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Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 234 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
La voz de Murong Feng resonó en el firmamento sobre el campo de batalla; aquella risa codiciosa y siniestra hizo que todos los que la escucharon se estremecieran de pies a cabeza. "¿Oh? ¿Me conoces?". Ye Tianci apuntó su lanza en diagonal hacia el suelo, mientras la luz del trueno en la punta se desvanecía gradualmente. Levantó la mirada con una calma imperturbable, teñida de una fría burla. Murong Feng dio un paso al frente, haciendo estremecer los escombros bajo sus pies. Rió a carcajadas sin el menor reparo, como si ya tuviera la victoria en la palma de su mano. "¡Por supuesto que te conozco! El noveno en la Clasificación de Genios del Dominio Oriental, aquel genio monstruoso que desató una catástrofe colosal en Ciudad Shuiyan de Dongzhou, decapitando a diecinueve cultivadores de Trascendencia Mortal del Clan Gongsun y de la Secta Chiyan... ¿¡Cómo no iba a conocerte!?". Cada una de sus palabras rebosaba una codicia ardiente; la mirada con la que contemplaba a Ye Tianci era como si estuviera presenciando una cámara del tesoro andante. Al oírlo, la comisura de los labios de Ye Tianci se curvó aún más en un gesto de sarcasmo. "Vaya, parece que mi reputación ya es bastante célebre". Sonrió de nuevo; aquella compostura y serenidad desentonaban por completo con la atmósfera tensa y letal que lo rodeaba. "¡Jajaja!". La risa de Murong Feng se volvió aún más desmedida y arrogante. Extendió un dedo y señaló a Ye Tianci desde la distancia, con ojos rebosantes de avaricia y crueldad. "¡Mocoso insolente, la muerte llama a tu puerta y todavía no te das cuenta!". "¡El Clan Gongsun y la Secta Chiyan unieron fuerzas para ofrecer una recompensa de mil piedras espirituales de grado supremo por tu cabeza! ¡Qué suerte tiene este viejo hoy de haberte encontrado!". "¿Mil piedras espirituales de grado supremo...?". Ye Tianci soltó un bufido de desdén. Levantó la cabeza con parsimonia y, con una mirada fulgurante como el rayo, clavó los ojos en las pupilas sombrías de Murong Feng, soltando una risa fría y mordaz: "¿Acaso alguien como tú pretende matarme?". Aquella réplica, cargada de un desprecio absoluto, encendió instantáneamente la furia de Murong Feng. "¡Arrogante!". Murong Feng bramó con furor, incapaz de reprimir por más tiempo la intención asesina y la codicia que devoraban su pecho. "¡Un simple cultivador en la etapa inicial de Trascendencia Mortal... se atreve a presumir de poder ante este anciano!". Antes de que su voz terminara de apagarse, su figura arremetió con violencia, ¡asestando un implacable golpe de palma! El Qi venenoso de color verde oscuro se condensó de inmediato en la silueta fantasmal de un sapo gigantesco y abominable. Este abrió una enorme fauce sangrienta y, envuelto en un miasma nocivo capaz de corroer todas las cosas, se abalanzó de frente para engullir a Ye Tianci. Sin embargo, ante semejante arremetida colosal, Ye Tianci ni siquiera movió sus pies un solo milímetro. Simplemente sostuvo la Lanza de Viento y Trueno de Hierro Negro de forma despreocupada, colocándola en horizontal frente a su pecho. ¡Clang! ¡Un estruendoso choque metálico estalló en el aire, ensordeciendo a todos los presentes! Aquel feroz sapo de Qi venenoso colisionó contra el astil de la lanza e, igual que un huevo arrojado contra una roca, se hizo pedazos al instante, disipándose en una lluvia de motas verdes de luz que flotaron en el vacío. Ye Tianci permaneció de pie sosteniendo su lanza; su figura era tan imponente y firme como el Monte Tai, ¡completamente inamovible! "¡¿Qué?!". Las pupilas de Murong Feng se contrajeron al instante hasta el tamaño de la cabeza de un alfiler. La expresión de júbilo en su rostro se petrificó en un segundo, sustituida por un horror sobrecogedor. Él poseía un cultivo en la Gran Perfección de Trascendencia Mortal. Aunque ese golpe no había sido con todo su poder, ¡había empleado el setenta por ciento de su fuerza! ¿¡Y aun así había sido bloqueado con tanta ligereza y desdén por un cultivador en la etapa inicial de Trascendencia Mortal!? En la