arrow_back

Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 150 online gratis en español

En el Cielo de la Santa Iglesia de Motzu. Un Anciano arrugado, y con una gran barba blanca. Observaba las Islas de la Raza Sunseat. Este anciano tenía una fuerza insondable. Se le conocía que dentro del continente Suaking no tenía par alguno. Incluso el patriarca de los señores de la Santa Palabra nunca se atrevería a decir palabras toscas sobre él. Él era después de todo el Patriarca de la Santa Iglesia de Motzu. Parecía alguien muy viejo, pero a la vez al ver su porte, se podía ver que era alguien que podía cargar con el cielo mismo. O al menos una parte de él. “Te ves muy melancólico Patriarca Su Gu Ye” – Una voz provino desde la otra parte del cielo. Cuando esa voz sonó, un ser apareció en un instante. Esta persona tenía un porte extraordinario. Aunque también era viejo, solo aparentaba la edad de alguien de mediana edad, en su espalda se dibujaba la figura de una Palma. Cuando el patriarca de la Santa Iglesia de Motzu escucho a alguien decir su nombre. Regreso a mirar a esa persona. “Tú tampoco te ves bien, Patriarca Mu Ye” Cuando el Patriarca Su Gu Ye soltó estas palabras, el Patriarca Mu Ye se rio, como si se hubiera encontrado con un buen amigo. “El Tiempo pasa muy rápido, la raza humana decae, el Imperio se vuelve débil cada día, nosotros nos hacemos viejos, y las demás Razas piensa en eliminarnos, es un panorama que no le gustaría al Soberano de la Santa Palabra” – Hablo el Patriarca Mu Ye. “Los tiempos han vuelto a cambiar, el cielo mismo ha cambiado, ya no es el mismo que los tiempos antiguos, ya no favorecen a la Raza Humana, ahora la generación antigua debe hacer todo lo posible para trazar un futuro para las nuevas generaciones” – El que hablo ahora fue el patriarca Su Gu Ye, su rostro envejecido mostraba la resiliencia al futuro. A la vez que suspiraba, un suspiro que le acompaño con un sentimiento de cansancio. El Patriarca Mu Ye, entendió muy bien las palabras de su viejo amigo. “Ahora que un Rey nos ha invadido, debemos preparar los tesoros antiguos dejados por los Soberanos” “Nos hemos vuelto muy dependientes de esos tesoros, mientras los tengamos, incluso el Emperador no tratará de quitárnoslos, pero cuando esos tesoros agoten su energía, me temo que el Continente Suaking se encenderá en llamas” El Patriarca Su Gu Ye asintió, no era para nadie un secreto que las dos Sectas más poderosas del Continente Suaking dependían de los Tesoros dejados de los Soberanos. Eran sus cartas más poderosas, y lo único que mantenía la paz para el continente Suaking. “Creo que es hora de comenzar” “¡Daré el primer golpe!” – El Patriarca Mu Ye hablo, mientras se alejaba del Patriarca Su Gu Ye. El Patriarca Su Gu Ye asintió. Siempre había admirado al Soberano de la Santa Palabra por sus técnicas, aunque nunca fue el más fuerte, sus técnicas eran lo más poderoso que tenía. “Muy pocos saben que el Soberano Motzu, y el Soberano de la Santa Palabra son una familia unida hasta la muerte” Al ver que el Patriarca Mu Ye tomo la iniciativo. El Patriarca Su Gu Ye, observo su mano, donde había aparecido las nueve fichas combinadas en una. Y en su otra mano, aparecieron Cuatro palmas Doradas. Ambas sectas estaban listas para iniciar el asedio a las Islas de la Raza Sunseat. “Tenemos que mantener la paz en el continente, y nutrir las nuevas semillas” – El Patriarca Su Gu Ye aplasto la ficha, y las palmas doradas, convirtiéndolos en trozos. Cuando las fichas fueron aplastadas. De la Santa Iglesia de Motzu se levantaron más de Cien Espadas de Piedra, cada uno infundido con un poder para desatar un golpe mortal. Todas estas espadas contenían miles de discípulos, eran la espada que cortaría a los Demonios. Pero para que una espada pudiera cortar, necesita fuerza. Después de que se elevaran las cien espadas. Varios Ancianos se alzaron en sucesión, con su fuerza movían varias pagodas gigantescas de casi cien pisos, estas pagodas eran tan grandes que parecían poder llegar al cielo. Cuando llegaron al cielo, el fuego se encendió de todas estas pagodas, un fuego como el infierno empezó a quemar el océano y asustar a todas las bestias marinas. En cada pagoda había cerca de 5 a 8 ancianos controlándolas, estos ancianos daban una impresión muy fuerte, tanto que el cielo empezaba a votar rayos a su alrededor. Sin embargo, había seres mas fuertes encimas del cielo de estos ancianos. Estaban los Maestros de cada una de las