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Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 56 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"¡Segunda ronda, primer combate: Xiao Han contra Fang Qiwen! ¡Que ambos discípulos suban al cuadrilátero!". Al resonar la orden del anciano juez, Xiao Han fue el primero en saltar sobre la tarima con gracia impecable; Fang Qiwen lo siguió de cerca, aunque, a diferencia del porte sereno y despectivo del prodigio de blanco, en su semblante se traslucía un nerviosismo y una angustia inocultables. Frente a frente en el centro de la arena, Fang Qiwen juntó las manos en una reverencia forzada y esbozó una sonrisa aduladora: "Hermano mayor Xiao... le ruego que tenga un poco de piedad con este humilde servidor... je, je...". Xiao Han le dedicó una mirada de absoluto desprecio y soltó con voz gélida: "O firmas el Pacto de Vida o Muerte, o te largas rodando de mi presencia...". Al escuchar aquellas palabras teñidas de sangre, el rostro de Fang Qiwen palideció de golpe; dio media docena de traspiés hacia atrás con las manos temblorosas y tartamudeó despavorido: "¡Me rindo, me rindo...!". Sin atreverse a esperar la confirmación del árbitro, el joven dio media vuelta y huyó despavorido bajando a zancadas del estrado. "¡Primer combate, vencedor: Xiao Han!". 'Victoria sin derramar una gota de sudor...', murmuró Ye Tianci para sus adentros, entrecerrando los ojos. 'Mientras ese Pacto de Vida o Muerte penda sobre sus cabezas, la inmensa mayoría de los aspirantes jamás tendrá el coraje de chocar de frente contra Xiao Han...'. Bajo tales condiciones, Xiao Han avanzaba devorando el torneo con una ventaja psicológica aplastante. La jornada continuó a ritmo vertiginoso hasta que llegó el turno de Ye Tianci. Al subir a la tarima, se encontró con la mirada de su oponente del primer grupo: la discípula de túnica cian del patio exterior, Yu Yao. Al observar a Ye Tianci de arriba abajo y reparar en su humilde atuendo de sirviente, el rostro de Yu Yao se iluminó con una alegría inocultable: "¿Hermano menor? ¿Eres un simple discípulo de tareas varias?". "¡Qué suerte tan inmensa la mía! De entre tantos monstruos clasificados, ¡fui a sacar por sorteo al rival más débil de toda la lista!". Ye Tianci sonrió con calma imperturbable: "Digo lo mismo. Después de todo, entre los sesenta y cuatro clasificados, salvo tú, casi no quedan túnicas cian sobre este estrado". Yu Yao soltó una risita complacida: "¿Qué te parece si te bajas tú mismo por las buenas? Así nadie dirá que esta hermana mayor se aprovechó de un siervo indefenso". Ye Tianci sacudió levemente la cabeza: "No será necesario; comencemos de una vez". "¡De acuerdo!", celebró Yu Yao en su interior. Sin perder un segundo, ¡desató una ofensiva frontal y agresiva! Frente a la escalinata del palacio principal, los ojos de Su Qingyue siguieron los movimientos del muchacho, murmurando con una expresión indescifrable: 'Tuvo fortuna en el sorteo; lástima que difícilmente logre sortear el obstáculo que representa Yu Yao...'. Sobre el cuadrilátero, la silueta de Yu Yao se tornó esquiva y ondulante como una ráfaga de viento. En un abrir y cerrar de ojos cerró la distancia con Ye Tianci y descargó una palma derecha envuelta en un silbido cortante de energía espiritual. Ye Tianci retrocedió paso a paso con una parsimonia que parecía casi indolente; no obstante, en su fuero interno, sus sentidos evaluaban con frialdad matemática cada ángulo y cada debilidad en el desplazamiento de la muchacha. Justo cuando estaba a punto de ser acorralado contra el borde exterior de la tarima, Ye Tianci pivotó con pasmosa ligereza sobre sus talones, flanqueó la guardia de Yu Yao y apareció a sus espaldas como un