Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 160 online gratis en español
El mundo podía sumirse bajo el caos, el caos traía muerte, la muerte traía dolor, y el dolor se transformaba en odio.
El Odio y la venganza traían consigo destrucción por donde pasaba.
Sin embargo, esta vez, los Demonios causaban el caos, pero no traían odio hacia la raza Humana.
Por alguna razón Odiaban más a su raza mismo, sabían que eran débiles, por lo cual, por órdenes de su Emperador, fueron despojados de todas sus tierras, y enviados a la deriva.
Pensaron que su línea de Sangre se perdería para siempre, pero en ese momento de humillación y desesperación.
Apareció un faro de esperanza, el “Soberano Menor”.
El cual les ofreció un trato. Algo a lo cual no podían negarse.
Después de todo el Soberano Menor, podía mover con solo una orden a cientos de Demonios si quisiera.
Después de que su antepasado murió, ellos trataron desesperadamente de detener el avance de la Santa Iglesia de Motzu. Solo tenían que cumplir un objetivo y al menos unos pocos se salvarían.
Sin embargo, era un poco desesperado tratar de sobrevivir, cuando no habían hecho nada para merecer su extinción.
Por parte de la Santa Iglesia de Motzu.
El Patriarca Su Gu Ye estaba sentado en medio del cielo observando la Isla Central. Su fuerza podía opacar todo el cielo. Pero no podía adentrarse a la Isla Central.
El Patriarca Su Gu Ye no era un Rey, por lo cual tenía que esperar, y observar el destino de esta guerra.
Por sus órdenes.
Las 18 Islas de la Raza Sunseat habían sido divididas en varios puntos de control.
Las 10 primeras Islas quedaban a cargo de la Santa Iglesia de Motzu.
Las 5 Islas ubicadas al Oeste, quedaron a cargo de los Señores de la Santa Palabra.
Una Isla quedo en manos de la raza Sunseat.
Y la última Isla estaba siendo atacada con toda la fuerza de las 99 familias del Dao.
Esto daba como resultado un total de 17 Islas siendo atacadas simultáneamente.
La única que no estaba siendo atacada era la Isla Central, la cual era sumamente más grande que todas las Islas a su alrededor.
Su campo de energía, aunque estaba debilitado por el ataque del Hijo del Soberano, seguía siendo muy poderoso como para atravesarlo normalmente.
Sin embargo, las defensas y todos los tesoros de los Demonios estaban siendo utilizados en todo su esplendor sin importar cuanto tuvieran que sacrificar.
Lo que retrasaba significativamente la caída de las 17 Islas de la Raza Sunseat.
El Patriarca Su Gu Ye no era ciego, podía observar el desdén de estos demonios al momento de luchar. Sin embargo, esto era una Guerra, no había forma de que ambos bandos llevaron a un mutuo acuerdo.
A pesar de todo, cuando empezó el tercer mes.
Se notifico que de las 10 Islas que habían quedado a cargo de la Santa Iglesia de Motzu.
Cinco de las Islas habían sido tomadas, y se aseguraron por completo de eliminar a todo Demonio.
La Quinta iglesia, recibió ayuda de la Tercera Iglesia provocando que avanzaran como un huracán, rompiendo las defesas de la cuarta Isla.
Las otras Iglesias se seguían moviendo en esta Guerra, lo que provocaba grandes bajas en el lado Demoniaco.
A todo este asunto, de las diferentes Iglesias, algunos discípulos destacados habían desaparecido. Algunos eran discípulos que habían conseguido matar a mil demonios, y reclamaron su premio.
No era para nadie un secreto, a donde se dirigían estos discípulos máximos, después de todo, todos tenían en mente un lugar.
La Isla Central de la Raza Sunseat.
Se decía que en este lugar existía una plataforma especial para avanzar hacia el Establecimiento de la Fundación. Fue un regalo que un Emperador Humano dejo en el pasado.
Aunque parecía solo un rumor infundado, la verdad era que mucha gente estaba tratando de buscar esta plataforma.
Se decía que tenía propiedades místicas, incluso muchos decían que cuando uno entrase por este medio al establecimiento de la fundación, podría formar el legendario Pilar del Emperador.
Lo cual podría otorgarle al usuario una habilidad única, incluso una habilidad que podría desafiar al mundo entero.
Sin embargo, solo eran rumores, después de todo la Plataforma nunca se había encontrado verdaderamente.
Se dijo que la Raza Sunseat la tenía escondida, pero la verdad era que ellos nunca la habían encontrado, solo había rastros.
Rastros dejados por el antiguo Rey Marino. Sin embargo, incluso si él lo encontró, se dio cuenta que nunca podría entrar, los únicos que podían hacerlo eran seres de la Condensación del Qi.
