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Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 237 online gratis en español

En el interior del Sello. Estruendos llenaron el ambiente. Rayos caían como una lluvia que podía destrozar el cuerpo de los seres del Establecimiento de la fundación con solo tocarlos. Al igual que sangre dorada la cual decoraba el suelo. En un punto cuando un poderoso rayo negro caía del cielo directo a la sangre dorada. La sangre dorada se elevo hacia el rayo, como cadenas de oro, se lanzaron de todas las direcciones, y el estruendo provoco que el cielo resonara con tanta fuerza, que ambas entidades se separaron. Los Rayos se calmaron, pronto de todos estos rayos una figura se mostró, era alto, con una mirada arrogante, con un aura que podía afectar el mismo espacio frente suyo, una mirada en alto, y un cabello sangriento. Su figura parecía un poco desaliñada, había cambiado un poco, transformándose a como si fuera una bestia, este personaje era el primer Discípulo. Su apariencia había cambiado un poco, pero seguía siendo el mismo tipo engreído. “¡Buagh! ¡Eso dolió! Maldita sea” – Del otro lado, del mar de sangre de oro, una figura emergió. Su cuerpo salió con muchas heridas por todo su cuerpo, incluso rayos recorrían su cuerpo, quemándolo en el proceso. Sus gafas de sol oscuras parecían que les faltaba una parte, y su cabello estaba totalmente electrificado. Esta persona era Xu Wudao. Xu Wudao intento buscar los tesoros en este lugar, pero su maestro lo llevo directo a la lucha por la bestia divina, nunca espero que lo mandarían a pelear contra el primer Discípulo. Era un lunático, se había fusionado en parte con la espada Divina del Dios del Rayo. Su cordura había decaído a un nivel inferior de una persona común, aunque estaba ahí, era mas sanguinario que antes, no le importaba usar su propio cuerpo, para que el rayo apareciera. Xu Wudao suspiraba, tuvo suerte de refinar su cuerpo en una aleación dorada, lo cual aumento su cultivo bastante. Pero frente a este primer Discípulo que estaba perdiendo los estribos poco a poco, era preocupante. “¡Te estas volviendo un lunático! ¡Acaso no lo ves!” – Incluso Xu Wudao estaba un poco preocupado, no era normal que las personas se apoderen de la energía Divina, o se fusionen con tesoros que alguna vez tuvieron una fuente divina. No era algo que un mortal pudiera dominar. El Primer discípulo, su rostro estaba desaliñado, y parecía sonriente, a la vez que sus ojos estaban bien abiertos. “¡Es solo un pequeño precio por la Divinidad!” – Hablo el primer discípulo, las venas en su rostro se marcaban como si fuera un árbol mutándole toda la cara. Xu Wudao tenia que decir que merecía el título de ser llamado el Primer Discípulo, aunque cambiaria el termino de genio, el de por un estúpido. “¡Jajajaja! ¡Realmente lo valdrá, si no tienes cuidado esa cosa te comerá y no tu a ella como has estado planeando!” – Xu Wudao se reía de la situación, podía observar la espada Divina del Dios del Rayo en el interior del Primer Discípulo. Era algo monstruoso, aunque solo era un tótem, era el inicio, de algo catastrófico. “¡No importa! ¡Lo vere en el futuro!” – Dijo arrogantemente el primer Discípulo, antes de mover sus manos. Decenas de rayos empezaron a materializarse. Xu Wudao tampoco dejo que sus pensamientos divagaran, pero estaba en serios problemas, el Primer Discípulo era un monstruo, su cultivo se había elevado hasta la etapa inicial de la Formación del Núcleo, con tres núcleos hechos de rayos. Su fuerza no era para nada normal, estaba muy cerca de igualar a un ser del Alma Naciente, y mientras mas estimulaba el tótem en su pecho, los rayos seguían apareciendo por doquier. “¡Como maldigo a mi maestro! ¡Incluso sello mi anillo de almacenamiento! ¡Si tan solo el hermano menor estuviera aquí! ¡Espera, como hermano mayor debería poder resolverlo, ay, que dolor de cabeza!” – Pensó Xu Wudao, mientras movía sus manos hacia su sangre dorada que estaba en el piso. Cuando la sangre dorada se movía, un estruendo resonaba debajo del sello. Era la bestia divina, la cual por alguna razón se estremecía cada vez que la sangre dorada en las manos de Xu Wudao se movía, Xu Wudao también tenía el corazón en el pecho palpitando con miedo. Esa bestia divina era inteligente y sus ojos rojos como la sangre, lo miraban por encima del sello. “No me culpes, es solo sangre, no es ni tu sangre origen, además, nosotros somos los buenos” – Se dijo así mismo, mientras seguía extrayendo mas sangre de la bestia divina. Sin que nadie se diera cuenta. Era la única forma que tenia de enfrentarse contra el Primer Discípulo. “¡MUERE!” – El primer Discípulo, desapareció como un rayo, moviéndose con una cortina electrizante por todo su campo. Xu Wudao piso el suelo, provocando que la sangre emergiera, se transformó rápidamente en varias armas. Además de cadenas. Las armas cayeron del cielo como una tormenta, el primer Discípulo los esquivaba con una velocidad sorprendente. “¡Patético!” – Dijo el primer discípulo, mientras esquivaba la ultima lanza, solto su mano, queriendo agarrar el cuello de Xu Wudao. Pero fue en ese momento que Xu Wudao se rio, las cadenas no apuntaron al primer discípulo. Apuntaron a su cabeza. La cabeza de Xu Wudao se separó de su cuerpo. “¡Intenta no morir!” – Respondió Xu Wudao con una sonrisa. Mientas su cuerpo se abrió desde el interior, separo sus costillas, separo todos sus huesos, no