Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 207 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
En ese momento, Ye Tianci se encontraba sentado, apoyado contra una colosal columna de roca de lava medio derrumbada.
Tenía el torso desnudo, y su complexión atlética y robusta estaba cubierta de arañazos entrecruzados y marcas de dientes que aún rezumaban sangre; ¡evidencias irrefutables del crimen perpetrado por Yu Hongxiao!
Al escuchar los improperios de Yu Hongxiao, Ye Tianci se encogió de hombros y dijo con una expresión de absoluta inocencia:
"¡El cielo y la tierra son testigos, el sol y la luna dan fe! ¡Ayer fuiste tú misma quien se abalanzó sobre mí primero! ¿Y todavía me exiges explicaciones por tu pureza? ¡¿A quién acudo yo a pedir justicia?!"
"¡¡¡Tú...!!!"
Yu Hongxiao temblaba de furia de pies a cabeza, sin que el rubor de su hermoso rostro se hubiera desvanecido aún.
En ese instante, sus mejillas se encendieron aún más por la vergüenza y el enojo. Sus bellos ojos escupían fuego mientras fulminaba con la mirada a Ye Tianci; ¡moría de ganas de abalanzarse de inmediato sobre ese canalla que, habiendo sacado ventaja, todavía se hacía la víctima, para devorarlo vivo y despellejarlo!
Al ver que Yu Hongxiao hacía ademán de arrojarse sobre él, Ye Tianci tensó el cuerpo al instante, clavó una mirada de alerta sobre ella y chasqueó la lengua mientras decía:
"¿Qué pretendes? ¿Acaso quieres repetir una vez más? Caramba, ¡no me imaginaba que fueras esa clase de mujer, Yu Hongxiao!"
"¡¡Vete al diablo!!"
Acongojada de vergüenza e indignación ante semejante mirada y palabras, Yu Hongxiao soltó un grito que interrumpió a la fuerza el resto de sus comentarios exasperantes.
"¡¡Devuélveme mi ropa!!" Yu Hongxiao miró hacia sus prendas, que yacían amontonadas junto a Ye Tianci.
"¿Ropa? Ah, conque querías la ropa...", murmuró Ye Tianci torciendo los labios.
Yu Hongxiao respiró hondo, conteniendo a duras penas el impulso de desenvainar su espada, y se acercó a paso veloz para recoger sus ropas con manos torpes y apresuradas.
Sin reparar en el polvo ni en el hedor a azufre que las impregnaban, se envolvió a toda prisa con la túnica roja hecha jirones y el fino velo, ocultando a duras penas los encantos de su piel.
Concluido esto, dio media vuelta y echó a andar hacia la salida del valle.
"¿Te vas?", preguntó Ye Tianci a sabiendas.
"Sí."
Yu Hongxiao detuvo sus pasos por una fracción de segundo, pero no volvió la cabeza; se limitó a soltar un frío asentimiento.
"¿A dónde?"
"A la secta." Yu Hongxiao hizo una pausa antes de pronunciar las dos palabras siguientes: "¡A cultivar!"
Ye Tianci enarcó una ceja y preguntó deliberadamente: "¿A cultivar? Con tanto esmero, ¿para qué?"
Yu Hongxiao se giró bruscamente, clavando en Ye Tianci una mirada tan fría como un punzón de hielo, y articuló con claridad cada palabra: "¡A matarte...!"
"¿A matarme?". Ye Tianci volvió a torcer el gesto. "¡Qué mujer tan despiadada! Ayer mismo forjamos un lazo de vida o muerte, ¿y hoy, en un abrir y cerrar de ojos, ya quieres matarme?"
"¡Porque me da la gana!"
Enfadada hasta el punto de dar un pisotón contra el suelo ante su descaro, Yu Hongxiao le lanzó una mirada cargada de rencor.
Antes de partir, le advirtió con un tono lleno de emociones encontradas: "Tanto la Secta Chiyan como el Clan Gongsun te están dando cacería. Antes de que yo acabe contigo, ¡más te vale no morir!"
Ye Tianci recobró su sonrisa perezosa y desvergonzada, y volvió a encogerse de hombros: "Descuida, mi destino es duro de roer; ¡no moriré tan fácil!"
"¡Mejor así! ¡Y cuando llegue el momento, límpiate bien el cuello!"
