arrow_back

Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 125 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Ye Tianci se quedó pasmado y, con evidente disgusto y resistencia en el semblante, espetó: "Gu Lingyin, ¿es que ya has perdido por completo la vergüenza?". Gu Lingyin soltó un leve bufido y replicó: "¿De qué sirve la vergüenza? ¿Acaso se come? Además, ya me arrebataste mi primera vez; ¿qué diferencia hay entre diez veces más o cien veces más?". "...Visto así, supongo que tiene algo de sentido". Ye Tianci torció el gesto, ¡mientras Gu Lingyin lo empujaba sin miramientos al interior de los aposentos! Sin embargo, tras sopesarlo con mayor detenimiento, sintió que algo no encajaba y protestó de inmediato: "¡Un momento, esto no está bien! ¿Qué clase de lógica es esta? ¿Tú me estás cosechando a mí o yo te cosecho a ti? ¿Acaso no resulta que el caldero humano soy yo?". Al realizar cultivo dual con Gu Lingyin, su propia base de cultivo apenas había progresado, mientras que ella había roto sello tras sello hasta alcanzar ya la etapa media del Reino Dominio Profundo. ¡Cuanto más lo pensaba Ye Tianci, más sentía que salía perdiendo! "¡Bah! ¡Qué más da!", se rio Gu Lingyin con absoluto desparpajo. "¡Da igual quién sea el caldero de quién!". "¡Hoy esta hada está de buen humor, así que yo estaré arriba y tú abajo para que disfrutes como es debido!". Dicho esto, Gu Lingyin empujó a Ye Tianci de espaldas sobre el lecho y, ¡en un abrir y cerrar de ojos, se deshizo de su vestido! Al contemplar aquella figura curvilínea y de belleza etérea, el corazón de Ye Tianci comenzó a latir con fuerza desbocada: "¿Qué clase de disparates tan salvajes estás diciendo?". "¿Esto te parece salvaje?". Gu Lingyin sonrió con picardía. "¿Acaso nunca has oído ese refrán tan mentado por los hombres del mundo mortal?". "¿Cuál refrán?", inquirió Ye Tianci. Con una sonrisa maliciosa, Gu Lingyin respondió: "A los treinta, como una loba... y a los cuarenta...". Ye Tianci se quedó atónito y completó la frase casi por instinto: "¿...como una tigresa?". "¡Acertaste! Si de edad hablamos, esta hada tiene justamente treinta y cinco años; ¡en el punto exacto! ¡Jajaja!". ¡Acto seguido, se abalanzó sobre Ye Tianci como una loba hambrienta! ... Transcurrido un tiempo indefinido, Gu Lingyin, tras haber saciado su apetito por completo, mostró una expresión de honda satisfacción en el rostro. "¡Nada mal!". Ye Tianci contemplaba a Gu Lingyin sin saber qué decir. A esta mujer, ¡en verdad le importaba cada vez menos el pudor! Sin embargo, ¡vaya que había sido placentero! "¿Quedaste satisfecha?", le preguntó Ye Tianci. "¿Qué ocurre? ¿Acaso tú no lo estás?", inquirió Gu Lingyin con una sonrisa pícara, clavando su mirada en él. "Pasable", repuso Ye Tianci con desgana. "¿Pasable?". Los hermosos ojos de Gu Lingyin se abrieron de par en par. "¡Si esta hada puso tanto... empeño hace un momento!". Al pronunciar aquellas palabras, su níveo rostro se encendió en un rubor incontrolable, y murmuró en su interior: 'Cielos, Gu Lingyin, ¿qué demonios estás haciendo? ¿Qué clase de insolencias salvajes acabas de decir y qué clase de locuras has hecho?'. '¡Tú eres el Hada Lingyin de la ilustre Secta Piaomiao! ¿Cómo has podido degradarte a tal extremo, sometiéndote ante la lasciva tiranía de este bribón?!'. '¡No, esto no puede volver a suceder!'. 'Es más, ¿acaso no habías jurado matarlo? Si te rebajas de este modo, ¿cómo vas a acabar con él?'. Apenas cruzó ese pensamiento por su mente, la expresión de Gu Lingyin mudó drásticamente y, rechinando los dientes, sentenció: "¡Ye Tianci, jamás volveré a permitir que me coseches! ¡Esta hada resistirá hasta la muerte antes de someterse!". "¿¿??" Ye Tianci alzó una mano y le tocó la frente, desconcertado: "Gu Lingyin, ¿qué desvaríos estás soltando ahora? ¿Te entró el remordimiento moral de golpe? ¿No fuiste tú quien acaba de cosecharme a la fuerza hace un instante?". "¡Tú...!". El rostro de Gu Lingyin se tornó aún más escarlata. "¡Mentira! ¡Fuiste tú, fuiste tú quien me obligó para incrementar tu cultivo!". "...Bien, bien, bien. Ahora pretendes culpar a la víctima, ¿eh? Vaya que tienes talento para tergiversar las cosas". "Perfecto. Siendo así, esta ha sido la última vez. En el futuro no volveré a poner un pie aquí". Ye Tianci esbozó una leve sonrisa y, mientras hablaba, comenzó a ponerse la túnica. "..." Acosada por la vergüenza y el furor a partes iguales, Gu Lingyin sentía la cabeza a punto de estallar. Se debatía entre el deleite y la indignación; ¡era como si dos almas opuestas se estuvieran despedazando en su interior! Una vez que recuperó una pizca de compostura, volvió a fijar la mirada en Ye Tianci y exclamó consternada: "¡¿Etapa tardía del Dominio Profundo...?!". "¿Cuándo fue que rompiste el cuello de botella otra vez?". Una incredulidad incontenible cubrió el semblante de Gu Lingyin. Apenas habían transcurrido unos días desde el retorno del reino secreto; ¿cómo era posible que el cultivo de Ye Tianci ya hubiese ascendido a la etapa tardía del Reino Dominio Profundo? Considerando su destreza en combate y sus métodos desmesurados, a menos que ella recuperara plenamente el Reino Trascendencia Mortal, aun con incontables artefactos mágicos de su lado, ¡jamás lograría hacerle frente! "Anteayer", respondió Ye Tianci con calma imperturbable. "¿¡Anteayer?! Qué velocidad tan monstruosa...". El asombro de Gu Lingyin no hizo más que agigantarse. '¿Qué clase de aberración demoníaca es este tipo? En su momento, a mí me tomó una eternidad pasar de la etapa media a la tardía del Dominio Profundo; ¡en cambio, a él solo le tomó unos escasos días...!'. "En la Secta Piaomiao, ¿tienen Píldoras de Trascendencia Mortal?". De pronto, Ye Tianci la miró e interrogó con seriedad. "¿Qué? ¿Píldoras de Trascendencia Mortal?". Gu Lingyin frunció el ceño con extrañeza. "Ya estoy preparando mi salto hacia la Trascendencia Mortal. De contar con una Píldora de Trascendencia Mortal, podré culminar el avance en breve", explicó Ye Tianci con indiferencia. "Si tu Secta Piaomiao posee alguna, tu libertad estará garantizada". "¿Tú...?". Gu Lingyin se quedó paralizada un instante, captando de inmediato sus intenciones: "¡Maldito mocoso desvergonzado, ¿pretendes canjear a esta hada por una miserable píldora?!". Ye Tianci bufó levemente y asintió. "¡Sigue soñando despierto!". "¡Aunque en mi Secta Piaomiao hubiera Píldoras de Trascendencia Mortal, jamás te daría una sola! Y mucho menos ahora, que no nos queda ninguna disponible". "¿No tienen? Bueno, si no hay, da igual". Ye Tianci sacudió la cabeza con desinterés. "Parece que tendré que viajar a Dongzhou a probar fortuna". "¿¿Vas a marcharte a Dongzhou??". "Así es", confirmó Ye Tianci. "En cuanto mi cultivo alcance la Gran Perfección del Reino Dominio Profundo, partiré hacia Dongzhou". "¿Y qué pasará conmigo?", inquirió Gu Lingyin de inmediato. "¿Contigo?". Ye Tianci arqueó una ceja. "¿Por qué debería importarme lo que hagas? Eres libre de ir a donde te plazca". "¿Acaso no piensas llevarme contigo?". "¿Y para qué querría cargar con un estorbo a cuestas?", replicó Ye Tianci con absoluta frialdad. "¡Maldito seas, Ye Tianci! Como era de esperarse... ¡una vez que te has hartado de esta hada, te deshaces de mí como si nada!". "¡Juro que en cuanto restablezca mi cultivo por completo, tú serás el primero al que degüelle!", lanzó Gu Lingyin, echando chispas por los ojos. "..." Ye Tianci sonrió con desdén sin concederle importancia y se dispuso a abandonar la habitación. Sin embargo, en ese preciso instante, ¡un estruendo colosal retumbó violentamente en lo alto del firmamento! Aquel rugido sacudió el vacío y reverberó sin extinguirse, como si una fuerza colosal estuviese embistiendo con violencia contra la Gran Formación Protectora de la Secta Qingxuan. ¡Al mismo tiempo, una sofocante intención opresiva se precipitó sobre el territorio entero! Ye Tianci y Gu Lingyin palidecieron al unísono y cruzaron miradas de alerta. Antes de que pudieran reaccionar, una voz femenina, gélida y despiadada, hendió el cielo con la potencia de un trueno: "¡Maestro de la Secta Qingxuan, sal rodando aquí afuera!". Al escuchar aquel clamor, el semblante de Ye Tianci se ensombreció y murmuró: "¿Alguien vino a sitiar la secta? Y además... ¿por qué esta voz me resulta tan familiar?". El rostro de Gu Lingyin también mudó de color al reconocerla, balbuceando: "Esta es... ¿la voz de mi hermana mayor?". "¿Qué? ¿Tu hermana mayor?". Ye Tianci se quedó perplejo por un segundo. "¿Cómo supo que estabas cautiva en la Secta Qingxuan? ¿Acaso lograste enviar una transmisión pidiendo auxilio?". Gu Lingyin sonrió con evidente triunfo: "Santo Hijo Ye, no te lo esperabas, ¿cierto? Aquel día en que levantaste el sello y me permitiste recuperar temporalmente el Reino Trascendencia Mortal, aunque solo fue por el breve espacio de media varilla de incienso, ¡fue más que suficiente para enviar una transmisión y solicitar el socorro de mis hermanas!". \----- • Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔! • Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela)

Continúa leyendo

¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela)

Capítulo 126

Siguiente Capítulo ›

¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 125

Estás leyendo el capítulo 125 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 16 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.