Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 186 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
¡Hummm!
En el mismo instante en que cayeron las palabras de Ye Tianci, el enorme Estandarte de Almas negro a sus espaldas vibró con violencia, ¡y una niebla negra, espesa como la tinta, comenzó a brotar impetuosa sobre la tela!
Acompañadas por un lúgubre y desgarrador aullido espectral, ¡dos manos fantasmales, monstruosamente colosales e ilusorias, emergieron de golpe del estandarte!
Ambas manos se desplazaron a una velocidad aterradora, ignorando por completo los ataques desatados por ambos ancianos. Como si atravesaran meras sombras vanas, ¡descendieron en un suspiro sobre las coronillas de sus cabezas, aprisionando sus puntos Tianling!
"¿Q-Qué... qué demonios es esto?"
"¡¡¡Aaarghhh...!!!"
Las muecas siniestras en los rostros de Liu y Du se congelaron al instante, ¡sustituidas por un terror inenarrable y absoluto!
Sintieron cómo una fuerza gélida y siniestra, imposible de describir, atravesaba en un parpadeo su Qi protector y la firme solidez de sus cuerpos físicos, ¡actuando de lleno sobre el origen mismo de sus almas divinas!
Su poder espiritual se disipaba sin freno. A pesar de encontrarse en la etapa inicial del Reino Trascendencia Mortal, ¡fueron enteramente incapaces de zafarse del yugo de aquellas garras gigantescas...!
¡Shua! ¡Shua!
En cuestión de unas pocas respiraciones, dos siluetas translúcidas, que se retorcían y forcejeaban con desesperación, fueron arrancadas de cuajo de sus cuerpos por aquellas espantosas garras espectrales: ¡eran, sin duda, las almas del Anciano Liu y del Anciano Du!
Tras despojarlos de sus almas, las dos manos fantasmales retrocedieron con brusquedad hacia el interior del Estandarte de Almas, arrastrando consigo a ambos espíritus para fundirse de nuevo con el estandarte a espaldas de Ye Tianci.
¡Pum! ¡Pum!
Acto seguido, los dos cuerpos sin alma, con el aliento de vida cercenado, se precipitaron desde el aire cual sacos rotos, estrellándose con pesadez contra el suelo y levantando una nube de polvo.
"¿Qué... qué clase de engendro era ese de hace un momento?"
"¡¿Con un mero cultivo de la Gran Perfección del Reino Dominio Profundo... logró matar de forma consecutiva a dos poderosos expertos de la etapa inicial de la Trascendencia Mortal...?!"
La crueldad y la soberbia en los rostros de An Yebai y Gongsun Ruoxuan fueron suplantadas de golpe por el espanto y la consternación.
Sus pupilas se dilataron al límite, incapaces de apartar la mirada del Estandarte de Almas que desprendía emanaciones de bruma negra a espaldas de Ye Tianci.
Ye Tianci sonrió con desdén en su fuero interno mientras atraía a su lado el Estandarte de Almas, recién nutrido con las almas de los cultivadores de la Trascendencia Mortal:
'La hermana Yue tenía toda la razón, los métodos de este Estandarte de Almas son ciertamente implacables... Jamás imaginé que valerme de él para liquidar a dos cultivadores en la etapa inicial de la Trascendencia Mortal resultara tan sencillo; en verdad he dado con un tesoro invaluable'.
Además de ello, podía percibir con absoluta nitidez que, tras absorber las almas divinas de Liu y Du, el poder anímico contenido en el estandarte parecía haber recibido sustento, ¡volviéndose aún más formidable...!
"¡Maldito seas, Ye Tianci! ¡Conque lo que practicas son artes del camino demoníaco...!"
En ese momento, An Yebai, oprimiéndose el pecho con un gesto de dolor lacerante, señaló a Ye Tianci y le increpó con furia.
Gongsun Ruoxuan, entretanto, no apartaba los ojos del Estandarte de Almas a espaldas de Ye Tianci, frunciendo el ceño con desconcierto.
Aquel estandarte le resultaba sumamente familiar; se asemejaba en demasía a cierto pequeño banderín negro sin rango que antaño había entregado como recompensa a los dos ancianos Kuxuan...
