Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 86 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Al escuchar esas palabras, Gu Lingyin se quedó ligeramente perpleja.
Vio a un joven dar un paso al frente. Iba vestido con ropas negras, poseía un semblante frío y severo, y sus ojos eran tan profundos como un océano de estrellas. Una punzante intención de espada emanaba de su ser, asemejándose a una hoja desenvainada cuyo filo resultaba imponente y sobrecogedor.
"¿Oh? ¿Quién eres tú?"
Al ver al joven de negro intervenir de improviso, Gu Lingyin frunció levemente sus delicadas cejas.
"El Santo Hijo de la Secta Qingxuan, Ye Tianci", respondió él con voz gélida.
"¡El Santo Hijo...!"
Al ver a Ye Tianci dar un paso al frente, la esperanza renació de inmediato en los corazones de todos los presentes.
"¿Tianci?"
Zuo Qiuyang y el resto de los ancianos dirigieron sus miradas hacia él con expectación.
"¿El Santo Hijo de la Secta Qingxuan?"
Al oírlo, una sonrisa divertida curvó la comisura de los labios de Gu Lingyin: "Escuché que hace unos días eligieron a un Santo Hijo en el gran torneo de la Secta Qingxuan. Conque eras tú".
"¿Qué ocurre? ¿Acaso deseas desafiar a mi discípulo? Pero si mi discípulo gana, me temo que perderás la vida..."
"Lo que he preguntado es qué pasará si él pierde", inquirió Ye Tianci una vez más, con un tono cortante y gélido.
Los ojos de Gu Lingyin se entrecerraron. Las palabras del muchacho destilaban una densa pesadez opresiva; tanto era así que, a pesar de encontrarse en el Reino Trascendencia Mortal, no pudo evitar desconcertarse por un instante.
"Si mi discípulo pierde, me lo llevaré de inmediato de la Secta Qingxuan y jamás volveremos a molestarlos, ¿qué te parece?", propuso Gu Lingyin mientras lo examinaba con una sonrisa en el rostro.
"¡No es suficiente!" En los ojos de Ye Tianci centellearon intenciones homicidas y un frío glacial.
"¿Oh?" Gu Lingyin volvió a entornar sus hermosos ojos y preguntó risueña: "Entonces, ¿qué es lo que pretendes?"
Ye Tianci clavó su mirada en ella y sentenció con una voz cargada de frialdad: "Si él pierde, grabaré una marca de esclava en tu cuerpo y te convertiré en el caldero de este Ye Tianci, ¡sirviéndome como sierva por el resto de tus días!"
¡Al oír semejante declaración, toda la Secta Qingxuan se encendió de euforia!
"¡Qué imponente es nuestro Santo Hijo! Mantener semejante entereza ante una experta del Reino Trascendencia Mortal... ¡digno de llevar el título de Santo Hijo de la Secta Qingxuan!"
Su Qingyue y Qin Shuang le dedicaron miradas de profunda admiración. No obstante, Gu Lingyin era una auténtica potencia del Reino Trascendencia Mortal; en toda la secta, el único capaz de igualar ese nivel era el mismísimo Maestro de la Secta, Yun Qianshan. Por tanto, ¿cómo podría ser fácil lograr semejante cometido?
Por su parte, Lin Feng estalló en cólera, señaló a Ye Tianci con el dedo y rugió: "¡¿Qué estupidez has dicho?! ¡¿Pretendes que mi venerada maestra sea tu caldero?!".
"¡Solo pago con la misma moneda!", espetó Ye Tianci con desdén.
"Hmph, ¡¿acaso crees que estás a la altura?!", bufó Lin Feng, mirándolo con absoluto desprecio.
"¡¿Te atreves o no?!", exigió Ye Tianci con el rostro ensombrecido por la cólera.
"Por supuesto que nos atrevemos. ¿Por qué habríamos de rehusar?"
Antes de que Lin Feng pudiera replicar, Gu Lingyin tomó la iniciativa y respondió. Observaba a Ye Tianci como si contemplara el espectáculo más risible sobre la faz de la tierra.
"¿Maestra?", Lin Feng se volvió hacia ella.
