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Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 201 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Al mismo tiempo, a varias decenas de li de distancia, en el Pantano del Veneno Corrosivo. ¡Zas! Un resplandor de espada límpido como una luna creciente barrió el aire, impregnado de una intención de espada gélida y sombría, ¡a una velocidad increíble! ¡Puf! Acompañado por un breve gemido lastimero, una bestia demoníaca de sexto rango —un lagarto de un solo ojo que medía varios zhangs de longitud y estaba cubierto por una gruesa armadura de escamas verde oscuro— perdió la vida en el acto. Su cabeza, monstruosa y colosal, cayó cercenada de inmediato, esparciendo sangre inmunda mientras su descomunal cuerpo se desplomaba contra el suelo con un estrépito ensordecedor. "¡Qué magnífica técnica de espada, hermana mayor Hongxiao!" "¡Como era de esperar de una cultivadora de la espada genial en el Reino Trascendencia Mortal! La defensa de este lagarto tuerto es asombrosa y su veneno es atroz; a dos de nosotros nos tomaría medio día liquidar a uno solo, con un gran riesgo de salir heridos. Y la hermana mayor lo ha decapitado de un solo tajo; este poderío... ¡es verdaderamente admirable!" A un lado, varios jóvenes ataviados con las vestiduras de discípulos de la Secta Taixu mostraban rostros rebosantes de respeto y devoción, elogiándola de todo corazón. Empuñando su espada larga, cuya punta no conservaba ni una sola mota de sangre, el semblante frío y altivo de Yu Hongxiao seguía luciendo deslumbrante y hermoso bajo la penumbra del pantano. Al escuchar sus palabras, la comisura de sus labios se curvó hacia arriba con una pizca de serena templanza: "No hace falta que me adulen tanto. El cultivo de todos ustedes ya ha alcanzado la consumación del Reino Dominio Profundo. Si entrenan con diligencia, cuando logren dar el paso hacia la Trascendencia Mortal en el futuro, por supuesto dominarán semejantes recursos". Uno de los discípulos replicó con sincera admiración: "¡La hermana mayor Hongxiao es demasiado modesta! El poder ofensivo de un cultivador de la espada no tiene rival y supera con creces al de los cultivadores comunes. Además, usted posee unos cimientos profundos y una comprensión extraordinaria del Dao de la espada; ¡incluso si en el futuro logramos trascender la mortalidad, jamás seremos oponentes dignos para usted!". Yu Hongxiao esbozó una leve sonrisa; la lisonja de aquellos hermanos menores le resultaba agradable. Se disponía a añadir algo más cuando, de súbito, sus cejas esbeltas y finas se fruncieron ligeramente. Ladeó la cabeza y su mirada altiva, teñida de una mezcla de sorpresa e incertidumbre, se dirigió a lo lejos, hacia la dirección del Valle de las Llamas Terrenales. Los intensos estruendos de combate provenientes de las profundidades del valle, aun a través de decenas de li, eran tan perceptibles para alguien en el Reino Trascendencia Mortal como una antorcha encendida en medio de la noche cerrada. El incesante retumbar de los truenos y las detonaciones nacidas de la colisión de fuerzas le despertaban, de forma sutil, ¿una sensación de familiaridad? "¿Qué ocurre allí?" Yu Hongxiao entreabrió los labios bermellones, con la duda y la intriga reflejadas en su mirada: "En el Valle de las Llamas Terrenales... hay un alboroto tremendo... Esos ecos de lucha... ¿Acaso alguien está allí cazando bestias demoníacas? Y a juzgar por el movimiento, ¿parece que se trata de una sola persona?". "¿Una sola persona?" Al oírla, los discípulos a su lado mudaron de expresión de inmediato, revelando incredulidad y un pavor reverente: "Hermana mayor, ese Valle de las Llamas Terrenales es una zona prohibida para los cultivadores. Por no hablar del calor insoportable y los ríos de magma, está infestado de bestias demoníacas del elemento fuego de sexto y séptimo rango". "Dicen que en lo más profundo incluso mora un rey demonio de octavo rango; con todo el peso de nuestra Secta Taixu, jamás nos atreveríamos a organizar una expedición a la ligera. ¿Quién sería el lunático suicida que se atrevería a internarse allí en solitario para desatar semejante caos?". Yu Hongxiao ignoró las conjeturas de los discípulos; simplemente concentró sus sentidos y aguzó el oído. Aquel ritmo tan peculiar en las ráfagas de viento y trueno, el silbido denso y desgarrador del asta de una lanza que surcaba el aire, hacían que cierta figura grabada en su memoria —una que la hacía rechinar los dientes de rabia— cobrara nitidez a pasos agigantados. '¡¿Ye Tianci...?!' ¡Ese familiar estruendo de relámpagos le trajo de golpe el recuerdo de Ye Tianci! 