Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 172 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Ye Tianci se quedó atónito al escuchar aquello.
Ante sus ojos, ese insignificante estandarte negro desprendía por su cuenta hebras de un frío y sombrío qi negro. Con el rostro lleno de perplejidad, Ye Tianci lo contempló fijamente y volvió a examinarlo con su sentido divino; no obstante, solo logró percibir las débiles fluctuaciones de poder espiritual correspondientes a un artefacto mágico de Rango Mortal inferior.
"Hermana Yue, esto... ¿para qué podría servir?".
Ye Tianci era incapaz de hallar nada especial en aquel estandarte andrajoso: "Tiene un aspecto tan siniestro y fantasmal que dudo que sea algo legítimo. ¿No será algún objeto perverso del sendero demoníaco?".
"¡Bah, qué tonterías! ¿Cuál sendero demoníaco?", refutó Yue Ji de inmediato. "Este artefacto no posee conciencia propia. Que pertenezca al sendero demoníaco o no depende de quién lo empuñe. En tus manos, ¡es un tesoro del sendero ortodoxo!".
"Además, en este mundo de la cultivación donde el débil es presa del fuerte, quien ostenta el poder absoluto dicta la ley. En realidad nunca ha existido una verdadera distinción entre lo ortodoxo y lo demoníaco; ¡solo se trata de posturas contrarias!".
"¡Entendido!", asintió Ye Tianci de inmediato.
"Humph".
Yue Ji esbozó una sonrisa gélida, y su voz, impregnada de una leve excitación, continuó resonando en su mar de la conciencia: "Este Estandarte de Almas es un artefacto mágico antiguo creado específicamente para recolectar y refinar almas. ¡En este pequeño rincón de mundo donde te encuentras, toparse con uno es una auténtica rareza!".
"¿Recolectar y refinar almas?". El ceño de Ye Tianci se frunció todavía más, y murmuró para sí: "Sigue sonando por completo a una abominación maligna...".
Sin embargo, dado que Yue Ji ya lo había expuesto de esa forma, no se atrevió a contradecirla.
Yue Ji hizo una breve pausa y continuó explicando: "El Estandarte de Almas contiene de forma innata dos habilidades divinas menores: Extraer Almas y Arrebatar Espíritus. Al desplegar estas dos habilidades, ¡podrás absorber las almas de tus enemigos al interior del estandarte...!".
"¿Tanto así?", exclamó Ye Tianci, un tanto asombrado.
"¡Por supuesto!", afirmó la voz de Yue Ji con contundencia. "¡El poderío de este Estandarte de Almas depende directamente de la cantidad y la fuerza de las almas que albergue y nutra en su interior!
Cuanto más poderosas y numerosas sean las almas que captures, mayor será el poder del estandarte. Al mismo tiempo, ¡la fuerza de las dos habilidades divinas de extracción de almas y arrebato de espíritus ejecutadas por su portador se elevará a la par!
Esto equivale a obtener un artefacto mágico poderoso y de crecimiento continuo: cuantas más almas arrebates, más formidable será el estandarte. Aunque por ahora solo sea de Rango Mortal inferior, ¡su potencial es prácticamente ilimitado!".
Al oírlo, el corazón de Ye Tianci ardió de emoción: "¿¡De verdad me topé con semejante tesoro!?".
"Desde luego".
Yue Ji rio una vez más y comentó: "Supongo que, al tratarse solo de un artefacto de Rango Mortal inferior, los cultivadores ordinarios simplemente fueron incapaces de reconocer su valor y lo despreciaron... Si fuera un artefacto de Rango Celestial, o incluso de Rango Terrestre, me temo que otros ya se lo habrían arrebatado hace mucho. ¡Jamás habría llegado a tus manos!
Te has llevado una ganga colosal, ¡así que alégrate en secreto!".
"¡Je, je, je!", rio Ye Tianci con picardía. "¡Todo es gracias a ti, hermana Yue! Si no fuera por tu agudo ojo, ¡yo también habría estado ciego!".
