Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 130 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"Chico insolente, lo sabía."
Yue Ji soltó un leve resoplido: "¿Qué ocurre? ¿Acaso no eres bastante fuerte ahora? ¿Por qué se te ocurre pedirle a esta hermana mayor que te enseñe a cultivar de nuevo?"
"¿Dónde voy a ser fuerte?" Ye Tianci rio entre dientes con picardía. "¡En comparación con la hermana Yue, ni siquiera llego a ser un novato!"
"Jaja." Yue Ji se deleitó al oírlo. "Pequeño Tianci, ¿sabes cuál es tu mayor virtud?"
"¿Haber nacido con el Físico Divino Primordial del Dao y cultivar más rápido que los demás?", preguntó Ye Tianci.
"No, no, no." Yue Ji rio levemente mientras negaba con la cabeza: "¡Tu mayor virtud es que sabes reconocer tus propios límites!"
"En la inmensidad del cielo y la tierra abundan los prodigios, pero la gran mayoría suele perecer víctima de su propia soberbia. En ese aspecto, eres infinitamente superior a ellos."
"... ¿En serio?" Ye Tianci se rascó la cabeza. "A veces siento que se me suben los humos a la cabeza y ni siquiera pongo en mis ojos a los expertos del Reino Trascendencia Mortal."
"Jeje." Yue Ji volvió a sonreír. "Eso es perfectamente comprensible. Lo tuyo no es arrogancia vacía; se llama tener seguridad absoluta y contar con un respaldo inquebrantable."
"¡No hay remedio, quién me manda tener a la hermana Yue como mi mayor apoyo!", bromeó Ye Tianci risueño.
"¡Jajajaja!"
Yue Ji no pudo contener su regocijo: "Pequeño bribón, apenas han pasado tres meses y tu labia es cada vez más dulce. ¡A esta hermana le encanta!"
"Jejeje."
Ye Tianci volvió a reír con timidez.
Yue Ji también sonrió con complicidad y agregó: "Bien, basta de risas tontas. Si vienes a buscarme para cultivar a estas horas, es porque algo te ha tocado el orgullo, ¿verdad? Dudo que sea únicamente por constatar que tu poder no iguala al mío."
Ye Tianci asintió con seriedad: "Se debe a este viaje al reino secreto; vi a demasiados prodigios y colosos."
"Gente como Luo Yao o Yu Hongxiao tienen mi misma edad, pero sus reinos son superiores al mío y su experiencia en combate real es sumamente amplia."
"¿Oh?" Yue Ji sonrió de medio lado. "Su cultivo supera el tuyo porque partieron con ventaja temporal. Aunque fuiste bendecido con el Físico Divino Primordial del Dao, apenas has transitado la senda del cultivo durante escasos tres meses."
Ye Tianci replicó: "Hermana Yue, entiendo todo eso, pero no quiero convertirlo en un pretexto perpetuo."
"Empecé tarde, pero eso no garantiza que no vuelva a cruzármelas en el futuro, ni que no me enfrente a adversarios todavía más temibles..."
"Aunque cuento con la hermana Yue y esa distinguida mayor del séptimo piso como pilares, no puedo supeditar cada encrucijada a su amparo. ¡Deseo conquistar la victoria confiando en mi propia fuerza...!"
Al pronunciar estas palabras, la determinación en la mirada de Ye Tianci era implacable, manteniendo su figura erguida e imperturbable como una jabalina frente a Yue Ji.
Al percibir el destello que fulguraba en sus ojos, la templanza de Yue Ji se dulcificó, exhalando un suspiro interior: 'Este muchacho verdaderamente es excepcional... Si la soberana de la séptima planta lo escuchara, sin duda se sentiría complacida...'
Con ese pensamiento, Yue Ji expresó con beneplácito: "A esta hermana le honra profundamente que pienses de esa manera."
Ye Tianci prosiguió: "Además, soy consciente de que arrastro demasiadas carencias..."
"Habilidad de combate real", sentenció Yue Ji de golpe. "En este instante, tu desempeño sigue anclado en pelear impulsado solo por sangre ardiente e instinto primario."
"Aunque tampoco es una falta imputable a ti; casi todos en tu Clan Primordial del Dao combaten con esa misma naturaleza."
"Luchar por instinto..." Ye Tianci titubeó un instante. "Supongo que es verdad."
"Así es." Yue Ji sonrió levemente. "No obstante, las cosas como son: la técnica marcial más formidable e insuperable nace precisamente de confiar en el instinto y forjar hábitos arraigados."
"¿Confiar en el instinto es lo acertado?", inquirió Ye Tianci perplejo.
"¡Por supuesto que sí!", asintió Yue Ji. "Sin embargo, aspiro a que consolides una disciplina impecable. Apenas comienzas tu senda; es la coyuntura idónea para moldear reflejos puros y un criterio de combate supremo."
"Por consiguiente, someteré tus límites a tres pruebas rigurosamente trazadas. Con que consigas franquear las dos primeras, consideraré que has triunfado."
"¿Y qué hay de la tercera prueba?", preguntó Ye Tianci.
