tampoco alguna comunicación, se sintió vacía, pensó en todas las tragedias posibles, que pudieran suceder por su culpa.
Incluso decidió aceptar la petición para reunirse con Jina Motzu en privado, ya que la fecha para que se reúna con Adrian había pasado, y el nunca se había presentado.
Luego de diez minutos de no soltarlo, Jazmín finalmente pudo estar tranquila.
Adrian no la detuvo ni tampoco dijo mucho, dejo que los sentimientos de Jazmin sanaran, sus sentimientos pasaron de ser un gris oscuro a un arcoíris apasionado.
Adrian quizás no entienda muy bien los sentimientos, aunque pueda verlos, pero entendía la preocupación. Su padre se había preocupado para que pudiera seguir viviendo, aposto su vida para una oportunidad, para salvarlo, nunca pudo agradecérselo.
Quizás el tiempo y las situaciones por las que seguía pasando, le permitían entender mucho mejor a las personas.
“¡Entonces estas bien…!”
“Si, perdón por preocuparte”
Ahora que Adrian lo pensaba, jazmín era como su hermana menor Bai Guoer, por alguna razón la extrañaba, pero, su cultivo siguió avanzando rápidamente, aunque pudiera protegerla, no creía que pudiera salvarla de todos los peligros.
Estaba a salvo con el Quinto Maestro, aun así, esperaba pronto regresar para poder verla.
Cuando Jazmín recibió la respuesta de Adrian, ella se seco las lagrimas de sus ojos, la preocupación de su cuerpo desapareció.
Ambos se miraron con una sonrisa, parecía un ambiente muy encantador.
Pero fue en ese momento que Jina se acerco junto con la anciana.
Cuando Adrian noto su presencia, supo que ella no había olvidado ese día.
Adrian siempre estuvo alerta con Jina, no permitiría que lo vuelva a usar como carnada.
Incluso si tenía a la anciana a su lado, el tenia a Dialo, aunque Dialo no pudiera salir.
“¿Qué quieres?” – Pregunto Adrian directamente, no parecía hablar amistosamente.
Esto provoco que la Anciana frunciera los ceños, después de todo, para ella, Adrian era solo un mero insecto de la Formación del Núcleo, alguien sin familia, sin prestigio alguno, como se atrevía hablarle así, a una de las hijas del Cielo.
Jina detuvo a la Anciana a su lado antes de que dijera algo.
Ante la pregunta, ella solo respondió.
“Quiero que te unas a mi familia” – Fue algo directo, sin palabras intermedias, y sin ninguna obligación de por medio, Jina sabia que si redundaba el asunto Adrian lo tomaría como un peligro, por lo cual decidió hablar directamente.
“¿Eh? ¡Pero señorita eso….!”
La Anciana quiso refutar, pero Jina le regreso una mirada fría, lo cual hizo que se callara.
Jazmín se sorprendió de lo que Jina le proponía a Adrian, unirse a una de las cuatro familias supremas era algo que todos buscaban, unirse a una familia Suprema era traer consigo su apellido, una riqueza y recursos de cultivo abundantes, era la cúspide para cualquier cultivador, solo los elegidos del Cielo tenían la oportunidad de ser elegidos por aquellas familias.
Pero a pesar de que las cuatro familias Supremas reclutaban incluso a seres de la Transformación del Alma, la familia del Cielo, la Familia Motzu, desde hace mas de mil años que no había reclutado a nuevos integrantes.
Nunca se supo la razón, pero eran la Familia del Cielo, nadie podía cuestionarlos.
Jazmín quiso decir lo sorprendente que era para su hermano, que Jina lo invitara unirse a su familia.
Pero Adrian frunció los ceños.
Adrian sabia porque Jina lo buscaba, era porque ella había visto sus catorce núcleos.
No sabía la razón del porque no lo había dicho a nadie, pero eso no era una razón para aceptar una invitación tan descabellada.
Quizás para otros unirse a una familia sea lo mas especial, pero para Adrian no lo era, llevaba el apellido de su padre, y no se lo quitaría por nada en el mundo, incluso si fuera el apellido del Emperador.
