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Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 106 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
'Tampoco sé qué clase de secreto esconde este mocoso. ¿Acaso no posee simplemente un Físico de Puro Yang ordinario? ¿Por qué mi cultivo se recupera a semejante velocidad tras refinar su esencia vital?' 'Es realmente desconcertante. Una vez que logre restablecerme hasta la etapa tardía del Reino Dominio Profundo, ¿acaso darle una lección no será pan comido?' Debatiéndose en una intensa lucha interna, Gu Lingyin murmuró para sus adentros: 'De ninguna manera. Pase lo que pase hoy, debo ingeniármelas para que vuelva a cultivar en dualidad conmigo'. Con esa resolución, se abalanzó una vez más sobre el pecho de Ye Tianci y le rogó con voz empalagosa: "Ay, Santo Hijo Ye, hagámoslo una vez más, ¿sí? ¿Qué te cuesta?". Ye Tianci la miró de reojo con escepticismo y soltó: "¿Acaso tomaste el brebaje equivocado hoy? ¿Por qué estás tan descaradamente provocadora?". Esta Gu Lingyin se había resistido con uñas y dientes la primera vez que fue cosechada, pero ahora tomaba la iniciativa de una forma tan complaciente y melosa... Sin duda alguna, el cultivo dual le había aportado inmensos beneficios, acelerando la recuperación de su poder; por esa razón no tenía reparos en contonearse y derrochar semejante coquetería seductora. 'Dado que el cultivo dual la ayuda a recuperar su cultivo, pues ahora me niego'. Al pensarlo, las comisuras de los labios de Ye Tianci se curvaron hacia arriba, dibujando una leve sonrisa burlona. "Ay, Santo Hijo Ye, esta sirvienta no tomó ningún brebaje equivocado. ¿Acaso no es simplemente que he sucumbido ante tus encantos y me he enamorado perdidamente de ti?", replicó Gu Lingyin con tono mimoso. Ye Tianci sonrió con frialdad y sentenció: "Me aburrí. A menos que te portes bien, me temo que en el futuro no volveré a cosecharte". "¿¿¿Te aburriste???". Al escuchar semejante desplante, Gu Lingyin abrió sus hermosos ojos de par en par, mientras su pecho subía y bajaba agitado por la indignación. "¡Esta hermana mayor es una doncella celestial pura e intachable! Apenas me has cosechado dos veces incompletas y ya sales con que te aburriste. Ye Tianci, ¡¿acaso no tienes un ápice de conciencia?!", le increpó Gu Lingyin rechinando los dientes. Ye Tianci sonrió con absoluta indiferencia: "Si continúas gritándome de esa manera, ten por seguro que en toda mi vida volveré a cultivar en dualidad contigo". "Tú..." Gu Lingyin se atragantó de pura rabia, pero contuvo el enfado de inmediato y suavizó su tono con fingida zalamería: "Santo Hijo Ye, esta humilde doncella se equivocó...". "Usted es un hombre magnánimo y de gran corazón, no se rebaje al nivel de esta pobre servidora, ¿de acuerdo?". "Hmph...", resopló Ye Tianci con desdén. "Eso suena mucho más sensato". "Ji, ji". Gu Lingyin soltó una risita complaciente: "¡El Señor Santo Hijo por fin se ha dignado a perdonarme! ¡El Señor Santo Hijo es el mejor!". Mientras hablaba, se acurrucó nuevamente con devoción sobre el pecho de Ye Tianci. Sin embargo, en ese preciso instante, Ye Tianci se tensó de golpe y exclamó alarmado: "¡Cuidado!". ¡Apenas resonaron sus palabras, sujetó a Gu Lingyin por la cintura y retrocedió varios pasos a toda prisa! "¿Qué ocurre?", preguntó Gu Lingyin desconcertada. "Hay una serpiente...". Ye Tianci entrecerró los ojos y apuntó con el dedo hacia el lugar donde habían estado parados hace apenas un suspiro. Gu Lingyin siguió la dirección de su dedo y distinguió a una serpiente alargada, de escamas rojo oscuro y cabeza triangular invertida, que proyectaba su lengua bífida mientras emitía un siseo amenazante. Con la cabeza erguida en posición de ataque, el reptil los observaba a ambos fijamente con ojos turbios y letales. "Esto es... ¡una Serpiente Flecha Venenosa!". La mirada de Gu Lingyin se ensombreció. La Serpiente Flecha Venenosa era una bestia demoníaca de cuarto rango, cuyo poder equivalía al de un cultivador humano en el Reino Formación del Núcleo. Recibía dicho nombre debido a sus desplazamientos esquivos y a la letalidad extrema de su toxina; además, su velocidad de ataque resultaba vertiginosa, lanzándose hacia adelante cual saeta disparada por un arco tenso. A pesar de ser una bestia de cuarto rango, su naturaleza ponzoñosa solía causar enormes estragos incluso entre los cultivadores en Formación del Núcleo, e inclusive los expertos en Dominio Profundo la trataban con suma cautela. Aparecía y desaparecía como una sombra espectral, atacaba a una velocidad cegadora y su veneno era fulminante; si alguien sufría una mordedura, a falta de una píldora desintoxicante de alto grado, ¡su vida se extinguiría en poco tiempo! Apenas terminaba de hablar, Ye Tianci ya había disparado un rayo carmesí desde la yema de su dedo índice. Aquel haz de trueno viajó a una velocidad sobrehumana y, con certera puntería, ¡atravesó de lleno a la Serpiente Flecha Venenosa! Con una detonación sorda, la luminiscencia del rayo se dispersó, alumbrando la penumbra de la