Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 108 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"Hmph..."
Ye Tianci soltó una risa fría. Esta Gu Lingyin ciertamente no carecía de fuerza, y los artefactos mágicos que portaba distaban de ser baratijas mundanas.
Ye Tianci registró las bolsas Qiankun de los tres occisos, pero en su interior solo halló un puñado de piedras espirituales, artefactos ponzoñosos y sables y espadas de rango profundo de ínfima categoría. Una ligera sombra de decepción asomó entre sus cejas.
Gu Lingyin comentó al verlo: "No te molestes en buscar más. Los discípulos del Palacio del Demonio Venenoso se dedican por entero a refinar toxinas; rara vez cargan artefactos mágicos de verdadero valor".
Ye Tianci se puso en pie, fijó la mirada en la pequeña botella de jade blanco que Gu Lingyin sostenía en la mano y preguntó: "¿Qué es ese frasquito tuyo? No tiene mal aspecto".
"¿Este?", contestó Gu Lingyin. "¡Esta es la Botella de Jade Puro! ¡Está diseñada específicamente para contrarrestar las artes del Palacio del Demonio Venenoso!".
"¿Acaso no captas mi intención?", inquirió Ye Tianci frunciendo el ceño.
"¿Qué intención?", Gu Lingyin quedó sumida en la incomprensión más absoluta.
Ye Tianci extendió la palma: "Dámela".
"¿¿¿Dártela a ti???", al oírlo, los hermosos ojos de Gu Lingyin se abrieron desmesuradamente en el acto. "¡Qué descaro! Y yo que me rebajé a explicártelo, ¡resulta que pretendes quedártela!".
"Tan joven y con el vientre repleto de malas mañas... Cielos santos...", el pecho de Gu Lingyin subía y bajaba con agitación desenfrenada.
"¿La das o no?", demandó Ye Tianci con sequedad.
"¡No...!", Gu Lingyin se interrumpió a mitad de la negativa y cambió de rumbo de inmediato: "¡Digo, sí...!".
"¡Tómala y ya! ¡A lo sumo forjaré otra y asunto arreglado!", Gu Lingyin le arrojó la pequeña botella a Ye Tianci con evidente irritación, temerosa de provocar su disgusto.
Ye Tianci atrapó el frasco y en la comisura de sus labios floreció una sonrisa de satisfacción. Luego interrogó a Gu Lingyin: "¿Sabes forjar artefactos?".
"¡Por supuesto!".
"Excelente. En cuanto regresemos, forja un arma cómoda y a mi medida", sentenció Ye Tianci con total tranquilidad.
"¡Tú...!", Gu Lingyin abrió los ojos con indignación. "¿Por quién tomas a esta hada? ¿Por tu sirvienta?".
"¿Te niegas? Si no quieres, olvídalo".
"...", Gu Lingyin enmudeció por completo y masculló en su fuero interno: 'Maldito mocoso insolente... me está extorsionando otra vez'.
'No, no puedo perder la cabeza... Practicar el cultivo dual con él me reporta ganancias descomunales en este momento. Es mejor morderse la lengua y acatar sus caprichos por ahora; cuando recupere la totalidad de mi base de cultivo, no será tarde para despellejarlo vivo. ¡Hmph!'.
"Quiero, por supuesto que esta humilde sierva lo desea...".
Gu Lingyin mudó el semblante al instante y adoptó una actitud zalamera: "Que el honorable Santo Hijo apacigüe su cólera. Esta sierva jamás osaría rehusarse~ Solo ruego que el señor Santo Hijo se digne a extraer el yang y cosechar a esta sierva unas cuantas veces más~".
"¿Ah, sí?".
Ye Tianci sonrió para sus adentros; ya había descifrado a la perfección sus maquinaciones.
Si Gu Lingyin se rebajaba y se ofrecía de forma tan servil, era únicamente para consumar el cultivo dual con él. ¡Solo de ese modo podría fracturar el sello que le impuso el Anciano Qingxuan y restituir su poderío en el Reino Trascendencia Mortal!