“Me niego” – Fue lo único que dijo, antes de darse la media vuelta.
Jazmín no intento interceder, aunque con el tiempo que paso con Jina, ambas se rieron como amigas, no sabia que había pasado entre Adrian y Jina.
Jina no se sorprendió de la respuesta de Adrian, aunque no sabia la razón, conocía que quizás fuera ella, quien influyo en la decisión.
Pero la que si estuvo enojada por tal respuesta fue la anciana.
“¡Chiquillo malcriado sabes lo que es tener tal oportunidad! ¡Despreciar el apellido de la Familia del Cielo, si no fuera por la señorita seria tratado como un acto de guerra y te hubiera cortado la cabeza!”
La Anciana levanto su cultivo con tales palabras, pronto toda la plaza se lleno de su aura, era un aura inmensa como si un cielo se hubiera posicionado sobre todos ellos.
Solo Adrian fue afectado por tal aura, sus piernas no aguantaron tal peso por lo cual se vio obligado a arrodillarse.
Jina solo miro estrechando su vista, por alguna razón no le dijo a la anciana que se detenga.
“¡Espera, hermana Jina que significa esto, por favor, dile que se detenga!” – Jazmín fue la mas preocupada, aunque no fue afectada, esa aura era como un mundo entero, podía sentir miedo, pero no se atrevió a quedarse callada.
Jina miro a Jazmín un rato, negó con la cabeza.
La Anciana al ver que no recibió ninguna orden, hizo que su aura aumentara mas el peso del ambiente.
Adrian rompió el piso con sus pies mientras se hundia.
Miro furiosamente a la anciana y a Jina, tenia los dientes apretados al igual que los dientes de su mandíbula.
“¿Qué significa esto?....” – Dijo Adrian mientras resistía el aura de la Ascensión Mundial.
Sus palabras fueron dichas con una mirada fría, y un deseo de no bajar su cabeza.
Jina no respondió a su pregunta.
Solo la Anciana lo hizo.
“¡Te atreves a decir tales palabras, luego de rechazar el apellido de la familia del cielo! ¡Debería cortarte esa lengua y darle de comer a mis bestias! ¡Pero te daré una oportunidad, acepta la orden de la señorita, acepta formar parte de su familia o ponte de pie y te dejare en paz!”
El Aura de la anciana volvió a subir, aún más fuerte, ahora era como si Adrian sostuviera el peso de tres montañas enteras.
El piso debajo suyo se rompía, su cuerpo parecía estar a punto de ceder, pero fue en ese momento que activo las dos estrellas de su mano.
Las dos estrellas eran pura fuerza física.
Todo su cultivo aumento de un golpe, tanto su cuerpo como su cultivo explotaron dándole una fuerza tremenda para levantarse.
La Anciana frunció los ceños al ver que podía resistir tal fuerza.
Estaba usando una fuerza comparable a los seres del Alma Naciente en el gran circulo, era imposible que un ser de la Formación del Núcleo pudiera resistir.
Pero Adrian la miro, sus ojos seguían calmados, mientras logro levantar una pierna.
“¡No te lo dejare tan facil!” – Grito la Anciana, mientras su aura se elevaba bruscamente.
Fue como si le hubieran arrojado seis montañas desde el cielo y lo quisieran aplastar con una fuerza inmensa.
“¡Agh…!” – Adrian no podía resistir este nivel de fuerza, era aterrador, su cuerpo se sentía tan pesado, que incluso sus huesos se sacudieron.
“¡Por favor hermana Jina haz que se detenga!”
Jazmín al ver el estado de Adrian, se acerco a Jina para suplicarle que se detenga.
Jina solo le dio una mirada indiferente.
“Porque me hablas directamente”
Fue lo que dijo antes de expulsarla con toda su fuerza.
“¡Ah…!” – Jazmín fue empujada como una cometa sin cuerda, golpeada contra el suelo, con heridas por todo su cuerpo.
Jazmín solo era alguien del Establecimiento de la Fundación, recibir tal golpe, era como si le hubieran lanzado una montaña en su cara.
Cuando Adrian vio tal acto, su rostro se deformo por la ira.
“¡Como te atreves….tch…!”