Como un Rey, conocía las implicaciones de remover los poderes de un Emperador, era algo terrorífico. Pero a pesar de haberlo encontrado, nunca dijo verdaderamente donde se encontraba, ni tampoco dejo un mapa para que su raza lo buscara, después de todo, tal Rey Marino descubrió, que la plataforma solo podía ser usado por seres humanos.
Por lo cual, era preferible que se quedara a la deriva, y se dejara que el rumor siga siendo rumor.
Ahora después de mucho tiempo, el Príncipe Soret, tenía todos esos rastros en un mapa que su padre le había dado, por lo cual se arriesgó mucho en confiar en Xu Wudao, pero conocía la fama que tenía, por lo cual no dudo en hacer un acuerdo con tal persona.
Todos los discípulos que entraban a la Isla Central, también tenían rastros de esta antigua plataforma, todos buscaban la oportunidad de entrar al establecimiento de la fundación y volverse más fuertes.
Sin embargo, no contaban con que Adrián, Xu Wudao y Su Ming, se movían a gran velocidad por el mar antiguo.
Solo que no estaban solos, ni tampoco estaban caminando como acostumbraban.
Estaban en medio de un Barco.
Aunque llamarlo Barco, era algo humilde, ya que más parecía ser un Crucero, además de que era de color dorado.
A pesar de su enorme tamaño se desplazaba rápidamente, viajando a docenas de kilómetros por minuto.
Este era el Crucero del Príncipe Soret.
Había sido fabricado con los mejores materiales que el dinero podría comprar.
Por lo cual cuando lo vio Adrián, podía notar la sutileza en los retoques que le habían dado los artesanos a cada uno de los detalles.
Adrián podría decir que era un crucero muy despilfarrador, tenía un núcleo que absorbía piedras espirituales por docenas.
El Barco del Maestro Sonu era más humilde en comparación, o eso recordaba.
Aunque pensando en los días pasados, lo hizo suspirar, al ver la Isla Central.
Se podía ver a simple vista por lo enorme que era.
Era natural que alguien se perdiera sin un mapa adecuado, además que, dentro de esta Isla Central, estaba la Capital de la Raza Sunseat.
Según Xu Wudao la barrera que protegía la Isla Central estaba en su estado más debilitado, por lo cual no podían usarla para protegerse contra seres inferiores de la condensación del Qi.
Por lo cual su paso por la barrera era casi indetectable.
Provocando que hubiera una mayor contingencia de discípulos dirigiéndose a la Isla Central de lo normal.
Todos querían la oportunidad de avanzar en la plataforma donde avanzo un Emperador.
Adrián también vio su mano, en ella estaba un pequeño frasco con unos 10 mililitros de Sangre.
Esta Sangre no era espesa ni pura, apenas se podía notar en todo el líquido un pequeño destello fugaz dorado. Era la Sangre del Soberano. Adrián no le tenía uso alguno, a la vez que lo guardo en su sombra.
Aunque era muy poco, según lo que le había dicho Xu Wudao, tampoco es que la Santa Iglesia de Motzu, tuviera tanta sangre del Soberano Motzu, además, cada vez que los Tesoros Antiguos eran usados, una gota verdadera de sangre del Soberano Motzu se usaba para darles la suficiente energía.
Con los años su suministro había disminuido. Por lo cual tuvieron que diluirla para darla como premio en esta guerra.
Sin embargo, había varias formas de lograr que una gota diluida de Sangre, pase a ser una verdadera gota de sangre del Soberano.
Según lo que Xu Wudao había escuchado.
Una de las formas era purificarla con el refinamiento, pero según lo que había leído, la única forma seria usar una llama que haya superado los treinta colores. A la vez un caldero que pudiera soportarlo y que no explotara en el proceso, era algo tan complicado para su nivel de cultivo que mejor no lo siguió pensando.
Este método era demasiado alejado de la realidad. Por lo cual lo había desechado.
La otra forma era unir todas las gotas de Sangre Diluidas en una, sin embargo, las gotas de Sangre no se unían fácilmente, como estaban diluidas de forma especial, muchas perdían sus propiedades, así que no había forma alguna, a menos que una de ellas de alguna forma se convirtiera en una gota de Sangre principal y se usara para absorber a las demás.
Parecía un regalo muy pobre para los discípulos de la condensación máxima, pero la verdad era que, esta gota de sangre diluida, les podría dar la suficiente energía para formar un pilar, aunque nadie sabía si podrían formar un pilar perfecto.
Después de pensar en muchas formas de unir la sangre que tenían, Adrián tuvo una idea. Aunque para eso necesitaría usar, las habilidades divinas del Diablo Celestial.
