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Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 228 online gratis en español

La Alquimia un millón de combinaciones, partía del sentido divino. El Sentido divino era a la vez un recurso, y un arma. Mientras mas fuerte sea el sentido divino de uno, podría ramificarse en más porciones. Era una Técnica de Alquimia demasiado poderosa, a la vez que exigía demasiados requisitos. El sentido Divino era fundamental, y desarrollarlo era su alma. Adrian pensó que a medida que su fuerza aumentara su sentido divino evolucionaria junto con él, esto había pasado hasta el establecimiento de la fundación. Sin embargo, Adrian había dividido su sentido divino en más de 2000 hilos, y ya no había podido avanzar mucho más. Con dos mil hilos podía crear una llama de diez colores. Lo suficiente como para refinar un tesoro con diez refuerzos, el estado máximo del Establecimiento de la Fundación. El aire en el ambiente alrededor de Yuki cambio cuando apareció una llama de diez colores, todo este tiempo había estado observando lo que el mayor Adrian quería mostrarle. No dijo nada para molestarle, pero lo que estaba mirando era algo que no podía comprender. Adrian alzo su mano convocando su olla espiritual. Inmediatamente decenas de plantas milenarias salieron de su mano, cada una de ellas podía convocar una gran conmoción, pero Adrian estaba dispuestos a mostrarle a Yuki en este lugar sus grandes reservas. El poder espiritual aumento de golpe. Los once colores de la llama explotaron como un huracán sobre la olla espiritual. Las plantas empezaron a fundirse en un instante, cuando la primera planta se fundió, Adrian empezó a rellenar esa planta con cientos de las mismas, cada una en proporciones diferentes, y con volúmenes cambiantes. Se debía tener una gran precisión para hacer algo de forma tan rápida. La forma en la que Adrian controlaba todo hasta tal punto era algo que Yuki nunca antes había visto, un paso en falso, una combinación mal hecha, y todo este lugar ardería en llamas. El poder espiritual en el ambiente fue consumido por la llama de once colores, incluso la energía de la torre era consumida a un nivel impresionante. Tanta energía era consumida por la píldora que se formaba en el interior de la olla espiritual. Los miles de plantas milenarias se fundieron en una sola. La píldora salió fuera de la olla espiritual, brillando como un pequeño sol. Su brillo espiritual era tan inmenso que sofoco por completo la luz natural. La píldora había terminado de fabricarse en un tiempo record. No paso más de cinco minutos. Cuando cayo en la mano de Adrian, era una píldora perfecta con el 100% de pureza. En su centro brillaba una línea dorada delgada. Esta forma de crear píldoras era algo que Yuki nunca había escuchado, pero lo había presencia con sus propios ojos. Era una técnica que quizás nunca se lo hubiera mostrado si no fuera por sus antecedentes. A la vez que estaban dentro de la Santa Iglesia de Motzu. Yuki entendía muchas cosas fácilmente. “Este es mi limite, después de crear esta píldora de nivel dos, no puedo crear píldoras de nivel más alto” – Hablo Adrian mientras miraba la píldora que había creado, era impresionante, pero ahora que se encontraba en la Formación del núcleo, necesitaba avanzar a los siguientes niveles. El problema no era su técnica, tampoco su nivel de cultivo, era un problema de comprensión. Yuki entendió muy bien todos estos parámetros. Ella también seguía el Dao de la alquimia. Parecía una pregunta sencilla de resolver, pero cada uno tenía su propia comprensión. Fue por esa razón que Adrian le pidió consejos. Nadie podía ayudarlo, ya que no había nadie mas que dominara tal técnica excepto Adrian. Pero Yuki con todos sus años practicando la Alquimia tampoco se quedó atrás. “Por lo que veo, el hermano Adrian, usa tanto el refuerzo espiritual como la Alquimia para crear sus píldoras, si me pregunta es un camino muy único, nunca antes lo había visto, pero al menos, por todo lo que ha gastado, puedo darle una pequeña orientación” “Agradezco su orientación” Yuki sonrió ante tal respuesta, ella también buscaba al Señor Píldora, aunque no podía estar seguro de que Adrian lo fuera, aun así, quedo una pizca de duda en su corazón. Aprovechando el sello del Mayor Adrian. Yuki también movió sus manos. Convoco una olla de píldoras. “No puedo crear una píldora de la manera que el mayor Adrian lo hizo, pero al menos puedo hacer algo para ayudarlo” – Moviendo sus manos cinco pares de plantas aparecieron. "Cada alquimista tiene su propia comprensión de su Dao, su camino Mayor Adrian es muy tiránico, usa a las plantas como si fueran meros objetos, los fuerza a unirse a una velocidad asombrosa, pero…" – Yuki recogió suavemente las plantas a su lado. Su toque era muy suave, las plantas por alguna razón aceptaban cada toque que Yuki les daba. Yuki no se apresuró, sacaba lentamente la maleza de cada una de las plantas, hoja por hoja, revisando cada detalle, incluso cortando hasta una medida de dos pulgadas la raíz. “En el proceso está perdiendo su esencia” – Las cinco plantas eran meras plantas que apenas tenían cien años cada una, eran plantas de calidad normal. Pero cuando se juntaban en la olla de píldoras de Yuki, hubo una resonancia espiritual, las cinco se acoplaron, a una velocidad impresionante, la energía que desprendían era sumamente densa. Como si quisiera fusionarse por si solas, pero no podían hacerlo, no había fuego espiritual