Al oírlo, la comisura de los labios de Ye Tianci se alzó en una sonrisa sardónica y, mirando a An Yebai, replicó:
"¿Artes del camino demoníaco? No son más que recursos para dar muerte. Y si de sendas demoníacas se trata... ja, ¿quién podría igualar las atrocidades que su Secta Chiyan cometió antes en Qingzhou...?"
An Yebai se quedó atónito, sin comprender por qué Ye Tianci sacaba a relucir a Qingzhou de forma tan imprevista.
"¿Qingzhou? ¿A qué demonios te refieres?", inquirió An Yebai con el ceño fruncido.
Ye Tianci soltó una risa gélida y continuó: "No hace mucho tiempo, la filial de la Secta Chiyan en Qingzhou, con tal de adular al genio cultivador de la espada de su sede principal, es decir, a ti, An Yebai... ¡Tuvo la osadía de emboscar y mutilar de muerte a Yun Qianshan, el maestro de mi Secta Qingxuan, tras la Conferencia de las Diez Sectas! ¡Y todo para saquear el tesoro protector de mi secta, la Espada Cortadragones, con el fin de obsequiarte esa espada del Rango Celestial y comprar el favor de la secta principal! ¡Semejante vileza, masacrando a camaradas del Dao, despojando sectas enteras y pisoteando vidas ajenas como si fueran rastrojo marchito por mero provecho personal! ¡¿En qué se distingue eso del sendero de los demonios?!".
Aquellas palabras retumbaron cual trueno en los oídos de An Yebai, ¡haciéndole recordar de golpe los sucesos en torno a la filial de Chiyan en Qingzhou...!
"La Secta Qingxuan... ¡¿De modo que tú eres de la Secta Qingxuan de Qingzhou...?!".
Tras superar la conmoción inicial, An Yebai alzó un dedo acusador hacia Ye Tianci y bramó: "¡Con razón las filiales de cada provincia entregaron sus tributos y la única que faltó fue la de Qingzhou...! Poco después se supo que esa filial había sido aniquilada, ¡¿así que todo fue obra tuya...?!".
Ye Tianci sonrió con frialdad: "¿Y qué si fui yo?".
"¡Jajaja!", rió An Yebai a carcajadas con furia desquiciada. "¡Jamás imaginé que nuestros rencores vinieran de tan antiguo...! ¡Siendo así, con mayor razón no te perdonaré la vida! ¡Hoy morirás sin la menor duda...!".
¡Apenas cayeron sus palabras, An Yebai rugió enloquecido!
Reprimió sus heridas por la fuerza de forma abrupta, sin importarle que la sangre volviera a rezumar de su pecho, e infundió con frenesí el poder espiritual Chiyan de su cuerpo en la espada larga que empuñaba. El filo estalló en un resplandor carmesí cegador, ¡y su aura se elevó de golpe hasta la cúspide de su estado!
"¡Fuego Extintor del Cielo... muere!".
Antes de que su voz terminara de resonar, la espada ardiente en su mano ya se había transformado en un meteoro carmesí capaz de incinerar los cielos y hervir los mares, el cual, imbuido de la furiosa intención asesina de An Yebai, ¡descendió cortando con violencia directo hacia la cabeza de Ye Tianci!
¡Por donde pasaba el resplandor de la espada, el espacio parecía distorsionarse por el calor abrasador!
Al contemplar aquel resplandor de espada de una imponencia aterradora y un poder demoledor, en los ojos de Ye Tianci no hubo el menor rastro de temor, únicamente burla e indiferencia.
"¿Un genio cultivador de la espada...? ¡Tienes los movimientos, pero careces por completo de la intención de la espada! ¡Si quieres matarme, te falta demasiado!".
En el preciso instante en que aquel destructivo resplandor de espada estaba a punto de tocar el cuerpo de Ye Tianci...
Ye Tianci formó un sello con las manos y soltó una orden en voz baja: "¡Cambio!".
¡Weng!
La habilidad divina de Mover las Estrellas y Cambiar las Constelaciones se activó, y el espacio volvió a estremecerse con sutiles ondas expansivas.
