Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 195 online gratis en español
Las Santas Montañas Ancestrales.
Su nombre se debía al número casi ilimitado de montañas que había en este lugar.
Había cientos o miles de ellas, cada una era tan gigantesca que algunas podían llegar a tocar el cielo.
En algunas donde las condiciones de vida eran un poco mejores, se erigieron ciudades flotantes, lugares donde hasta los mortales pudieran vivir.
Las ciudades se extendían por todo el ancho y largo de las montañas, aunque la gente rara vez salía de ellas, por debajo de donde se consideraba un lugar seguro para la vida, todo estaba infestado de bestias.
Había pocos caminos seguros donde los cultivadores podían recibir los carruajes del exterior.
Aunque algunos carruajes de mejores casas comerciales, optaban por usar barcos voladores, o trenes amplificados con magia, y usando piedras espirituales como combustión.
No era un lugar donde se podía vivir muy bien, se debía ver las oportunidades, y junto con ellas la forma de sobrevivir.
Además, mientras volaban, Adrián logro visualizar la primera ciudad flotante de las Santas Montañas Ancestrales.
Una vez que se adentro pudo admirar todas las montañas a lo ancho y largo, no había fin a su vista.
Pero una vez puesta su vista en la enorme ciudad en el cielo, no había nada mas que le causara tal conmoción.
Era una ciudad con varios pilares a sus alrededores, tales pilares se sujetaban a varias montañas, los pilares eran tan largos como cuerdas, clavadas en las faldas de algunas montañas.
Sin embargo, esto no era lo que conmocionaba a Adrian, si no que, en el centro de la Ciudad, existía un mundo, era un planeta gigantesco que giraba lentamente, estaba hueco en el centro.
“Esta ciudad pertenece a nuestra secta, la Secta de los Cinco Caminos” – Sonia le empezó a explicar a Adrián sobre la ciudad que estaba viendo en este momento.
Adrián estaba buscando una respuesta del porque el Mayor Lans practicaba artes mágicas de la Quinta Iglesia.
Sin embargo, cuando miro el mundo en mitad de la ciudad.
Su respuesta fue respondida.
En medio de este mundo gigantesco existía la Secta de los Cinco Caminos era gigantesca, con pabellones gigantescos por todos los lados.
Pero lo más impresionante, era que existía una estatua del Maestro Sonu.
Una estatua que fácilmente podía llegar a los mil metros.
“La Secta de los Cinco Caminos, fue fundada por el Ancestro Sonu. Maestro de la quinta Iglesia de la Santa Iglesia de Motzu, su legado sigue presente en las Santas Montañas Ancestrales, por lo cual, aunque sabemos que ha desaparecido, para nosotros sigue siendo nuestro Ancestro”
Quien hubiera imaginado que, en un lugar tan alejado, aun existirían vestigios de su Maestro.
Aunque Adrián rara vez se preguntaba si era un buen discípulo, no había pasado mucho tiempo con el Maestro Sonu.
Pero el Maestro Sonu incluso en su ausencia le ofreció un lugar en la quinta montaña, le dio su técnica de cultivo, muchos grandes favores, que no sabía si algún día podría devolver, fue por esa razón que también deseaba encontrarlo, para poder agradecerle por todo lo que había hecho por él.
Después de escuchar la respuesta por parte de Sonia. Podía sentir un aire espiritual igual que cuando estaba en la Quinta Iglesia.
Aunque este lugar era diferente.
Podía ver alrededor de la Ciudad, salir cientos de barcos voladores.
El Mayor Lans quien estaba en la proa.
Lanzo un destello con su dedo.
Cuando el destello apareció, fue como un mandato de reconocimiento.
Las puertas de la ciudad se abrieron, pasando por innumerables barcos, sin esperar ni siquiera una revisión por parte de los guardias de la ciudad.
Adrián también pudo observar que ese destello también fue una señal.
No les tomo mucho tiempo llegar al mundo donde estaba la Secta de los cinco caminos.
Era un lugar gigantesco, los pabellones, y los edificios podían llegar hasta la cima de las nubes.
Pero lo más llamativo seguía siendo el mundo en el que se asentaban.
La Quinta Iglesia solo tenía una montaña, en comparación parecían humildes, pero también tenían un tesoro antiguo, así que no sabía cuan humilde serian, aunque esto debió ser construido por el Maestro Sonu, era en si sorprendente.
Adrián recordaba palabras ambiguas, las cuales decían que incluso el patriarca respetaba al Maestro Sonu, el Maestro mas poderoso de todas las Iglesias.
Había muchas cosas incoxistentes en tales palabras, pero, no podía decir que era verdad o mentira.
Cuando el barco del Mayor Lans llego a las puertas de la Secta de los Cinco Caminos, de pronto cuatro ancianos aparecieron en la altura.
El Mayor Lans se inclinó ante ellos, después de todo, los cinco eran seres que desprendían auras terroríficas del alma naciente.
“El Mayor Lans reporta a sus superiores” – El Mayor Lans quien se elevo al aire tuvo una pequeña conversación con tales ancianos.
Adrián no podía escucharlos, no estaba en su derecho.
