Leer Ultimátum de Diez Días (Novela) Capítulo 120 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
¿Pero debería darle esta noticia a Han Yimo ahora?
No, decirle la verdad ahora no era buena idea. Lo más difícil para los humanos es controlar sus propios pensamientos. Han Yimo parecía emocionalmente estable en ese momento, y si Qi Xia revelaba la verdad, podría desbaratar sus pensamientos.
"¿Tienes miedo ahora, Han Yimo?", preguntó Qi Xia con cautela.
"No, la verdad es que no", respondió Han Yimo con calma, negando con la cabeza. "Aquí hay mucha luz y no parece haber peligro cerca".
"E-es bueno saberlo..."
El oficial Li notó que Qi Xia parecía algo nervioso.
"Pero nadie sabe qué ocurrirá primero: un accidente o mañana..." Han Yimo miró al cielo con añoranza. "Qi Xia, ¿crees que nos quedaremos atrapados aquí por...?"
"¡Alto!" Qi Xia dio un paso adelante, tapándole la boca a Han Yimo. Una gota de sudor frío le corría por la frente. "Han Yimo, mantén la calma. Saldremos de aquí sin dudarlo."
Han Yimo asintió levemente y Qi Xia retiró lentamente su mano.
"No puedo expresarlo con palabras, Qi Xia, pero confío en ti con una certeza indescriptible", comentó Han Yimo. "Me recuerdas a un personaje sobre el que escribí una vez; casi al final de la historia, superó un obstáculo aparentemente imposible".
"Es maravilloso que pienses así..." Qi Xia forzó una leve sonrisa. "Mientras esté aquí, no tienes por qué preocuparte."
La expresión de Qi Xia pareció despertar algo en la mente del oficial Li. ¿Será que {Calamidad Invocada} es lo mismo que {Boca Maldita}?
"Bien... Han Yimo, no debes darle demasiadas vueltas...", dijo el oficial Li, dándose cuenta tardíamente. "Qi Xia y yo sacaremos a todos de aquí".
Han Yimo notó su extraño comportamiento. "¿Qué les pasa?"
"Yo..." El oficial Li y Qi Xia intercambiaron una mirada, y las palabras se les atascaron en la garganta. "No... no es nada."
La prioridad inmediata era averiguar cómo detener la {Reverberación} de Han Yimo. De lo contrario, con su desbordante imaginación, el tren podría acabar en el campo deportivo, o una lluvia de meteoritos podría empezar a caer del cielo.
"Ustedes dos son muy extraños...", suspiró Han Yimo. "Me llaman al campo en plena noche, pero luego ninguno de los dos explica nada correctamente".
Qi Xia sintió que su mente se volvía cada vez más caótica. Los conocidos {Reverberantes} no parecían en absoluto superpoderes comunes. No poseían habilidades habituales como volar o teletransportarse, sino que se desviaban hacia una dirección extraña.
Han Yimo podía invocar la calamidad, Jiang Ruoxue podía forzar conexiones lógicas entre cosas sin relación, y el oficial Li podía conjurar cosas inexistentes de la nada. Luego estaba esa mujer, Xiao Xiao. Cuando mató a Qiao Jiajin y Tian Tian, permaneció inmóvil, simplemente comiendo un plato de carne, y todos cayeron inconscientes.
Qi Xia recordó que su {Reverberación} se llamaba {Cambio de Adversidad}.
Ante esto, se podría especular con valentía que Xiao Xiao los había envenenado, pero no necesitaba poner el veneno en el cuenco de nadie; solo tenía que ponerlo en el suyo. En ese momento, se inyectaría el veneno en su interior con su {Cambio de Adversidad}, y el asesinato estaría consumado.
Qi Xia no pudo evitar esbozar una sonrisa irónica. En la vida real, cualquiera que propusiera semejante teoría sería considerado un loco. Pero en {Punto Final}, esta deducción resultaba inquietantemente plausible.
—Estoy un poco cansado —bostezó Han Yimo—. ¿No van a dormir?
"Fumaremos otro cigarrillo. Puedes irte primero", respondió el oficial Li.
—De acuerdo —asintió Han Yimo—. Me voy. Ustedes dos también deberían descansar pronto.
Dicho esto, se dio la vuelta y caminó hacia el edificio escolar, brillantemente iluminado. En el camino, pareció encontrarse con Zhang Shan, y ambos charlaron mientras desaparecían en la distancia.