'Imposible... Por muy audaz y desquiciado que sea ese tipejo, no llegaría al extremo de semejante locura...' Las cavilaciones se arremolinaron en el pecho de Yu Hongxiao, pero su afilado instinto y aquella inexplicable familiaridad se negaban a disiparse: 'Sin embargo, este estrépito... se asemeja demasiado al de su extraña lanza de trueno...' '¿No será en verdad él? Ese mocoso insolente no conoce la inmensidad del cielo y la tierra, siempre buscando cómo morirse...' Murmuró para sus adentros, espoleada por una viva curiosidad y un pálpito inquietante. Cuanto más lo pensaba, más insoportable se tornaba la desazón. Sin vacilar, Yu Hongxiao dio una orden tajante a los discípulos de la Secta Taixu: "Ustedes quédense aquí a despejar los restos y protejan estas pocas matas de Hierba del Yin Corrosivo. Iré a investigar qué sucede en el Valle de las Llamas Terrenales". "¡¿Hermana mayor?!", exclamaron los discípulos, despavoridos. "¡Ese sitio es demasiado peligroso! Si va usted sola..." "No pasa nada; si se presenta una amenaza real, daré media vuelta al instante. ¡Asegúrense de cumplir su deber aquí!". Antes de que terminaran de replicar, el cuerpo de Yu Hongxiao se desvaneció en un destello de luz carmesí que, semejante a una flecha disparada por una cuerda tensa, ¡salió propulsada a toda velocidad hacia el corazón del Valle de las Llamas Terrenales, de donde brotaban los colosales estruendos de la batalla! A sus espaldas, solo quedaron los discípulos de la Secta Taixu, mirándose los unos a los otros, sumidos en la zozobra y la consternación. El aire húmedo y putrefacto del pantano se desgarró cuando Yu Hongxiao, ataviada con vestiduras rojas, avanzó surcando los cielos a una velocidad vertiginosa. Cuanto más se aproximaba al Valle de las Llamas Terrenales, más intensa se volvía aquella sofocante y abrasadora emanación de calor. A lo lejos, en la entrada del valle, la silueta de la cordillera donde se entrelazaban el rojo escarlata y el negro chamuscado se agrandaba rápidamente ante su vista, semejante a unas colosales fauces listas para devorar a cualquiera que osara entrar. ¡Y en el interior del valle, el violento estruendo del viento, el trueno y los rugidos enfurecidos se tornaban cada vez más ensordecedores! "¡Rompe Cielos!" Ye Tianci descargó un feroz embate con Rompe Cielos; el Qi astral de trueno estalló sobre la Lanza de Viento y Trueno de Hierro Negro, perforando con pasmosa facilidad a otra Araña de Fuego Terrenal. El gigantesco cuerpo de la bestia reventó en pedazos entre crepitantes relámpagos. Con un diestro movimiento, él alzó la punta del arma y un candente núcleo cristalino de color rojo ígneo cayó con precisión en la palma de su mano. "El vigésimo noveno..." Ye Tianci sopesó en su mano el recién obtenido núcleo de esencia de fuego y murmuró para sí mismo, dibujando en su rostro una sonrisa de plena satisfacción. A estas alturas, la noche había caído por completo; no obstante, el magma que fluía por el Valle de las Llamas Terrenales, cual serpenteante río de fuego infernal, despedía un resplandor rojo oscuro e incandescente que iluminaba las escarpadas y ennegrecidas rocas de los alrededores. El hedor a azufre y el aliento ardiente saturaban el espacio, disipando la densa oscuridad de la noche y tiñendo el mundo de un rojo mortecino. Un día entero de combates de alta intensidad, sumado a la cosecha de casi treinta núcleos de esencia de fuego, colmaba su espíritu con una profunda sensación de logro. De pronto, un grito femenino y altivo resonó a sus espaldas: "¡Efectivamente eras tú, Ye Tianci!" Al oír esa voz, el cuerpo de Ye Tianci se tensó levemente, ¡y por sus ojos cruzó al instante una mezcla de impotencia y fastidio! Esa voz... ¡la conocía demasiado