Leer Tribulación de la Miríada de Razas (Novela) Capítulo 1710 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El espíritu del libro continuó leyendo mientras Su Yu pensaba en todo tipo de cosas. Ya no se concentraba en comprender los nuevos caracteres de la lectura del espíritu del libro, pero incluso tener la voz del espíritu del libro como ruido de fondo lo sumía en un estado de calma y paz.
De repente, un pensamiento al azar cruzó por su mente. La voz de un anciano seguiría siendo bastante aburrida comparada con la voz de una mujer joven: ¡Lan Tian!
De repente, Su Yu se estremeció. No, gracias. Últimamente, pensaba en Lan Tian cada vez que veía a una mujer. Y se estremecía cada vez que pensaba en Lan Tian. Qué aterrador. Empezaba a sospechar que Lan Tian era la razón por la que tantos Invencibles seguían solteros.
Por su culpa, empezaron a desconfiar de todas las mujeres que veían. Lan Tian era verdaderamente malvado. Su Yu creía que, por culpa de Lan Tian, el Rey Destructor de Seda seguiría aterrorizado de las mujeres incluso después de morir y reencarnar.
Lan Tian probablemente también fue la razón por la que Wan Tiansheng permaneció soltero. Con alguien como Lan Tian cerca, era difícil no desconfiar de todos. Mientras temblaba, Su Yu decidió que debía dejarle a su padre la misión de producir más Sus. Él no lo haría.
Mientras reflexionaba sobre estos temas diversos, tomaba té y escuchaba la voz de su libro, Su Yu se relajó cada vez más hasta que finalmente se quedó dormido. En realidad, hacía mucho tiempo que no dormía.
Con su nivel de cultivo, ya no necesitaba dormir. Pero no había dormido desde el primer día que pisó el Campo de Batalla de Cielo Supremo. Incluso durante su estancia en la academia, solo había dormido unas pocas veces.
Durante su infancia, había evitado dormir debido a sus pesadillas. Se podría decir que había vivido toda su vida sin dormir. Pero hoy, en este ambiente relajado, se había quedado profundamente dormido.
Hacía tiempo que no soñaba. Finalmente, estaba soñando de nuevo.
Dentro del sueño.
Cuando Su Yu vio el mundo onírico que le resultaba familiar, se dio cuenta al instante de que estaba soñando de nuevo. Era una sensación extraña. No se despertó, pues sentía mucha curiosidad. Después de tanto tiempo, ¿qué le depararía el sueño de hoy?
¿Quién vendría a matarlo esta vez? Antes, siempre moría en sus sueños. ¿Acaso estos seres aún eran capaces de matarlo?
Qué broma.
¡Ya era tan fuerte! Podía matar a muchos de los seres que lo habían matado anteriormente con una simple bofetada.
Incluso cuando era una persona común y corriente, había sido capaz de correr unos pocos pasos antes de morir. Por lo tanto, los seres de sus sueños eran todos débiles. Como mucho, serían tan fuertes como los Soles y Lunas.
Su Yu esperó pacientemente a que alguien viniera a matarlo. Pero nadie apareció. Aparte de ese mundo sombrío, no se veía nada más en aquel paisaje onírico.
Su Yu estaba bastante sorprendido. ¿Acaso esos seres habían renunciado a matarlo? ¿Se había vuelto lo suficientemente fuerte como para ahuyentarlos a todos con solo estar allí?
Según su intuición, este paisaje onírico se encontraba en realidad dentro del Libro del Tiempo. Debido al daño sufrido por el Libro del Tiempo, los restos de la voluntad de las víctimas del Sabio del Tiempo se habían filtrado y aparecían en sus sueños. Ese era el origen de sus innumerables pesadillas.
Por eso, con el paso del tiempo, las criaturas que encontraba se debilitaban. Al fin y al cabo, los restos de la voluntad de las criaturas más fuertes serían los primeros en marcharse, seguidos por los de las más débiles. Según esta teoría, ahora solo se encontraría con criaturas débiles.
En ese instante, todo el paisaje onírico se estremeció. Una figura indistinta apareció no muy lejos de él. Al enfocar la vista, notó que era una mujer. Al instante, Su Yu culpó a Lan Tian. Ese tipo debía de haberle envenenado tanto la mente que veía mujeres por todas partes.