"Mocoso descarado, siempre tan zalamero", replicó Yue Ji en tono de fingido reproche. "Ya basta de rodeos, ¡apúrate a refinar este artefacto con tu sangre!".
"¡De acuerdo!".
Los ojos de Ye Tianci brillaron con determinación. De inmediato se abrió una pequeña herida en la yema del dedo y forzó la salida de una gota de sangre de esencia, rebosante de refinada fuerza profunda y del aura de su sentido divino, dejándola caer sobre la superficie negra azabache del Estandarte de Almas.
¡Hummm—!
En el instante en que la sangre de esencia hizo contacto con el Estandarte de Almas, ¡la tela negra ondeó con violencia, semejante a la superficie de un lago perturbada por una roca!
Las tenues hebras de qi negro se multiplicaron de pronto de forma desmedida, arremolinándose como tinta densa. Una energía gélida hasta los huesos, que parecía ser capaz de vincularse con el mismísimo inframundo, emanó de su interior, acompañada de un tenue y lastimero gemido fantasmal.
Un destello de luz carmesí circuló por el núcleo del Estandarte de Almas, grabando con rapidez la impronta espiritual de Ye Tianci en sus profundidades.
El qi negro y la luz de sangre se entrelazaron durante unos instantes. Al final, el agitado qi negro se calmó gradualmente y se replegó hacia el interior; la gélida presencia del inframundo también se contuvo en gran medida, dejando únicamente una densa e inherente aura de implacable letalidad.
Entre Ye Tianci y el Estandarte de Almas que sostenía se había forjado un estrecho lazo mental y espiritual. Con una leve fluctuación de su pensamiento, pudo percibir con total claridad que el interior del artefacto se hallaba por ahora en un silencio sepulcral, ¡absolutamente desprovisto de almas!
Al mismo tiempo, el método para emplear las habilidades divinas menores inherentes a aquel Estandarte de Almas fluyó en silencio hacia el mar de la conciencia de Ye Tianci, siendo asimilado paulatinamente bajo su dominio.
"Extracción de almas y arrebato de espíritus... ¡Lo he comprendido!"
Ye Tianci se regocijó en su fuero interno. Aunque por el momento aquel Estandarte de Almas solo poseía una tenue fuerza de atracción de almas, a medida que el número de espectros en su interior aumentara, ¡su poder sin duda se incrementaría en consonancia!
"Vaya que este mocoso tiene comprensión innata... En apenas el tiempo de quemar una varilla de incienso comprendió el método para extraer almas y arrebatar espíritus..."
La voz de Yue Ji volvió a resonar, teñida de un elogio poco habitual, para luego regresar a su acostumbrado tono perezoso y burlón:
"¡Este Estandarte de Almas no le pide nada a ese tizón inservible que llevas a cuestas... cof, no, a esa Lanza de Viento y Trueno de Hierro Negro! ¡Es más fuerte, jamás inferior! Aprovéchalo como es debido; si en el futuro consigues refinarlo hasta convertirlo en un Estandarte de Cien Almas, de Mil Almas o incluso en un Estandarte de Diez Mil Almas... ¡su poderío será aún más colosal...!"
"Un Estandarte de Diez Mil Almas..."
Ye Tianci acarició el asta negra, gélida y lustrosa, percibiendo el singular potencial albergado en su interior, y sonrió con plena satisfacción.
Sin ir más lejos, aquel Estandarte de Almas le resultaba sumamente dócil y cómodo en las manos; aparte de la Lanza de Viento y Trueno de Hierro Negro, era uno de los escasos artefactos mágicos que de verdad habían capturado su atención.
Guardó el estandarte y, justo en el momento en que se disponía a refinar los demás trastos inútiles para reducirlos a materiales básicos...
De pronto, un torrente de calor conocido, pero infinitamente más impetuoso que en ocasiones anteriores, se alzó de golpe desde el dantian en su bajo vientre. En un abrir y cerrar de ojos recorrió sus cuatro extremidades y sus cien huesos, imbuyendo la propia circulación de su fuerza profunda de un ardor abrasador.
