Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 219 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"¿¡Noveno Anciano!?"
Los ojos de Gongsun Ruochen estaban anegados de incredulidad y de un terror que le calaba hasta los huesos.
Observó el cadáver de Gongsun Zhen precipitándose al vacío con las pupilas dilatadas, temblando de pies a cabeza cual hoja al viento.
Él, que hacía tan solo un instante aguardaba con ansias humillar a Ye Tianci y adueñarse de Liu Feiyan, sintió en ese instante cómo una gélida desesperación anegaba de golpe toda su conciencia.
El poder de Ye Tianci no era en absoluto algo a lo que pudieran enfrentarse. ¿Acaso era este alguien recién ascendido a la etapa inicial de Trascendencia Mortal? ¡Esto era indudablemente un dios de la matanza del Reino Vajra!
¡La conmoción de Gu Sanbian fue todavía más violenta!
Su cuerpo quedó paralizado en el sitio; su rostro estaba pálido como el papel y sus labios temblaban sin poder articular una sola palabra.
"¿Cómo es posible...? Gongsun Zhen... ¿¡está muerto!? En la Gran Perfección de Trascendencia Mortal, ¿¡ni siquiera fue capaz de resistir un solo dedo!?"
La mente de Gu Sanbian quedó completamente en blanco, dominada por el pánico y el arrepentimiento.
Él era un anciano del patio interior de la Secta Chiyan. Cuando en un principio recibió la noticia de que Ye Tianci había matado a An Yebai, se ofreció voluntariamente a comandar la expedición para acumular méritos.
A su parecer, enfrentarse a un mozalbete en la Gran Perfección del Dominio Profundo —incluso si poseía un talento colosal— mediante el despliegue de casi veinte cultivadores del Reino Trascendencia Mortal era a todas luces usar un caldero divino para matar una hormiga: un asunto resuelto de antemano.
¡Pero ahora, no solo aquel rival había irrumpido en el Reino Trascendencia Mortal, sino que además había desatado una potencia descomunal, aniquilando a catorce expertos de Trascendencia Mortal consecutivos, entre ellos Gongsun Zhen, que se hallaba a medio paso del Reino Vajra...!
'¡Fui yo quien lo subestimó demasiado! ¡Esto es simplemente un monstruo! ¡La fuerza de este mocoso sobrepasa por mucho la Trascendencia Mortal! ¡An Yebai no es absolutamente nada frente a él!'
En un instante, el corazón de Gu Sanbian se revolvió cual mar embravecido, y el miedo trepó por su cuerpo como una hiedra venenosa.
¿Qué importaba ya conseguir méritos? ¡Conservar la vida era lo primordial!
¡Permanecer allí no le ofrecía más que un camino seguro hacia la muerte!
Gu Sanbian alzó bruscamente la cabeza hacia Ye Tianci; en el fondo de su mirada no quedaba más que el pánico de un ave espantada por el arco y un único designio: ¡huir!
Sin pronunciar palabra, el resplandor espiritual de llamas escarlatas estalló alrededor de su cuerpo. Reprimió a la fuerza el qi y la sangre que hervían en su interior, transformó su figura en un bólido escarlata y escapó a toda velocidad hacia los límites exteriores de Ciudad Shuiyan, ¡sin mirar atrás!
Sin embargo, en el preciso instante en que emprendió la huida, ¡la gélida mirada de Ye Tianci barrió en su dirección con la agudeza tangible del filo de una espada!
Aquella aterradora sensación de verse marcado por un dios de la matanza hizo que a Gu Sanbian se le erizara la piel de la cabeza.
"¡Sigues tú!"
La voz de Ye Tianci no se alzó, pero cortó el espacio con la frialdad de los vientos de las Nueve Serenidades, congelando en el acto la trayectoria de Gu Sanbian.
Gu Sanbian se estremeció convulsamente y giró la cabeza con horror, solo para contemplar a Ye Tianci formando un sello con dos dedos mientras profería un bramido sordo: "¡Estandarte de Cien Almas!"
¡Weng——!
Aquel gran estandarte negro, rebosante de una atmósfera de muerte desoladora, volvió a manifestarse de la nada. El qi negro bulló desbocado entre lamentos fantasmales y aullidos de fieras, proyectando una espantosa fuerza de succión que fijó de inmediato a Gu Sanbian.
"¡No...!"
Los ojos de Gu Sanbian destilaron pura desesperación. Quemando su sangre de esencia con frenesí, elevó su velocidad al límite supremo; ¡se rehusaba a morir!
"¡Intercambio!"
La voz desapasionada de Ye Tianci volvió a resonar.
De forma espectral, el espacio se distorsionó y onduló en un parpadeo.
Gu Sanbian, que apenas un latido antes escapaba desbocado a más de cien zhang de distancia, sintió que el firmamento daba vueltas ante sus ojos y que su cuerpo escapaba por completo a su dominio.
