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Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 251 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Justo en ese momento. ¡Bum! Con un estallido colosal, los escombros volaron por los aires y una figura maltrecha se elevó hacia el cielo desde las ruinas del palacio derrumbado; ¡era nada menos que Zhan Bai! Su túnica blanca yacía hecha jirones, cubierta de polvo y manchas de sangre; un hilo carmesí le colgaba de la comisura de los labios, su pecho subía y bajaba con violencia y su respiración se percibía caótica y agitada. ¡Sin embargo, sus ojos brillaban con una intensidad asombrosa! En ellos ya no quedaba rastro del desdén ni de la burla anteriores, sino que habían sido reemplazados por una conmoción absoluta y una ferviente intención de batalla. Miraba fijamente a Ye Tianci, como si contemplara a una bestia primordial vestida con piel humana. ¡Lo habían subyugado! Y para colmo, un cultivador en la etapa intermedia del Reino Trascendencia Mortal, con una base de cultivo inferior en un reino mayor entero, ¡lo había aplastado frontalmente recurriendo a la más pura fuerza física y a técnicas corporales! ¡Para Zhan Bai, semejante desenlace era una afrenta y una humillación sin precedentes! No obstante, esa deshonra, semejante a un licor abrasador, encendió al instante la sangre de todo su cuerpo, sumiéndolo en un frenesí jamás experimentado. "¡Ye Tianci!" Bramó Zhan Bai en voz baja. Su voz sonaba ronca, pero desbordaba exaltación. "¡En verdad eres digno de llamarte un genio supremo!" Esbozó una sonrisa desquiciada, revelando una hilera de dientes blancos manchados de sangre mientras su semblante se tornaba cada vez más mórbido. "¡Aun así, sigues sin merecer el noveno puesto de la Clasificación de Genios!" "¡Arte del Cuerpo Dorado Hunyuan!" Acompañado por un rugido ensordecedor, ¡las manos de Zhan Bai trazaron con premura un sello místico frente a su pecho! ¡Weng—! ¡Una presencia mucho más imponente y densa que la anterior brotó impetuosa desde su interior! Los jirones de su vestidura saltaron hechos pedazos, dejando al descubierto un torso firme de tono bronce. Un sinfín de patrones dorados, semejantes a criaturas vivientes, brotaron a gran velocidad desde su corazón, extendiéndose por todo su cuerpo en un abrir y cerrar de ojos. En ese instante, parecía forjado en oro macizo, irradiando un brillo metálico indestructible mientras su aura se disparaba de nuevo. Ye Tianci bufó con frialdad. Los relámpagos de color rojo oscuro crepitaban alrededor de su cuerpo, sin que el aura de devastación menguara en lo más mínimo. "¡Si no estás conforme, vuelve a pelear!" Antes de que sus palabras terminaran de extinguirse, el suelo bajo sus pies estalló y su silueta, transformada en un relámpago carmesí oscuro, se lanzó a la ofensiva. "¡Ven con todo!" Zhan Bai rio con locura. Sin esquivar ni vacilar, impulsó su cuerpo dorado y fue a su encuentro como un airado Vajra protector. ¡Bum, bum, bum! ¡Colisiones todavía más salvajes retumbaron a lo largo y ancho del campo de batalla! El Arte del Cuerpo Dorado Hunyuan de Zhan Bai era ciertamente formidable: su defensa y su poder destructivo se habían incrementado en más de un nivel, y cada uno de sus puñetazos parecía capaz de sacudir las montañas. Sin embargo, frente a un Ye Tianci que había liberado el Reino Límite, ¡seguía sin ser rival! Los puños de Ye Tianci estaban envueltos en un trueno rojo oscuro capaz de aniquilarlo todo; cada impacto dejaba una marca nítida en el torso dorado de Zhan Bai, haciendo titilar su resplandor áureo y obligándolo a retroceder paso a paso. '¿Cómo... cómo puede ser tan fuerte?'. ¡A medida que intercambiaban golpes, el asombro y el espanto en el corazón de Zhan Bai no hacían más que crecer! ¡El cuerpo del que tanto se enorgullecía, su técnica de defensa física más excelsa, se desgarraba frente a su rival como si fuera una simple hoja de papel! Aquel relámpago rojo oscuro parecía ser el enemigo natural de su cuerpo dorado; cada contacto le causaba un tormento que calaba hasta la médula de sus huesos, desmoronando sin cesar el poder espiritual que lo resguardaba. Tras decenas de asaltos, la situación de Zhan Bai pendía de un hilo: Ye Tianci lo tenía absolutamente acorralado, sin concederle respiro alguno para contraatacar. ¡Pum! ¡Con otro golpe demoledor, Ye Tianci hundió el puño directamente en el pecho de Zhan Bai! Como si