Las diez lampara salieron fuera de su cuerpo, inmediatamente toda su fuerza, dos estrellas y diez lámparas se hicieron presentes.
La fuerza que demostró en si era superior a todo lo que se había sentido antes.
Poco a poco con el cuerpo temblando por no derrumbarse, de estaba poniendo de pie.
La Anciana no sabia que decir, estaba usando la fuerza como para aplastar a la etapa inicial de la transformación del Vacío.
Pero Adrian seguía luchando, incluso superando tal brutalidad.
Nunca antes había escuchado de alguien que pudiera hacer tal cosa.
Ahora entendía porque la señorita trataba de reclutarlo.
Incluso si fuera a la fuerza.
Pero mirándolo bien, el cuerpo de Adrian estaba a punto de partirse en dos, aunque tenia la fuerza para resistir, su cuerpo no aguantaba la presión apropiadamente, si seguía presionándolo era posible que se partiera en dos.
Jina miro con una sonrisa a la anciana.
“Solo hazlo” – Fue lo único que dijo.
La Anciana no sabia que era lo que intentaba la señorita, o lo que tramaba, solo estaba aquí para seguir órdenes.
La Anciana suspiro, y aumento la presión, esta vez soltó casi la mitad de su fuerza, una fuerza devastadora incluso para aplastar a seres del Primer Vacío Mundial.
“Gah…..” – Adrian volvió nuevamente a arrodillarse, el piso se hundía con su cuerpo.
Ya no podía aguantar, su cuerpo pesaba mas que cincuenta montañas juntas.
Uso sus manos para resistir para negarse a colocar su cabeza en el suelo.
La presión era tan inmensa, que incluso sus huesos parecían querer doblegarse.
“¡Solo debes aceptar el apellido del cielo y todo esto terminara!” – Dijo la Anciana, esperando que aceptara, incluso ella no quería matarlo, era un talento espectacular, como para eliminarlo.
Pero las ordenes venían de su joven maestra Jina.
Adrian miro el suelo, estaba a punto de colocar su cabeza en el pavimento.
Pero al volver a escuchar que su apellido seria cambiado, volvió a recordar a su padre, volvió a recordar a la razón del porque seguía vivo.
Porque deberia cambiar su apellido.
Incluso si el cielo se cayera no lo haría.
Incluso si los Dioses lo quisieran, no se los daría.
Era la única razón del porque seguía vivo, era la única forma de saber que alguna vez tuvo una familia.
Eran sentimientos que pesaban en su corazón.
Era débil, y cualquiera que fuera superior podía mandarlo.
Odiaba eso, no quería ser mandado por otros, quería su propia libertad.
“¡Porque debería aceptarlo…!” – Sus dedos empezaban a sangrar por la presión ejercida en el suelo, no le importaba.
Sus músculos empezaron a atrofiarse por la presión abrumadora, pero no le importaba.
“¡Nunca lo hare, nunca me uniré a su familia, nadie me obligara a aceptarlo…! ¡Porque debería hacerlo! ¡No me importan si son una familia del Cielo!” – Adrian empezó a ponerse erguido.
Incluso con tal fuerza aplastándole, la tercera estrella de su mano empezó a brillar levemente, sus catorce núcleos también empezaron a fluctuar.
La fuerza de su cuerpo se incrementó el doble, lentamente empezó a ponerse de pie.
Incluso la Anciana tembló por un momento, no importa cuantos genios había visto, ninguno era como Adrian, resistir la fuerza del Vacío Mundial en la Formación del Núcleo, eso en verdad era…..abrumador.
Adrian ya no le importo si lo miraban, o sabían su secreto.
Activo por completo sus catorce núcleos, y su tercera estrella.
“¡AHHH….!” – Rugió como si se tratara de una bestia, su fuerza se triplico en un instante un estado del que nunca se había hablado antes.
Su cuerpo incremento de tamaño, Adrian respiro por primera vez.
Su cuerpo llego a medir ciento cincuenta metros.
Cuando los catorce nucleos aparecieron fue como si de un sol se tratara se unieron en uno solo.
Formando un núcleo aterradoramente gigantesco.
