Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 191 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"¿Tú?"
Al escuchar que Ye Tianci decía que la ayudaría a vengarse, un destello de evidente desconcierto cruzó por los gélidos ojos de Su Zheliu.
"¿Qué ocurre? ¿Acaso crees que no estoy calificado?"
Ye Tianci guardó la Lanza de Viento y Trueno de Hierro Negro, con una relajada sonrisa dibujada en el rostro.
Su Zheliu no respondió de inmediato; utilizó aquellas Pupilas de la Visión Inmortal, imbuidas de un resplandor profundo y misterioso, para examinar minuciosamente a Ye Tianci, como si quisiera escudriñarlo por completo de adentro hacia afuera.
Tras un breve instante, sacudió levemente la cabeza y dijo con un dejo de perplejidad en su voz: "Tu cuerpo... es muy especial".
Hizo una pausa y prosiguió con seriedad: "Claramente solo posees un cultivo del Reino Dominio Profundo, pero eres capaz de desatar un poder tan formidable como para matar a alguien en la etapa intermedia del Reino Trascendencia Mortal... Y además..."
"¿Además de qué?", preguntó Ye Tianci.
Su Zheliu volvió a vacilar, con la mirada pareciendo atravesar su carne y sus huesos: "En el interior de tu cuerpo se hallan ocultos los cimientos de siete Venas Profundas extraordinariamente poderosas, semejantes a dragones sumergidos e inactivos... Sin embargo, seis de ellas se encuentran en un estado de letargo y selladas por completo. Esto... ¿a qué se debe?".
Ye Tianci se estremeció internamente al escuchar aquellas palabras.
Jamás le había revelado a nadie el secreto sobre sus Venas Profundas, ni siquiera a la esposa de su maestro o a Su Qingyue.
¿Y los ojos de esta Su Zheliu podían ver directamente el estado interno de su cuerpo?
"¡¿Incluso puedes ver eso?!", preguntó Ye Tianci con genuino asombro.
En ese preciso instante, la risa perezosa y teñida de burla de Yue Ji volvió a resonar en su mar de la conciencia: '¿Acaso ya olvidaste lo que te dije hace un momento? Lo que ella posee son las Pupilas de la Visión Inmortal; me temo que en todo el universo entero apenas existen unas cuantas personas bendecidas con un par de ojos semejantes. Delante de esa mirada suya, da igual si llevas ropa puesta o no; siempre y cuando ella lo desee, es capaz de ver absolutamente cualquier parte de tu cuerpo'.
'¿Cómo...? ¡¿Incluso puede ver a través de las cosas?!'. Esta vez Ye Tianci quedó verdaderamente estupefacto y exclamó de manera instintiva en su mente: '¡¿Por qué no me lo dijiste antes?!'.
'No había ninguna necesidad de mencionarlo'. Yue Ji soltó una leve risita: 'Pero quédate tranquilo, ella solo puede percibir la anomalía en tus Venas Profundas; no es capaz de ver a través de tu Físico Divino Primordial del Dao'.
'¡Eso no tiene nada que ver con el Físico Divino Primordial del Dao...!'. Ye Tianci torció la comisura de los labios.
Prácticamente al mismo tiempo, notó con agudeza que los ojos de Su Zheliu, titilantes con aquel destello misterioso, barrieron de forma aparentemente involuntaria la zona baja de su abdomen... ¡y al pasar por allí, su mirada se detuvo por una fracción de segundo!
Ye Tianci sintió de inmediato una punzada de profunda vergüenza. ¿No significaba eso que lo había visto completamente al desnudo?
Como si hubiera advertido la incómoda turbación de Ye Tianci, Su Zheliu apartó la mirada con presteza, y un rubor sumamente tenue, casi imperceptible, tiñó sus mejillas.
Recomponiendo la calma, respondió con voz imperturbable: "Mis ojos son capaces de ver muchas cosas que los cultivadores ordinarios no pueden vislumbrar: el flujo del qi, los meridianos, las heridas ocultas e incluso el origen de los artefactos mágicos... De modo que, naturalmente, puedo conocer la condición de las Venas Profundas en tu interior".
"Ah, ya veo...", murmuró Ye Tianci, torciendo los labios.
Su Zheliu continuó: "Siendo capaz de abatir a alguien en la etapa intermedia de la Trascendencia Mortal contando únicamente con un cultivo del Reino Dominio Profundo, no pretendo poner en duda tu poder, es solo que..."
Al decir esto, volvió a fijar la vista en Ye Tianci, con una mirada franca y seria: "Solo siento curiosidad por saber por qué tus Venas Profundas son tan singulares y... por qué estás tan dispuesto a arriesgarte para ayudarnos a mi prima y a mí".
Ye Tianci esbozó una sonrisa serena y respondió: "Porque tu prima, Su Qingyue, es mi esposa".
"¿Qué?". Su Zheliu alzó la cabeza de golpe, con sus hermosos ojos desbordantes de una incredulidad absoluta: "¿Mi prima? Ella... ¿ella es tu... esposa?".
¿Cómo iba a imaginar que su prima ya hubiera contraído matrimonio?
Y para colmo, casada con el hombre que tenía enfrente, este Ye Tianci de fuerza descomunal y determinación implacable a la hora de matar...
Ye Tianci asintió y declaró: "Así es. Qingyue y yo nos unimos como compañeros de Dao hace ya tiempo en la Secta Qingxuan. Puesto que eres la única pariente de sangre que le queda a Qingyue, también eres mi familia. Ahora, ¿deberías comprender por qué he decidido ayudarlas?".
