Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 135 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Al escuchar esto, Ye Tianci sintió una profunda alegría en el pecho y de inmediato dijo: "Te has rendido, ¿verdad? ¡Entonces tendrás que dejar que te dé un beso!".
Dicho esto, y por temor a que Yue Ji se retractara, ¡se inclinó resueltamente y la besó!
En un instante, sus labios se posaron con precisión sobre la boca suave de Yue Ji, cuyos labios aún retenían un grito ahogado y los vestigios de una sonrisa.
"¡Mmmph...!"
Yue Ji se sintió como herida por un rayo; ¡el tenue rastro de embriaguez que aún nublaba su mente se disipó por completo en una fracción de segundo!
Sus pupilas se dilataron al máximo, reflejando a escasos milímetros el rostro apuesto de Ye Tianci, coronado por una sonrisa triunfante.
Al mismo tiempo, la firmeza de las manos que rodeaban su cintura y presionaban sus costados se transmitía con total nitidez, mientras un calor ardiente atravesaba el fino vestido rojo para abrasar su piel.
En ese instante, Yue Ji quedó completamente aturdida.
Ella, una experta sin igual que había vivido durante miles de años, se hallaba firmemente inmovilizada contra el suelo por un muchacho que apenas llevaba unos meses transitando el camino del cultivo, a quien solía llamar en tono de broma "pequeño pervertido".
Y, por si fuera poco, mediante una maniobra semejante a una emboscada, le acababa de arrebatar su primer beso...
"Maldito mocoso, ¿cómo te atreves a...?".
El corazón de Yue Ji comenzó a latir a un ritmo frenético. Empujó a Ye Tianci mientras un rubor ardiente teñía sus mejillas, extendiéndose a gran velocidad hacia el cuello y el lóbulo de las orejas.
"Je, je".
Ye Tianci rio entre dientes y soltó: "¿Qué ocurre? ¿Acaso la Hermana Yue pretende faltar a su palabra?".
"Tú... tú... ¡¿Quién te dio permiso para robarle un beso a tu hermana?!".
El pecho de Yue Ji subía y bajaba agitado por la indignación, mientras reclamaba con evidente enfado.
Ye Tianci puso los ojos en blanco: "¿Y qué esperaba? ¿Acaso tenía que avisarle a la Hermana Yue con antelación?".
"¡Pues claro! ¡Esta hermana todavía no estaba preparada!", replicó Yue Ji, visiblemente irritada.
"Bueno, ¿ahora ya estás lista, no?".
Ye Tianci sonrió de improviso y, aprovechando que Yue Ji bajó la guardia, ¡volvió a inclinarse para besarla una vez más!
"¡Mmmph...!".
La mente de Yue Ji volvió a quedarse en blanco, maldiciendo en su interior: '¡Maldito mocoso, ¿otra vez...?!'.
Ye Tianci besó sin la menor reserva los carnosos y suaves labios de Yue Ji, deleitándose como si saboreara su propio trofeo de victoria.
Podía percibir con absoluta claridad la repentina rigidez en el cuerpo de la mujer, así como el calor abrasador que desprendían sus mejillas.
Yue Ji quedó sumida en un mareo abrumador por la intensidad del beso y sintió cómo su respiración se entrecortaba a cada segundo.
'No, no es posible... Esto no puede continuar así'.
Presintiendo que la situación se desbordaría sin remedio, ¡sus dedos formaron a gran velocidad un sello de manos!
¡Craaac!
En un instante, toda la Tierra sin Fase se resquebrajó como un espejo que estalla en pedazos, colapsando y desvaneciéndose hasta borrarse de la existencia por completo.
Ye Tianci, embriagado por la euforia de besar a Yue Ji, ni siquiera tuvo tiempo de asimilar lo que ocurría antes de reaparecer en el primer piso de la Pagoda Prisión del Cielo.
Miró a su alrededor con desconcierto y una pizca de insatisfacción; en efecto, se hallaba de vuelta en el primer nivel del artefacto, ¡mientras que Yue Ji permanecía de pie frente a él, perfectamente serena y compuesta!
En el rostro de la mujer brillaba una sonrisa de autosuficiencia, como si lo ocurrido instantes antes jamás hubiese tenido lugar.
"Hermana Yue, ¿por qué he vuelto? ¡Todavía no la había besado lo suficiente!", protestó Ye Tianci torciendo el gesto.
"¡¿Que todavía no me has besado lo suficiente?!".
Los hermosos ojos de Yue Ji se abrieron de par en par: "¡Maldito mocoso, en verdad eres un pequeño pervertido descarado! Esta hermana no se equivocó contigo; ¡hasta te atreves a albergar intenciones indebidas hacia mí!".
Ye Tianci puso los ojos en blanco y replicó con inocencia fingida: "El que apuesta debe aceptar la derrota. Fuiste tú quien prometió que, si ganaba, podría hacer lo que quisiera".
"¡Humph! ¡¿Y quién te autorizó a recurrir a tretas tan bajas y ruines?!", resopló Yue Ji con coquetería.
"¿Bajas y ruines?". Ye Tianci volvió a poner los ojos en blanco y declaró con presunción: "Hermana Yue, debes aprender a mirar de frente tus propias debilidades. Poner excusas cada vez que pierdes no es digno de ti".
"..."
Al oír semejante descaro, Yue Ji volvió a mirarlo con los ojos muy abiertos: "¡Vaya, qué desfachatez! ¡Maldito mocoso, ahora resulta que vienes a darle lecciones a tu hermana!".
Ye Tianci soltó una carcajada: "¿Acaso no tengo razón?".