Yu Hongxiao resopló con desdén y, sin desear permanecer allí ni un instante más, dio media vuelta para alejarse a grandes zancadas. Su figura escarlata lucía solitaria, altiva y resuelta en la penumbra del valle.
Sin embargo, en ese preciso instante, la voz de Ye Tianci volvió a resonar: "¡Espera!"
Aunque impaciente, Yu Hongxiao frenó el paso y volvió la mirada con frialdad: "¿Qué quieres ahora?"
Ye Tianci volteó la palma y una espada larga, de brillo templado y luz contenida, se materializó en su mano; ¡era precisamente la Espada Yuxu!
"Te la devuelvo."
Al concluir sus palabras, la Espada Yuxu emitió un limpio y resonante zumbido de espada, transformándose en una estela de luz que voló con suavidad hacia Yu Hongxiao.
Por puro instinto, Yu Hongxiao la atrapó. Al sentir la empuñadura fría y sólida en su mano, y contemplar aquel tesoro invaluable de su secta recuperado tras haberlo dado por perdido, un torbellino de emociones encontradas se arremolinó en su pecho.
"Hmpf, al menos te queda algo de conciencia...", murmuró en voz baja, sin saber si con sarcasmo o con algún otro sentimiento.
Apretando con fuerza la Espada Yuxu en su mano, le dedicó a Ye Tianci una última y profunda mirada, sumida en pensamientos indescifrables.
Acto seguido, no se demoró más: transformada en un fugaz destello escarlata, desapareció a toda velocidad hacia la salida del Valle de las Llamas Terrenales.
Tras contemplar la silueta roja hasta que se desvaneció por completo, Ye Tianci quedó al fin en total soledad en el valle, acompañado únicamente por el colosal cadáver del ciempiés de fuego terrenal y el denso aroma a chamuscado y azufre que flotaba en el aire.
"Esta Yu Hongxiao... resulta de lo más interesante..."
Ye Tianci sacudió la cabeza con una sonrisa mientras en su mente desfilaban una tras otra las voluptuosas escenas de la noche anterior.
Poco después, la lascivia se desvaneció de su rostro y caminó hacia el enorme cadáver del ciempiés demoníaco.
Aquella criatura era una bestia demoníaca de octavo rango comparable a un experto del Reino Vajra... ¡y una bestia demoníaca de octavo rango estaba repleta de tesoros de pies a cabeza!
En especial, aquel núcleo demoníaco, templado durante años por el magma del corazón terrestre, albergaba una pletórica esencia de fuego terrenal, lo que lo volvía sumamente valioso.
Ye Tianci partió con destreza el resistente cráneo del ciempiés y extrajo de su interior un núcleo demoníaco del tamaño de un huevo de gallina, ardiente y rojo como el fuego, dentro del cual parecía fluir y arremolinarse la lava.
Al sostenerlo, el núcleo quemaba al tacto, desprendiendo unas oleadas de energía tan impetuosas que infundían temor.
A continuación, tras emplear algo de esfuerzo, también cercenó las dos mandíbulas gigantescas de la parte frontal, tan duras como si fueran guadañas colosales al rojo vivo.
El material de estas enormes mandíbulas era extraordinario, ideal para la forja de armas de atributo fuego; incluso si no llegaba a usarlas, se subastarían por un excelente precio en el mercado.
Justo cuando terminaba de recoger su botín y se disponía a marcharse de aquel valle calcinante y desolado, el talismán de transmisión sonora que llevaba en el pecho brilló tenuemente.
De inmediato llegó la voz de la esposa del maestro, Liu Feiyan, impregnada de una calidez teñida de preocupación: "¿Tianci? ¿Cómo ha ido todo? No has vuelto en toda la noche, ¿acaso estás herido?".
El pecho de Ye Tianci se templó de calidez y de inmediato infundió fuerza profunda para responder:
"Quédese tranquila, esposa del maestro. Ya he reunido unas treinta y tantas piedras de núcleo de esencia de fuego, más que suficientes. Estoy bien, ahora mismo me dispongo a regresar".
