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Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 96 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"¡Ye Tianci, no vayas demasiado lejos!" Gu Lingyin fulminó a Ye Tianci con una mirada cargada de rencor. "¿Demasiado lejos?", resopló Ye Tianci con frialdad. "¿Acaso no es lo que te mereces?" "¿Acaso no temes que recupere repentinamente mi cultivo?", amenazó Gu Lingyin con los ojos entrecerrados. "¿Recuperar tu cultivo...?" Ye Tianci soltó una risa desdeñosa. "¿Y qué si lo recuperas? ¿Acaso serías capaz de matarme?" "¡Tú...!" Gu Lingyin se quedó momentáneamente sin palabras. "¡Sé bien que tienes a alguien resguardando tu Dao, pero esa Protectora del Dao que tienes detrás también dejó en claro que no aparecerá en todo momento para salvarte...!" "Si me mantienes a tu lado, en el instante en que recupere mi cultivo, ¡podré matarte cuando se me antoje!", amenazó Gu Lingyin con hostilidad. Ye Tianci curvó los labios en una mueca burlona: "Tú misma lo has dicho: la condición indispensable es que recuperes tu cultivo". "¿De verdad crees que el sello del Anciano Qingxuan es tan fácil de romper?" Al escuchar sus palabras, Li Qingxuan también asintió: "Descuide, Lord Santo Hijo. Por debajo del Reino Vajra, nadie es capaz de disolver el sello de este anciano. ¡Es absolutamente imposible que este caldero recupere su cultivo!" "¡Ustedes...!" Gu Lingyin se mordió el labio carmesí; en ese instante, una humillación aplastante la invadió por completo. Un caldero humano representaba la mayor deshonra para una cultivadora en el mundo del cultivo, ¡un destino incluso más denigrante que el de una cortesana en el mundo mortal! ¡Y ella, la ilustre Líder de la Tercera Cumbre de la Secta Piaomiao, una experta cúspide en el Reino Trascendencia Mortal, había terminado degradada a semejante estado! Aun sabiendo que Ye Tianci era un genio sin parangón respaldado por una entidad suprema, ¡era incapaz de resignarse a semejante desenlace! Ye Tianci resopló con frialdad una vez más: "Ya lo has oído: por debajo del Reino Vajra, nadie puede deshacer el sello del Anciano Qingxuan. Así que ve descartando esa vana ilusión". "Ven conmigo". Dicho esto, la sujetó sin contemplaciones por el cuello de la túnica y alzó el vuelo, llevándosela en dirección al Palacio del Santo Hijo. …… "¡No... suéltame...!" En un pabellón lateral del Palacio del Santo Hijo, Ye Tianci abrió de golpe la puerta de una habitación, arrojó a Gu Lingyin al interior y sentenció: "A partir de hoy permanecerás aquí a la espera de lo que decida hacer contigo". Gu Lingyin continuaba forcejeando y protestando con furia: "¡Ye Tianci, jamás me rebajaré a ser tu caldero...!" "Eso no lo decides tú...", replicó Ye Tianci con voz gélida. "Ahí fuera se encuentra la plataforma donde cultivo a diario; ni sueñes con escapar". Tras pronunciar estas palabras, dio media vuelta dispuesto a marcharse. "..." Con el rostro teñido de desesperanza, Gu Lingyin murmuró en su fuero interno: 'Si esto sigue así, ¿no me convertiré acaso en una simple vasija para saciar sus deseos carnales? ¿Podrá cosechar mi esencia y practicar el cultivo dual a su antojo...?' Incapaz de resignarse a tal destino, Gu Lingyin lo llamó a toda prisa: "¡Espera... Santo Hijo Ye...!" "¿Qué más quieres?", inquirió Ye Tianci, deteniéndose para observarla con mirada impasible. Gu Lingyin intentó persuadirlo de inmediato: "Santo Hijo Ye, usted es un prodigio inigualable destinado a la grandeza; permanecer estancado en esta Secta Qingxuan jamás le otorgará un verdadero porvenir. Sería mil veces preferible que venga conmigo e ingrese a la Secta Piaomiao. Una vez allí, le concederé cualquier recurso que solicite, ¿qué le parece?" Ye Tianci replicó con desdén: "Cuando tomaste a Lin Feng como discípulo en el pasado, ¿no fue acaso porque lo considerabas un genio?" Gu Lingyin asintió sin dudar: "En efecto. En aquel momento lo acepté como discípulo porque valoraba su linaje de octavo grado, pero no ha sido hasta hoy que comprendí lo equivocada que estaba. Lin Feng no era más que una mediocridad; ¡el auténtico genio es usted...!" Ye Tianci contestó con absoluta indiferencia: "Nada de lo que acabas de mencionar despierta mi interés". La expresión de Gu Lingyin decayó al instante, y al ver que él reanudaba la marcha, exclamó con urgencia: "¡No te vayas... espera, no te marches todavía...!" "¿Qué ocurre ahora? Habla de una vez". "¿Acaso no tienes curiosidad por saber el auténtico propósito tras la Conferencia de las Diez Sectas convocada en Qingzhou? Debes saber que el Maestro de la Secta Yun, de tu Secta Qingxuan, sufrió su trágico percance precisamente tras acudir a dicho encuentro", se apresuró a revelar Gu Lingyin. "Habla", ordenó Ye Tianci con tono glacial. "¡Se trata de dos asuntos trascendentales!" Gu Lingyin comenzó a desglosar: "El primero: en el límite territorial donde convergen Qingzhou, Yunzhou y Tianniuzhou, se abrirá un reino secreto ancestral dentro de diez días. Dicho enclave recibe el nombre de Reino Secreto Xuantian y, ¡en miles de años, esta será la primera vez que se manifieste! ¡Según las inscripciones talladas en la estela de su entrada, en su interior yacen resguardados tres tesoros de Rango Celestial!" "¿Tesoros de