¡Plaf!
¡Había sido desplazado viva y directamente ante Ye Tianci! La distancia entre ambos era insignificante, ¡y aquella intención asesina penetrante casi congeló su propia alma!
A Gu Sanbian se le escapó el espíritu del susto; alzó la mano por puro instinto para intentar contratacar, pero ya era demasiado tarde.
La férrea mano de Ye Tianci se disparó como un rayo; investida de una fuerza demoledora y de la abrumadora presión con la que sometía a las almas divinas, ¡se cerró como una tenaza de hierro sobre la coronilla de Gu Sanbian!
"¡Extraer Almas!"
¡Bramó con voz cavernosa!
¡¡¡Weng!!!
El Estandarte de Almas tembló al instante. El qi negro cobró forma y se abalanzó vorazmente sobre Gu Sanbian, mientras una atracción aterradora e inenarrable brotaba de la palma de Ye Tianci, ¡arremetiendo en línea recta contra el origen de su alma divina!
"¡¡¡Aaaahhhh——!!!"
Gu Sanbian prorrumpió en un alarido desgarrador que perdió todo rasgo humano.
Sintió con nitidez cómo su alma era arrancada de cuajo de su cuerpo por un poder tiránico sin parangón, mientras un tormento desgarrador arrasaba cada rincón de su conciencia.
Su cuerpo físico convulsionaba violentamente por puro reflejo; los músculos de su rostro se contraían en una mueca deforme, saturados del más atroz sufrimiento y de una impotencia absoluta, ¡pues forcejear con todas sus fuerzas no le servía de nada!
Gu Sanbian rugió con desesperación: "Ye Tianci... ¡te atreves a tocar a este anciano! ¡Este anciano es un digno anciano del patio interior de la Secta Chiyan! Mi Secta Chiyan cuenta con incontables expertos. ¡Si te atreves a matarme, te convertirás en enemigo jurado de toda la Secta Chiyan! ¡¡¡La Secta Chiyan jamás te perdonará la vida...!!!"
La única respuesta que obtuvo fue la risa gélida y despectiva de Ye Tianci.
"Je, je, ¿acaso no soy desde hace tiempo el enemigo de su Secta Chiyan?"
¡En cuanto sus palabras cayeron, el poder en la palma de Ye Tianci estalló con violencia!
"Pfft..."
Un crujido sofocado resonó, como si algo fuera arrancado a la fuerza de su ser. El cuerpo entero de Gu Sanbian se tensó de golpe y el brillo de sus ojos se extinguió por completo en un instante, transformándose en una ceniza inerte.
Una figura espiritual translúcida, retorcida y borrosa, fue absorbida por el vapor negro que revolvía el aire, pasando a formar parte del poder del Estandarte de Almas. El cadáver de Gu Sanbian se desplomó desmadejado sobre el suelo, ¡totalmente desprovisto de aliento vital!
"¡El decimoquinto...! ¡Solo faltan tres!"
Tras liquidar a Gu Sanbian, la mirada helada de Ye Tianci se posó, aguda como la de un halcón, sobre aquella silueta que huía en la distancia, desesperada por escapar a toda costa de Ciudad Shuiyan: ¡Gongsun Ruochen!
A esas alturas, Gongsun Ruochen ya había perdido el juicio por el terror, con el alma casi expulsada de su cuerpo. Había presenciado con sus propios ojos la muerte de Gongsun Zhen y la dispersión irrevocable del alma de Gu Sanbian; ¡todo su valor y arrogancia se habían reducido a la nada!
En ese instante, solo anhelaba alejarse de aquel demonio que era Ye Tianci, embargado por un arrepentimiento infinito por haberse sumado a la refriega y haber seguido a Gongsun Zhen hasta aquel lugar.
"¡Intercambio de posición!"
En el mismo segundo en que sus palabras resonaron, la figura de Ye Tianci se desvaneció de súbito del sitio.
Al instante siguiente, la vista de Gongsun Ruochen se nubló. Una silueta ataviada con túnica negra, imponente como un dios demoníaco, ya se alzaba ante él de manera espectral, ¡bloqueándole por completo cualquier vía de escape!
"¿Tú eres el joven señor del Clan Gongsun, Gongsun Ruochen?"
La voz de Ye Tianci rezumaba un frío glacial. El enorme estandarte negro tras su espalda se desplegó con lentitud, mientras corrientes oscuras palpitaban como si gozaran de vida propia, ¡fijando a Gongsun Ruochen con firmeza implacable!
Al contemplar a Ye Tianci, quien acababa de aniquilar a quince expertos del Reino Trascendencia Mortal, la cordura de Gongsun Ruochen colapsó sin remedio.
