Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 163 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Mientras tanto.
En el linde del denso bosque en los suburbios occidentales, Ji Qingyu, ataviada con un vestido largo de color cian, descendió sobre la copa de un árbol milenario. Sus manos formaron sellos al instante, y su sentido divino se desplegó como una marea embravecida a través de los bosques montañosos y los descampados circundantes.
Sin embargo, la noche era espesa y la luna brillaba solitaria entre escasas estrellas; solo resonaban el canto de los insectos y el susurro del viento. ¿Dónde quedaba rastro alguno de Ye Tianci?
"¡Maldición, en verdad lo perdí de vista!"
Apretó los dientes con amargura y soltó una maldición impotente, mientras su rostro gélido y de suprema belleza se cubría de escarcha.
'¿Cómo es posible que la velocidad de recuperación de energía profunda de ese mocoso sea tan abrumadora? ¡Cualquier otra persona ya habría consumido hasta la última gota de sus fuerzas!'
Frunció el ceño con severidad y de inmediato soltó un frío bufido: 'De todos modos, tendrá que volver a Ciudad Dongyun. Ahora que el Clan Wang lo busca por doquier, no es más que una rata callejera; no temo que no asome la cabeza. Mientras se mueva por la ciudad, tarde o temprano dejará alguna pista'.
Al pensarlo, Ji Qingyu se tranquilizó un poco y en la comisura de sus labios se dibujó una mueca burlona.
No obstante, justo cuando se disponía a replegarse temporalmente hacia Ciudad Dongyun...
¡Rumble, rumble...!
¡En el cielo nocturno, que hasta entonces se mantenía apacible, restallaron de pronto truenos ensordecedores y relámpagos fulgurantes!
"¡¿Eh?!"
Sobresaltada, Ji Qingyu alzó la mirada de inmediato hacia las alturas.
Bastó una sola mirada para que sus pupilas se dilataran con un terror absoluto.
Una colosal masa de nubes de trueno de color rojo sangre se congregaba y giraba con desenfreno en el firmamento, ¡formando un inmenso vórtice que abarcaba decenas de li a la redonda!
"Esto... esto es..."
"¡¡¡Una nube de tribulación!!!"
El pánico se apoderó de Ji Qingyu. Con su nivel de cultivo, comprendía a la perfección lo que presagiaban aquellos nubarrones carmesíes: ¡no se trataba de un simple cambio meteorológico, sino de una auténtica tribulación celestial!
"¡¿Cómo podría haber alguien aquí atravesando una tribulación?!"
Ji Qingyu retrocedió a toda prisa con el cuerpo en máxima alerta; era incapaz de concebirlo. Aunque en Dongzhou pululaban los expertos, la gran mayoría apenas alcanzaba los reinos Trascendencia Mortal y Vajra. ¿Cómo podría un cultivador de tal calibre convocar la cólera del cielo?
Y dejando a un lado la Trascendencia Mortal o el Reino Vajra, ¡incluso al intentar el asalto hacia el Reino Abisal o el Reino de las Diez Mil Leyes, se estaba todavía muy lejos de requerir una tribulación celestial!
Aquel fenómeno que desafiaba cualquier lógica sacudió su espíritu hasta las entrañas, infundiéndole un asombro cien veces superior al de haber dejado escapar a Ye Tianci.
Y lo que ella jamás imaginaría era que, en ese mismísimo instante, en el núcleo de aquel cataclismo celeste no se encontraba otro sino Ye Tianci, ¡a quien llevaba medio día persiguiendo a muerte!
Al mismo tiempo, dentro de aquella ruinosa y desapercibida vivienda abandonada, ¡la situación experimentaba una mutación radical!
Ye Tianci dejaba escapar sordos bramidos de agonía. Su cuerpo se sentía como si hubiese sido despedazado y forjado de nuevo decenas de miles de veces; ¡la energía acumulada en sus entrañas había alcanzado por fin el punto de ignición!
En el cielo exterior, los pesados estratos de la nube de tribulación asemejaban un océano de sangre volcado sobre aquel caserío derruido, rugiendo y agitándose con una marea de destrucción que encogía las almas.
Incontables y cegadoras serpientes eléctricas de un rojo sangriento culebreaban y se entrelazaban con furor en las profundidades de la tormenta, condensando un poder apocalíptico.
"¡¡¡KABOOM, CRACK...!!!"
Varios relámpagos de tribulación carmesíes, macizos como barricas de agua, hendieron la oscura bóveda celeste y, con un estruendo ensordecedor, ¡se precipitaron con precisión implacable directamente contra la choza en ruinas donde yacía Ye Tianci!
Aquel repentino y avasallador poder celestial conmocionó al instante no solo a Ciudad Dongyun entera, ¡sino a la totalidad de Dongzhou!
La sede principal de la Secta Taixu en Dongzhou, la rama mayor de la Secta Chiyan, el Clan Gongsun, el Clan Luo, el Clan Jiang... ¡Todas las prominentes facciones de Dongzhou fijaron su atención en semejante espectáculo!
Duan Hongsheng, discípulo de la Secta Furia Sangrienta de Tianniuzhou recién llegado a estas tierras; Jiang Tingxue, discípula del Palacio Zixiao de Yunzhou; Su Zheliu, discípula del Palacio Ruoshui de Qingzhou...
Así como las renombradas figuras inmortalizadas en la Clasificación de Genios del Dominio Oriental se estremecieron por igual, saliendo disparados hacia el exterior para contemplar con rostros severos los suburbios occidentales de Ciudad Dongyun.