Rango Celestial?" Al escuchar esto, Ye Tianci entrecerró los ojos: "¿Al mismo nivel que la Espada Cortadragones?" "¡Exactamente! Los tesoros de Rango Celestial son reliquias fortuitas casi imposibles de hallar; el valor de cada uno rivaliza con el de ciudades enteras. ¡Con solo obtener uno, tendrías el poder suficiente para erigirte por encima de las masas!" Ye Tianci mantuvo una calma glacial: "¿Y qué relación guarda ese reino secreto conmigo? Si los artefactos que alberga son de semejante magnitud, una legión de expertos supremos se disputará su posesión hasta la muerte. Acudir allí sin la fuerza requerida equivaldría a buscar el propio entierro". "No, te equivocas en ese punto". Gu Lingyin sacudió la cabeza: "Ese reino secreto es sumamente insólito; en su entrada se erige una poderosa restricción ancestral impuesta por los cielos: ¡únicamente pueden franquearla aquellos cultivadores cuyo nivel se encuentre por debajo del Reino Trascendencia Mortal!" "¿Oh?" Un fulgor de interés brilló en las pupilas de Ye Tianci: "¿Solo cultivadores por debajo del Reino Trascendencia Mortal?" "¡Así es!", ratificó Gu Lingyin. "En un principio, mi plan consistía en enviar a Lin Feng junto con varios ancianos en el Reino Dominio Profundo de la secta para disputar las pruebas de dicho enclave, pero jamás imaginé que perecería bajo tu espada..." "¿Tu intención es que yo acuda a explorar ese reino secreto?", cuestionó Ye Tianci. "¡Exacto! ¡Y que me lleves contigo en la expedición!", demandó Gu Lingyin con premura. "¿A ti?" Ye Tianci clavó su mirada en ella con evidente suspicacia. "Por supuesto". Una chispa de entusiasmo se encendió en los ojos de Gu Lingyin: "En el pasado ostentaba el Reino Trascendencia Mortal, por lo que carecía del derecho a cruzar la barrera. Sin embargo, la situación ha cambiado: mi cultivo ha sido reprimido y ha descendido hasta la etapa tardía del Reino Formación del Núcleo; por consiguiente, ¡yo también estoy facultada para ingresar al Reino Secreto Xuantian!" "Con mi vasta experiencia y el conocimiento que poseo del mundo marcial, seré tu mayor aliada para guiarte hacia los tesoros ocultos en su interior. ¿Qué opinas?" Ye Tianci guardó silencio unos instantes mientras sopesaba las circunstancias. 'Esta mujer Gu Lingyin probablemente pretenda aprovechar el caos de ese territorio para despojarse de mis ataduras y escapar...', dedujo con agudeza. Con esa conclusión en mente, respondió con frialdad: "Este tema se evaluará después; tomaré una decisión cuando lo haya reflexionado a fondo". "¿Y cuál es el segundo asunto?", inquirió de inmediato. "El segundo asunto guarda un vínculo indisoluble con el primero: ¡está directamente relacionado con Dongzhou, la provincia hegemónica del Dominio Oriental...!" "¿Dongzhou?" Respecto a Dongzhou, Ye Tianci ciertamente guardaba nociones en su memoria. Dongzhou se erigía como el territorio provincial más inmenso dentro de los confines del Dominio Oriental en el Continente Jiuxiao, con una extensión territorial prácticamente inabarcable. En su seno convergían clanes milenarios, sectas venerables e innumerables entidades de poder abrumador, plagadas de auténticos monstruos marciales. No era un páramo insignificante como Qingzhou el que pudiese rivalizar con su estatus; además, la sede troncal de la Secta Chiyan residía precisamente en dicho dominio. "¿Qué vínculo existe entre ambos?", demandó Ye Tianci. Gu Lingyin explicó: "A raíz de la apertura de este enclave, tres superfamilias soberanas de Dongzhou han proclamado un decreto: cualquiera que logre extraer tesoros del reino secreto tendrá el privilegio de ofrendárselos. A cambio, estos tres colosos romperán los protocolos habituales para incorporar a dichos portadores como discípulos registrados en sus filas, ¡otorgándoles una gloria y un estatus incomparables!" "¿Acaso eso no es sacar provecho ajeno sin arriesgar un solo ápice?", replicó Ye Tianci arqueando las cejas con ironía. "No comprendes la magnitud de lo que está en juego", objetó Gu Lingyin con rigurosa seriedad. "Esos tres clanes poseen un arraigo y un peso colosal en todo Dongzhou. Aunque un tesoro de Rango Celestial sea un artefacto supremo de valor incalculable, ¡jamás podrá compararse con el respaldo perpetuo que otorga una dinastía de semejante calibre!" "¡En el instante en que eres admitido como discípulo registrado, el escudo que protegerá tus espaldas pasará a ser una de esas familias hegemónicas!" "Piénsalo con detenimiento: si un discípulo de mi Secta Piaomiao consiguiera afiliarse a uno de esos clanes, en el futuro, ¿quién en todo el territorio se atrevería a atentar contra nosotros?" "¡Y lo que es aún más crucial: nuestra secta podría servirse de la sombra proyectada por ese linaje supremo para expandirse y fortalecerse sin límite alguno!" Al oír su argumento, Ye Tianci negó con la cabeza con firmeza categórica: "No albergo el menor interés en congraciarme con ellos. Los tesoros, ciertamente iré a tomarlos; ¡pero jamás se los ofrendaré a nadie...!" \----- • Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔! • Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 96

Estás leyendo el capítulo 96 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 16 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.