Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 148 online gratis en español
Adrián no estuvo mucho tiempo hablando con Sakura, en total paso 1 hora.
Después de que paso 1 hora, Adrián se había marchado. Sin embargo, le dejo varios regalos para que pudiera recuperarse, al saber cómo cultivaba la primera Iglesia, suponía que era lo mejor que podía darle.
Aunque esta vez, Sakura solo lo acepto luego de que le debiera varios favores.
Parecía que dar regalos no era bien visto en la Primera Iglesia, y más a mujeres, ya que Adrián se dio cuenta de que frunció los ceños varias veces, y solo se calmó cuando Adrián explico el motivo.
Después de marcharse, Adrián paso por varias librerías comprando varios libros sobre botánica, no le importo cuanto gastaba, aunque estaba vez se había pasado, y gasto más de cinco mil puntos.
Ahora solo le quedaban poco más de seis mil puntos, los cuales usaría para comprar una olla para fabricar píldoras.
Sin embargo, aparte de la botánica y la alquimia, lo que más abundaba su mente….
“Pudo sentir el aura del Diablo Celestial” – Fue su pensamiento más fuerte.
Según sus sospechas, y las sospechas de Kiara, todo apuntaba que un demonio, ganador de la Caza del Soberano Menor, llego dentro de uno de los meteoritos al continente.
Según las palabras de Sakura, ese ser demoniaco, buscaba un aura que estaba pegada al hermano Tunchi.
El hermano Tunchi sabía que el demonio lo perseguiría, por lo cual dejo que Sakura huyera, luego de que ella había acabado con muchas heridas.
Después de eso, no se sabía nada más del paradero del hermano Tunchi.
“Si me está buscando, entonces el hermano Tunchi debe seguir vivo” – pensó Adrián profundamente, a la vez que fruncia los ceños.
No le tomo mucho tiempo volver a la Quinta Iglesia.
Con todo lo que aprendía, conocía que un demonio lo estaba buscando, no sabía sus razones, ni tampoco el motivo, sin embargo, lo más importante, seguía siendo que alguien había podido detectar el aura del Diablo Celestial.
Esto lo hizo pensar en muchas cosas.
A la vez que también sentía curiosidad.
Cuando llego a la Quinta Iglesia, se fue directo a la casa de su Hermana Menor Bai Guoer.
Realmente esta guerra le empezó a preocupar.
Por lo cual quería hacer un trato con Misa.
Cuando llego pudo ver que su hermana Menor se encontraba en la pequeña tienda.
Después de entrar, se encontró con la persona que estaba buscando.
Ella era Misa Su.
Una líder importante dentro de las 99 familias del Dao.
La relación de Adrián con Misa podría explicarse con una palabra: Complicada.
Adrián le tuvo un tremendo odio luego de que ella usara a su hermana menor Bai Guoer, sin embargo, Misa también demostraría valentía a la hora de proteger a sus subordinados.
Aunque para Misa, Bai Guoer era más como una amiga.
Mientras su hermana Menor Bai Guoer estuviera feliz, y mientras siguiera considerando una amiga a Misa, no le importaba seguir manteniendo las apariencias.
Aunque hoy se veía un poco diferente Misa.
Cuando Adrián la miro, pudo ver que había cambiado un poco su imagen. Antes podía decir que su apariencia era un poco descuidada.
Sin embargo, ahora que la veía, parecía tener un encantado más juvenil.
Aunque Adrián aun no lo entendía del todo.
Después de tomar asiento, Adrián recogió el té que estaba dispuesto para él, por alguna razón Misa sabía que el vendría. Atrás de Misa siempre estaba Ana. Quien por alguna razón fruncia los ceños cada vez que lo veía.
“Es-esto, sentí que me buscarías, pero no pensé que sería tan pronto, aunque creo que debí suponerlo, después de todo la Guerra esta por empezar” – Misa hablo con timidez, mientras trataba de ver que no haya ningún imperfecto en su forma de hablar ni vestir.