Después de todo, según lo que había soñado, el Diablo puede convertir toda la mentira en verdad.
Adrián pensó esto claramente, a la vez que no sabía que es lo que sucedería. Aunque lo dejaría para intentarlo luego de la guerra.
Cuando miraba alrededor de la Proa, Adrián pudo ver que el Mar Antiguo se expandía hasta donde uno no lo podía ver.
Al momento se encontraba observando todo el paisaje.
Era maravilloso para Adrián observar todo el paisaje con tanta paz, realmente le agradaba, le recordaba a los momentos en su hogar, donde pasaba todos los días en las montañas, aprendiendo con su padre.
Suspiraba al ver hasta donde había llegado. Aunque no era el final de su viaje.
Cuando pensaba en todas estas cosas.
Sorana la hermana del Príncipe Soret, aprovecho que Adrián estaba solo para acercarse.
Su vestido seguía siendo tan ajustado e inusual, su ajustado y apretado escote podía atraer la vista de cientos, sus largas piernas y su piel blanca, la podían ser considerada una de las hermosas chicas.
Su rostro enmarcado con la caída de su hermoso pelo azul, sus ojos redondos y grandes, con largas pestañas, su nariz pequeña y afilada, y su boquita con labios de color rojo.
Se acerco lentamente, y toco el hombro de Adrián.
Cuando Adrián se dio la vuelta, la miro de cerca, su belleza y su sonrisa, parecían ser tan acogedora, que Adrián se sorprendió y dio un paso hacia atrás.
“N-necesita algo de mi la Princesa Sorana” – Aunque estaba un poco avergonzado se logró recuperar, después de todo, estaba frente a alguien de la realeza.
“Aunque no me gusta que me llamen princesa, que tal si solo me dices Sora, o el hermano Adrián prefiere seguir promulgando mi cuerpo” – Dijo Sorana con palabras atrevidas.
Adrián se sintió avergonzado por tales palabras, negó con la cabeza.
“Está bien, hermana So-Sora”
“Si, así está bien, ya sabes cómo llamarme, no me importa mucho las etiquetas” – Pronuncio Sorana con una bonita voz, abalanzándose encima de Adrián para abrazarlo, cosa que lo avergonzó aún más.
Por alguna razón, no podía hacer nada para apartarle.
Se sentía como un campesino, que no podía hacer nada en contra de la familia real.
En eso mientras estaban haciendo cosas de tontos.
Xu Wudao quien conversaba con el Príncipe Soret, pudieron ver tal escena desde lo alto del crucero.
“Nunca la había visto sonreír tanto, el hermano Adrián parece una buena persona, pero tienes que recordarle que no debe dejarse llevar por las emociones, después de todo mi hermana tiene un compromiso” – Dijo el Príncipe Soret, mientras fruncia los ceños.
“Si, si, lo sé, no tienes por qué mirarme con esos ojos, pero porque mejor no hablamos del mapa que tienes” - Volvió a recalcar Xu Wudao, mientras el Príncipe Soret asentía y se alejaba junto con Xu Wudao.
A Su Ming no le importaba mucho, el siguió mejorando su necromancia, a la vez que consiguió el cuerpo de un demonio Mayor de Nivel Medio.
Quería refinarlo una vez que entrara al Establecimiento de la fundación, aunque no sabía cuánto tiempo le tomaría, después de todo, incluso para hacerlo su espectro, necesitaba encontrar materiales adecuados para que estos espectros fueran de buena calidad.
Adrián seguía siendo molestado por la Princesa Sorana, y así pasaron varios días.
La Princesa Sorana fue llevada por su hermano, por lo cual le dio un tiempo para que Adrián pudiera respirar tranquilo.
Adrián por fin podía cultivar tranquilamente.
Pero no paso mucho tiempo para que su Cultivo se detuviera, pronto todos en el Crucero pudieron observar.
La Isla Central.
Era monumentalmente gigantesco.
Adrián no podía ver su final, solo podía notar que había decenas de montañas, y muchos arboles a la deriva.
A la vez que en estas montañas había varios pilares de luz, los cuales se alzaban hasta el cielo mismo.
Aunque no lograba diferenciarlos, por la lejanía en donde se encontraban.
Según lo que le había dicho el príncipe Soret, la Isla Central era más grande que las 17 islas unidas todas juntas. Este lugar era su hogar, por lo cual conocía hasta el más mínimo detalle.
Cuando el Príncipe Soret observo la Isla Central, tuvo varios sentimientos encontrados, por un lado, aun recordaba la Invasión que sufrió su raza.
