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Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 225 online gratis en español

Cuando un Soberano habla, todo el cielo y la tierra se callan. El Soberano gobierna el cielo, con solo mirar la creación, esta la adorara. El Soberano remplaza las leyes con solo girar su mano. Y eso fue lo que estaba sucediendo en este momento. El mundo entero vibro. Un estruendo masivo sonó por toda la Santa Iglesia de Motzu, la tierra tembló, al igual que el continente entero. “Buagh” – Los tres maestros provisionales dieron un paso hacia atrás, votando un poco de sangre en el proceso. No podían detener al Soberano, aunque estaba encarcelado y debilitado, seguía siendo un poderoso Soberano de la Antigüedad. Fue en ese momento que todas las Iglesias dirigieron su mirada hacia las mil estatuas, al igual que muchos otros discípulos quienes presenciaban como las mil estatuas brillaban intensamente. “¿Qué está sucediendo?” “¡Escuche que esos tres elegidos entraron en las estatuas!” “¡¿Pero? ¡¿qué pueden hacer tres de ellos?! ¡Solo estaban en la etapa intermedia del Establecimiento de la fundación!” “¡Esos tres elegidos son demasiado temerarios, solo con entrar a la estatua estas empezaron a brillar y ahora está temblando!” Los gritos no se hicieron esperar, la Santa Iglesia de Motzu temblaba por completo, los Maestros provisionales debieron intervenir personalmente, para que el temblor no dañara los cimientos de sus Iglesias. Solo la Primera y la Sexta Iglesia se miraban entre escena. Mientras ninguno de los dos actuara las cosas se mantendrían en calma. Pero justo cuando todos pensaban que nadie intervendría para calmar esta situación. El Patriarca Su Gu Ye, alzo su brazo, pronto un mundo que estaba entre lo ilusorio y lo verdadero salió de su cuerpo. En ese mundo se podía observar un pulpo gigantesco. Pronto el sentido divino del Patriarca se expandió por toda la Santa Iglesia de Motzu, como si un mundo entero se hubiera posicionado sobre ella. La Ley se materializo por unos instantes frente al Patriarca, formando un espejo. Cuando observo el espejo, fue como si algo cambiara en el espacio mismo. El espejo cambio la percepción del mundo entero. Cuando el patriarca Su Gu Ye dio otro paso, ya no estaba en la estatua de barro. Estaba frente al Soberano. “¡Así que al fin viniste!” – Hablo el Soberano, mientras una red cristalina se expandía por todo el cielo. Esta red se expandió por todos los nueve mundos, y encerró el cielo y la tierra. A la vez que también encerró a todas las nebulosas dentro de ella y a esas cuatro presencias. Sello por completo a todas estas existencias, sin siquiera sudar. Tales existencias que estaban consumiendo el aura de la muerte, de pronto volvieron a la normalidad, y cuando se dieron cuenta de lo sucedido, empezaron a temblar, múltiples mensajes de disculpas y promesas, empezaron a llegar donde el Soberano. Pero esto no era lo importante, si no lo que su red había pescado, en ese momento también encerró a esos tres seres humildes sin que se dieron cuenta. Justo cuando iba atraparlos, el Patriarca Su Gu Ye decidido actuar. “Suéltalos, Soberano de la Muerte Sutra” - Hablo el Patriarca Su Gu Ye, su sentido divino se expandió como el océano entre este cielo y la tierra. Pero sería muy difícil liberar de esa red, a esos tres elegidos. El Soberano de la Muerte Sutra empezó a reírse. “¡Jajajajaja! ¡O si no que! ¡Es raro como cambian las cosas, un simple medio paso hacia el reino Rey, le está pidiendo a un poderoso Soberano que suelte a tres insignificantes hormigas! ¡En mis tiempos eso merecería la pena de muerte!” – Hablo arrogantemente el Soberano de la Muerte Sutra. Incluso en su estado mas debilitado, donde su vida estaba en manos del Hijo del Soberano Motzu, no le importaba actuar arrogantemente, esa era su forma, y no había nada que pudiera cambiarlo. El Patriarca Su Gu Ye observo a los tres elegidos de los cuales hablaba. Tenia que decir que no estaba de acuerdo, en cómo había hecho las cosas Xu Wudao, Su Ming, y