“¡CA..CATORCE NUCLEOS! ¡ESO DEBE SER IMPOSIBLE!” – La Anciana se asustó, nunca había visto algo tan abrumador, era algo fuera del sentido común.
Catorce núcleos nunca se habían documentado, pero aquí estaba ella viéndolos.
Jina era la única que recordaba esa forma, como si un sol naciente saliera del horizonte, catorce núcleos iluminan el cielo, aterrorizan a la creación.
Adrian no se detuvo, en tal forma gigantesca, uso toda la fuerza que tenia en su cuerpo, para reunirla en su puño.
Fue como reunir energía de todos los núcleos, toda la energía del Sol fue directamente hacia su mano.
Adrian retrocedió su brazo.
Consumido por el odio.
Alrededor de su puño se formó un sol.
“¡PUÑO DEL DIOS ROTO!”
Lo lanzo con toda la fuerza que tenia directamente hacia la Anciana, no le importaba si era un ser de la Ascensión Mundial, no le importaba si venían de una familia del Cielo, no volvería a someterse ante nadie, no le quitarían su apellido la razón del porque seguía con vida.
“¡Apártese señorita!” – La Anciana aparto a Jina, ese gigantesco puño, fue como un huracán, era tan inmenso y contenía un poder aterrador.
Incluso ella siendo de la Ascensión Mundial, tuvo que ponerse seria.
Pronto siete colores de nubes cayeron del cielo y formaron siete barras continuas.
Adrian no le importaba de que estaban hechas las barras, los golpeo moldeando el cielo a su manera.
¡BOOOMMMMM!
Adrian partió barra tras barra.
Pero cada barra era mas fuerte que la anterior, sabía que sería una estupidez enfrentarse a la Ascensión Mundial.
Por lo cual aplasto el sol en su mano.
“¡EXPLOTA!” – No le importo hacer explotar el sol, con tal de lastimar a la anciana.
¡BOOOMMMM!
Otra explosión más horrorosa sucedió.
El suelo se hizo pedazos, la plaza parecía que se borraría del mapa, al igual que toda la base de la Santa Iglesia de Motzu.
Pero Adrian supo que este lugar estaba vacío por una razón, había una restricción de la cual se dio cuenta cuando activo sus catorce núcleos.
El golpe y la explosión del Sol fueron tan aterradoras, como para que la restricción se trizara.
Adrian no logro lastimar a la anciana, pero si tuvo la oportunidad de escapar, con toda su fuerza restante, recogió a Jazmín y se largo de aquel lugar, no sin antes de mirar fríamente de regreso a Jina.
La Anciana contuvo la explosión con su palma, y las siete barras hechas de nubes.
Aunque pudo detener que Adrian escapara, no lo hizo.
Lo que había presenciado hoy era demasiado aterrador como para contarlo.
La restricción se hizo pedazos, cuando salieron, la plaza estaba un poco llena con discípulos hablando por cualquier lado, pero nadie se dio cuenta de la presencia de Jina y la Anciana.
“¿Cuál es su nivel de fuerza?” – Pregunto Jina, incluso ella estaba sorprendida de la fuerza de Adrian, nunca pensó que seria algo tan demencial, como para querer enfrentarse a la anciana al lado suyo.
La Anciana a la cual le tembló las manos por tal terrible explosión, después de todo tuvo que contener un pequeño Sol.
“Ese niño solo está en la Formación del núcleo, pero tiene la fuerza del Vacío Mundial, más exacto, el primer vacío, es…un demonio”
La Anciana podía ver sus manos quemadas, ese sol no era para nada normal, estaba hecha de energía pura.
Nunca antes había visto una técnica de tal magnitud.
Jina solo sonreía ante su experimento.
“Esa es la razón por la que debemos hacer que se una, no a mi familia, si no a mi” – Fue lo único que dijo antes de marcharse junto a la anciana.
Hoy por fin supo hasta donde llegaba el alcance de la fuerza de Adrian.
Tal como había sospechado, no era alguien normal, no podía perder tal oportunidad.

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UN ETERNO FINAL (Novela)
Capítulo 268
UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 267
Estás leyendo el capítulo 267 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 20 de julio de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.