Con un golpe sordo, cayó de rodillas en medio del vacío, bañado en lágrimas y mocos, suplicando clemencia en un frenesí incoherente:
"¡S-sí... soy yo! ¡Piedad, hermano Ye, perdone mi vida! ¡Podemos hablar las cosas con calma!
¡Jamás he tenido rencores ni agravios con usted! Todo fue culpa del Noveno Anciano Gongsun Zhen, ¡fue él quien insistió en arrastrarme aquí! ¡De verdad que esto no tiene nada que ver conmigo! ¡Nunca se me pasó por la mente querer matarlo! Yo solo... ¡solo vine a mirar la diversión!
¡Lo juro, yo, Gongsun Ruochen, lo juro por los cielos! Si me deja marchar hoy, en el futuro el Clan Gongsun jamás volverá a causarle dificultades; ¡borraremos todos los agravios pasados de un plumazo! Recursos, mujeres hermosas, técnicas de cultivo... ¡Cualquier cosa que desee, mi Clan Gongsun se la otorgará! Solo le ruego... ¡le suplico que me perdone la vida!"
Sin embargo, en las pupilas de Ye Tianci únicamente persistía una intención asesina gélida. Abrió la boca con lentitud y sus palabras resonaron graves y heladas:
"¿Dices que no hay agravios ni rencores? Codiciaste la belleza de la esposa de mi maestro, sumado a la masacre en la que fue exterminado el Clan Su de Ciudad Shuangyue hace diez años... ¿Cómo podrías alegar que no existe enemistad?"
"¡¿Qué?! ¡¿El Clan Su de Ciudad Shuangyue de hace diez años?!"
Las pupilas de Gongsun Ruochen se contrajeron bruscamente y su semblante palideció al instante como el de un cadáver: "¡¿C-cómo puedes estar al tanto de los asuntos del Clan Su...?!"
Ye Tianci sentenció con voz sepulcral: "¡Porque Su Qingyue, el caldero de Yin Profundo que tanto ansiabas poseer, es la mujer de este Ye Tianci!"
"¡¿Qué?! ¡¿Su Qingyue es tu mujer?! ¡¿Acaso continúa con vida?!"
Gongsun Ruochen quedó paralizado por la estupefacción. ¡Jamás se habría imaginado que aquel caldero de Yin Profundo de antaño aún siguiera con vida!
¡Y jamás pensó que aquel turbio secreto del pasado acabaría convirtiéndose en el talismán que sentenciara su muerte en este instante!
"¡Extraer Almas!"
Ye Tianci no pronunció ni una palabra más; ¡su determinación de matar era absoluta!
El humo negro brotó torrencialmente del gran estandarte y una aterradora fuerza de succión se desató al instante.
En ese preciso momento, los tres únicos cultivadores en la etapa inicial del Reino Trascendencia Mortal del Clan Gongsun que aún quedaban con vida se abalanzaron hacia Ye Tianci desde distintas direcciones: "¡Protejan al joven amo!"
"¡Fuera!"
Sin dignarse a girar la cabeza, ¡Ye Tianci alzó una mano y descargó un dedo!
¡Bang!
¡Un haz de rayo rojo y negro, condensado hasta el paroxismo y raudo como el relámpago, desgarró el firmamento a través de su dedo!
Los secos chasquidos de muerte resonaron prácticamente al unísono. Los entrecejos de los tres cultivadores en la etapa inicial del Reino Trascendencia Mortal fueron perforados en la misma fracción de segundo por el dedo de rayo del Reino Límite de Ye Tianci.
Antes de que los tres cadáveres tocaran tierra, Ye Tianci ya había vuelto su entera concentración hacia Gongsun Ruochen, ¡haciendo que el poder del Estandarte de Almas se desbordara embravecido!
"¡¡¡Nooo...!!!"
Junto a un alarido de agonía desgarradora que se truncó en seco, el cuerpo convulso de Gongsun Ruochen quedó petrificado de repente. Un alma deforme y brumosa fue arrancada brutalmente de su envoltura carnal por la tremenda succión del Estandarte de Almas, ¡siendo devorada en un instante por las profundidades de aquella oscuridad infinita!
Sobre los cielos de Ciudad Shuiyan, reinó un silencio sepulcral absoluto.
El cuerpo inerte de Gongsun Ruochen se precipitó hacia el vacío, cayendo como un fardo de harapos destrozado.
Hasta ese instante, todos los cultivadores enviados por las dos grandes facciones del Clan Gongsun y la Secta Chiyan —sumando un total de diecinueve expertos del Reino Trascendencia Mortal, entre ellos Gongsun Zhen, Gu Sanbian y Gongsun Ruochen—, ¡habían perecido en su totalidad!
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• Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔!
• Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽)
• Traductor: Inmensurable
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 219
Estás leyendo el capítulo 219 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.