retaguardia, el corazón en vilo de Nangong Bingmo volvió a subir hasta su garganta, y sus hermosos ojos resplandecieron colmados de una conmoción incrédula. ¡El poder descomunal de Ye Tianci acababa de romper por completo los límites de su comprensión! El rostro de Murong Feng se tornó tan lóbrego que parecía a punto de destilar veneno. Inhaló profundamente para sofocar las turbulentas olas de pánico en su interior y, levantando de pronto la cabeza, rugió con ferocidad hacia la retaguardia del campo de batalla: "¡Duchanzi, Zhao Qingfeng, Viejo Daoísta Shuiran, Guixie! ¡Ustedes cuatro, vengan aquí!". Las ondas sonoras retumbaron cual truenos rodantes, propagándose prácticamente por todos los rincones de la Secta Piaomiao. Apenas cayeron sus palabras, cuatro auras demoníacas incomparablemente tiránicas se elevaron hacia el firmamento desde el horizonte distante, transformándose en cuatro estelas de luz de distintos colores que desgarraron el cielo a una velocidad vertiginosa. ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! Cuatro figuras cayeron casi al unísono en el epicentro del campo de batalla, aterrizando con total firmeza al lado de Murong Feng. ¡El cuerpo de cada uno de ellos irradiaba una presión asfixiante que no palidecía en lo más mínimo ante la de Murong Feng! ¡Eran, sin lugar a dudas, otros cuatro expertos del sendero demoníaco en la Gran Perfección de Trascendencia Mortal! Con cinco colosos de la Gran Perfección de Trascendencia Mortal reunidos en un solo lugar, el Qi demoníaco que ascendía hacia los cielos estuvo a punto de teñir la bóveda celeste de tinta negra. ¡La pavorosa presión cayó como el peso de cinco montañas primordiales, dejando sin aliento a todos los discípulos de la Secta Piaomiao! Al reconocer a esas cuatro figuras, el rostro de Nangong Bingmo palideció al instante hasta quedar blanco como el papel, y un nudo de profunda angustia atenazó su corazón. En esta ocasión, el Palacio del Demonio Venenoso no había escatimado en crueldad ni recursos: Duchanzi, Zhao Qingfeng, el Viejo Daoísta Shuiran y Guixie... Aquellos cuatro expertos cultivadores del veneno de infame y temida reputación habían acudido al completo. "Murong Feng, ¿qué asunto te tiene tan alarmado como para hacernos venir a los cuatro al mismo tiempo?" Quien habló fue un hombre de voz áspera y desagradable, semejante al chirrido de dos metales rozándose. Su figura era enjuta y su piel exhibía un inquietante tono negro azulado; se trataba precisamente de Duchanzi. Las miradas de los cuatro barrieron el lugar, y al posarse sobre Ye Tianci, ninguno pudo evitar quedarse atónito por un instante, para luego mostrar en sus ojos una mezcla de perplejidad y desdén. Murong Feng señaló a Ye Tianci con el dedo, con una expresión sombría y solemne: "¡Unamos fuerzas los cinco y matémoslo!" Al escuchar estas palabras, los otros cuatro intercambiaron miradas de perplejidad antes de estallar en una ráfaga de risotadas estridentes. "¡Jajaja! ¿Acaso escuché mal?" Duchanzi se doblaba de la risa y señalaba a Ye Tianci con el rostro lleno de incredulidad y burla. "Murong Feng, ¿acaso te volviste idiota del susto? ¿Quieres que nosotros cinco, expertos en la Gran Perfección de Trascendencia Mortal, unamos fuerzas para asediar y matar a un mocoso en la etapa inicial de Trascendencia Mortal?" "Si esto se llega a divulgar, ¿dónde quedará la dignidad de nuestro Palacio del Demonio Venenoso?", añadió Zhao Qingfeng con un tono sarcástico y afectado, mientras sostenía un batidor de crin en la mano y mostraba unas facciones afeminadas. El rostro de Murong Feng se puso lívido y bramó con voz profunda: "¡Cállense todos! ¡No se puede subestimar a este tipejo!" Clavó su mirada en Ye Tianci y pronunció cada palabra con rigor: "¡Este muchacho es Ye Tianci, el noveno lugar de la Clasificación de Genios del Dominio Oriental, quien en Ciudad Shuiyan aniquiló él solo a diecinueve cultivadores en Trascendencia Mortal del Clan Gongsun y de la Secta Chiyan!" "¿Oh?" Al oír eso, las risas de los cuatro cesaron de golpe, y la forma en que miraban a Ye Tianci cambió por completo. Aquel desdén y desprecio se desvanecieron poco a poco; en su lugar surgió una excitación