Ese día el cielo se llenó de nubes negras, un brazo atravesó el espacio mismo, y lo corto, abriendo una abertura en el cielo, provocando un choque colosal entre las Defensas de la Raza Sunseat y esa mano, mientras toda la Isla Central fue evacuada, el Rey Sunseat uso toda la fuerza que tenía para activar las estatuas de los Antiguos Reyes de la Raza Sunseat, solo de esa forma tuvieron una oportunidad para escapar.
Los Demonios tenían un Rey Demonio por su lado, lo que perjudico por completo al Rey Sunseat, la raza Sunseat no tenía un Rey, aunque su Rey tenía tal título, no tenía la fuerza para respaldarlo.
Ahora el Príncipe Soret estaba en busca de un tesoro que lo ayudaría a superar a sus hermanos. Lo necesitaba, él también había pagado mucho para conseguirlo, o al menos tener una pista, por su gente, y por todo su pueblo, no quería que tal devastación volviera a suceder.
Adrián observo al Príncipe Soret, los pasos firmes y su convicción al momento de observar la Isla Central, tenía que decir que los pensamientos del Príncipe Soret debían ser muy poderosos, para que incluso el sol brillara en él.
Todos tenían sus objetivos, Adrián conocía que cada uno de ellos tenía sus metas. Después de todo, aunque eran un grupo, sus pensamientos eran diferentes. No podía conocer cuál era la carga que un príncipe puede tener ahora que su pueblo se encontraba en tal situación.
Después de todo, la Nobleza tenía que pagar a su pueblo, Adrián no podía pensar como ellos, su educación era la de respetarlos.
Mientras el Crucero avanzaba a toda velocidad, tratando de superar la barrera de la Isla Central, una vez que se adentraron a las fronteras de la Isla Central.
A lo lejos, cerca de la Capital de la Raza Sunseat.
La capital de la Raza Sunseat era gigantesca, se podía ver miles de edificios coloridos, y en el centro de todos estos edificios, se elevaba un glorioso Palacio, tan alto que podía llegar a topar las nubes.
Varias estatuas de cientos de miles de metros rodeaban este palacio, levantando sus manos y arrodillándose ante lo que parecía ser un mundo, el mundo que sostenían había perdido la fuerza espiritual por lo cual empezó a desvanecerse, como el viento y la arena, poco a poco un pedazo del mundo se separaba y se volvía polvo.
Las estatuas también desaparecían con el mundo, y todo este lugar que debió ser la Capital de la raza Sunseat estaba envuelto en muerte, miedo, y desolación.
Todo esto provocado por un Rey Demoniaco.
Sin embargo, en este momento, en este mundo que poco a poco se volvía polvo, en su superficie.
Una espada apareció en este desolado lugar.
Esta espada provoco que el cielo se cubriera de nubes oscuras, que los rayos descendieran por toda la capital, cayendo como si el fin del mundo estuviera a punto de ocurrir.
Cientos o miles caían a la deriva, provocando que este lugar desolado, se llenara de un sentimiento de destrucción.
Todo provocado por la Espada que apareció en el cielo.
Al mismo tiempo, un gigante formado por innumerables rayos, partió el cielo y se abrió paso. Levanto la….
\-Espada del Dios del Rayo-
Provocando que incluso la tierra temblara, la sostuvo y la bajo con tanta fuerza. Que el cielo hizo llover innumerables rayos hacia la punta de su espada.
Cayo como un cometa, golpeando el suelo provocando una destrucción sin precedentes.
Sin embargo, el Primer Discípulo quien estaba sentado en la cabeza del Gigante hecho por innumerables rayos.
A su lado una lanza azul se manifestó, Pilar Izquierdo salió de las nubes negras.
Y otros 10 seres del establecimiento de la fundación también se mostraron a su alrededor.
Los 10 seres del establecimiento de la fundación, en circunstancias normales temblarían al sentir la magnitud de las técnicas del Primer Discípulo, pero esta vez, lo que los hacia temblar era con el ser que se habían encontrado.
El Primer Discípulo también frunció el ceño. Sin embargo, el polvo se apartó.
Mostrando en el suelo del mundo.
Un ser demoniaco encapuchado envuelto en miasma, miasma tan oscura como la oscuridad misma. Este ser demoniaco regreso a mirar al Primer Discípulo, sus pupilas rojas destellaban como un volcán en erupción.
Cuando el Primer Discípulo lo vio, dejo de fruncir los ceños, y sonrió.
Cuando ambos se vieron, fue como si el cielo mismo empezara a temblar.
Esa mirada era la de dos genios viendose mutuamente, reconociendo sus habilidades al extremo.

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Estás leyendo el capítulo 160 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 5 de mayo de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 346 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.