Tras sortear batallas sucesivas y experimentar el trascendental bautismo que implicaba romper la barrera del Reino Límite, el Físico Divino Primordial del Dao había acumulado una energía Yang tan desbordante que requería con urgencia de la armonización entre el Yin y el Yang.
"Sss..."
Ye Tianci soltó un gemido ahogado mientras sofocaba por la fuerza aquel bochorno intolerable. De manera involuntaria, en su mente se dibujaron varias siluetas esbeltas, distantes y de cautivadora belleza.
'Haber acumulado semejante exceso de energía Yang al irrumpir en el Reino Límite no pudo ocurrir en peor momento... Si tan solo la esposa del maestro, Qingyue o Gu Lingyin estuvieran aquí...'
"¿Qué ocurre?", inquirió Yue Ji al percatarse de la anomalía, soltando una risita burlona.
Ye Tianci torció el gesto. "No... ¡no pasa nada...!"
"¿Ah, sí?", se mofó Yue Ji entre risitas cantarinas. "Pues no tienes buen aspecto. ¿Acaso traes un fuego contenido que no consigues sofocar?"
"..."
La frente de Ye Tianci se cubrió de líneas negras. "Deja de inventar disparates..."
"¡Jajaja!", estalló Yue Ji en una carcajada. "¡Muy bien!"
Ye Tianci tomó una profunda bocanada de aire para reprimir aquellos pensamientos lascivos y desvió la conversación: "Hermana Yue, ahora que estamos fuera de peligro, ¿no deberías enseñarme la habilidad divina menor de Mover las Estrellas y Cambiar las Constelaciones que me prometiste?"
"¿Ni siquiera vas a tomar un respiro?", preguntó ella divertida.
"¡No estoy cansado!", replicó Ye Tianci negando con la cabeza.
"¡Sea!"
Un brillo penetrante fulguró en los hermosos ojos de Yue Ji mientras murmuraba para sí: "Este mocoso... en verdad es aterradoramente fuerte en estos instantes... Es capaz de irrumpir en el mismísimo Reino Límite en cuanto se lo propone; su temple y resistencia superan con creces a los mortales ordinarios y su talento roza lo inverosímil. Dominar en un abrir y cerrar de ojos dos habilidades divinas como la extracción y el arrebato de almas... ¡Semejante aptitud es algo inaudito!".
Luego, con una sonora carcajada, añadió: "¡Concedido! Esta hermana te instruirá de inmediato. Escucha con atención la fórmula mnemotécnica: abraza el origen y preserva la unidad, guía las estrellas a través del espíritu...".
La noche transcurrió sin más vicisitudes; en el interior de la caverna solo persistieron las tenues fluctuaciones energéticas de Ye Tianci, consagrado en cuerpo y alma a cultivar la habilidad divina.
A la mañana siguiente, el sol matutino comenzó a despuntar en el horizonte.
En el mercado occidental de Ciudad Dongyun, el gentío aumentaba a cada momento.
Ataviada con un vaporoso vestido largo de color cian claro, Ji Qingyu, con el semblante gélido como la escarcha, se aproximó a un inmenso tablero de avisos erigido en una transitada esquina.
Haber perdido el rastro de Ye Tianci le provocaba una amarga opresión en el pecho; por ello, a primera hora del día, se había acercado a verificar si los carteles de búsqueda del Clan Wang contenían novedades que le permitieran dar con algún indicio reciente.
Sin embargo, lo que halló no fue información añadida, sino a dos mozos vestidos con ropas de sirviente que arrancaban con presteza del borde superior del madero el cartel de recompensa con el retrato de Ye Tianci, estrujándolo en una bola arrugada con intenciones de desecharlo.
Ante semejante escena, el desconcierto asomó de inmediato en las facciones de Ji Qingyu, quien dio un paso al frente para interpelarlos: "Jóvenes, ¿por qué retiran esta orden de busca y captura? ¿Acaso los hombres del Clan Wang han atrapado ya a Ye Tianci?".
\-----
• Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔!
• Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽)
• Traductor: Inmensurable
☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏

Continúa leyendo
¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela)
Capítulo 173
¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 172
Estás leyendo el capítulo 172 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.