presente para fundirlas. Cuando Adrian vio este cambio, sabía que el camino que Yuki había tomado para su alquimia, era algo especial, pero demostraba que su camino respetaba la vida, incluso una mera planta podía tener un poco de conciencia. Usaba todas las formas posibles para darle forma a las plantas en su mano. Era un camino único. La tiranía de Adrian llego a un punto que no le importaba que uso les daba a las plantas en sus manos, mientras pudiera fabricar las píldoras que quisiera. Yuki tenia una resonancia muy especial con las plantas mismo. Fue en ese momento que Adrian comprendió en lo que estaba fallando. Convoco nuevamente sus dos mil hilos de fuego espiritual, les dio forma, formando una llama de once colores, las coloco debajo de la olla de píldoras de Yuki. “Por favor, ilumíneme hermana Yuki” Yuki asintió, utilizo esta llama para fabricar una píldora. Su proceso fue lento. Utilizo la esencia misma de las plantas para unirlas. Entrelazo cada hoja, cada tallo, cada rama, formando un punto perfecto entre las cinco plantas. Esta forma y asociación, provoco un brillo inmenso, muchos más grande que la píldora que Adrian había creado, incluso el horno de píldoras brillo, absorbiendo cantidades intangentes de energía. Provocando que el mismo cielo enviara su energía para fortalecer la píldora que se formaba. Todo el proceso tomo alrededor de casi una hora. La píldora que apareció brillo con luz propia, el cielo amaba esta píldora. Aunque solo era de nivel 1 y de grado alto, con una pureza del 45%, era una píldora, creada con la fusión perfecta de cinco plantas en total armonía. Ese era el camino de Yuki. Adrian solo suspiro, entendió en lo que se había equivocado. Pero aún le faltaba mucho como para poder avanzar, pero ya había dado un paso. Agradeció a la hermana Yuki por su enseñanza, saco diez cajas de su sombra, cada caja contenía una planta milenaria ese era el pago por tal enseñanza. Yuki quería negarse, pero al ver la mirada decidida de Adrian, termino por aceptarlos. Decidió guardar el té que le habían traído, y pago más de sesenta mil puntos, por todo lo que había consumido Yuki. Yuki estaba muy contenta, por lo cual, si quería más consejos, podía venir siempre donde ella. Adrian asintió, luego se marchó. Cuando volaba por el cielo de la Santa Iglesia de Motzu, observo los cambios, podía sentir que algo estaba a punto de elevarse. Pero eso no era lo que mas le importaba si no lo que había aprendido. El camino de la Alquimia de un Millón de pensamientos, era demasiado tiránica, no podía avanzar si no se volvía igualmente tiránico en su forma de confeccionar las píldoras. Había pensado en una forma, aunque no sabía si saldría bien, o si funcionaria. “El hechizo de una verdad absoluta puede volver cualquier cosa un ser pensante” – Esa era la base para sus siguientes creaciones. Necesitaba volverse más fuerte, y más tiránico, si quería seguir en este camino, a la vez que sentía que estaba más acorde de lo que quería el verdadero Señor Píldora. Volviendo a su cueva. Se sentó apresuradamente, sello por completo sus alrededores, el miasma se levantó, ocultando la verdad al mundo. Luego saco cientos de plantas milenarias. Su sentido divino ya no podía ramificarse mucho más. Su fuerza de combate superaba por completo su nivel de cultivo. Levanto un núcleo fuera de su cuerpo, su núcleo dorado brillaba con tanta intensidad como un pequeño Sol. Sin embargo, el sol, no estaba solo, había cuatro anillos dorados brillando a su alrededor. Era algo único, a la vez que demasiado poderoso como para sacarlo a relucir en un instante. Había visualizado su técnica de cultivo hasta la gran finalización de la Formación del Núcleo. Pero eso fue antes, ahora era mucho más aterrador. Un solo núcleo dorado, podía crear doce mil contornos, cada anillo que giraba a su alrededor multiplicaba por dos el número de anillos, y tenía cuatro anillos girando en su primer núcleo. Si activara su núcleo con toda la fuerza de sus cuatro anillos, podía manifestar la forma de un tercio del verdadero Sol que había formado antes, creado solo con 96 mil contornos. Podía manifestar la fuerza del medio paso hacia el Alma Naciente, solo con su primer núcleo, aunque aún no había luchado contra alguien del Alma Naciente, sabía que debía ser más peligroso, por lo que escuchaba quienes forman un Alma Naciente tienen un poco de contacto con el mismo cielo. Aunque ahora cultivar también se había vuelto más difícil. Su comprensión no podía llegar hasta la siguiente etapa, el Alma Naciente, por lo cual debía consultar la técnica del Maestro Sonu, lamentablemente aun no podía ingresar para revelar sus secretos, parecía que le faltaba un requisito. Siendo esto el caso, no se molestó por el momento. En cambio, decidió tejer su camino para el siguiente nivel de las píldoras. Se le ocurrió una idea, la cual estaba acorde a su propio Dao de la Alquimia. Miro las más de mil plantas milenarias. Sus ojos se volvieron violetas mientras los miraba. Los señalo, provocando que ondas de energía se levantaron, el mismo cielo parecía resonar en este lugar de la cueva. Toda su aura se volvió violeta, brillando sin parar, solo dijo tres palabras. “¡Una verdad absoluta!”
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Estás leyendo el capítulo 228 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 24 de junio de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 346 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.