Gu Lingyin sonrió con gracia y preguntó: "¿Qué sucede, discípulo mío? ¿Acaso sientes miedo?".
"¡Jajaja!", Lin Feng prorrumpió en carcajadas. "Maestra, ¿cómo podría temerle este servidor? Tan solo no deseaba permitir que este engendro de la Secta Qingxuan osara mancillar el nombre de mi respetada mentora".
"Je, je, je", rio Gu Lingyin con cadencia seductora. "En tal caso, despliega tu verdadero poder y dale una buena lección a este insolente que no conoce la inmensidad del cielo ni la tierra".
"¡Sí, maestra...!", asintió Lin Feng, con un destello sanguinario titilando en sus pupilas.
"Recuerda muy bien lo que acabas de prometer...", advirtió Ye Tianci en tono grave, sin apartar los ojos de Gu Lingyin.
"Ten por seguro que lo haré", concedió la mujer con una tenue reverencia burlona.
"Bien. ¡Entonces, que comience la batalla!", sentenció Ye Tianci en voz baja.
"Hmph", resopló Lin Feng, dando un paso al frente con arrogancia.
Al presenciarlo, los discípulos de la Secta Qingxuan se replegaron de inmediato, despejando el epicentro de la plaza para convertirlo en un cuadrilátero improvisado.
Los ancianos de la secta clavaron sus miradas sobre Ye Tianci. Todos sabían a la perfección que esta contienda no solo pondría en juego el prestigio y la dignidad de la Secta Qingxuan, ¡sino también la propia vida de su Santo Hijo!
¡Aquel choque no admitía concesiones: sería una pugna a muerte!
En la distancia, Su Qingyue no lograba disimular su congoja.
Jamás había visto a Ye Tianci desbordar una furia semejante. Ni siquiera durante sus brutales enfrentamientos contra Xiao Han o Zhao Lingxu había presenciado una expresión de semejante cólera en sus facciones.
'No está haciendo esto solo por la secta... lo hace por mí...'
Ante ese pensamiento, el corazón de Su Qingyue dio un vuelco estremecedor.
A un costado, Gu Lingyin mantenía una actitud rebosante de suficiencia y desdén, murmurando para sí: 'Feng'er es el prodigio sin igual que hizo descender un fenómeno anómalo sobre el cielo y la tierra en Ciudad Liuyun. ¿Cómo podría ser derrotado? Ingenuos...'.
En el centro de la plaza, Lin Feng recorrió a Ye Tianci con una mirada cargada de mofa y comentó: "¿Ye Tianci? Ese nombre me resulta vagamente familiar".
Tras cavilar un instante, agregó con curiosidad: "¿Acaso tú también provienes de Ciudad Liuyun?".
"Así es", confirmó Ye Tianci escuetamente.
La multitud reunida alrededor quedó estupefacta ante la revelación.
"¡Es verdad, acabo de recordarlo! ¡Tanto el Santo Hijo como Lin Feng son oriundos de Ciudad Liuyun!"
"¡Dicen los rumores que el Anciano Lingxu deseaba fervientemente tomar a Lin Feng como discípulo, pero Gu Lingyin se le adelantó y se lo arrebató a mitad de camino!"
"¡Yo soy de Ciudad Liuyun! Lin Feng pertenece al Clan Lin, la fuerza familiar más prominente de la urbe, ¡y es aclamado como el genio número uno de nuestra tierra natal!"
"¡Es un duelo entre paisanos de Liuyun! ¡Quién sabe si nuestro Santo Hijo podrá salir victorioso...!"
Al escuchar la confirmación de Ye Tianci, los ojos de Lin Feng resplandecieron de pronto con una burla incontenible: "¡¿El imbécil del Clan Ye?!".
"¿No serás tú aquel tonto rematado del Clan Ye de Ciudad Liuyun?".
Ye Tianci no pronunció palabra para desmentirlo.
"¡Jajaja! ¡Maldita sea, en verdad eres tú!", Lin Feng estalló en estrepitosas carcajadas, ensanchando la sonrisa petulante de su rostro.
"¡El Buey Tonto! ¡Eras tú después de todo!"
