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Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 240 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Sobre aquel cuchillo volador iba imbuida una fuerza espiritual feroz en extremo, proveniente a todas luces de un experto del Reino Trascendencia Mortal. Sin embargo, frente a este repentino ataque furtivo, en el rostro de Ye Tianci no hubo la menor alteración. Ni siquiera se puso de pie. Tan solo levantó con parsimonia la mano derecha y extendió los dedos índice y corazón. "¡Clang!" Resonó un sonido claro y metálico de impacto. Aquel cuchillo arrojadizo, cuyo ímpetu era capaz de perforar el metal y la roca, quedó firmemente atrapado entre sus dos dedos. ¡La punta de la hoja se detuvo a apenas una pulgada de su entrecejo! Una ráfaga impetuosa de energía estalló en la punta de sus dedos, pero ni siquiera logró hacer vacilar su mano lo más mínimo. "Hum..." Ye Tianci dejó escapar una leve risa; sin necesidad de desplegar su sentido divino, ya había adivinado a grandes rasgos la identidad del atacante. Acto seguido, una esbelta figura irrumpió con presteza desde el exterior de la cueva. La recién llegada vestía ropas de color verdeazur, poseía una figura curvilínea y empuñaba una espada de tres pies; no era otra que Ji Qingyu. "¡Ye Tianci!" En ese instante, su hermoso rostro estaba cubierto de escarcha y un par de ojos de fénix se clavaron con fijeza en él, albergando una maraña de emociones complejas: furia, vergüenza e irritación, y aún más, un destello de inquietud difícil de percibir. "Conque era el Hada Qingyu, en efecto". Ye Tianci se levantó con lentitud, se sacudió la túnica y curvó la comisura de sus labios en una sonrisa burlona. "¿Qué sucede? ¿Acaso la hospitalidad de la Secta Piaomiao consiste en recibir a su salvador con un cuchillo volador?" Al ser mirada con esa expresión socarrona, a Ji Qingyu se le encendió la furia en el pecho, provocando que su busto subiera y bajara agitadamente. Apretó los dientes plateados y habló con voz helada: "¡Cierra la boca!" Antes de que sus palabras terminaran de resonar, su cuerpo se movió, transformándose en un relámpago verdoso. La larga espada que llevaba en la mano no llegó a salir de su vaina; en su lugar, sus palmas de jade volaron hacia adelante desatando un vendaval cortante que apuntó directamente hacia el pecho de Ye Tianci. Ye Tianci enarcó ligeramente una ceja; él tampoco desenvainó arma alguna. Cruzando los pies con agilidad, su cuerpo esquivó el viento de las palmas de Ji Qingyu como si fuera un espectro. Al mismo tiempo, con el revés de la palma, lanzó un golpe suave y ligero hacia ella. ¡Bam! Ambas palmas colisionaron, emitiendo un sonido sordo. Ji Qingyu solo sintió cómo una fuerza descomunal e incontenible emergía de la palma de su oponente, entumeciéndole el brazo y obligándola a retroceder varios pasos seguidos sin poder contenerse. Estabilizó su postura a la fuerza mientras un destello de espanto cruzaba por sus ojos. ¡Con un solo intercambio, la diferencia de poder había quedado sellada! Ye Tianci permanecía en su lugar, inmóvil como una roca y con una expresión serena y confiada. Mirando a Ji Qingyu, soltó una risa fría: "Hada Qingyu, este modesto Ye acaba de salvar a su Secta Piaomiao de las fauces del peligro, ¿y así es como paga la bondad, devolviendo enemistad?" El rostro de Ji Qingyu se encendió en un vivo carmesí y dos llamaradas parecieron prenderse en sus hermosos ojos. "¡La gratitud es una cosa y el agravio es otra muy distinta!" Ella gritó con severidad: "¡Hoy he venido a cobrar venganza!" "¿Venganza?" Ye Tianci pareció haber escuchado un chiste y soltó una burla despectiva. "Está bien". Su mirada se volvió fría de pronto, y el aura que rodeaba su cuerpo se liberó levemente. "Siendo así, este modesto Ye te acompañará hasta el final". Apenas cayeron las palabras, y sin esperar a que Ji Qingyu atacara de nuevo, ¡la silueta de Ye Tianci desapareció súbitamente del sitio donde estaba! Ji Qingyu se sobresaltó en demasía. Su sentido divino se desplegó de inmediato, pero solo alcanzó a captar una imagen residual. ¡Al instante siguiente, una presencia sumamente peligrosa emergió a sus espaldas! ¡Sin detenerse a pensarlo, lanzó un codazo hacia atrás! Sin embargo, su golpe dio contra el aire vacío. Ye Tianci la seguía como su propia sombra, manteniéndose siempre a un solo paso de distancia. Sin importar cómo girara, se retorciera o desatara ráfagas de palmas como lluvia torrencial, no conseguía tocar ni una esquina de la ropa de Ye Tianci. En el interior de la cueva, las dos figuras se movían veloces como el rayo mientras las ráfagas de energía se desbordaban en todas direcciones, haciendo que las piedras lunares en los muros de roca parpadearan entre luces y sombras. Ye Tianci se desenvolvía con holgura, como si diera un paseo placentero. Ji Qingyu, por el contrario, se alarmaba y se frustraba cada vez más a medida que combatía. Descubrió que, sin importar cuán exquisitas fueran las técnicas que desplegara, la otra parte siempre era capaz de anticiparlas de antemano y neutralizarlas de la manera más simple y directa posible. Él era como una montaña infranqueable que le provocaba una profunda sensación de impotencia. "¡Maldición!" En medio de su apremio, Ji Qingyu profirió un grito de molestia