Leer Ultimátum de Diez Días (Novela) Capítulo 290 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Con los brazos cruzados y la postura erguida, Cabra Negra dijo con frialdad: "Si crees que es presuntuoso, entonces vete. Cabra no es tu mentor, no le debes ninguna imposición".
Cabra Blanca miró a Cabra Negra pero no refutó la afirmación.
Unos segundos después, Puerco Mortal cayó repentinamente de rodillas con un {thud}.
"Cabra ge... sabes que mi mentor no me ayudará... ahora, solo puedo confiar en ti..." El tono de Puerco Mortal estaba lleno de desesperación. Aunque claramente era un hombre de mediana edad, ahora se arrodilló e hizo una reverencia como un humilde sirviente, con un porte abyecto y lastimoso.
"Levántate", dijo la Cabra Blanca con frialdad. "No tengo respeto por quienes se humillan".
Puerco Mortal dudó por un momento, luego se enderezó lentamente, poniéndose de pie con el apoyo de sus rodillas.
—Dilo, ¿qué quieres? —preguntó Cabra Blanca.
"Cabra ge... Me faltan solo veinte {Dào} para firmar el contrato... pero mi mentor me lo pone difícil... exige cada día más..." La voz de Puerco Mortal se quebró lentamente. "Solo quiero irme de aquí con justicia y honor... Yo..."
"Ahórrate las pretensiones. ¿Qué quieres?"
Después de una breve pausa, Puerco Mortal miró hacia arriba y dijo: "Me gustaría firmar el contrato y separarme de mi mentor actual".
La Cabra Blanca y la Cabra Negra intercambiaron una mirada, una expresión peculiar se dibujó en sus caras.
"¿No estás hablando de traición?", comentó Cabra Blanca. "Si se corre la voz, la muerte será tu único fin."
—¡Pero no lo dejarás escapar! —dijo Puerco Mortal con desesperación—. Cabra ge, casi lo llego, solo me falta un último paso para completar mi cuota. Solo necesito un último paso de seguridad... Por favor, Cabra ge, cuando alcance el {nivel Terrestre}, te seré leal para siempre.
Cabra Negra, al oír la petición, miró a Cabra Blanca por el rabillo del ojo, sin estar seguro de qué rumbo tomaría.
Cabra Blanca se puso de pie lentamente y dijo: "Cerdo, ¿estás insinuando que quieres integrar {el engaño} en tu {juego de probabilidad}?"
"Sí."
"Pero también eres consciente de que... una vez que el juego esté finalizado, no se podrá modificar a voluntad, a menos que..."
"A menos que sea una apuesta arriesgada, lo sé perfectamente." Asintió Puerco Mortal. "Si sigo siendo explotado así, no solo no firmaré el contrato, sino que incluso podría ser asesinado por mi mentor. Si llega el momento de dar ese último paso... arriesgaré mi vida con valentía."
Tras una larga reflexión, Cabra Blanca finalmente asintió. Se giró, metió la mano en el cajón y sacó dos gafas, que luego le entregó al Cerdo.
Cabra Negra entrecerró los ojos lentamente, observando cómo se desarrollaba la escena, y exhaló profundamente.
"Estos dos pares de gafas fueron herramientas de juego de mis días en la Cabra Mortal", comentó Cabra Blanca. "Uno obliga al usuario a decir la verdad, mientras que el otro garantiza las mentiras. Ahora son tuyos".
"¿Me los estás dando?" Puerco Mortal miró los dos pares de gafas con incredulidad.
"Pero debo advertirte con antelación..." Cabra Blanca volvió a sentarse a la mesa. "Estas copas podrían ser un remedio milagroso, ayudándote a escapar, o un abismo inmenso, arruinando todos tus esfuerzos. Depende enteramente de cómo las uses."
"Cabra ge..." Puerco Mortal levantó la cabeza, algo avergonzado. "Nunca he diseñado un juego basado en el engaño... ¿Puedo pedirte que me guíes una vez más?"
—No —dijo Cabra Blanca, negando con la cabeza—. Tú y yo no tenemos ninguna conexión. Este es el límite de lo que puedo ofrecerte.
Puerco Mortal asintió, entendiendo. "Sí... Cabra, lo siento. Ya estoy muy agradecido por tu ayuda."
"Encárgate tú mismo del segmento del engaño", comentó Cabra Blanca. "Tu destino, ya sea que vivas o mueras, está en tus manos".
"¡Entendido!" Puerco Mortal asintió. "Cabra ge, espero de verdad que tus herramientas sean mi salvación cuando llegue el momento".
"Que así sea."
