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Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 253 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Al escuchar esas palabras, Ji Qingyu se quedó estupefacta al instante. Su níveo y agraciado rostro se encendió de golpe, tan carmesí como si fuera a brotarle sangre, desbordante a la vez de vergüenza y de rabia. "¡¿Quién lo ha admitido?! ¡¿Quién es tu mujer?!". Ji Qingyu abrió los ojos de par en par y fulminó a Ye Tianci con la mirada, apretando el frasco de porcelana en su mano con tanta fuerza que a punto estuvo de hacerlo añicos. ¡Este desgraciado, no conforme con haber salido ganando, todavía se daba ínfulas; era desvergonzado hasta el extremo! "Además, ¿no me arrojaste esta píldora porque me la ibas a regalar?". Conteniendo la humillación y el enojo, intentó defenderse esgrimiendo razones. Al ver su expresión, la sonrisa en la comisura de los labios de Ye Tianci se acentuó todavía más. Dijo con parsimonia: "Te la arrojé porque no entiendo de farmacopea y quería que me ayudaras a discernir si la píldora que me dio Zhan Bai es segura". "Tú...". Ji Qingyu se quedó sin palabras una vez más, rechinando los dientes con rabia. Sintió como si una bola de algodón se le hubiera atascado en el pecho, sin subir ni bajar, asfixiándola de pura impotencia. "¡¿Por quién me tomas?! ¡¿Acaso soy tu herramienta para probar venenos?!", le increpó furiosa, temblando de pies a cabeza mientras lo fulminaba con la mirada. "¿No estás dispuesta?". Ye Tianci sonrió con calma, con un destello de picardía en los ojos: "En un principio pensaba regalártela cuando te portaras bien, pero ya que no estás dispuesta, ¡entonces olvídalo!". Dicho esto, extendió la mano, haciendo el ademán de arrebatarle el frasco de porcelana. ¡Pero los movimientos de Ji Qingyu fueron aún más veloces! Casi por puro instinto, se apretó el frasco contra el pecho, como si temiera que se lo arrebataran. La indignación de su rostro se disipó al instante, siendo sustituida por una radiante sonrisa. "¡Ja, ja, habérmelo dicho antes!". Con los ojos y las cejas rebosantes de júbilo, su actitud dio un giro de ciento ochenta grados. "¡Vaya cosa tan simple! ¡Basta con que te ayude y listo!". "¡Farmacopea, claro que sé! ¡Soy quien más sabe de eso!". Mientras hablaba, abrió el frasco de porcelana, extrajo la píldora de su interior y, desplegando su sentido divino, la examinó con minucioso cuidado antes de afirmar: "Esta píldora no contiene veneno, ¡es completamente segura!". Ye Tianci frunció levemente el ceño al oírla y, al ver la expresión avariciosa y satisfecha de Ji Qingyu, sintió gracia en su corazón, aunque por fuera solo soltó un ligero resoplido. Volvió a girar la muñeca e hizo aparecer en su mano la caja de jade de porte antiguo que contenía la Píldora Templadora de Huesos, extendiéndosela también. "Revisa esta también". Ji Qingyu tomó la caja de jade y la abrió con sumo cuidado. Primero aspiró detenidamente aquella peculiar fragancia medicinal, luego se acercó la píldora a los ojos y contempló con atención los patrones dorados de su superficie, con aire absorto. Instantes después, asintió con ademán solemne: "Descuida". "Es una auténtica Píldora Templadora de Huesos de quinto rango. Su energía es pura y colosal, no alberga problema alguno y carece de veneno; se puede consumir". Tras decir esto, le devolvió la caja de jade a Ye Tianci. "Eso está bien". Ye Tianci asintió y guardó la Píldora Templadora de Huesos. Habiendo confirmado que las píldoras eran seguras, su estima hacia Zhan Bai aumentó un poco más. Todo indicaba que aquel hombre era en verdad alguien de