espectro. ¡Con la velocidad fulminante de un rayo, descargó un golpe de palma directo a su espalda! ¡Pum! El semblante de Yu Yao se desfiguró por completo. Aquel golpe de palma parecía haber sido propinado con suavidad, pero en su interior latía una fuerza monstruosamente opresiva y demoledora. Sin margen alguno para esquivar, la joven salió disparada como un proyectil y se estrelló fuera del cuadrilátero. "¡¿C-cómo es posible?!", balbuceó Yu Yao desde el suelo, aturdida y frotándose el pecho con los ojos desorbitados: "Hermano menor... ¡¿tú...?!". Ye Tianci se asomó al borde con una media sonrisa: "Te equivocaste de presa; yo no soy el más débil". "¡Vigésimo séptimo combate, vencedor: Ye Tianci!". El anciano juez proclamó el resultado de inmediato. 'Yu Yao se encuentra en el Reino Condensación de Qi, ¡¿y Ye Tianci se deshizo de ella con semejante facilidad?!', meditó Su Qingyue con el ceño fruncido, sintiendo una punzada de desconcierto en el pecho. 'Realmente lo subestimé...'. La segunda fase de sesenta y cuatro aspirantes concluyó sin mayores dilaciones, reduciendo la lista a los treinta y dos mejores cultivadores de la secta. Durante el receso intermedio, Ye Tianci examinó la pantalla luminosa para conocer a su próximo adversario en la ronda de dieciseisavos: ¡Zheng Xiong, del patio interior! '¿Zheng Xiong... precisamente él?', Ye Tianci entrecerró los ojos. Recordaba perfectamente al sujeto desde el día de las inscripciones: el pretendiente obsesivo de Qin Shuang que había enviado a dos esbirros a emboscarlo en el Pabellón de las Escrituras. 'Qué sendero tan estrecho para dos viejos enemigos...', caviló Ye Tianci con una mueca gélida. 'Durante este último mes estuve en estrecho contacto con la hermana Qin; para Zheng Xiong debo de ser una auténtica espina clavada en el ojo. Sin embargo... ¿qué puede hacerme un payaso como él?'. ... Poco después, la tercera ronda eliminatoria dio inicio formal. Entre los treinta y dos clasificados, salvo Ye Tianci con su modesta túnica gris, el resto eran todos discípulos ordinarios de túnica púrpura o discípulos centrales de túnica blanca; sus niveles de cultivo oscilaban mayoritariamente entre la etapa tardía de Condensación de Qi y el temible Reino Formación del Núcleo. Los combates de la mitad superior del cuadro abrieron la jornada: Qin Shuang, haciendo honor a su título de Hermana Mayor Principal, despachó a su rival con holgura insultante. Por su parte, el oponente de Xiao Han volvió a entrar en pánico en cuanto el prodigio le exigió estampar su firma en el documento letal; una vez más, Xiao Han conquistó el pase sin necesidad de mover un dedo. Finalmente, Ye Tianci y Zheng Xiong subieron simultáneamente a la arena. En el rostro de Zheng Xiong brillaba una sonrisa cargada de prepotencia y veneno. "Ye Tianci, jamás imaginé que nos veríamos las caras tan pronto... Debo reconocer que has tenido una suerte descomunal: primero te escudaste en el vendaval de Xiao Han para colarte milagrosamente del décimo grupo, y en la ronda anterior te tocó en suerte la rival más endeble del patio exterior...". Ye Tianci sonrió con sarcasmo: "Tienes toda la razón; mi fortuna es inagotable. Y para colmo, ahora me toca enfrentarte a ti". "¡Jajaja!", Zheng Xiong soltó una carcajada estridente hacia el cielo. "¡¿Acaso insinuas que yo, Zheng Xiong, también soy un debilucho?!". "Exactamente eso es lo que quise decir", asintió Ye Tianci con serenidad implacable. La mirada de Zheng Xiong se tornó sombría y homicida: "Mísero despojo al borde de la tumba, sigues teniendo la lengua demasiado larga... ¿Qué te parece si tú y yo zanjamos esto suscribiendo un Pacto de Vida o Muerte?". "¿Un Pacto de Vida o Muerte?", Ye Tianci enarcó una ceja. Zheng Xiong se