y ejerció fuerza con los pies con la intención de abrir distancia. Sin embargo, su pie resbaló al pisar una piedra fragmentada que antes había sido derribada por el impacto de la energía marcial. "¡Ah!" Ji Qingyu dejó escapar una exclamación ahogada de sorpresa; su figura perdió de inmediato el equilibrio y cayó hacia atrás. Justo cuando creyó que se desplomaría de la forma más bochornosa, un brazo fuerte y vigoroso rodeó a tiempo su esbelta cintura, atrayéndola con firmeza hacia un abrazo cálido y sólido. Un aroma masculino familiar la envolvió al instante. Todo el cuerpo de Ji Qingyu se tensó, quedándose completamente aturdida. Alzó la mirada y se encontró de frente con los profundos ojos de Ye Tianci, que brillaban con una sonrisa burlona. Con un estruendo interno, la mente de Ji Qingyu se quedó en blanco; sintió un zumbido ensordecedor y la sangre le subió de golpe a las mejillas, haciéndolas arder de una forma abrumadora. Forcejeó, con una voz cargada de vergüenza e indignación: "¡Suéltame...!" Lejos de soltarla, Ye Tianci la estrechó con más fuerza contra su pecho, inclinó la cabeza hacia su oído y se rio entre dientes: "El Hada Qingyu sabe muy bien que no es rival para este servidor Ye, y aun así insiste en buscarme problemas. ¿Acaso no es arrojarse por voluntad propia a la trampa?" "¡Tú... sinvergüenza!" Con el rostro encendido y al borde del colapso por la humillación, reunió de súbito todas sus fuerzas y logró zafarse del abrazo de Ye Tianci. Retrocedió precipitadamente varios pasos para poner distancia. Su pecho subía y bajaba con agitación, y la mirada que clavó en él parecía escupir fuego. "¡Te mato!" Hizo circular una vez más su energía espiritual y ¡descargó un golpe de palma! Esta vez, Ye Tianci no esquivó. Tan solo levantó la mano con despreocupación y respondió con otro golpe de palma. ¡Bang! El impacto entre ambas fuerzas fue más demoledor y pesado que cualquiera de los anteriores. Ji Qingyu sintió como si se hubiera estrellado contra una muralla invisible de hierro macizo. Una energía espiritual densa y majestuosa, varias veces más abrumadora que antes, destrozó su fuerza de palma con la facilidad con que el viento quiebra las ramas secas, ¡y arremetió implacable contra su cuerpo! "¡Ugh!" Su figura se estremeció con violencia, como si hubiera sido alcanzada por un rayo. La inmensa fuerza la despidió hacia atrás por los aires, deteniéndose únicamente al estrellarse con dureza contra el muro de piedra de la morada cueva. "Tú..." Apoyándose contra la pared, Ji Qingyu logró mantenerse en pie a duras penas, con el rostro desencajado por la incredulidad. Fue justo en ese instante cuando por fin percibió con absoluta claridad la majestuosa aura que emanaba de Ye Tianci sin la menor reserva. Esa aura,雄浑 y condensada, ¡superaba por mucho la etapa inicial de Trascendencia Mortal! "Etapa media de Trascendencia Mortal..." Ji Qingyu abrió los ojos de par en par y exclamó consternada: "¡¿C-cómo es posible?!" Se quedó mirando atónita a Ye Tianci mientras en su interior se desataba una tormenta embravecida. "En tan solo un día y una noche... ¿¡tú de verdad... de verdad lograste avanzar a la etapa media de Trascendencia Mortal!?" ¡¿Qué clase de monstruo era este sujeto?! Para un cultivador ordinario, pasar de la etapa inicial a la media requería, incluso gozando de un talento prodigioso, meses o hasta años de arduo cultivo. ¡Y a él solo le había tomado un día y una noche! Aquello rebasaba por completo los límites de la comprensión de Ji Qingyu. Ye Tianci retiró la mano con semblante imperturbable, como si acabara de despachar un asunto insignificante. Sonrió con serenidad, recorriendo con la mirada los labios rojos de Ji Qingyu, entreabiertos por el estupor. "En otra ocasión, cuando tengamos tiempo, con gusto compartiré una noche inolvidable con el hada." Dicho esto, sin prestar más atención a Ji Qingyu, quien continuaba sumida en el asombro, se dio la vuelta y se encaminó hacia la salida de la caverna. "Tú..." Al oír aquellas palabras cargadas de provocación e insinuaciones, Ji Qingyu fue arrastrada de golpe a la realidad. En su mente brotaron de manera involuntaria los recuerdos de lo ocurrido en Dongzhou, cuando, por azares del destino, ambos compartieron dos días y dos noches de desenfreno y pasión... En un instante, la vergüenza fue tan sofocante que deseó que la tierra se abriera y se la tragara entera. Al percatarse de que Ye Tianci estaba a punto de cruzar la salida de la morada cueva, preguntó por instinto: "¿A dónde vas?" Ye Tianci detuvo el paso. Sin volverse, le ofreció únicamente la visión de su solitaria y altiva espalda. Tres palabras gélidas escaparon con calma de sus labios: "Al Palacio del Demonio Venenoso." Aunque la voz fue suave, portaba un aura siniestra y asesina tan desbordante que juraba no dejar a nadie con vida. ¡Al escucharlo, el corazón de Ji Qingyu dio un vuelco violento! ¿Iba a aniquilar el Palacio del Demonio Venenoso? ¿Solo? ¿A exterminar toda una secta por su propia cuenta? Tras un breve instante de conmoción, Ji Qingyu recuperó la compostura y soltó de pronto: "¡Voy contigo!" \----- • Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔! • Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 240

Estás leyendo el capítulo 240 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.