Adrián parpadeo dos veces, sintió que era una Misa diferente a la que recordaba.
Pero volviendo al tema principal, era justo de lo que venía a hablar.
Después de todo, en pocas horas comenzaría la invasión hacia las Islas de la Raza Sunseat.
Conociendo que ahora iba detrás suyo un demonio, no tenía otra opción que recorrer a Misa.
“Si, quiero que apartes a mi hermana menor de esta guerra, a la vez que, si algo me pasa, y ella trata de buscarme, quiero que la encierres dentro de esta casa” – Adrián hablo, sus palabras eran calmadas, a la vez que ocultaban muchas cosas en ella.
Cuando Misa escucho esta propuesta, incluso ella mismo no supo que decir inmediatamente.
Conocía la fuerza de Adrián, alguien que incluso podía luchar contra seres del Establecimiento de la Fundación.
A la vez, que Adrián había hablado con mucha seriedad, por lo cual, cualquier cosa que estuviera pasando, era algo que ella no podía resolver.
“Puedo entender las intenciones del hermano Adrián para apartar a Bai Guoer de esta guerra, pe-pero…. ¿encerrarla?” – Misa pregunto con la voz baja, pensó que Adrián se enfadaría, pero cuando vio su expresión, se sorprendió al ver una mirada angustiada.
Adrián también sentía que era algo irrazonable lo que pedía, pero no podía confiar en el rumbo que tomarían las cosas una vez que la guerra empezara.
Después de todo, había muchas variantes.
También la había pedido de favor a Sakura que cuidara a su hermana si algo le pasara.
Aunque esa solo fue una promesa, si ella podía cuidar de Bai Guoer entonces se olvidaría de las demás promesas.
Pero temía que su hermana Bai Guoer, vaya tras él, era su mayor temor.
Sabía que no tenía derecha a interferir en su vida, pero se sentía responsable si algo le sucedía por culpa de sus acciones.
Después de todo, ya no solo estaba detrás suyo el Primer Discípulo, ahora también había un Demonio que lo perseguía.
“Es lo mínimo que puedo pedir, si puedes cumplir este capricho mío, estaré en deuda” – Adrián tenía mucho que perder en esta Guerra.
A la vez que podría ganar mucho. No le importaba si su hermana menor le odiara luego de esto.
Al menos quería que estuviera protegida.
Misa escucho las palabras de Adrián, no parecía que hubiera alguna mentira.
Aunque aparte de lo que había dicho, lo que más le gusto fueron las últimas palabras.
Cuando escucho eso, mil ideas le vinieron a la cabeza a Misa, incluso se puso roja un momento.
Luego negó rotundamente, antes de volver en sí.
“¡L-lo hare, pe-pe-pero espero que el hermano Adrián cumpla!” – Dijo Misa con todas sus fuerzas, a la vez que su rostro se tornó de un color rosa.
Adrián asintió y le agradeció a Misa.
Misa tomo rápido su te, luego se levantó y se marchó rápidamente a su habitación, le siguió Ana atrás suyo.
Adrián quería decir algo más, pero al ver como se alejó rápidamente, se tragó sus palabras.
Luego de eso fue a ver a su hermana menor.
Bai Guoer seguía atendiendo en la tienda de Píldoras, ahora que había mejorado en su alquimia.
Ahora podía crear píldoras de nivel medio, aunque solo del nivel 1.
Aunque por el momento era las que mejor se vendían, aunque no eran perfectas, poco a poco iba mejorando. Llegando incluso a crear píldoras con el 50% de pureza.
En la tienda también estaba Simón quien por alguna razón estaba parado ahora como guardia en la puerta. Su aspecto, y fuerza intimidaban a cualquiera que quisiera propasarse.
Carlos también atendía en la tienda, de hecho, sus habilidades para el negocio eran muy fructíferas.
Bai Guoer siempre sonreí cuando se completaba una venta, a la vez que parecía estar más feliz que antes.