Ahora que solo quedaban Qi Xia y el oficial Li, ya no había necesidad de mantener el secreto.
Qi Xia se dio la vuelta, fue directo al grano y preguntó: "Oficial Li, ¿recuerda su {Reverberación}?"
"¿Mi... Reverberación?" El oficial Li frunció el ceño, como si intentara recordar. "¿Provoqué mi Reverberación la última vez? Solo recuerdo que fumé un cigarrillo y luego todo se quedó en blanco."
"El problema está en ese cigarrillo", dijo Qi Xia. "Sacaste un {DCXC} limpio y nuevo de una cajetilla vieja. ¿Te acuerdas?"
Qi Xia sabía que esta pregunta podría ser difícil para el oficial Li, considerando su condición en ese momento: estaba severamente ensangrentado, tenía un dolor intenso y su conciencia estaba nublada.
"Tengo un vago recuerdo..." El oficial Li asintió lentamente. "El {DCXC} es una especialidad de nuestra Mongolia Interior, y un paquete cuesta unos cien yuanes. Recuerdo vagamente haber fumado un {DCXC} antes de... morir, pero no tenía ni idea de cómo llegó a mis manos."
"¿Y el encendedor?" Qi Xia se dio una palmadita en el bolsillo, solo para descubrir que el encendedor había desaparecido. En su lugar, hizo un gesto con la mano. "Un encendedor Zippo viejo, de esos que son bastante comunes, pero que claramente llevaba bastante tiempo en uso."
El oficial Li se quedó paralizado por un momento. "¿Cómo sabe lo de ese encendedor? Fue un regalo de Xuanxuan, comprado con su dinero de Año Nuevo... Siempre lo llevo conmigo."
Qi Xia asintió pensativo. «Ahora lo entiendo. Oficial Li, sospecho que su {Reverberación} es extremadamente poderosa; le permite materializar cualquier cosa que desee».
"¡¿Qué?!" Los ojos del oficial Li se abrieron de par en par. "¿Estás diciendo que no solo activé mi {Reverberación}, sino que incluso conjuré el encendedor que me dio Xuanxuan?"
Sí. Lin Qin, el abogado Zhang y yo presenciamos personalmente tu Reverberación. Sin embargo, aparte de mí, no queda nadie más para confirmarlo.
El oficial Li bajó la mirada, su expresión era profundamente conflictiva.
"¿Qué pasa?" preguntó Qi Xia.
"Qi Xia, ¿son los {Reverberantes} los únicos que pueden conservar sus recuerdos?"
"He oído que funciona de esa manera", respondió Qi Xia.
"Y yo... ¿escucharía mi {Reverberación} cuando esté al borde de la muerte?"
"Sí", asintió Qi Xia una vez más.
El oficial Li levantó lentamente la cabeza y dijo: "Qi Xia, creo que he encontrado un método para escapar de este lugar..."
"¿Qué?" Qi Xia se giró para mirarlo. "¿Qué método?"
"Encuentra la manera de matarme", dijo el oficial Li con voz seria. "Llévame al borde de la muerte".
Qi Xia frunció el ceño. "¿Estás loco?"
"No, no estoy loco." Los ojos del oficial Li parpadearon mientras sopesaba mentalmente la viabilidad de su plan. Tras una larga pausa, volvió a hablar: "Cuando esté al borde de la muerte, encontraré la manera de sacar tres mil seiscientos {Dào}. ¡Así podrán irse! Aunque no sé exactamente cómo funciona esta habilidad, estoy seguro de que tendré algún tipo de consciencia cuando esté a punto de morir."
Su expresión era aguda y seria, sin una pizca de humor.
"Un {Dào} es del tamaño de una nuez. ¿Cómo podría una persona normal cargar con tres mil seiscientos?" Qi Xia consideró que el plan era demasiado arriesgado. "Creo que es demasiado poco fiable. Deberíamos considerar otras opciones."
"Si el primer intento no funciona, intentaremos un segundo, y si este falla, intentaremos un tercero", declaró el oficial Li con férrea determinación. "Me aseguraré de que todos salgan con vida".

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Estás leyendo el capítulo 120 de Ultimátum de Diez Días (Novela), un novela. (Sin los típicos clichés de los harenes, patrones predecibles, protagonistas invencibles, motivos repetitivos, narrativas sin sentido y una historia satisfactoria, es posible que esta obra no sea del agrado de todos.… Este capítulo tiene publicado el 9 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ultimátum de Diez Días (Novela) tiene 483 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.