"Cuando mencionaste el nombre de Ye Tianci me costó ubicarte, ¡pero si hubieras aclarado desde el principio que eras el Buey Tonto del Clan Ye, te habría reconocido de inmediato!"
"¡Quién iba a pensar que el idiota sin remedio del Clan Ye lograría mudar de piel hasta alzarse como el Santo Hijo de la Secta Qingxuan! ¡Jajaja, es evidente que a esta secta ya no le queda una sola alma capaz!"
"Demasiado parlanchín..."
Ye Tianci entornó los ojos y afianzó su pie trasero contra los adoquines; ¡un violento y desgarrador estallido de fuerza profunda detonó al instante!
Cerrando con fuerza su puño derecho, tomó la iniciativa y se lanzó al ataque, arremetiendo en línea recta contra el pecho de Lin Feng a una velocidad vertiginosa.
"Hmph".
Ante la arremetida frontal, Lin Feng solo soltó un bufido desdeñoso: "¡Una escoria que servía de hazmerreír en Ciudad Liuyun pretende pavonearse ante este joven amo! ¡Buscas tu propia muerte!".
¡Sin vacilar, Lin Feng descargó un feroz puñetazo para interceptarlo en seco!
Sin embargo, para su absoluto desconcierto, ¡la silueta de Ye Tianci se desvaneció en el aire justo a mitad de camino!
El golpe de Lin Feng no halló más que el vacío. Antes de que sus sentidos pudieran alertarlo del peligro, Ye Tianci reapareció a sus espaldas como un espectro. Levantando la pierna como un látigo implacable y concentrando toda su fuerza profunda, ¡descargó una patada brutal dirigida directo hacia el cuello de su rival!
¡El ataque cayó con una furia desbordante y una rapidez inconcebible!
"¡Boom!"
¡El impacto de Ye Tianci se incrustó de lleno y sin amortiguación contra la espalda de Lin Feng!
"¡Pffft...!"
Tomado completamente desprevenido, Lin Feng fue incapaz de circular sus defensas a tiempo y escupió una violenta bocanada de sangre.
"¡¿Qué?!", Gu Lingyin se sobresaltó en su sitio. ¡Jamás imaginó que el contraataque de Ye Tianci fuera a ser tan letal y despiadado!
Sin concederle el menor respiro para recuperarse, Ye Tianci aprovechó el impulso de su ventaja y arremetió de inmediato: ¡la quinta postura del Dedo del Entierro de Trueno perforó directamente el pecho de Lin Feng, clavándolo y estrellándolo contra el suelo!
¡Toda la maniobra se ejecutó en menos de tres míseros respiros!
El rostro de Lin Feng se desfiguró por el pavor. Su cultivo pertenecía a la etapa media del Reino Dominio Profundo; ¡¿cómo era posible que resultara tan ridículamente indefenso frente a Ye Tianci?!
Los miembros de la Secta Qingxuan prorrumpieron en un clamor de júbilo, mientras que el semblante de Gu Lingyin mudaba del desconcierto a la ira.
Con Lin Feng sometido y ensangrentado sobre las losas de piedra, Ye Tianci mantuvo sus ojos fijos en la garganta del adversario, rebosantes de intenciones asesinas, y alzó su pierna derecha con frialdad inexorable.
"¡Detén tu mano! ¡Si te atreves a matar a mi discípulo, aniquilaré hasta el último miembro de tu Secta Qingxuan!".
Gu Lingyin palideció e intentó lanzarse al rescate a toda prisa. La sed de sangre que emanaba de Ye Tianci era terrorífica; ¡estaba claro que no tenía la menor intención de perdonarle la vida a su predilecto!
Ye Tianci escuchó la amenaza de la mujer, ¡pero no le concedió el más mínimo valor!
Antes de que Gu Lingyin pudiera cruzar la distancia para interponerse, la pierna de Ye Tianci ya había caído con la contundencia de un mazo celestial, ¡aplastando y triturando sin piedad la garganta de Lin Feng!
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• Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔!
• Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽)
• Traductor: Inmensurable
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 86
Estás leyendo el capítulo 86 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 16 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.