Adrián, pero habían provocado una revuelta sin límites. Eran tres discípulos difíciles de manejar, provocaban una inmensa sensación de peligro a cada lugar que iban, no eran para nada normales, pero eso era lo que quería el Patriarca Su Gu Ye. “Incluso un ser tan poderoso como tu debe ser racional, te dejaste enjaular para que todos pensaran que estabas débil, usaste esa debilidad para atraer a todos tus retractores, incluso te tomaste el tiempo para capturar a unas hormigas, bien…. ¿Qué es lo que quieres?” – El Patriarca Su Gu Ye no se dejaba engañar por las palabras del Soberano de la Muerte Sutra. Todas sus acciones fueron planeadas hasta la más mínima acción, uso todo a su favor, solo para poder negociar. Si el Patriarca Su Gu Ye era un anciano bastardo, entonces el Soberano de la muerte Sutra, era un Anciano decrepito. Muy sabio y astuto, supo cómo usar y planear en el momento exacto. Fue por esa razón, que este Soberano pudo causarle muchos problemas al Soberano Motzu, aunque al final termino encerrado, su alma seguía sirviendo en este lugar, no podía salir al igual que todas las mil estatuas. El entendía muy bien que incluso si mataba a esos tres chicos, nada cambiaria, seguiría encerrado por toda la eternidad, incluso si algún día escapara, seguiría siendo un esclavo. Solo pudo reírse de toda esta humillación. Pero uso toda esta conmoción para logar un trato. El Soberano movió su mano y apareció una porción del Alma de Su Ming. “¡Deja que mi Dao se fusione con ese chico!” – Hablo arrogantemente el Soberano de la Muerte Sutra. Con una intención capaz de sacudir el cielo mismo. El Patriarca Su Gu Ye observo el alma de Su Ming, pero también escucho las palabras del Soberano de la muerte Sutra, aunque hablo arrogantemente, en sus palabras se escuchaba una petición, al igual que un tono de súplica. Un Soberano nunca diría tales palabras, a menos que no tuviera otra opción, y esa era la verdad. El Soberano de la Muerte Sutra, estaba cansado, los días pasaban, y no podía hacer nada más que mirar, aunque eso no era lo que le molestaba, su mayor arrepentimiento era que nunca había pasado su legado. Nadie se atrevía a entrar a su estatua. Incluso había infundido rumores, de un legado en las mil estatuas. Pero nada había servido, estaba un poco desesperado, no le importaba volverse un prisionero, o un esclavo, pero quería que su legado siguiera viviendo, incluso si moría, estaría contento mientras su legado siga vivo, esa era la razón por la cual en el ultimo instante decidió no asesinar a Su Ming. Apretó sus manos fuertemente, si no tuviera otra opción, no diría tales palabras. Fue por esa razón que planeo contra todas las estatuas. Estaba buscando esta oportunidad. El Patriarca Su Gu Ye observo fríamente al Soberano de la Muerte Sutra, un Soberano arrogante, el cual se enfrento en una batalla a muerte contra el Soberano Motzu, era alguien sumamente poderoso, pero ahora estaba aquí, pidiendo algo, como si fuera una súplica. Su dignidad como Soberano había sido manchada, pero parecía no importarle. “Bien, pero a cambio… ¡déjanos refinar tu cuerpo!” – Las palabras del Patriarca Su Gu Ye resonaron en todo este mundo, incluso siendo el anciano Sabio que era, él también había planeado en contra del Soberano de la muerte Sutra. Planeo en contra de un Soberano sin temblarle la mano. El Soberano de la Muerte Sutra resoplo con frialdad, realmente no sabia desde cuando este anciano empezó a planear en contra suya, parecía que todo estaba de acuerdo a sus planes. Esperando el momento preciso, donde el Soberano se encontrará en su punto más bajo. Sea como sea, no le importaba más, si querían refinar su cuerpo que lo hagan, si querían volverlo un cadáver sirviente, estaba bien, pero dejen que mi Legado continue. Sin decir ninguna palabra el Soberano de la muerte Sutra desapareció. El Patriarca Su Gu Ye no dijo nada, solo miro en su mano una gota de Sangre dorada, esta gota de Sangre era tan poderosa que podía fluctuar por si sola. “El trato esta hecho” – Dijo el Patriarca Su Gu Ye, desapareciendo