Al escuchar la voz de Ye Tianci, Liu Feiyan soltó un evidente suspiro de alivio y su tono se volvió mucho más distendido:
"Me alegra que estés a salvo. Por cierto, Tianci, cuando regreses de Ciudad Shuiyan, recuerda pasar por Baicaofang de camino y traer algo de Rocío Condensado de Hielo Profundo para mí. Al refinar la Píldora de Trascendencia Mortal se necesita este ingrediente para neutralizar el poder ígneo avasallador de los núcleos de esencia de fuego y estabilizar la naturaleza de la píldora. Si a eso le sumamos los núcleos de esencia de fuego que llevas contigo, ¡todos los materiales requeridos estarán completos y solo restará encender el caldero para la alquimia!".
"¿Rocío Condensado de Hielo Profundo? De acuerdo, ¡su discípulo lo tiene presente!".
Ye Tianci asintió.
"Bien, ¡la esposa del maestro te espera en casa!".
La transmisión concluyó.
Medio día más tarde, en el mercado este de Ciudad Shuiyan, frente a las puertas de Baicaofang.
Llevando puesta aquella máscara fantasmal, Ye Tianci acababa de salir del mercado sopesando en la mano una botella de jade que desprendía un intenso aire gélido; en su interior contenía precisamente el Rocío Condensado de Hielo Profundo que requería la esposa del maestro.
Apenas puso un pie fuera, escuchó un violento altercado y el llanto de una mujer provenientes del Pabellón Anxiang, situado justo enfrente.
"¡Suéltenme! ¡Malditas bestias! ¡Auxilio!".
"¡Je, je, florecilla, no grites más! ¡Si te sometes a este joven amo, de ahora en adelante tendrás vino y manjares!". Una voz sumamente arrogante y en cierto modo familiar resonó en el lugar.
El Pabellón Anxiang era el burdel más grande de Ciudad Shuiyan y se ubicaba justo al frente de Baicaofang. El ir y venir de gente era incesante a todas horas del día, reuniendo a cultivadores y mortales por igual en un crisol caótico y variopinto.
Ye Tianci miró en dirección al sonido y sus cejas se fruncieron de inmediato.
Vio a varios petimetres forcejeando y arrastrando a una joven vestida con ropas sencillas y el rostro bañado en lágrimas.
¡Y el cabecilla era nada menos que el joven amo mayor del Clan Zhang, Zhang Kuang, aquel que había intercambiado golpes y competido contra Ye Tianci en el banquete del Clan Liu!
Los que acompañaban a Zhang Kuang eran en su mayoría los mismos señoritos arrogantes que se habían presentado aquel día en el Clan Liu, escoltados además por varios cultivadores que fungían como sirvientes de la casa, dotados de auras formidables y semblantes rebosantes de hostilidad.
La joven se resistía y forcejeaba con todas sus fuerzas; a todas luces, le había llamado la atención a Zhang Kuang, quien pretendía obligar a una mujer honrada a prostituirse, ¡intentando arrastrarla por la fuerza al interior del burdel!
"Suéltala".
De pronto, una mano ancha y firme aferró la muñeca de Zhang Kuang.
Zhang Kuang, que sujetaba el brazo de la joven con una lasciva sonrisa en el rostro, fue interrumpido por la repentina aparición de aquella mano imponente.
Al oír las palabras, giró la cabeza y descubrió que aquella figura familiar con la máscara fantasmal estaba de pie a su lado, ¡haciendo que una rabia ciega brotara al instante en lo más profundo de su pecho!
"¡¿Eres tú?!".
Aunque los moretones del rostro de Zhang Kuang habían disminuido un poco, aún le dolían levemente. Al ver a Ye Tianci en ese preciso momento, ¡viejos y nuevos rencores explotaron a la vez!
Empujó a la mujer a un lado de un manotazo y fulminó a Ye Tianci con ojos feroces:
"¡¿Otra vez tú, bastardo cobarde que oculta la cabeza y esconde la cola?! ¡¿Un mísero sirviente del Clan Liu se atreve a meterse en los asuntos de este joven amo?! ¡Si no quieres morir, lárgate de aquí ahora mismo!".
Ye Tianci guardó con calma la botella de jade que contenía el Rocío Condensado de Hielo Profundo. Los ojos tras la máscara brillaron tan afilados como cuchillas, y su voz adquirió una frialdad categórica:
"¿Y si insisto en entrometerme?".
En cuanto cayeron estas palabras, ¡una gélida intención asesina se propagó en el aire en un instante!
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• Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔!
• Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽)
• Traductor: Inmensurable
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 207
Estás leyendo el capítulo 207 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.