temperamento franco y magnánimo, con quien valía la pena forjar una amistad. La razón por la cual había hecho que Ji Qingyu examinara los elixires no radicaba en una desconfianza patológica de Ye Tianci, sino en que tanto la esposa de su maestro como la hermana Yue le habían advertido en incontables ocasiones que el mundo de la cultivación bullía de intrigas y que el corazón humano era insondable, por lo que jamás se debía bajar la guardia. Solo navegando con cautela puede un barco resistir diez mil años... A su lado, Ji Qingyu contemplaba embelesada la Píldora Nutridora del Espíritu y Rompe-Barreras entre sus manos, ¡como si sostuviera el más preciado de los tesoros! ¡El regocijo que le producía esta Píldora Nutridora del Espíritu y Rompe-Barreras no era en absoluto inferior al que experimentó cuando obtuvo la Píldora de Trascendencia Mortal en el pasado! Mientras la admiraba, no pudo evitar musitar: "Ese Zhan Bai es un sujeto muy extraño. Para ganarse tu amistad, estuvo dispuesto a pagar un precio tan descomunal". "Entregar píldoras de quinto y cuarto rango como quien regala baratijas... ¿Acaso la Secta Rompehuesos nada en la abundancia?". Dicho esto, se guardó el frasco de porcelana en el regazo con infinito esmero, con las facciones rebosantes de una dicha incontenible. "¡Je, je, con esta Píldora Nutridora del Espíritu y Rompe-Barreras, me temo que en menos de tres meses podré irrumpir en la etapa tardía de Trascendencia Mortal!". '¿Etapa tardía de Trascendencia Mortal?'. Al oír aquello, la mirada de Ye Tianci se posó sobre Ji Qingyu y enarcó sutilmente una ceja. "Cuando te conocí ya te encontrabas en la etapa media de Trascendencia Mortal". "Ha transcurrido tanto tiempo, ¿cómo es que todavía no has avanzado?". Ante sus palabras, la sonrisa en el rostro de Ji Qingyu se congeló al instante. Ella le lanzó una mirada de reproche a Ye Tianci y dijo: "¡¿Acaso crees que avanzar de reino es como comer o beber agua?! ¡¿Cómo va a ser tan fácil?! En el Reino Trascendencia Mortal, ¡cada nivel es un cielo aparte! Para pasar de la etapa media a la tardía, los más dotados tardan al menos unos meses, ¡y para los de aptitudes mediocres, quedarse estancado varios años o incluso más de una década es de lo más común!". Al escucharla, las comisuras de los labios de Ye Tianci se curvaron en una sonrisa cargada de significado. "¿En verdad?". Dijo en tono pausado: "Las doncellas vírgenes que han intimado conmigo suelen lograr un avance en un lapso sumamente breve; por ejemplo, tu tercera hermana, Gu Lingyin. ¿O será acaso que tú no eras virgen?". Al oír tales palabras, Ji Qingyu se enfureció al instante: "¡Tú eres el que no es virgen! ¡Granuja, bestia desalmada! ¡Mancillaste la pureza y la inocencia de esta señorita!". Ye Tianci volvió a fruncir el ceño y replicó con una expresión de total inocencia: "¿Quién mancilló a quién? Si no hubiera sido porque tú me envenenaste primero, ¡aunque te desnudaras por completo para entregárteme, ni loco me acostaría contigo!". "¡¿Qué dijiste?!". El bello rostro de Ji Qingyu se tornó completamente carmesí: "¡No te creo!". "¡Si no me crees, desnúdate y pruébalo!", rio Ye Tianci. Ji Qingyu dejó escapar un bufido y, al calor del momento, por puro impulso, ¡en verdad estuvo a punto de despojarse de sus ropas! Pero en el instante en que sus manos se posaron sobre sus prendas, reaccionó de golpe: "Maldito canalla, ¿todavía pretendes propasarte con esta tía abuela? ¡Ni en sueños! Pervertido degenerado... ¡esta tía abuela jamás te creerá! ¡Además, sobre lo que ocurrió entre nosotros dos, si te atreves a contarle una sola palabra a mi hermana mayor o a mi tercera