"Bien, bien, bien. Esta hermana lo admite; me rindo ante ti. De verdad que no hay forma de ganarte, ¡humph!".
Yue Ji dejó escapar un leve bufido, se cruzó de brazos y añadió con fingido orgullo: "Menos mal que esa Tierra sin Fase no era más que una ilusión".
"¿Una ilusión...?". Al escuchar esas palabras, Ye Tianci frunció el ceño y le preguntó con suspicacia: "Hermana Yue, lo que acabo de besar... ¿no habrá sido solo una proyección ilusoria tuya...?".
Su rostro reflejaba una mezcla de aturdimiento y desconcierto absoluto. Si lo que acababa de besar no era el verdadero cuerpo carnal de Yue Ji, ¿no significaba acaso que había salido perdiendo de mala manera?
"¡Adivina!", respondió Yue Ji, ensanchando su sonrisa victoriosa.
"¡¿De verdad era una ilusión?!", exclamó Ye Tianci lleno de frustración.
"Por supuesto. Pretender propasarte con esta hermana no es tarea tan sencilla", zanjó Yue Ji con otro desdén pícaro.
"¡Hermana Yue, esto es hacer trampa descarada!".
"No, no, no. Esto no se llama hacer trampa; se llama 'en el arte de la guerra nunca sobra el engaño', ¡jajaja!".
"..." Ye Tianci se quedó sin palabras y no pudo evitar murmurar para sí: "Un viejo monstruo que ha vivido durante miles de años y ni siquiera honra su palabra... Habíamos acordado que si perdías me dejarías besarte...".
"¡¿Acaso no te dejé besarme?!", replicó Yue Ji con las mejillas encendidas en rubor, defendiéndose de inmediato: "¿Qué pasa, acaso la sensación de nuestros labios no se sintió real? ¡Esta hermana no te ha privado de nada!".
"Real sí que fue... pero...", masculló Ye Tianci entre dientes, volviendo a ladear los ojos.
"¡¿Pero qué?! ¿No es suficiente con que se sintiera real? Además, ¡¿acaso lo que entra aquí en la Pagoda Prisión del Cielo no es únicamente tu sentido divino?!". Yue Ji sentía unas ganas incontenibles de propinarle un par de coscorrones en la coronilla.
"Ah... bueno, visto así es verdad".
Ye Tianci frunció ligeramente el ceño y se prometió en un susurro inaudible: '¡Llegará el día en que besaré a la verdadera Hermana Yue en carne y hueso!'.
"¡Atrévete si tienes valor!".
Con el rostro y las orejas encendidos al rojo vivo, ¡Yue Ji estiró el brazo y le propinó un severo pellizco en la carne blanda de la cintura!
"¡Ay, ay, ay, me duele...!". Ye Tianci aspiró una bocanada de aire helado por el dolor y se apartó de un salto.
Yue Ji resopló una vez más y zanjó el asunto cambiando de tema: "¡Basta ya, hablemos de lo que verdaderamente importa!".
En cuanto a si lo que Ye Tianci había besado era en realidad su cuerpo verdadero o una proyección ilusoria, era un misterio que solo ella conocía en su interior.
"¿Lo que importa? ¿De qué asunto serio se trata?", inquirió Ye Tianci exhibiendo una sonrisa desenfadada.
Yue Ji se aclaró la garganta: "¡¿De qué otra cosa podría tratarse?! ¡Pues de la Tierra sin Fase! ¡Esta hermana diseñó esas tres pruebas expresamente para ti, no para que un pequeño pervertido sacara ventaja de mí!".
"Dime con franqueza: ¿qué es lo que has asimilado tras superar estas tres pruebas?".
Ye Tianci serenó su temperamento, reflexionó un instante y adoptó un semblante riguroso: "En la primera prueba, la Hermana Yue quería que aprendiera a discernir con agudeza las debilidades del enemigo. Es el mismo principio de golpear a la serpiente en sus siete pulgadas; buscabas que supiera ser astuto y que mi primer instinto en combate fuera localizar los puntos vulnerables del adversario".
"En la segunda prueba, la Prueba del Espejo, la intención de la Hermana Yue era que viera reflejadas mis propias debilidades".
"Como bien dicen los antiguos estrategas: 'Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo, y saldrás airoso en cien batallas'. Esas dos pruebas tenían como fin grabarme ese principio en lo más hondo".
"Mmm, excelente". Yue Ji asintió con evidente satisfacción y prosiguió: "¿Y qué hay de la tercera prueba?".
"La tercera prueba...".
Ye Tianci torció los labios y admitió: "A decir verdad, no terminé de comprender el propósito por el que la Hermana Yue la preparó".
Yue Ji esbozó una sonrisa sutil: "En realidad, quien venció en la tercera prueba fui yo. De no haber recurrido a esa artimaña de última hora, jamás me habrías ganado".
Ye Tianci asintió en silencio; sabía bien que las palabras de Yue Ji no faltaban a la verdad. De no haber contenido ella su fuerza y haber sido condescendiente, él jamás habría resistido su ofensiva.
"Además, esta hermana te superó estando en la etapa inicial del Dominio Profundo, mientras tú te hallabas en la etapa tardía. ¿Acaso no extrajiste ninguna conclusión de eso?".
Ye Tianci se quedó perplejo por un segundo. Tras meditarlo brevemente, alzó la mirada con resolución y respondió: "Se trata de las habilidades divinas, los artefactos mágicos y los recursos espirituales...".
"¡Es en esos aspectos donde la Hermana Yue me superó por completo!".
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• Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔!
• Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽)
• Traductor: Inmensurable
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 135
Estás leyendo el capítulo 135 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 16 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.