Yue Ji esbozó una sonrisa colmada de certeza: "En la tercera prueba, te resultará imposible vencer."
"¿Eh?" Ye Tianci frunció el ceño con intriga. "¿De qué trata la tercera prueba? ¿Por qué es imposible ganar?"
Yue Ji entrelazó sus dedos ejecutando un sello mientras dictaminaba: "Lo descubrirás en cuanto pongas un pie dentro."
Apenas calló, las resplandecientes runas en las yemas de sus dedos detonaron un destello deslumbrante. Una vez culminado el encanto, ¡posó con firmeza la palma contra el suelo!
¡Un bramido colosal estremeció el primer piso y, acto seguido, un imponente portal de teletransportación forjado en bronce ancestral se materializó ante Ye Tianci!
"¿Esto es?", preguntó Ye Tianci contemplando el gigantesco vestigio frente a él.
Yue Ji reveló: "Esta es la Tierra sin Fase, un dominio manifestado mediante los arcanos de esta hermana. Adelante, mis ojos no se apartarán de ti."
"De acuerdo."
Ye Tianci asintió resuelto, avanzó con paso firme y ¡traspasó el umbral de bronce hacia la Tierra sin Fase!
En cuanto cruzó, una fuerza de succión titánica atenazó su cuerpo entero, ¡arrastrándolo a toda velocidad hacia un destino insondable!
¡Bum!
Tras una violenta fluctuación del espacio, la fuerza tractora cesó abruptamente y los pies de Ye Tianci aterrizaron con pesadez sobre suelo firme.
Apenas se asentó, afianzó su postura instintivamente; sus sentidos se tensaron en alerta absoluta, haciendo circular en silencio la energía profunda a través de sus meridianos mientras examinaba el entorno con recelo.
El panorama que lo recibió provocó que su pecho se oprimiera; no guardaba similitud alguna con lo que había imaginado.
En ese momento, se hallaba atrapado en un páramo desértico, colosal y de una monotonía desoladora.
El firmamento exhibía un tono grisáceo turbio, huérfano de nubes y astros.
El suelo era un océano interminable de arena amarillenta con dunas ondulantes sin fin. Al pisar el terreno, la pisada resultaba mullida y silenciosa, ¡pero transmitía una extraña resistencia viscosa que dificultaba el movimiento!
En ese instante, la voz etérea y gélida de Yue Ji resonó en el vacío: "Esta es la primera prueba: la Prueba de la Piedra."
"Tienes plena libertad para desplegar cualquier habilidad divina, artefacto mágico o recurso de tu arsenal; el desafío concluirá en cuanto extermines a la totalidad de los gigantes de piedra que habitan este suelo."
"¿Gigantes de piedra?", murmuró Ye Tianci atónito.
Apenas calló, la duna bajo sus pies vibró con violencia inaudita, ¡como si una bestia voraz sepultada en letargo hubiese despertado de golpe!
¡Retumbaron estruendos ensordecedores!
¡Seis detonaciones sordas desgarraron la quietud espectral del desierto!
Tomando a Ye Tianci como vórtice, la arena situada a cien zhang de distancia en seis orientaciones cardinales reventó al unísono, ¡catapultando géiseres de arena amarilla hacia el ceniciento firmamento!
Entre la polvareda suspendida, emergieron con lentitud seis siluetas titánicas capaces de asfixiar el aliento.
Cada coloso se alzaba a diez zhang de altura, constituido por entero de peñascos ancestrales marrón oscuro surcados de grietas, cual cordilleras milenarias arrancadas del reposo e insufladas de vida profana.
Entre las hendiduras de la roca áspera palpitaba un fulgor carmesí profundo, semejante a magma solidificado que desprendía una ola de calor abrasadora, distorsionando al instante la atmósfera circundante.
Su fisonomía era monstruosa y monolítica; sus cabezas de roca casi rivalizaban en anchura con sus hombros, careciendo de rasgos fisonómicos salvo por dos llamaradas de fuego bermejo volcánico que titilaban en las cuencas vacías, clavando su voraz fulgor sobre la diminuta figura humana en el epicentro del mar de arena.
Con un mero escrutinio, Ye Tianci identificó de inmediato que aquellos seis monumentales colosos de piedra, al igual que él, ¡ostentaban el poder de la etapa tardía del Reino Dominio Profundo!
Antes de que pudiera trazar una maniobra defensiva, ¡un rugido apocalíptico sacudió la atmósfera!
"¡¡¡Raaargh!!!"
Seis alaridos guturales que conjugaban la fricción de la piedra con el fragor del fuego estallaron coordinados, ¡engendrando una onda expansiva de sonido tangible que levantó una tormenta de arena hasta eclipsar la vista!
En la fracción de segundo posterior al bramido, ¡los seis titanes cargaron!
Sus masivos pies pétreos azotaron la superficie con estruendo; cada pisada hacía gemir la corteza y desmoronaba las dunas, ¡abalanzándose en una embestida frontal y letal contra Ye Tianci!
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• Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔!
• Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽)
• Traductor: Inmensurable
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 130
Estás leyendo el capítulo 130 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 16 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.