"¡¿Una tribulación celestial?!"
"¡¿Cómo es posible que haya alguien aquí cruzando una tribulación?!"
"¡No puede ser! El aura de estas nubes de tribulación... ¿cómo es que parece... del Reino Dominio Profundo? ¡¿Quién ha visto a alguien del Dominio Profundo superar una tribulación celestial?! ¡¿Acaso intenta desafiar a los cielos?!"
Innumerables cultivadores salieron precipitadamente, contemplando con pavor absoluto aquel firmamento de los suburbios del oeste que semejaba el fin del mundo, ¡mientras en las diversas ciudades estallaban exclamaciones de incredulidad!
En las afueras de los suburbios occidentales, los Dos Ancianos Kuxuan, que acababan de llegar siguiendo el rastro, frenaron en seco sus pasos, sobrecogidos por la imponente majestad celestial, ¡con rostros ensombrecidos por la gravedad!
En otro punto de los suburbios del oeste, al calor de una hoguera titilante, Yu Hongxiao y su comitiva de la Secta Taixu, que se encontraban descansando sentados en círculo, ¡se pusieron de pie de un salto, conmocionados por aquel fenómeno anómalo capaz de destruir el cielo y la tierra!
"Hermana mayor... ¿e-esto... esto qué es?", preguntó un discípulo de Taixu con la voz temblorosa.
"¿¡Una tribulación celestial!?"
La fría voz de Yu Hongxiao albergaba una conmoción difícil de ocultar. Clavó sus hermosos ojos fijamente en el centro de las nubes de tribulación:
"¿Qué clase de monstruo es este? ¿Acaso está arremetiendo contra las barreras de algún reino supremo... o está pasando por una tribulación que desafía a los cielos?"
"¡Retirada, aléjense más!"
Yu Hongxiao ordenó de inmediato alejarse de las nubes de tribulación. Eran tan aterradoras que, con el menor descuido, ¡serían reducidos a polvo al instante!
Frente a las nubes de tribulación que cubrían decenas de li, los numerosos cultivadores solo se atrevían a observar desde lejos; ¡¿cómo iban a atreverse a dar un solo paso al frente?!
Mientras tanto, la ruinosa choza ya había sido reducida a polvo por el primer rayo de tribulación.
Entre el polvo y el humo flotante, se reveló la figura de Ye Tianci.
Soportaba el dolor desgarrador que le causaba en su interior el asalto al Reino Límite, mientras que, en el firmamento, el segundo rayo de tribulación, varias veces más poderoso que el primero, ya había terminado de gestarse. ¡Los pavorosos relámpagos iluminaban su rostro pálido, cubierto de sudor frío!
¡El poder de esta tribulación celestial era tan formidable que, con el cultivo actual de Ye Tianci, resultaba imposible de soportar!
Sin embargo, ¡justo en ese instante, la Pagoda Prisión del Cielo vibró levemente!
¡Una esbelta, ilusoria y grácil silueta roja apareció de repente al lado de Ye Tianci!
Aquella figura poseía un rostro de sobrecogedora belleza: ¡era Yue Ji!
Levantó la vista, echó un vistazo a las aterradoras nubes de tribulación que cubrían el cielo y el sol en medio de un fulgor atronador de relámpagos, frunció levemente sus cejas delicadas y dejó escapar un bufido de desdén:
"Hmph, ¿por qué el Dao Celestial de este pequeño mundo es tan mezquino? ¿Hacer descender una tribulación celestial solo porque un insignificante Reino Dominio Profundo arremete contra el Reino Límite? ¡Qué estrechez de miras!"
Al ver que el segundo trueno destructor del mundo estaba a punto de caer, la mirada de Yue Ji se tornó gélida, entreabrió sus labios carmesíes y, hacia la inmensa bóveda celeste, pronunció una sola palabra:
"¡Largo!"
Aquel grito resonó por la noche, impregnado de una frialdad soberana, ¡como si contuviera la voluntad de las leyes más supremas!
¡En un instante!
¡El tiempo pareció congelarse por un segundo!
Aquellas vastas nubes de tribulación que rugían y se agitaban acumulando una energía aterradora, como si una mano invisible les hubiera atenazado la garganta, ¡vieron sofocado su ímpetu violento de golpe!
¡Las siniestras serpientes eléctricas, como ratones ante un gato, pasaron en un pestañeo de un rojo sangre deslumbrante a un tono ceniciento y apagado, desmoronándose y disolviéndose palmo a palmo a una velocidad visible a simple vista!
El vórtice de nubes de tribulación que instantes antes semejaba el fin de los días, ante aquella simple orden de "¡Largo!", ¡retrocedió velozmente como una marea menguante!
Bajo la mirada atónita de incontables ojos petrificados de terror, ¡se disipó a un ritmo insólito, casi humillante!
En cuestión de breves respiraciones, el viento nocturno recobró su frescura y la luz de la luna y de las estrellas volvió a bañar la tierra.
De no ser por el aroma a quemado que flotaba en el aire y un rastro casi imperceptible de aura de trueno, ¡habría parecido que nada de lo ocurrido acababa de tener lugar!
En este instante reinó un silencio sepulcral, en el que solo aquella palabra, '¡Largo!', continuó resonando en los corazones de los cultivadores espectadores, ¡sin disiparse durante mucho tiempo...!
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• Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔!
• Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽)
• Traductor: Inmensurable
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Estás leyendo el capítulo 163 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.