Esto era simplemente una silueta indistinta.
Su Yu la miró confundido. La desconocida estaba de espaldas a él. Parecía cansada y triste.
"Has llegado..."
Su Yu frunció el ceño.
"Eres... demasiado débil."
"¡Luchar!"
¡Sigan luchando!
La silueta jadeaba con dificultad. Tan solo pronunciar esas palabras la había agotado enormemente.
Su Yu estaba alarmada. ¿Quién era ese?
"¿Sabio del tiempo?"
Su Yu murmuró para sí mismo.
¿Era este el Sabio del Tiempo?
"No... puedo aguantar... mucho más..."
"Mi... hermano mayor... también se está muriendo..."
"Te estamos esperando..."
"Extraño mi hogar..."
"Estoy tan cansado..."
"Estoy cansado... extraño mi casa... lo siento... estoy... realmente... al límite..."
"Quiero... ir a casa... y montar en Bola Gorda... ¿Bola Gorda ha crecido... más grande?"
La voz se entrecortaba y la silueta parecía sollozar. Lentamente, la silueta se desvaneció. Y entonces, algo cayó del cielo.
Su Yu, visiblemente conmocionado, extendió la mano por puro instinto. Algo cayó en ella. Entonces, una profunda tristeza lo invadió por completo.
Alguien estaba llorando. Esto... era una gota de sus lágrimas.
Ella estaba llorando. Echaba de menos su hogar.
"¡Hu!"
De repente, Su Yu despertó. Al abrir los ojos, las lágrimas le corrían por las mejillas. Había llorado. Para ser precisos, las intensas emociones vividas en el mundo onírico lo habían afectado profundamente.
Se alarmó muchísimo. Ya era muy fuerte, y sin embargo, un simple sueño había afectado sus emociones de forma tan profunda. Al mirar a su alrededor, parecía que nada había cambiado.
Pero de repente, el perro blanco que bostezaba se puso alerta. Giró la cabeza bruscamente hacia Su Yu mientras sus ojos reflejaban sorpresa, duda y expectación. Preguntó: «Tú... ¿qué viste? ¿Dónde estabas?».
—¿Dónde estaba? —Su Yu se quedó en blanco. —Aquí. Estaba durmiendo.
El perro blanco preguntó con vacilación: "¡No! Tu cuerpo está aquí, ¡pero tu fuerza de voluntad se desvaneció! ¿Adónde fuiste? ¿Adónde?"
Su Yu frunció el ceño y dijo: "Soñé con una silueta... que podría ser una mujer. Dijo que extraña su hogar... dijo que quiere montar a la Bola Gorda, preguntando si la Bola Gorda ha crecido. Dijo que sigue luchando, que su hermano mayor está casi muerto y que está cansada..."
"¡Wuwuwu!"
El perro blanco comenzó a gemir desconsoladamente. Su llanto contagió incluso al entorno. El cielo se oscureció. Toda la región se sumió en la oscuridad de la noche.
"¡Wuwuwu!"
"El pequeño amo me extraña..."
Continuó sollozando.
"El pequeño amo me extraña... Todavía no he crecido... Todavía no puedo ser montado..."
"Wuwuwu..."
La tristeza del perro blanco era contagiosa. Incluso los que lo rodeaban comenzaron a llorar.
"El Maestro y el Pequeño Maestro se han ido... se han ido... Yo sigo aquí... pero ellos se han ido... Ya no volverán... están en peligro..."
"¡Wuwuwu!"
Las emociones de Su Yu también se vieron profundamente afectadas. Incluso la pequeña bola de pelo borracha que estaba a su lado lloraba.
"¿Dónde están?"
"¿Dónde están peleando?"
"Quiero encontrarlos..."
Entre sollozos, el perro blanco miró a Su Yu y preguntó: "¿Dónde está el pequeño amo?"
Su Yu también lloraba. No podía contener las lágrimas. Cuando el perro blanco se entristecía, la realidad misma se entristecía. Ni siquiera el espíritu del libro ni la planta de té eran inmunes. O tal vez lloraban porque ellos también estaban profundamente tristes.