Aunque si usara toda su fuerza quizás pudiera oír algo.
Estos cinco ancianos con barbas creciendo en su mandíbula, solo tuvieron una simple charla con el Mayor Lans.
Los ancianos también regresaron a mirar con gran interés a Adrián por alguna razón, pero en su mirada no había nada reflejado.
Partieron sin decir nada mas a uno de los pabellones mas altos.
El Mayor Lans regreso con una grata sonrisa.
“Esto se pondrá divertido” – Dijo en voz baja mientras dirigía el barco más allá de la entrada.
No paso mucho tiempo.
Cuando de pronto, una voz se escuchó por toda la Secta de los Cinco Caminos.
“¡DESDE ESTE MOMENTO! ¡EL DISCIPULO ADRIAN! ¡DISCIPULO DE LA SANTA IGLESIA DE MOTZU! ¡SERA PARTE DE LA SECTA DE LOS CINCO CAMINOS! ¡OBTENDRA EL TITULO DE SEÑOR! ¡SERA CONSIDERADO UN ELEGIDO DEL CIELO!”
Cuando la voz se escuchó, fue como un vendaval.
De pronto de los pabellones varias auras se alzaron en sucesión.
Eran seres del Establecimiento de la Fundación, que miraban hacia el barco del Mayor Lans, observando a Adrián detenidamente.
Como si estuvieran diciéndole porque merecía el titulo de Elegido del Cielo.
Tal titulo era privilegiado, se les daría más acceso a recursos que a ningún otro.
Adrián no sabia que era lo que el Mayor Lans había conversado con los ancianos.
Pero parecía que, en vez de ayudarlo, lo estaba confrontando contra toda la Secta de los Cinco caminos.
El Mayor Lans y Adrián se miraron, Adrián frunció los ceños, y el Mayor Lans solo se rio.
“¡Si quieres quejarte! ¡Quéjate con los ancianos!” - Dijo el Mayor Lans en un tono de burla, parecía que su camino no seria para nada fácil, incluso en la Secta que su maestro había creado.
Ya había muchos ojos que lo veían con malas intenciones.
Después de todo, no era para nada fácil aceptar que un forastero apareciera de tal manera y se ganara tal titulo como si nada.
También parecía haber otras intenciones ocultas, pero no había forma de que Adrián supiera todas las respuestas.
En medio de esta conmoción, que Adrián había creado con solo entrar a la Secta de los Cinco Caminos.
En el cielo de esta ciudad flotante.
El espacio se doblo agresivamente, como un cristal empezó a partirse, unos ojos violetas destellantes, se miraba en toda esta abertura.
Era una mirada salvaje, a la vez violenta, que acudió con una fuerza tremenda.
Si la persona de esos ojos, colocaba un pie dentro del continente Suaking el espacio se desgarraría a tal punto, que podría destrozar la realidad de este continente.
Sin embargo, tal ser, no se atrevió a dar un paso fuera de esa grieta….
“¡Solo me permites mirar! ¡Incluso cuando no temo ni a los poderosos Emperadores! ¡Puedo sentir tu ira! ¡Si me atrevo a entrar en este espacio sé que intentaras matarme! ¡Pero ya no puedes hacerlo, ya no tienes la fuerza necesaria para lograrlo!”
“¿¡Dialo porque en tu canción soy yo el que me perdí!? ¡Porque el Décimo se perdió así mismo! ¡Conoces mi obsesión, y usare todo lo que está a mi disposición para lograrlo, incluso si todas las razas se extinguen en el proceso! ¡Aún habrá tiempo y lugar para ver al Dieciseisavo hermano! ¡No podrás detenerlo en este lugar, estoy seguro que algún día vendrán al continente Supremo!”
Un estruendo fue provocado por tal ser, el espacio ya no podía soportar su existencia en este lugar.
El Decimo solo sonrió mientras se marchaba.
Aun no era el momento.
Dialo quien estaba dentro de la máscara del Diablo Celestial, solo miro el espacio que se abrió con intriga, en sus manos había una pequeña marca de sangre, a la vez que numerosos fragmentos de vidrios.
El espacio en su mano se había fragmentado.
“¡¿El décimo se perdió a si mismo?!¡No puedo dejar que se acerque al niño! ¡No puedo dejar que se acerque a la Fruta número Dieciséis!” – Dialo alzo su mano, el espacio enfrente suyo se arrugo, los fragmentos dieron una vuelta en reversa, y poco a poco empezaron a unirse, reparo el espacio de este lugar.
Pero por todo su cuerpo había fragmentos de cristales pegados por todo su ser.
El tiempo dio una vuelta entera hacia el pasado, el espacio fue removido, y Adrián nunca se enteraría de que un enfrentamiento tan poderoso se dio encima suyo.
Aquí nunca había pasado nada, y nada había pasado.
Pero Dialo por un momento detuvo que el Decimo destruyera la realidad de todo el continente Suaking.
Un enfrentamiento que duro un instante, pero que podría haber acabado con toda la vida con un pensamiento.

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UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 195
Estás leyendo el capítulo 195 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 27 de mayo de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 346 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.