de este lugar. Volviendo al espejo enfrente suyo en la cima de uno de los dedos del gigante de barro. Mirando la Sangre dorada, supo que había ganado mucho. Pero al mismo tiempo observo al Maestro Zhuo, quien también lo miraba con ojos vigilantes. Volviendo dentro de la estatua. El cielo fluctuó inmensamente cuando el Soberano desapareció. “Quien quiera marcharse extraiga su sangre de origen” – Hablo el Soberano a las múltiples nebulosas, y a esas cuatro presencias, todos eran expertos, por lo cual no dudaron en obedecer, luego de que la sangre de origen saliera de sus cuerpos, empezaron a desaparecer en el vacío. Cuando el Soberano de la muerte Sutra movió sus manos, solo basto un instante, para que toda la sangre se reuniera en sus manos. Formo una gota de sangre azul como si fuera una gota del cielo. Le sobro un instante, cuando llego donde los tres humildes cultivadores. Adrián había levantado doce pilares, su fuerza se multiplico en varios niveles, los 12 soles a su alrededor, estaban convergiendo como si quisiera unirse en uno solo, el nivel de fuerza que estaba alcanzando era la cima máxima, algo que incluso podría sorprender al Soberano, nunca antes había visto 12 pilares. “El destino de este chico está marcado con un antiguo poder, no puedo entrometerme” – Hablo el Soberano, por alguna razón no podía mirar mas allá, no podía mirar incluso los secretos que Adrián escondía, esto hizo que se pusiera alerta, esta fue otra de las razones por la cual no los mato al instante. También regreso a mirar a Xu Wudao, el cual se había sacado su torso, y sus pulmones estaban al aire libre absorbiendo la fuerza de todas las gracias posibles. Ahora era nada menos que una cabeza con un orgullo extremo. “Ese tipo es interesante, puedo sentir el poder del tiempo en su cuerpo, lástima que mi Dao no es compatible con el suyo” Luego el Soberano observo a Su Ming, quien también tenia los ojos rojos, el aura de la necromancia se reunía por todo su cuerpo. Los nueve cadáveres ya no eran solo huesos, ahora había carne creciendo por todo su cuerpo, estaba volviéndolos cadáveres superiores. Los nueve cadáveres resonaban con un poder sin igual. Pero esto no era el fin, si realmente quería avanzar debía volver al menos un cadáver en su forma superior, una vez que los otros ocho se estabilizaron comenzaría con su verdadero ascenso. El aura de muerte se cernía en su cuerpo como una tempestad, pero parecía no importarle. “¡Mi Dao de la muerte Sutra se mezcla con la necromancia! ¡La muerte puede unirse con la vida, el Sutra puede darle color al mundo entero, el Dao puede cambiar el destino de los cielos! ¡El camino de la muerte y la vida! ¡La esencia de lo que vive y de lo que muere!” – el Soberano movía sus manos con la gota de sangre de color azul, la gota de color azul se movía rápidamente a una velocidad donde debería ser evaporada, pero el Soberano de la muerte Sutra lo impedía, la pequeña gota de sangre de color azul, se convirtió en una pequeña partícula luminiscente. Estaba en la palma de sus manos, tan pequeña, pero al mismo tiempo con el poder de destruir continentes enteros. Giraba como si no tuviera fin, luego el Soberano de la Muerte Sutra, exhalo un aliento de muerte antigua, leyes se manifestaron fuera de su cuerpo, y cubrieron cada centímetro de la pequeña partícula, fue como si todo el cielo mismo fuera contenido dentro de esta pequeña partícula. Se volvió una partícula que pertenecía a este espacio mismo, luego de que girara más rápido que la velocidad de la luz. “¡Espárcete!” – La pequeña partícula se esparció como si no tuviera fin, su tamaño tan diminuto empezó a aumentar como una flor que esta a punto de florecer. Envolvió en un instante los nueve mundos, paso el espacio que las cuatro presencias habían destruido y se junto con el aura de muerte que aun quedaba en el espacio. Pronto este espacio se llenó con una intención de muerte suprema. La muerte vino de los nueve mundos, del espacio, incluso del mismo Sol. “Este será mi legado” – Dijo con una sonrisa, mientras su