bien! Se dio la vuelta con parsimonia y dirigió la mirada hacia el origen del sonido. Sobre una enorme roca volcánica negra que sobresalía a poca distancia, una esbelta y agraciada figura vestida de carmesí se erguía con orgullo. El titilante fulgor del magma delineaba su rostro frío y de una belleza sin par, así como las curvas exquisitas de su esbelto porte: ¡se trataba ni más ni menos que de Yu Hongxiao! Empuñaba una espada larga, su túnica roja ondeaba levemente con el viento caliente del valle, y sus ojos límpidos como el agua otoñal se clavaban en Ye Tianci, tan afilados como el filo de una hoja. "¿Cómo es que eres tú otra vez? ¡¿No puedes dejar de perseguirme como un alma en pena?!", espetó Ye Tianci de malas pulgas, sin ocultar en lo más mínimo su hastío. "¡¿Quién persigue a quién como un alma en pena?!" Al ser increpada de ese modo, las cejas de sauce de Yu Hongxiao se arquearon y la indignación que ya albergaba ardió con mayor fuerza: "¡Me encuentro en las inmediaciones cumpliendo una misión de mi secta! ¡Fuiste tú quien desató un alboroto tan descomunal que retumbó con total claridad a decenas de li de distancia! Si de almas en pena se trata, ¡el único culpable aquí serías tú, Ye Tianci!" Argumentó con absoluta vehemencia, alzando la voz un par de tonos. Al escucharla, Ye Tianci soltó una carcajada burlona y señaló hacia donde ella estaba: "¿A decenas de li? Si tienes una misión, ¡ve y cúmplela! ¿Para qué vienes corriendo desde tan lejos? ¡A mi entender no tienes nada mejor que hacer y solo buscas problemas donde no los hay!" "¡Tú...!" Yu Hongxiao se quedó tan atónita ante su réplica que por un instante se vio incapaz de articular palabra. Apretó los dientes con fuerza, sofocó la rabia que le hervía en el pecho y, decidida a no seguir enredándose en discusiones vanas, exigió: "¡Hmph! ¡Basta de palabrería! ¡Devuélveme la Espada Yuxu!" La espada larga en su mano apuntó bruscamente a Ye Tianci, destellando con un brillo gélido bajo el resplandor carmesí del magma. Apenas se apagó el eco de sus palabras, la silueta de Yu Hongxiao se transformó en una centella escarlata. En perfecta unión de cuerpo y espada, impulsada por una intención de la espada implacable y feroz, ¡se lanzó directa hacia el entrecejo de Ye Tianci! Aquella estocada fue tan rauda como el rayo, cargada con la exquisita y ladina técnica de la Secta Taixu y la formidable presión de la etapa inicial del Reino Trascendencia Mortal, provocando en el aire un agudo y desgarrador silbido. Frente a semejante arremetida imprevista, no hubo el menor atisbo de pánico en los ojos de Ye Tianci; por el contrario, afloró en su mirada una densa burla, acompañada de una mueca de absoluto desdén. ¡Clang! ¡Un estruendoso choque metálico sacudió el entorno mientras saltaban chispas en todas direcciones! Ye Tianci se limitó a levantar su arma con entera serenidad en un bloqueo horizontal, interponiendo la Lanza de Viento y Trueno de Hierro Negro con milimétrica precisión en la trayectoria del ataque. Aquella estocada de Yu Hongxiao, veloz como el relámpago y con poder suficiente para quebrar estelas y partir rocas, ¡había sido frenada en seco sin el menor esfuerzo! Una formidable onda de choque se propagó por el asta del arma, mas Ye Tianci no retrocedió ni un solo milímetro. En cambio, Yu Hongxiao sintió cómo una fuerza de rebote colosal e ingobernable ascendía por el filo de su espada, entumeciéndole la comisura entre el pulgar y el índice hasta hacer que el brazo con el que empuñaba el arma temblara de manera involuntaria. "Je." Tras el embate, la fría sonrisa en el semblante de Ye Tianci se acentuó, y en sus pupilas brilló un destello tan desdeñoso como peligroso: "Yu Hongxiao, ¿de verdad te atreves a levantar las manos contra mí?" "Juraría haberte advertido antes que, si volvías a cruzarte en mi camino, te despojaría hasta de las prendas íntimas..." "Tú... ¿no creerás acaso que este servidor estaba bromeando?" \----- • Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔! • Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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Estás leyendo el capítulo 201 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.