La Cabra Blanca y la Cabra Negra vieron en silencio a Puerco Mortal salir de la habitación, y la atmósfera volvió a quedar en silencio.
Después de una larga pausa, Black Cabra finalmente habló: "Cabra ge... ¿así que has estado guardando tus objetos {de grado mortal} todo este tiempo?"
—Sí, ¿y qué? —Cabra Blanca se giró para mirarlo.
—Nada en absoluto. —Cabra Negra negó con la cabeza.
"Lo que quieres decir es, {posees estas herramientas convenientes, pero no me las ofreciste, sino que se las diste a un extraño}, ¿me equivoco?"
"Yo..." Cabra Negra hizo una pequeña pausa, luego sonrió rápidamente, "Cabra ge, ¿cómo pude pensar que..."
"Tú y Ratón son dos extremos", rió la Cabra Blanca, "Ella nunca miente y tú nunca puedes ser sincero".
Los ojos de Black Cabra se oscurecieron por un momento, pero permaneció sonriendo mientras respondía: "Cabra ge, tú fuiste quien me enseñó a nunca revelar mis verdaderos pensamientos".
"¿De verdad?", sonrió Cabra Blanca. "¿Usando las mismas habilidades que te di contra mí?"
"No, no es eso..." Cabra Negra se puso de pie con un ligero pánico, "Cabra ge, has entendido mal, simplemente estaba..."
"Está bien, no hace falta decir más." Cabra Blanca hizo un gesto con la mano. "Esto es algo bueno; entre todos ustedes, podrían ser los primeros en alcanzar el nivel Terrestre."
Al escuchar esas palabras, el rostro de Black Cabra se tensó con una mezcla de emociones y se sentó lentamente.
Justo cuando estaban perdidos en su silencio, la puerta de la habitación se abrió abruptamente.
"¡Cabra! ¡Problemas!", gritó Tigre Mortal con urgencia desde afuera. "¡Ratoncito está en problemas... necesitamos que intervengas y los resuelvas!"
Cabra Blanca se puso de pie lentamente. "¿Por qué tanto alboroto? ¿Hay algo que ninguno de los dos pueda hacer?"
"La situación es realmente complicada..." Serpiente Mortal intervino y dijo: "¡Esa niña ahora está en manos de Serpiente Terrestre!"
Los ojos de la Cabra Blanca y la Cabra Negra se entrecerraron al escuchar la noticia y, sin pensarlo dos veces, salieron corriendo por la puerta.
Mientras avanzaban por el pasillo, Mortal Tiger informó los detalles que había reunido de los dos Conejo Mortals con Cabra Blanca.
"Serpiente Terrestre, ese viejo pervertido, está completamente loco..." Cabra Negra apretó los dientes y dijo: "Una cosa sería secuestrar gente, pero Ratón acaba de dejar a Cabra ge. ¡Esto es una flagrante violación del protocolo!"
"Escuché que Ratoncita dijo que no tenía mentor", dijo Tigre Mortal, con los ojos llenos de preocupación. "Tenemos que actuar rápido... Si pudiéramos derrotar a ese viejo bastardo nosotros mismos, no te molestaríamos, Cabra ge".
"Deja ya de tonterías."
Pasaron apresuradamente docenas de puertas y finalmente llegaron frente a la habitación de Serpiente Terrestre.
Cabra Blanca se aflojó la parte superior del traje y luego procedió a quitarse los gemelos.
"Cabra ge... ¿cuál es el plan?", preguntó Tigre Mortal, con evidente ansiedad, pues tras esa puerta no solo estaba Serpiente Terrestre, sino también sus discípulos, hombres y mujeres.
"Yo me encargaré de Serpiente Terrestre, tú ocúpate de los demás".
"¿Enfrentarme...?" Mortal Tiger parpadeó por un momento, luego esbozó una sonrisa, "No esperaba menos de ti, Cabra ge, tus planes siempre son tan claros".
Las tres {Ramas Terrenales} detrás de Cabra Blanca se aflojaron los botones de sus trajes. Tras estirar ligeramente las extremidades, Cabra Blanca pateó la puerta de madera con un potente golpe, abriéndola de golpe.

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Ultimátum de Diez Días (Novela) Capítulo 290
Estás leyendo el capítulo 290 de Ultimátum de Diez Días (Novela), un novela. (Sin los típicos clichés de los harenes, patrones predecibles, protagonistas invencibles, motivos repetitivos, narrativas sin sentido y una historia satisfactoria, es posible que esta obra no sea del agrado de todos.… Este capítulo tiene publicado el 9 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ultimátum de Diez Días (Novela) tiene 483 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.