hubo tiempo de reacción del primer discípulo. Cuando decenas de bocas aparecieron detrás de esos huesos. Cuando el primer discípulo entro como si se tratara de una tumba, los huesos nuevamente volvieron a cerrarse, todo su cuerpo regreso a la normalidad, pero con el cuerpo del primer discípulo en su interior. Xu Wudao en su forma de cabeza, comando toda la sangre dorada en el suelo. Un mar dorado se elevó, el aura en esta sección del sello se debilito. Pronto apareció una sinfonía. Una sinfonía tocada de la nada, apareció como si anunciara una muerte asegurada. “¡MALDICION DEL JURAMENTO CELESTE!” – Grito Xu Wudao toda la sangre dorada, cayo como un mar hacia su cuerpo, decenas de cadenas empezaron a cubrir desde sus pies hasta su cuello. Montañas doradas también se apilaron una tras otra, y finalmente una olla dorada encerró todo lo que había en su interior. El aura de Xu Wudao palideció bastante, usar un arte maldito, era demasiado arriesgado y peligroso. Además de que usaba su propio cuerpo como trampa. Pero era lo único que se le ocurrió para poder derrotar al Primer Discípulo. Sin embargo…. Pronto el sello empezó a temblar, el espacio en mas de quinientos mil kilómetros hizo lo mismo. El suelo se llenó de grietas. Los relámpagos empezaron a acumularse. Pronto el espacio se rompió. Del espacio roto, relámpagos negros salieron, al igual que una mano. La mano sujetaba una espada hecha de Relámpagos. Una voz se escuchó. “¡CORTA EL VACIO! ¡PUDRE EL MUNDO!” La mano estaba hecha solo de músculos y tendones. “¡ESPADA DIVINA DEL DIOS DEL RAYO!” Cuando las ultimas palabras fueron pronunciadas, la mano bajo la espada hecha de rayos. Cayo como una manifestación del cielo, nada podía interponerse en su camino, y tampoco nada podía detenerlo. Fue solo una manifestación del Espada del Dios del Rayo. Pero fue suficiente para que este mismo espacio se rompiera en pedazos. Xu Wudao se aparto a toda la velocidad que podía. La espada cayo hacia el centro del sello. Golpeo con tanta fuerza que incluso el sello pareció ganar algunas grietas, el estruendo que siguió destruyo el arte maldito de Xu Wudao, su cuerpo se atenuó y salió volando en varias direcciones. Xu Wudao movió su cuerpo a su dirección, abrió su cuerpo, para meter su cabeza en su estómago. La espada golpeo con tanta fuerza que envió ondas por todas partes, estas ondas fueron cargadas con tanta devastación, que cualquier ser por debajo del alma naciente moriría instantáneamente. Pero Xu Wudao era diferente, aunque apenas había logrado sobrevivir, su cabeza salió de su estómago y apareció de nuevo en su cuello. Pero su aura se debilito aún más, su propia sangre salía de algunos orificios de su cuerpo. “¡Este desgraciado…!” – Maldijo al Primer Discípulo, aunque estaba mas molesto con su maestro, por sellarle su anillo de almacenamiento. Se sentía muy lamentable, era la primera vez que luchaba sin sus tesoros. No tenia muchas opciones, pero a la vez sabía que no sería nada fácil acabar con un genio como el primer Discípulo. Además, la bestia divina, estaba contaminando el sello para librarse lo más rápido posible. No sabia que era peor, luchar contra el primer discípulo, o tener que aguanta y esperar que la bestia divina se libere, y que esta intente matarlo. No había muchas opciones. “¡Quiero después de esto unas vacaciones!” – Se lamentaba Xu Wudao. A la vez, que si tuviera sus tesoros su vida seria mas fácil. El Primer discípulo, se levantó recuperándose nuevamente a su mejor estado, ese golpe que dio con su espada era demasiado poderoso como para manejarlo. Nunca espero que Xu Wudao tuviera tal técnica, no parecía ser algo de la Santa Iglesia de Motzu. Pero eso no le importaba. Por lo que veía Xu Wudao estaba en muy malas condiciones. “¡Hora de acabar con esto!” – Ya no le importaba, que sucedería con su cuerpo, el Primer Discípulo alzo su mano. Pronto los rayos empezaron a emerger en sus dos puños. Nuevamente el espacio empezó a abrirse, pero esta vez apareció solo la espada de rayos, pero no solo era una, eran mas de cien, cada una con un potencial inmenso, capaz de devastar el mundo entero. Xu Wudao dio un paso hacia atrás, sabia que el primer discípulo estaba mal de la cabeza, pero no pensaba que los síntomas ya empezaban a mostrarse, esas espadas de relámpagos, incluso contenían un poco de divinidad. “¡Ese malnacido quiere matarme!” – Se dijo así mismo. A Xu Wudao también le empezó a coger la locura, miro su anillo de almacenamiento, estaba a punto de hacer algo brutal, algo que rompería las reglas, pero no le importaba ya a este punto. Pero justo cuando iba a ir en contra de las reglas. El espacio se ondulo dentro del sello, una fuerza sin igual, al igual que un brillo azul y violeta, se manifestaron, dos inmensas montañas cayeron de picada. Cuando Xu Wudao miro hacia la entrada del sello. Desistió de su idea general. “¡Así que por fin llegaste hermano menor!” – En cambio empezó a planear nuevamente. En el cielo, la figura de Adrián apareció, mientras miraba al primer Discípulo. Su mirada transmitía un poco de desdén, era el momento de acabar con esta lucha. Había venido con todas las intenciones de darle fin al primer discípulo.
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Estás leyendo el capítulo 237 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 3 de julio de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 346 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.