hermana, estarás muerto!", advirtió rechinando los dientes. "Je...", rio con calma Ye Tianci. "Eso dependerá por entero de tu comportamiento; quién sabe, tal vez algún día se me escape la lengua y lo cuente todo". "¡Tú... tú, tú, tú...!". Ji Qingyu estaba tan exasperada que se quedó sin palabras. De forma involuntaria, su mente volvió a evocar lo sucedido aquel día en Dongzhou con Ye Tianci, ¡y en un instante sus mejillas ardieron teñidas de un pudor insoportable! Ye Tianci sonrió y desvió el tema: "Basta, dejemos eso a un lado. Te preguntaba por qué aún no has avanzado de reino; esto no debería ser así". Ji Qingyu replicó: "¿Un avance? Durante estos días, mi hermana mayor y yo hemos estado absortas en reforzar la Gran Formación Protectora de la Secta para hacer frente al Palacio del Demonio Venenoso. Ni siquiera hemos tenido tiempo para cultivar, ¿cómo pretendes que avance?". "Conque era eso". Al oírla, Ye Tianci sonrió, y el matiz burlón de su mirada se disipó. Había pasado por alto ese detalle; siendo así, su esencia de Puro Yang en verdad no había dejado de surtir efecto en ella. Tras comprender esto, Ye Tianci dijo con serenidad: "Siendo así, será mejor que guardes la Píldora Nutridora del Espíritu y Rompe-Barreras para tomarla más adelante". Ji Qingyu se quedó atónita y, mirándolo sin comprender, le preguntó: "Si no la tomo, ¿cómo voy a avanzar a la etapa tardía del Reino Trascendencia Mortal?". Ye Tianci sonrió de nuevo, con un velo de misterio en su expresión: "Pruébalo y lo sabrás". "¿Probarlo?". Ji Qingyu vaciló. Aunque las dudas colmaban su mente, al contemplar la absoluta confianza en los ojos de Ye Tianci, como guiada por un designio inexplicable, optó por creerle. Respiró hondo, se sentó con las piernas cruzadas junto a la fogata, cerró los ojos con lentitud y comenzó a hacer circular su técnica de cultivo. Al principio, no experimentó ninguna sensación en particular. Sin embargo, justo cuando guio su poder espiritual para completar un ciclo celestial a través de sus meridianos, ¡un cambio repentino estalló! ¡Weng—! Una corriente de energía pura que yacía aletargada en las profundidades de su mar de qi, y que casi había olvidado por completo, pareció responder a una misteriosa atracción y despertó súbitamente. Aquella energía era a la vez dominante y cálida: ¡era con exactitud la esencia de Puro Yang que Ye Tianci había depositado en su interior aquel día en Dongzhou! En ese instante, esa fuerza irrumpió como un torrente que revienta los diques, fundiéndose de inmediato con su poder espiritual y arrastrándolo a una velocidad aterradora e inusitada, ¡limpiando e inundando con frenesí cada uno de sus meridianos! ¡Shua, shua, shua...! En el interior de su cuerpo pareció resonar el rugido tempestuoso de ríos embravecidos. Aquella barrera de cultivo que la había atormentado durante tanto tiempo, ante esta fuerza despótica y sin igual, ¡resultó ser tan endeble como el papel, tambaleándose al borde del colapso! El cuello de botella que en un principio requería meses de amargo cultivo, o incluso el auxilio de píldoras medicinales para romperse, en este instante parecía poder quebrarse con un simple chasquido de dedos. '¡¿E-esto... cómo es posible?!'. En el corazón de Ji Qingyu se desató una marea embravecida. Abrió bruscamente sus hermosos ojos, ¡colmados de un asombro y una incredulidad descomunales! \----- • Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔! • Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 253

Estás leyendo el capítulo 253 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 18 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.