Iglesias. Los Maestros empezaron a elevarse con cada uno de los Tesoros de sus propias Iglesias. La Primera Iglesia se levantó con todo y su montaña, los más de Diez Niveles estaban activados en todo su esplendor mostrando un poder sobrenatural, todas las plantas votaban al cielo luces como serpientes, a la vez que se podía sentir un inmenso poder curativo. La Segunda Iglesia aun no tenía un Maestro apropiado, por lo cual el Maestro Designado fue quien tuvo que llevar consigo la Torre de la Píldora, esta Torre era un regalo para que todos los alquimistas puedan mejorar en su alquimia, pero también tenía otra función, podía ayudar a refinar píldoras mucho más rápido de lo normal, tanto la primera Iglesia como la segunda tomaron el mando para curar y tratar a los heridos, por lo cual debían estar activados sus tesoros al 100%. La Tercera Iglesia se levantó con su Pagoda de la Necromancia, esta pagoda de cientos de miles de Metros, se alzó en el cielo imponentemente llevaba consigo un sentimiento de muerte, fantasmas y calaveras llenaban todo a su alrededor, Y a la vez parecía como si hubiera oculto algo dentro de esta pagoda, su sombrío poder congelaba todo el mar antiguo bajo suyo. La Cuarta Iglesia se levantó con tres Pagodas en forma de montañas puntiagudas, Dos pagodas tenían dos sellos espirituales dorados, brillando intensamente, sin embargo, eran opacados por la tercera pagoda, la cual desprendía un inmenso poder espiritual, el cual tenia un reloj en su centro, este reloj brillaba como el tesoro mas poderoso, a la vez que daba un sentimiento indescriptible de tiempo. La Quinta Iglesia era dirigido por el Maestro Dan, el cual no dudo en levantar con toda su fuerza a la Biblioteca de las Mil Almas, activándola por completo, con un simple agarre, cientos de almas salieron, eran las almas de antiguos maestros, aunque no tenían alguna fuerza que mostrar, todas sus almas convergieron y formaron una barrera protectora gigantesca, la cual empezó a extenderse y a envolver a todas las demás Iglesias, mientras esta barrera existiera, las demás iglesias seguirían protegidas. La Sexta Iglesia levanto una espada hacia el cielo, donde provocaba que cientos de Rayos cayeran, estos Rayos eran como serpientes los cuales caían con una fuerza que podía arrasar el mar antiguo, el Sexto maestro la elevo, y el cielo tembló a su alrededor. La Séptima Iglesia apareció con un sentimiento diabólico, cuando un cuerno de un Diablo del tamaño de una Isla entera apareció, envolvió a todas las iglesias para que ninguna pudiera ser vista, y bloqueo la vista de los demonios. La Octavo Iglesia hizo aparecer tres marcas Celestiales, estas marcas brillaban como el sol mismo, una marca se fusiono con la barrera de la Quinta Iglesia potenciándola al 100%. Otra marca se unió con la tierra y otra marca subió al cielo, alumbrando todo el camino, mientras estas marcas estuvieran, la Gente podría teletransportarse a cualquier iglesia que quisieran. La novena Iglesia saco un Tesoro hecho con decenas de cráneos, estos cráneos era una combinación de diferentes razas no humanas, cada abertura de estos cráneos parecía traer un mantra catastrófico. Las nueve Maestros de las Iglesias habían sacado los Tesoros más poderosos de cada una de las Iglesias, esta Guerra era algo que no podían tomarse a la ligera, de ellos dependía que el continente Suaking sobreviviera. De ellos dependía marcar el futuro para las nuevas generaciones. Antes de que las nueve Iglesias pudieran avanzar, necesitaba un líder a quien pudieran seguir. Cuando todos los preparativos estaban listos. Todos los Maestros, incluido los Ancianos se inclinaron hacia la décima Iglesia. La Decima Iglesia era el pilar de toda la Santa Iglesia de Motzu. La Decima Iglesia era poderosa por si sola, solo los Maestros conocían el poder que había en su interior. Cuando la Décima Iglesia sintió el respeto por todas las demás Iglesias. El Gigante de Barro, quien en uno de sus dedos sostenía a la Décima Iglesia. De pronto empezó a temblar. El Patriarca Su Gu Ye quien veía al Gigante de Barro nuevamente despertar, suspiro con tristeza. “¡Le pido con las más humildes palabras, y con mi ser como testigo, al Hijo del Soberano que nos ayude una vez más a superar esta calamidad!” - Fue la Voz del Patriarca la cual se escuchó por toda la Santa Iglesia de Motzu. Su voz resonó por todo el cielo, hasta dirigirse a la estatua Gigantesca de Barro. De pronto un suspiro tan antiguo como la Santa