Su Yu dijo apresuradamente: "No lo sé. Dijo que soy demasiado débil... creo... que recibí una lágrima suya..."
Su Yu no estaba seguro de si esa lágrima solo había aparecido en su sueño. Se revisó el cuerpo rápidamente. Unos instantes después, una expresión de profunda sorpresa cubrió su rostro. Estaba seguro de que, al despertar, sus manos estaban vacías. Pero justo en ese momento, encontró una lágrima en la palma de su mano.
Una gota translúcida de lágrimas reposaba sobre la palma de su mano.
"Wuwuwu..."
Al ver esa gota de lágrimas, la tristeza del perro blanco se intensificó, abrumando a Su Yu con una sensación de dolor aún mayor. Esa gota de lágrimas estaba llena de anhelo, pena e impotencia.
Las lágrimas seguían cayendo sin control por los ojos de Su Yu. Ni siquiera recordaba la última vez que había llorado. Se sentía completamente indefenso. ¿Y ahora qué?
Después de un rato, el perro blanco volvió a mirar la lágrima y dijo: "Esto vino de la Pequeña Maestra... ¡es el Libro del Tiempo! ¡Ese libro... hizo que la Pequeña Maestra volviera a derramar una lágrima! ¡Extraña su hogar! ¡Está luchando! ¿Está en peligro? ¿Dónde está?"
El perro blanco comenzó a olfatear, intentando localizar a su pequeño amo a través del olfato. Por desgracia, el rastro terminó en Su Yu.
La silueta que Su Yu vio era algo que había quedado atrás quince años atrás, junto con una gota de lágrima.
Ese año, Sabio del Tiempo empezó a echar de menos su casa.
Ese año, dijo que estaba cansada. No podía aguantar mucho más.
Su Yu estaba muy alarmada. ¿Acaso el Sabio del Tiempo... realmente no estaba muerto?
¿Realmente Rey de la Cultura no estaba muerto?
¡Claramente, todavía existían hace quince años! ¿Sucedió algo importante hace quince años? Puede que ambos hayan estado vivos todo este tiempo. Llevaban cien mil años luchando contra un poderoso enemigo.
¿Envió el Libro del Tiempo en sus últimos momentos? ¿O seguía viva y solo lo envió porque echaba de menos su hogar?
¿Cuál era la verdad?
¿Quién podría ser lo suficientemente fuerte como para mantener ocupados tanto al Sabio del Tiempo como al Rey de la Cultura durante cien mil años? ¿Podría existir realmente un experto así?
Numerosas posibilidades surgieron en la mente de Su Yu. ¿Acaso esa visión habría permanecido oculta para él si no se hubiera quedado dormido esta vez? Su rostro se tornó serio.
Con lágrimas aún corriendo por sus mejillas, miró al perro blanco y dijo: "Señor, esto..."
Alzó la mano con aquella lágrima.
Las lágrimas del Sabio del Tiempo.
Entre sollozos, el perro blanco miró la lágrima con nostalgia durante un buen rato antes de decir: «Guárdala. El pequeño amo la dejó. Podría... ser útil en el futuro. Quizás puedas encontrarla gracias a ella...»
De repente, levantó la vista hacia Su Yu y le preguntó: "¿Podrías... podrías volver a dormir?"
Su Yu respondió con torpeza: "Yo... ya no tengo sueño... no puedo dormirme tan fácilmente..."
"Oh."
El perro blanco asintió y golpeó a Su Yu con la cola.
Su Yu quedó inconsciente.

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Tribulación de la Miríada de Razas (Novela)
Capítulo 1711
Tribulación de la Miríada de Razas (Novela) Capítulo 1710
Estás leyendo el capítulo 1710 de Tribulación de la Miríada de Razas (Novela), un novela. Su Yu creció en una familia monoparental con su padre. Llevaba una vida relativamente sencilla y no era alguien con grandes ambiciones. Sólo aspiraba a ingresar en una academia de investigación y conseguir un trabajo… Este capítulo tiene publicado el 2 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Tribulación de la Miríada de Razas (Novela) tiene 2211 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.