hubiera sido fulminado por un rayo, Zhan Bai salió despedido por los aires escupiendo sangre a borbotones, ¡y en la superficie de su cuerpo dorado se abrió una grieta visible! Ye Tianci no se lanzó en su persecución; en su lugar, se mantuvo firme en su sitio y contempló con frialdad al maltrecho adversario. "¡Empuña tus armas!" Su voz gélida resonó en toda la plaza: "¡Hoy me aseguraré de que admitas tu derrota de una vez por todas!". ¡Aquel desafío impactó como una bofetada despiadada sobre el rostro de Zhan Bai! La técnica física que constituía su mayor orgullo había sido arrollada por la fuerza bruta de su adversario, ¡y ahora aquel mocoso incluso le exigía que sacara sus armas! ¡Semejante desprecio resultaba inconcebible! "¡Ye Tianci...!" Con los ojos inyectados en sangre, Zhan Bai rugió colérico e impotente; apretó los dientes y un destello despiadado cruzó por su mirada. "¡Tú me has obligado!" "¡Guadañas del Viento Feroz!" Al compás de su atronador grito, dos haces de luz salieron disparados de su Bolsa Qiankun y cayeron en sus palmas. Eran un par de guadañas de diseño singular: completamente negras en su estructura, pero con filos que refulgían con una siniestra luz verde azulada. Diversas runas del viento fluctuaban sobre el metal, despidiendo un filo aterrador capaz de estremecer el alma. ¡Un artefacto mágico de Rango Celestial! "¡Ye Tianci, muy pocos en todo el Dominio Oriental han visto este par de guadañas mías! Caer derrotado ante mis Guadañas del Viento Feroz, ¡será un honor para ti!" Empuñando ambas armas, el porte de Zhan Bai se tornó implacable y afilado, ¡como si se hubiera convertido en la encarnación de la muerte dispuesta a segar vidas! Al contemplarlo, la comisura de los labios de Ye Tianci se curvó en una mueca glacial. Extendió la mano derecha y la cerró en el vacío. "¡Lanza de Viento y Trueno de Hierro Negro!" ¡Weng—! ¡El zumbido vibrante del arma rasgó las nubes! ¡Una lanza completamente negra, cubierta de profundos grabados de trueno, apareció repentinamente en su mano! La punta de la lanza destellaba con un brillo gélido mientras danzaban chispas de relámpagos; una imponencia tiránica e inigualable se elevó hacia el cielo, rivalizando a la par con el aura feroz de Zhan Bai. Zhan Bai no dijo una sola palabra más; con una sacudida, su figura se transformó en un torbellino negro, agitando el par de hoces en sus manos para desatar dos enormes filos de viento cian que se cruzaron al abalanzarse contra Ye Tianci. Por donde cruzaban los filos de viento, el espacio parecía desgarrarse, emitiendo un chirrido lacerante. El cabello negro de Ye Tianci ondeaba con desenfreno, ¡y su mirada era tan afilada como la de un halcón! Con una sacudida de muñeca, la Lanza de Viento y Trueno de Hierro Negro se convirtió en un dragón negro emergiendo de los mares; ¡la lanza embistió como un dragón, cargando el poderío de diez mil truenos para enfrentarlo con fiereza! ¡¡¡Clang!!! ¡Un estruendo ensordecedor de metales chocando estalló por los aires! En el epicentro del choque entre la punta de la lanza y el filo de la hoz, estalló una luz deslumbrante; la violenta onda de choque energética arrasó de inmediato las ruinas circundantes, convirtiéndolas en un páramo llano. ¡Tras el embate, las siluetas de ambos se cruzaron en el aire! Las Hoces del Viento Feroz de Zhan Bai silbaban y danzaban en frenesí, levantando una miríada de cuchillas de viento que cubrían el cielo; su ofensiva era incesante y hermética, incapaz de dejar pasar un solo respiro. La Lanza de Viento y Trueno de Hierro Negro de Ye Tianci, por su parte, se desplegaba con movimientos amplios y arrolladores, dominante y sin igual; cada estocada iba acompañada por el continuo bramido del trueno, haciendo pedazos a cada una de aquellas cuchillas de viento. El combate entre los dos estremecía cielo y tierra; sus movimientos alcanzaban una velocidad extrema. ¡Toda la plaza del Palacio del Demonio Venenoso quedó completamente reducida a su campo de batalla! ¡Los resplandores de la lanza y las sombras de las hoces colisionaban sin descanso; el fragor del trueno y los aullidos del viento retumbaban sin cesar! A la distancia, Ji Qingyu contemplaba la escena con el espíritu conmocionado; ¡un enfrentamiento de semejante calibre superaba por entero su imaginación! ¡Boom! En otra colisión devastadora, un destello frío brilló en los ojos de Ye Tianci al captar una minúscula falla en Zhan Bai, e infundió