Iglesia mismo vino de este gigante. Era un suspiro que parecía opacar hasta las mismas estrellas, cuando apareció el cielo entero empezó a temblar. “……Abriré esa barrera por ti” – Parecía la voz de un joven, pero esta voz llevaba consigo la resiliencia del Tiempo, a la vez que se le escuchaba como si estuviera en la etapa final de su vida. Cubrió a toda la Iglesia con un sentimiento indescriptible del paso del Tiempo. Cuando estos sentimientos se elevaron en el corazón de todos los discípulos, señores, Mayores, ancianos y Maestros de cada una de las Iglesias. Se sintió como si un ser querido hubiera despertado de una enfermedad terminal. Adrián no lo podía entender, pero por alguna razón cuando esa voz se escuchó, sonaba igual como si un familiar cercano le hubiera hablado. “….. Tomare prestado la energía de todas las Iglesias” – La voz se escuchó y resonó en el corazón de todos los cultivadores de la Santa Iglesia de Motzu. Cuando todos se regresaron a ver, sintieron como si un poco de su energía había sido sustraída. A la vez que unas palabras surgieron en las mentes de todos dentro de las Iglesias. “Gracias por ayudarme” Solo estas palabras bastaron para que todos los discípulos sintieran calidez, como si estuvieran frente a su padre. Cuando Adrián sintió esta extraña sensación, con sus ojos del Diablo Celestial pudo ver más que algunos discípulos. Observo como de cada uno se alzaba una pequeña bola de energía, se alzaba hacia el cielo. Toda esa energía variaba, pero se levantó como si fuera una marea. El Patriarca Mu Ye estaba en el cielo, levanto su mano y agarro hacia el cielo. Cuando lo hizo una palma gigantesca se manifestó detrás suyo. El Cielo empezó a temblar mientras encima suyo se manifestaba la ilusión de ocho mundos. “Ocho Ascensiones Mundiales” – Estos mundos ilusorios se unieron junto a su palma, lo cual hizo que esta creciera desmedidamente, mostrando un poder que podía partir el cielo mismo. El cielo mismo se abrió paso y alejo todas las nubes. Esta palma contenía un poder diferente que la energía espiritual, contenía su comprensión de la Ley. Pero tanto la palma como las leyes que se mostraban seguían siendo una ilusión. Aunque este poder era suficiente para asustar a cualquiera. Dentro de las 18 islas de la raza Sunseat, un par de ojos con pupilas rojas como la Sangre miraron el cielo, miraron hacia el Patriarca Mu Ye. Estos dos pares de ojos mostraban un poder sin precedentes, a la vez que en sus ojos se reunía el poder de la Ley. Sin embargo, este poder de la Ley era más real, tanto que opacaba por completo al Patriarca Mu Ye. Un poder que ponía a temblar a todas las 18 islas de la Raza Sunseat, todo el mar antiguo, e incluso llego al Continente Suaking. ¡Ese era el poder de un Rey! Solo una mirada bastaba para dominar todo el cielo y la tierra. El Patriarca Mu Ye conocía que no podía hacerle daño aun ser tan poderoso, pero solo sonrió, le dio paso al único que podía hacerle frente. “Gracias” – Unas palabras se escucharon en el corazón del Patriarca Mu Ye. Los Dos ojos demoniacos que miraban el cielo, con un afán de destruirlo, de pronto sintió como una energía inmensa se alzaba, y su mirada se frunció. Unas palabras se susurraron del cielo a la tierra de las 18 islas. “¡Solo estas en la etapa inicial del Rey Demonio, no eres mi rival!” “¡Primer Cielo… “ Cuando sus palabras sonaron, fue como si el propio cielo resonara con su voz. Esto provoco que de las 18 islas de las Razas Sunseat salieran decenas de Señores demoniacos. Un señor Demoniaco era alguien con una fuerza equiparable a las ¡Ascensiones Mundiales! Pero cuando escucharon esas palabras, todos los Señores Demoniacos sintieron…miedo. Los dos ojos que miraban el cielo también actuaron, una mano demoniaco salió del vacío mismo, esta mano estaba envuelta de un miasma que podía devorar toda una región si quisiera. Esta mano se extendió como si no tuviera límite alguno. Queriendo ocupar todo el cielo y destruirlo de un solo golpe. Pero cuando las palabras del Hijo del Soberano sonaron. La palma del Patriarca Mu Ye se elevó hacia el cielo mismo y se expandió como si pudiera ocupar todo el espacio entre el cielo y la tierra. Nadie entendía lo incomparable que era un Rey hasta que lo veía en acción. La palma abarco todas las islas de la raza Sunseat como si fueran simples juguetes. “… ¡Cielo Brillante!” Toda la energía surgió en la palma celestial, la cual de un momento a otro se rompió como el cristal, pasando de un