cruel, idéntica a la de un cazador que contempla a una presa excepcional. "¡Resulta que es un pez gordo!" Quien habló con voz cavernosa y retumbante fue Escorpión Fantasma, un hombre corpulento como una torre de hierro y cubierto enteramente por una capa de caparazón negro. Sacó una lengua escarlata para lamerse los labios, con los ojos rebosantes de sed de sangre. "¿El noveno en la Clasificación de Genios? ¡Matarlo será infinitamente más placentero que acabar con esa basura inútil!" El único ojo del Viejo Daoísta Serpiente de Agua destelló con ferocidad: "La carne, sangre y alma del noveno de la Clasificación de Genios... ¡Dárselas de comer a mi preciada serpiente negra de agua será, sin duda, un manjar sumamente nutritivo!" Escorpión Fantasma sonrió con crueldad, dejando al descubierto unos dientes blancos y afilados: "Jaja, muchacho, ¿tus huesos son lo bastante duros? ¡Mira que no se vayan a quebrar al primer apretón!" La enorme calabaza verde esmeralda que Duchanzi cargaba a la espalda emitió unos extraños gorgoteos. Contempló a Ye Tianci como si admirara un tesoro de valor incalculable: "¡Maravilloso! ¡Sencillamente magnífico! ¡Capturarlo y refinarlo para convertirlo en un parásito humano Gu dotará a este viejo de un arma letal formidable!" Aun así, seguían sin creer que Ye Tianci pudiera representar una amenaza para los cinco juntos; tan solo consideraban que la cacería acababa de volverse mucho más entretenida. Ye Tianci observó a aquellos cinco demonios que discutían descaradamente sobre cómo quitarle la vida, y la frialdad y el fastidio en su mirada alcanzaron el límite absoluto. Levantó lentamente un dedo, sobre cuya yema comenzó a danzar una chispa de relámpago de color rojo oscuro que emanaba un aura aterradora capaz de destruirlo todo. "Hablan demasiado". ¡Tan pronto cayeron las palabras, el resplandor del trueno en la punta de su dedo estalló con violencia! "¡Dedo del Entierro de Trueno!" ¡Zas! ¡Un haz de relámpago rojo oscuro, condensado hasta el extremo más puro, perforó el vacío arrastrando el pavoroso poder de sepultar a todos los seres vivos, disparándose directo hacia Duchanzi, quien había sido el que más alboroto causaba! "¡¿Cómo?!" La expresión de Duchanzi mudó drásticamente y de inmediato ejecutó un sello manual para defenderse. ¡Bum! Con un estruendo ensordecedor, el Dedo del Entierro de Trueno detonó violentamente contra la barrera de luz espiritual frente a él. Aunque Duchanzi logró bloquear aquel ataque casual de Ye Tianci, la poderosa fuerza del impacto inevitablemente lo hizo retroceder varios pasos seguidos. "¡En verdad tienes algo de habilidad...!" El rostro de Duchanzi se retorció en una mueca espantosa. "¡Ya que es así, este viejo te hará probar a ti, mocoso insolente que no conoce la inmensidad del cielo y la tierra, de lo que somos capaces!" A no mucha distancia, Nangong Bingmo sintió que el corazón se le encogía al ver la escena y no pudo evitar advertirle en voz alta: "¡Ye Tianci, ten cuidado! ¡Son los cuatro grandes protectores del Palacio del Demonio Venenoso, y cada uno de ellos es extremadamente despiadado!" "Entendido". Ye Tianci ni siquiera volvió la cabeza; se limitó a responder con total indiferencia. Aquel tono sosegado hacía parecer que los que lo rodeaban no eran cinco titanes del camino demoníaco en la Gran Perfección de Trascendencia Mortal, sino apenas cinco insignificantes hormigas aguardando el degüello. Esta compostura y seguridad absolutas borraron por completo las sonrisas de los rostros de Murong Feng y sus cómplices, sustituyéndolas por una intención asesina helada y despiadada. "¡Mátenlo!" A la orden de Murong Feng, cinco siluetas se abalanzaron simultáneamente. ¡Cinco corrientes de técnicas demoníacas con el poder de asolar cielo y tierra cayeron de golpe desde cinco direcciones distintas, cubriendo el firmamento mientras se precipitaban con furia abrumadora sobre Ye Tianci, quien se encontraba en el centro! \----- • Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔! • Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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Estás leyendo el capítulo 234 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.