cueva. La serpiente pereció en el acto; su cabeza se desplomó pesadamente y su cuerpo inerte quedó tendido sobre la roca. En ese momento, Gu Lingyin advirtió con seriedad: "Las Serpientes Flecha Venenosa son criaturas gregarias, es rarísimo que anden en solitario. Temo que en las profundidades de esta caverna haya muchas más". Dicho esto, extrajo un tubo de yesca de su Bolsa Qiankun y lo encendió, iluminando de inmediato la totalidad del pasadizo rocoso. Ambos alzaron la vista hacia el frente al compás de la lumbre. Al observar lo que aguardaba, ¡la piel se les erizó de golpe! A lo largo del pasadizo subterráneo, incontables serpientes venenosas yacían enroscadas en una marea asfixiante: una cada tres pasos, un nido cada cinco pasos. En ese instante, todas clavaban sus miradas coléricas y ponzoñosas en los dos intrusos. "Hay demasiadas...". Incluso el temple de Ye Tianci flaqueó por una fracción de segundo ante el panorama. La aversión instintiva hacia los reptiles venenosos era inherente a la naturaleza humana, e incluso tras adentrarse en los caminos de la inmortalidad, los cultivadores rara vez lograban desprenderse de dicho estremecimiento. Sin previo aviso, dos Serpientes Flecha Venenosa saltaron de entre las sombras, disparándose hacia ellos cual relámpagos escarlatas. Gu Lingyin chilló despavorida: "¡Señor Santo Hijo, sálvame! ¡Tengo miedo!". Antes de que el eco de su grito se apagara, se aferró al cuello de Ye Tianci como un pulpo asustado, ¡adhiriéndose con fuerza a su torso! Ye Tianci quedó perplejo ante su reacción, pero careciendo de tiempo para apartarla, formó sellos manuales al instante y rugió entre dientes: "¡Incinerar los Cielos!". La energía profunda comenzó a circular a raudales por los meridianos de Ye Tianci. Al blandir su palma derecha hacia el frente, ¡una esfera de fuego tan brillante como un sol abrasador se condensó instantáneamente en el centro de su mano! Aquel orbe ígneo palpitaba con la vitalidad de una criatura viviente; su superficie desprendía patrones espirales que rugían y giraban sin pausa, desatando un crujido estruendoso de chispas ardientes. ¡La temperatura sofocante distorsionó el espacio circundante, amenazando con encender el aire mismo en llamaradas! Al instante siguiente, la bola de fuego surcó el aire envuelta en un vendaval calcinante; a su paso, la atmósfera abrasada dejó tras de sí una estela renegrida. Aunque aquellas dos Serpientes Flecha Venenosa se desplazaban a una velocidad pasmosa, resultaban incapaces de cambiar de rumbo en pleno vuelo. Impactaron de lleno contra el fuego devastador desatado por Ye Tianci, reduciéndose a cenizas al instante entre chasquidos crepitantes. "¡El Señor Santo Hijo es tan imponente y apuesto!". Gu Lingyin no tardó en deshacerse en halagos desvergonzados. "Bájate", le espetó Ye Tianci clavándole una mirada severa a la mujer enroscada en su pecho. "Esta humilde servidora le tiene pavor a las serpientes...", gimoteó Gu Lingyin con voz quebrada y lastimera. "Eras una cultivadora en el Reino Trascendencia Mortal", le recordó Ye Tianci con tono plano. "Pero ahora solo soy una novata indefensa en el Reino Formación del Núcleo. Si una serpiente me muerde, ¿no acabaría muriendo miserablemente?... Uuu, uuu, uuu...". "..." Ye Tianci guardó silencio, resignado. Gu Lingyin estaba fingiendo torpeza con descaro; su cultivo ya había alcanzado de nuevo la etapa intermedia del Reino Dominio Profundo, de modo que lidiar con estas alimañas no representaba ningún peligro real para ella. "Quédate colgada si quieres". Ye Tianci resopló con fastidio. Condensando un torrente ígneo una vez más en sus palmas, abrió una senda ardiente a través del territorio plagado de serpientes y logró escapar sano y salvo del nido subterráneo. Tras caminar durante un lapso indefinido, ambos consiguieron salir al fin de la angosta galería; ante sus ojos se extendió una caverna subterránea inmensa y despejada. 'Este chico es formidable...'. Apoyada sobre la espalda de Ye Tianci, Gu Lingyin no pudo evitar cavilar en silencio: 'Las Serpientes Flecha Venenosa son endiabladamente veloces, pero él logró abrirse paso y salir completamente ileso...'. 'Tan solo en ese aspecto, supera a Lin Feng por una distancia astronómica...'. Ye Tianci bajó a Gu Lingyin sin miramientos y examinó el entorno. Notó que aquella nueva gruta albergaba más de diez ramificaciones y túneles de salida, idénticos al pasaje del que acababan de emerger. Mientras inspeccionaba los túneles, ¡unos pasos leves y cautelosos resonaron repentinamente desde una de las aberturas a sus espaldas! Ye Tianci apenas giró la cabeza cuando, antes de que pudiera adoptar una postura defensiva, ¡dos dardos de siete estrellas que destellaban con una luz gélida y enceguecedora surcaron el aire silbando directamente hacia su pecho! \----- • Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔! • Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 106

Estás leyendo el capítulo 106 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 16 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.