Su Zheliu se quedó inmóvil en el lugar, atónita y en silencio durante un largo rato.
"Mmh..."
Solo después de mucho tiempo dejó escapar un suave murmullo de asentimiento.
Al ver su actitud silenciosa, Ye Tianci dijo: "No es conveniente permanecer mucho tiempo en este lugar; busquemos otro sitio para hablar".
"De acuerdo...", asintió Su Zheliu con la cabeza.
Las siluetas de ambos destellaron y, transformadas en haces de luz, desaparecieron con rapidez en el horizonte.
Apenas un instante después de que se marcharan, una figura vestida de rojo apareció silenciosamente a poca distancia.
¡Se trataba ni más ni menos que de Yu Hongxiao, la orgullosa doncella prodigio de la Secta Taixu!
Al contemplar en el suelo los cadáveres de An Yebai y Gongsun Ruoxuan, junto con aquellos vestigios carbonizados y ennegrecidos sobre la tierra, su hermoso rostro mudó ligeramente de expresión.
"Ye Tianci, de verdad que tu audacia no tiene límites... An Yebai de la Secta Chiyan, Gongsun Ruoxuan del Clan Gongsun... Ya habría sido una locura matar a uno de ellos, ¿y tuviste la osadía de aniquilarlos a todos?".
Yu Hongxiao murmuró en voz baja con la mirada titilante; sin demorarse demasiado en el lugar, dio media vuelta y partió con celeridad.
...
La noche caía lentamente. En las profundidades de una cordillera solitaria y apartada del campo de batalla, una hoguera ardía dentro de una cueva seca.
Las llamas anaranjadas danzaban con viveza, iluminando el interior con un vaivén de luces y sombras que disipaba el frío del otoño tardío, recortando a su vez las siluetas de las dos personas sentadas junto al fuego.
Ye Tianci relató sucintamente cómo él y Su Qingyue se conocieron en la Secta Qingxuan, cómo llegaron a comprenderse mutuamente y el proceso que los llevó a unirse como compañeros de Dao.
Su Zheliu escuchaba en completo silencio; la lumbre proyectaba una sombra suave sobre el perfil de su hermoso y refinado rostro.
Al llegar al final del relato, ella exhaló un largo suspiro. Sus hombros, antes tensos, parecieron relajarse un poco, y la profunda preocupación que albergaban sus ojos se disipó en su mayor parte, sustituida por una sensación de alivio y un tenue consuelo.
"Conque era eso..."
Murmuró en voz baja, mientras su mirada atravesaba las oscilantes llamas, como si a través de ellas pudiera divisar a la pequeña Su Qingyue de sus recuerdos:
"Jamás imaginé que mi prima... se hubiera casado. Sabiendo que se encuentra a salvo y en paz, mi corazón por fin puede estar tranquilo".
Su tono de voz transmitía la ligereza de haberse quitado un gran fardo de encima, aunada al afecto natural e incondicional de los lazos de sangre.
"Descuida, mientras yo esté aquí, nadie podrá volver a lastimarla", aseguró Ye Tianci con firmeza. Luego añadió: "En cuanto se presente una oportunidad propicia, arreglaré todo para que tú y Qingyue se reúnan. Han pasado diez años; ya es hora de que las dos hermanas vuelvan a verse".
"¡Sí!"
Su Zheliu asintió con vehemencia, y en sus ojos relucieron el anhelo y la añoranza.
A continuación, apoyándose en la pared de piedra de la cueva, intentó ponerse en pie con la intención de acercarse a la entrada para contemplar la luz de la luna afuera.
Sin embargo, el movimiento fue demasiado brusco y tiró de la herida de su espalda; una punzada de dolor agudo le arrancó un leve quejido entre dientes, y sus cejas se fruncieron de inmediato.
Ye Tianci advirtió con agudeza su reacción. Al alzar la vista bajo el resplandor del fuego, no tardó en reparar en la marca de latigazo que cruzaba su espalda.
Era precisamente la lesión infligida con anterioridad por Gongsun Ruoxuan; la carne estaba abierta y desgarrada, y la sangre fresca que manaba de ella constituía una visión estremecedora.
"Tu herida es muy profunda", comentó Ye Tianci.
"No es nada grave...", respondió Su Zheliu, sacudiendo la cabeza.
Ye Tianci sacó un pequeño frasco de porcelana verde de su Bolsa Qiankun y se lo extendió:
"Aplícate un poco de medicina, no vaya a ser que te deje cicatrices más adelante".
"Muchas gracias..."
Su Zheliu le agradeció el gesto y estiró la mano para tomar el frasquito medicinal.
No obstante, al instante siguiente, surgió una situación sumamente embarazosa.
Aquel latigazo se encontraba justo debajo de su omóplato, en una posición demasiado retrasada en su espalda.
Ella ladeó el cuerpo e intentó con esfuerzo alcanzar la lesión con una mano. Lo probó varias veces, pero debido al ángulo y a la punzada de dolor, le resultaba sencillamente imposible extenderse el ungüento por sí misma.
Se mordió sutilmente el labio, desconcertada y sin saber qué hacer.
Ye Tianci contempló sus ademanes forzados y luego observó la rigidez de su cuerpo, comprendiendo al instante el motivo de su dificultad.
Guardó silencio un momento y enseguida dijo: "La herida está en tu espalda y te resulta incómodo llegar a ella. Si no te importa... ¡permíteme que te aplique la medicina!".
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• Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔!
• Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽)
• Traductor: Inmensurable
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 191
Estás leyendo el capítulo 191 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.