Mientras supiera explotar esa debilidad, la tendría atada de pies y manos bajo su absoluto dominio...
Con esa convicción en mente, Ye Tianci asintió ante ella: "Satisface bien a este Santo Hijo y te aseguro que los beneficios no te faltarán".
"¡Sí, sí, sí! ¡Esta sierva acata sus órdenes!", Gu Lingyin asintió una y otra vez con sumisión.
"Cambiando de tema, ¿de dónde surge la enemistad a muerte entre su Secta Piaomiao y el Palacio del Demonio Venenoso de Tianniuzhou?".
"Ni me lo menciones, es un asunto de hace muchos años", relató Gu Lingyin. "El Palacio del Demonio Venenoso es una facción perversa y sus discípulos son auténticos engendros demoníacos. Hace más de una década, la inmensa mayoría de las integrantes de mi Secta Piaomiao éramos mujeres. En cierta ocasión, durante la extracción de una veta mineral espiritual, varios discípulos del Palacio del Demonio Venenoso pusieron sus ojos en ellas. Pobres de aquellas cuatro hermanas menores asignadas a la custodia del yacimiento; todas fueron ultrajadas y masacradas sin piedad por esas bestias".
"Cuando mi hermana marcial mayor, Nangong Bingmo, tuvo conocimiento de la atrocidad, montó en cólera y descendió en persona para decapitar a aquellos malnacidos, sellando así el rencor mutuo con el Palacio del Demonio Venenoso".
"El Palacio del Demonio Venenoso es una secta de tercer rango que comete incendios, robos y matanzas sin freno moral alguno; su fuerza militar supera con creces a la de mi Secta Piaomiao. Por fortuna, las aguas de Qingzhou y Tianniuzhou nunca se han mezclado, por lo que a lo largo de estos años no se desató una conflagración abierta a gran escala, si bien los altercados en la línea fronteriza jamás han cesado".
"Comprendo", asintió Ye Tianci. "En verdad he sido testigo de su vileza... Anoche mismo, dos de sus miembros perseguían a una mujer despampanante en figura y belleza, la cual, por cierto, poseía una base de cultivo en la etapa tardía del Reino Trascendencia Mortal...".
"¿Etapa tardía del Reino Trascendencia Mortal?", Gu Lingyin abrió los ojos de par en par, atónita.
"¿Qué ocurre?".
Gu Lingyin replicó: "En estas tres provincias se cuentan con los dedos de una mano quienes alcanzan la etapa tardía del Reino Trascendencia Mortal; su poderío es descomunal. ¿Semejante experta fue acorralada por simples lacayos del Palacio del Demonio Venenoso? ¿Y encima fuiste tú quien la rescató?".
"Estaba envenenada", aclaró Ye Tianci con parsimonia.
"Con razón...", asintió Gu Lingyin comprendiendo el cuadro. "El cultivo de los discípulos del Palacio del Demonio Venenoso suele ser mediocre, pero sus ardides ponzoñosos son incomparablemente traicioneros. Ante los venenos destilados por Duchanzi, el mismísimo ancestro de su secta, ni siquiera los expertos del Reino Trascendencia Mortal logran salir indemnes".
"¿Con qué toxina la infectaron?", preguntó acto seguido Gu Lingyin.
"Polvo Hehuan de los Siete Deseos".
"¿Polvo Hehuan de los Siete Deseos?", Gu Lingyin volvió a pasmarse. "Ese es un veneno afrodisíaco letal de la peor calaña. Si no se consuma la unión carnal entre hombre y mujer en el plazo de dos horas, la víctima sufre un colapso meridiano fulminante y estalla en pedazos al instante. ¿Y qué ocurrió con esa mujer al final?".
"Me acosté con ella", reveló Ye Tianci con pasmosa frialdad.