sin reservas todo el poder espiritual de su cuerpo en la Lanza de Viento y Trueno de Hierro Negro. "¡Rómpete!" Con un bramido contenido, ¡barrió violentamente con la lanza en sus manos! Un resplandor de lanza de trueno carmesí de varias decenas de zhangs de longitud, semejante al filo del castigo celestial, desgarró el firmamento y cortó con una fuerza imparable directo hacia Zhan Bai. Las pupilas de Zhan Bai se contrajeron al instante; ¡percibió una crisis de muerte inminente! Quiso esquivar el golpe, pero descubrió que el flujo de su aura estaba totalmente cercado; ¡no había escapatoria posible! No tuvo más alternativa que cruzar ambas hoces frente a su pecho, forzando el poder espiritual de todo su ser hasta el límite absoluto. ¡Bang! ¡El filo de la lanza cayó! La defensa que Zhan Bai improvisó a toda prisa fue hecha trizas al instante ante el devastador resplandor del trueno, frágil como ramas secas que ceden ante el vendaval. Las Hoces del Viento Feroz en sus manos, un artefacto mágico de Rango Celestial, emitieron un quejido agónico y salieron despedidas por los aires ante el violento impacto. ¡La fuerza aterradora se estrelló de lleno contra su pecho! "¡Pffft...!" Zhan Bai vomitó otra bocanada copiosa de sangre fresca, y su cuerpo salió disparado como una bala de cañón, hundiéndose una vez más en lo profundo de las ruinas lejanas y levantando una densa polvareda que cubrió el cielo. Esta vez, no hubo sonido alguno entre los escombros. El mundo entero pareció sumirse en una profunda quietud. Ye Tianci sostenía la lanza mientras permanecía erguido con altivez; los arcos de trueno carmesí que lo rodeaban se disiparon lentamente, devolviendo la calma a su figura. Con expresión gélida, avanzó paso a paso hacia los restos derruidos. En el cráter entre las ruinas, Zhan Bai yacía bañado en sangre, con incontables huesos fracturados y un aura decaída hasta el extremo; no le quedaban fuerzas ni para mover un dedo. Observó a Ye Tianci aproximarse paso a paso, y en aquellos ojos que en el pasado rezumaban soberbia y demencia, asomó por primera vez el pavor más absoluto. La fría punta de la Lanza de Viento y Trueno de Hierro Negro ya descansaba contra su entrecejo. "¿Te sometes o no?" Ye Tianci lo contempló desde lo alto, con un tono carente del más mínimo rastro de emoción. "Me someto... Me rindo..." Zhan Bai habló con suma dificultad, con la voz ronca y estremecida. "Admito mi derrota... Hermano Ye, ten piedad, ¡no... no me mates!" Estaba absoluta e irrevocablemente doblegado. Aunque todavía le resultaba inverosímil que un cultivador en la etapa media del Reino Trascendencia Mortal poseyera un poder tan desafiante para los cielos, los hechos eran incontrovertibles. ¡Ye Tianci merecía con creces aquel noveno puesto en la Clasificación de Genios! Al escuchar sus palabras, Ye Tianci esbozó una fría sonrisa, y la glacial intención asesina que emanaba se replegó con lentitud. "Mejor así." Dicho esto, retiró la Lanza de Viento y Trueno de Hierro Negro, se dio la vuelta y se dispuso a marcharse junto a Ji Qingyu. No albergaba rencores profundos contra Zhan Bai, y en las técnicas que este había desplegado tampoco existía una intención asesina genuina. Darle un escarmiento para que supiera retirarse a tiempo bastaba. No obstante, en ese preciso instante, la débil voz de Zhan Bai se alzó a sus espaldas: "¡Hermano Ye, espera!" Ye Tianci detuvo el paso, volvió la mirada y frunció ligeramente el ceño. "¿Hm?" Zhan Bai hizo un esfuerzo agónico, sentándose con la espalda apoyada contra una enorme roca, y dijo con una sonrisa amarga: "El hermano Ye goza de un renombre ilustre en el Dominio Oriental, pero aun así debo darte una advertencia..." Tomó una bocanada de aire, y su semblante se volvió severo. "La cacería que el Clan Gongsun y la Secta Chiyan mantienen en tu contra jamás se ha detenido. Si yo, Zhan Bai, pude dar con este sitio, ¡ellos también lo harán con certeza!" "¡Además, recibí noticias de que, por causa de este asunto, los ancestros en el Reino Abisal de ambas facciones ya han salido de su reclusión!" "¡El hermano Ye debe tener sumo cuidado!" \----- • Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔! • Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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Estás leyendo el capítulo 251 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 18 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.