alma también se llenó con una intención de muerte. Cuando Xu Wudao observo el cambio en el cielo, quiso despertar, pero estaba a punto de abrirse paso, por lo cual no pudo ver nada de lo que estaba sucediendo, pero el mundo entero había cambiado, era como si la muerte misma estuviera descendiendo. Adrián también percibió el cambio del mundo, pero sus soles habían empezado el proceso de Fusión. Si se desconcentraba, en un solo instante podría morir. Solo Su Ming quien por alguna razón había sido detenido por el mundo entero de crear su cadáver superior, miraba con una mirada atónita al ser que se presentó frente a él. “El discípulo Su Ming saluda al mayor” – Dijo Su Ming, mientras se inclinaba, por alguna razón no había recibido ninguna reacción cuando su cadáver superior fallo. Todo el tiempo había sido detenido. “¡Desde hoy te convertirás en mi discípulo! ¡Recibirás mi legado y practicaras artes de nivel Soberano! ¡Siéntete honrado!” – Dijo con una gran arrogancia el Soberano de la muerte Sutra. Su Ming sabia que no podía negarse, ni tampoco sabia porque el Soberano le había escogido. Pero viendo la situación, tampoco era que pudiera negarse. Por lo cual se arrodillo, y dio tres kowtons para su maestro. “El discípulo Su Ming venera a su Maestro” – Quizás fue el destino, pero viendo que incluso el patriarca Su Gu Ye no hacía nada, pensó que esto ya había sido arreglado tras bambalinas. No le quedaba mas que aceptar, incluso el maestro Zhuo no actuó, todo debió haber estado planeado sin que lo supiera, lo habían vendido, espero que al menos sea por una buena razón. “¡Bien!” – Dijo el Soberano de la muerte Sutra, mientras movía sus manos, estaba a punto de cerrar todo este mundo junto con todo el cielo. También estaba a punto de echar a Xu Wudao y Adrián. Pero justo cuando iba a mover su mano, Su Ming se arrodillo nuevamente. “Puedo pedirle al Sobera…, a mi maestro, que permita a mis hermanos quedarse hasta que puedan avanzar” – Dijo Su Ming, incluso si tuviera mas vidas, nunca se atrevería a hablarle de esa forma a un Soberano, pero estos eran sus hermanos. Xu Wudao había gastado un poderoso tesoro para lograr avanzar, no había logrado ayudar a su hermano Adrián en el pasado, por lo cual sentía que les debía algo. Incluso si esto ofendía a su maestro, estaba dispuesto a dar un paso atrás, siempre que fueran sus hermanos. Xu Wudao y Adrián escucharon esta platica, pero no podían moverse, el avance estaba a la vuelta de la esquina. El Soberano de la Muerte Sutra regreso a mirar a Su Ming con ojos tan fríos como el mismo hielo, pero en la mirada de Su Ming solo había una convicción gigantesca, incluso si lo miraba, el no apartaría su mirada. Era su convicción de ayudar a sus hermanos. “¡Supongo que serán de ayuda! ¡Solo los apartare del mundo sellado! ¡Avanzaran en un espacio diferente!” – Dijo el Soberano de la muerte Sutra, a lo cual Su Ming asintió. Al ver que estaba a punto de desaparecer con el Soberano. Su Ming se inclinó ante sus hermanos. “¡Hermanos aún no he olvidado nuestra promesa de ir a la décima iglesia! ¡Nos veremos pronto!” – Hablo Su Ming, mientras les mandaba un mensaje, por lo cual quería que no se preocuparan por él. Luego el Soberano y Su Ming desaparecieron. Dos días después. Adrián fusiono sus doce solos en uno formando un sol del tamaño de una montaña, ese fue su primer núcleo, realmente había avanzado a la Formación del núcleo, una fuerza sorprendente se elevó de su cuerpo, a tal punto que parecía incluso desgarrar el espacio donde estaban. Xu Wudao también había desperado, la mayor parte de su cuerpo había sido refinado como un poderoso tesoro, su fuerza también se elevó a la formación del núcleo. Pero apenas despertaron sus cuerpos abandonaron el espacio, y aparecieron fuera de las mil estatuas.
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Estás leyendo el capítulo 225 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 20 de junio de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 346 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.