Antes Bai Guoer se esforzaba por sonreír, incluso parecía un poco ansiosa, pero, desde que el primer discípulo había sido derrotado, ya no tenía que tener miedo mientras tuviera a su hermano mayor.
Ella también quería hacerse fuerte a su manera, pero sabía que su cultivo y su alquimia estaban por debajo de su hermano mayor, por lo cual quiso dedicarse a los negocios. Después de todo el dinero también era un tipo de fuerza.
Adrián ya tuvo una conversación con Bai Guoer sobre este tema unos días antes, por lo cual decidió apoyarla.
Aunque Adrián tenía otros planes, ya no solo venderles a seres de la condensación del Qi, sino también a señores del establecimiento de la fundación.
Aunque dejo que todo eso se encargara su hermana menor.
Cuando Adrián paso a la tienda, Bai Guoer se acercó a saludarlo.
“¡Hermano mayor!” – Dijo agradablemente Bai Guoer, mientras ella lo abrazaba, y Adrián le acariciaba la cabeza.
Adrián también se sentía feliz de poder verla, a la vez que su abrazo lo reconfortaba.
Era como volver a casa.
“¿Qué estás haciendo aquí? Pensé que como eras, ya estarías presentándote para la guerra” – Dijo Bai Guoer animadamente, a la vez que sacaba un anillo de almacenamiento.
“Mira te aliste toda la comida que podía, a la vez que te compre varios talismanes para protegerte de esos demonios…” – Bai Guoer parecía sumamente preocupada mientras le nombraba todos los objetos que había conseguido.
Adrián entendía la preocupación de su hermana menor.
A la vez que acepto el anillo de almacenamiento, si no lo aceptaba, su hermana menor estaría más preocupada que nunca.
Después de recibir todos esos regalos.
Ahora fue Adrián que, al verla, decidió abrazarla.
“¿Eh? Hermano” – Bai Guoer siempre era la que comenzaba con el abrazo.
Se sentía un poco rara cuando su hermano era quien iniciaba.
Adrián por alguna razón sentía que debía hacerlo, por alguna razón sentía que su viaje a la Islas de la raza Sunseat no sería algo normal.
Este sentimiento había venido incrementándose desde que hablo con Sakura.
No estaba seguro de lo que pasaría. Pero al menos quería dejar a Bai Guoer en buenas manos hasta que lograra regresar.
“¡Yo prometo regresar! ….así que no debes preocuparte por lo que digan los demás” – Dijo Adrián, aflojando su abrazo, y dándole una sonrisa a su hermana menor.
Por alguna razón de los ojos de Bai Guoer cayeron algunas lágrimas, aunque no entendía el porqué, se las limpio.
“Claro, te esperare hermano mayor” – Dijo con una gran sonrisa.
Cuando todo estaba completo, Adrián le paso también un anillo de almacenamiento.
Le explico que, dentro de este anillo, había cientos de plantas para que pudiera practicar su alquimia, al igual que píldoras para que su cultivo mejorara, y, sobre todo, libros sobre alquimia, así como un horno y varios tipos de fuegos de diferente color.
A la vez que algunas píldoras del establecimiento de la fundación. Lo cual ayudaría su plan de expandir su negocio.
Adrián se despidió y se marchó.
En ese momento Bai Guoer por alguna razón quería alzar la mano, y sujetar su mano, queriendo decirle que no se vaya. Por alguna razón tenía un sentimiento fuerte, de que, si lo dejaba ir, no lo volvería a ver.
Pero sujeto estos sentimientos en su corazón, confiaba en su hermano mayor y en su palabra.
“¡Te estaré esperando hermano mayor!”
Después de decir tales palabras, Bai Guoer continúo vendiendo las píldoras.
Adrián salió a la calle, y dio un paso, desapareciendo dirigiéndose de inmediato a la plaza de la Quinta Iglesia.
Era el momento de que la Guerra empezara.
Y estaba preparado.
“Voy a regresar con vida” – Se dijo así mismo.

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Estás leyendo el capítulo 148 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 23 de abril de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 346 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.