relamió los labios con crueldad: "Si te faltan agallas, solo tienes que arrodillarte ahora mismo, suplicar clemencia y golpearte la frente tres veces contra el suelo ante este joven amo; si lo haces, me apiadaré de tu miserable existencia...". "¿Y por qué habría de temerte?", replicó Ye Tianci con ironía cortante. "¡Jajaja!", Zheng Xiong bramó eufórico: "¡Tú solito te buscaste la muerte! ¡Excelente! ¡Puesto que tienes tantas prisas por perecer, este joven amo te concederá el deseo! ¡Que traigan el Pacto de Vida o Muerte!". El anciano juez alzó la voz para que retumbara en toda la explanada: "¡Tercera ronda, duodécimo combate: Zheng Xiong contra Ye Tianci! ¡Habiendo suscrito ambos contendientes el Pacto de Vida o Muerte, este duelo no solo coronará a un vencedor, sino que sentenciará la vida y la muerte de los participantes!". ¡Bum! La plaza entera estalló en un clamor ensordecedor. "¡¿Un Pacto de Vida o Muerte?! ¡¿Ese sirviente se atrevió a firmar la sentencia de muerte contra el hermano Zheng Xiong?! ¡El hermano Zheng ya rompió la barrera y se encuentra en la etapa inicial de la Formación del Núcleo, y además domina cuatro técnicas de rango Profundo superior!". Al pie del estrado, Li Hai saltaba presa de una desesperación absoluta: "¡Está loco, rematadamente loco! ¡No me hizo caso en nada de lo que le advertí!". En lo alto de la escalinata, los hermosos ojos de Su Qingyue se entrecerraron con gravedad: '¿Acaso a ese insensato le fascina apostar su vida en cada paso que da?'. ... Sobre la tarima, el rostro de Zheng Xiong se desencajó en una mueca bestial: "¡Mocoso insolente que no conoce la altura de los cielos ni la profundidad de la tierra! ¡Llevaba semanas esperando esta oportunidad...! ¡Puño de las Siete Destrucciones... muere!". Zheng Xiong rugió como una bestia salvaje y cargó en línea recta contra Ye Tianci. En una fracción de segundo, el aire circundante pareció solidificarse bajo la onda expansiva de su poderosa esencia verdadera; una presión sofocante inundó la arena haciendo que los espectadores contuvieran el aliento. Los puños de Zheng Xiong resplandecieron con un fulgor dorado implacable, arrastrando una fuerza capaz de derribar murallas directo hacia el esternón de Ye Tianci. 'Fuerza Sísmica de la Montaña...', murmuró Ye Tianci en su fuero interno. Dio un ligero paso hacia atrás y descargó un empuje explosivo desde sus piernas: ¡la gigantesca losa de piedra milenaria bajo sus botas se pulverizó en el acto, abriendo una red de grietas que se extendió como una telaraña en todas direcciones! Ladeando el torso apenas unos centímetros, Ye Tianci dejó que el puño dorado de Zheng Xiong cortara el aire a escasos milímetros de su pecho; en ese mismo instante de máxima inercia, condensó un torrente devastador de energía profunda en su puño derecho y lo estampó con una violencia atroz contra el pecho de Zheng Xiong. ¡BOOM! Un estampido seco y atronador retumbó en los confines de la plaza; el cuadrilátero entero tembló como si hubiese sido azotado por un terremoto, levantando nubes de grava y polvo. La mueca triunfal de Zheng Xiong se congeló en un instante eterno. Aquel contragolpe había alcanzado una velocidad sobrenatural; sin margen alguno para levantar una defensa, su cuerpo se arqueó hacia atrás como un camarón cocido, sus ojos se desorbitaron bañados en sangre, y mientras vomitaba una fuente carmesí por la boca, ¡el salvaje impacto del puño de Ye Tianci le atravesó de lado a lado la caja torácica! \----- • Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔! • Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 56

Estás leyendo el capítulo 56 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 15 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.