"???".
Gu Lingyin quedó sin habla en el acto.
"¿Qué? ¿Acaso hay algún inconveniente?", inquirió Ye Tianci exhibiendo un rostro rebosante de inocencia.
"¿Te... te acostaste con ella?", Gu Lingyin frunció el ceño con incredulidad.
Ye Tianci asintió: "Así es. ¿Acaso no acabas de afirmar que perecería mutilada por el veneno si no yacía con un varón antes de dos horas?".
"¡En fin!", Gu Lingyin torció el gesto con resignación. "Supongo que... ¡al final realizaste una obra de caridad...!".
"¡Maldita calaña demoníaca, solo saben recurrir a tretas tan viles y rastreras!".
Gu Lingyin apretó los dientes, rebosante de rencor.
"¿Y acaso tú eres distinta? Te presentaste en la Secta Qingxuan para conseguir un caldero humano. ¿En qué difiere tu conducta de la de esos cultivadores demoníacos?", espetó Ye Tianci dirigiéndole una mirada de soslayo.
Gu Lingyin se apresuró a disculparse nerviosamente: "Yo... solo estaba demasiado apresurada en ese instante. En un principio esa no era mi verdadera intención; únicamente pretendía encontrarle una compañera de Dao a Lin Feng. ¿Quién iba a imaginar que rechazaría a una compañera de Dao para exigir un caldero humano?... Así que no tuve más opción que seguirle la corriente".
"Además, en ese momento sabía de sobra que la Secta Qingxuan estaba al borde de la aniquilación. Juzgué que llevarnos a unas cuantas discípulas era preferible a dejarlas allí esperando la muerte... En el fondo obraba de buena fe, solo que los métodos resultaron desastrosos...", tartamudeó Gu Lingyin tratando de salvar las apariencias.
"Ahórrate las excusas; cuanto más intentas justificarte, más turbio se vuelve el asunto. Tu reputación no tiene arreglo", sentenció Ye Tianci con desdén.
"Yo...", Gu Lingyin volvió a torcer los labios con amargura. "Bueno, pero si ya recibí el castigo correspondiente... Realmente sé que cometí un error...".
"Hmph...".
Ye Tianci bufó con frialdad y ojeó los alrededores antes de apremiar: "Basta de parloteo. Hemos malgastado demasiado tiempo. Este reino secreto solo permanece abierto durante diez horas y todavía no damos con el escondite de los tesoros. De continuar así, me temo que saldremos con las manos vacías".
"Por aquí".
Ye Tianci seleccionó uno de los túneles y se adentró volando a gran velocidad.
"¡Espérame!".
Gu Lingyin lo secundó de inmediato, internándose juntos en la caverna montañosa.
No habían avanzado mucho en el aire cuando, repentinamente, ¡una densa e insoportable pestilencia a sangre asaltó sus sentidos!
La caverna era lúgubre y húmeda; que el aroma herrumbroso de la sangre fuera tan penetrante indicaba con certeza que la fuente no se hallaba lejos.
Ambos tensaron los sentidos al instante e inspeccionaron el entorno con suma cautela.
En ese momento, Gu Lingyin soltó un chillido de espanto y apuntó hacia el flanco derecho de la cueva, junto a la escarpada pared rocosa: "¡Hay un cadáver allí!".
Ye Tianci entrecerró los ojos y se aproximó para inspeccionar. Al ver los restos, comprobó que el individuo acababa de fallecer hacía escasos momentos y que, por añadidura, ¡su rostro le resultaba sumamente familiar...!
Gu Lingyin se inclinó al unísono y exclamó de inmediato: "¿Acaso no es este el segundo tío de Zhu Junfei, de la Secta Shuimo? ¿Cómo es que acabó muerto en este lugar?".
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• Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔!
• Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽)
• Traductor: Inmensurable
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Capítulo 109
¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 108
Estás leyendo el capítulo 108 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 16 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.