En el instante en que cayeron sus palabras, la figura de Ye Tianci, junto con el gran estandarte negro que se alzaba a sus espaldas, se desvaneció como un espectro, ¡dejando únicamente una imagen residual en el sitio!
El resplandor carmesí de la espada de An Yebai rebanó la imagen residual y se estrelló brutalmente contra la masa rocosa situada detrás de donde Ye Tianci había estado parado.
¡¡¡Boommmm...!!!
Las rocas se quebraron en pedazos y el polvo se alzó hacia el cielo; ¡un enorme fragmento de la pequeña colina impactada fue cercenado por completo por semejante tajo!
"¿Murió? ¿Jajaja? ¡Para competir conmigo, todavía te falta demasiado...!".
Con la sangre y el qi agitándose con violencia en su interior, An Yebai contempló la colina rebanada y el espacio vacío frente a él; ¡un destello de cruel regocijo cruzó por su mirada!
Gongsun Ruoxuan también aplaudió con entusiasmo y celebró: "¡Hermano Yebai, eres increíblemente fuerte! ¡Esa pequeña bestia de Ye Tianci por fin está muerta, aunque no sé a dónde habrá ido a parar su cadáver!".
"¿Su cadáver? No hay prisa...". Las comisuras de los labios de An Yebai se curvaron hacia arriba, y con una sonrisa despiadada añadió: "En cuanto barra el área con mi sentido divino, lo sabré".
Sin embargo, justo en ese instante...
Una voz incomparablemente gélida provino de pronto desde la espalda de An Yebai:
"¿Acaso me estás buscando?".
En aquella voz se percibía un ligero matiz de socarronería.
Al oírlo, ¡todos los vellos del cuerpo de An Yebai se erizaron al instante!
¡Una sofocante y gélida intención asesina lo envolvió por completo!
Al voltear la cabeza, lo que se reflejó en sus pupilas fue a Ye Tianci a escasos centímetros de distancia, ¡junto con aquel gran estandarte negro suspendido a sus espaldas!
"¡Ye Tianci, no estás muerto!". En un abrir y cerrar de ojos, An Yebai se llenó de un pavor absoluto.
Ye Tianci soltó una risa fría: "Ya te lo dije: si quieres matarme, aún no estás calificado".
En el momento exacto en que cayeron sus palabras, Ye Tianci alzó su gran mano y la estampó directamente sobre la coronilla de An Yebai.
Con la mirada indiferente, los ojos cargados de intenciones asesinas y una orden en voz baja brotando de sus labios:
"¡Extraer Almas!".
Apenas lo dijo, ¡el Estandarte de Almas zumbó con violencia, y la tela ondeó sin necesidad de viento!
"¡Aaaah!".
An Yebai lanzó un alarido desgarrador y forcejeó con todas sus fuerzas, ¡pero fue incapaz de zafarse de las ataduras del poder del alma de Ye Tianci!
"¡Hermano Yebai, cuidado...!".
Gongsun Ruoxuan palideció de espanto y alzó la mano para disparar varias agujas envenenadas, ¡pero todas fueron bloqueadas con facilidad por el gangqi protector que Ye Tianci desplegó al levantar una mano!
"¡No... no me mates...! ¡Ye Tianci, si te atreves a matarme, la Secta Chiyan jamás te perdonará la vida!".
"¿Aún te atreves a amenazarme?".
En los ojos de Ye Tianci no se vislumbraba el menor temor; ¡sus cinco dedos se cerraron bruscamente sobre su cráneo y tiró con fuerza hacia arriba!
An Yebai sintió un tormento que le desgarraba el alma divina extenderse por todo su cuerpo. ¡En este instante, por fin conoció el verdadero espanto!
"¡Me equivoqué! ¡No me mates, no me mates...!".
"¡Tarde...!".
La mirada de Ye Tianci se tornó glacial. Sin prestarle la más mínima atención, dio un tirón con su gran mano, ¡extrayendo de inmediato el alma divina de An Yebai fuera de su cuerpo!
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• Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔!
• Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽)
• Traductor: Inmensurable
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 186
Estás leyendo el capítulo 186 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.