estado ilusorio a tomar una forma cuasi real. Las Leyes se amontonaron en la Palma como hilos, empezó como uno, pero rápidamente termino expandiéndose con millones de extensiones. A la vez que una ley que podía sacudir el cielo, se apodero del mismo. E hizo descender la Palma con toda su furia. Desde lejos se veía, como si el cielo mismo hubiera sido arrancado y cayera como una tormenta de fuego hacia las 18 islas de la Raza Sunseat. El par de Ojos rojos brillaron envolviendo la mano demoniaca salida del vacío, y con un pensamiento suyo, decenas de Señores Demoniacos explotaron usando sus almas para unirlas con su mano demoniaca. La mano demoniaca absorbió toda la vida de estos señores demoniacos máximos, lo cual fortaleció el Mundo que se encontraba dentro. La Palma del Cielo cayó como un castigo divino, mientras que la mano demoniaca trato de soportar todo lo que podía. Este era el nivel de enfrentamientos, entre dos Reyes. Pero…… La Palma del Cielo no tuvo rival alguno, formado por decenas de millones de Hilos de leyes, destrozo sin piedad alguna la mano demoniaca provocando que un ojo desapareciera de la Isla Central. El ojo demoniaco que seguía con vida, no le titubeo la mano, y con otro pensamiento suyo, recogió la vida de quinientos mil demonios para ponerlos como defensa ante la Palma Celestial. Decenas de demonios aparecieron frente a esta palma que invadió todo el cielo, aunque no lograron frenarlo, al destruir todas esas vidas, el poder se redujo. Pero aún no era suficiente. De pronto una barrera cubrió las 18 islas, esta era la última línea de defensa de la Raza Demoniaca. Las 17 islas alrededor de la Isla Central brillaron como perlas, usaron cantidades ingentes de piedras espirituales para darle vida a esta barrera. La Palma Celestial cayo con toda su fuerza en esta barrera provocando que el mar a su alrededor se evaporara, y que un terremoto rompiera la base de muchas islas. Fue como un castigo del cielo, pero las 18 Islas conquistadas se habían preparado demasiado, y tuvieran bastantes tesoros. Si se veía bien en cada una de estas Islas había un Tesoro Antiguo. Y en el centro de esta Isla existía un… ¡Tesoro Celestial! Sin embargo, la Palma del Hijo del Soberano Motzu. No era para nada normal. La palma cayo con una fuerza capaz de destruir un continente entero. Destruyo cada Tesoro Antiguo. A la vez que atenuó al Tesoro Celestial y lo convirtió en una baratija. Este era el poder de un Rey del pasado, ¡que hoy desataba toda su furia! Pero, aunque la Palma Celestial cayo con una furia capaz de destruir un continente, al final las 18 Islas sobrevivieron al exterminio. Pero esto los debilito, de tal manera. Que el único ojo del Rey que había resistido ante tan poderosa Palma, lentamente se cerró mientras cantidades incesantes de sangre cayeron del ojo ocular hacia el mar. El Rey Demonio también había usado toda su fuerza para resistir, pero al final había perdido su mano demoniaca, ese era su mundo, el cual se había vuelto pedazos, perdió sus calificaciones para seguir siendo un Rey, pero logro proteger a toda su raza. El Hijo del Soberano Motzu sonrió al ver la muerte de un Rey Demoniaco, pero al siguiente instante desapareció. “…. Dejo el resto para ustedes” – Después de decir tales palabras a los Dos patriarcas. Su intención dejo el cielo, y volvió a la estatua gigantesca de barro. Quizás nadie se dio cuenta, pero cuando su intención se separó del cielo, un aura de muerte profunda se apodero de la estatua de Barro. Los dos patriarcas sabían más que nadie el estado del Hijo del Soberano, al ver que el aura de muerte se había incrementado, se sentían apenados. Pero tenían que hacer todo lo posible para que su sacrificio no fuera en vano. El Patriarca Mu Ye también había usado la fuerza de sus ocho ascensiones, por lo cual había acabado casi con toda su energía. Ahora el Patriarca Su Gu Ye, era quien guiaría a las Dos Sectas en esta Guerra. “¡Avancen y maten a todos los Demonios!” Cuando su voz sonó, todas las Iglesias empezaron su asedio hacia las Islas de la Raza Sunseat. La Guerra finalmente había comenzado.
UN ETERNO FINAL (Novela)

Continúa leyendo

UN ETERNO FINAL (Novela)

Capítulo 151

Siguiente Capítulo ›

UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 150

Estás leyendo el capítulo 150 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 23 de abril de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 346 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.