Leer Tienda de Mascotas Astral (Novela) Capítulo 232 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
“¿Eh?”
Joanna arqueó las cejas. ¿Esta gente son clientes?
Al anciano lo seguían varias personas, algunas de mediana edad y otras incluso mayores que él.
Todos ellos estaban de pie detrás del anciano de pelo blanco. Parecían mirarlo con reverencia.
Su Ping oyó los pasos. Levantó la vista y notó algo inusual en aquel anciano.
Era de edad avanzada, pero irradiaba confianza.
A Su Ping se le ocurrió algo. Permaneció sentado detrás del mostrador.
En ese momento, aquellos hombres se quedaron junto a la puerta, atónitos, tras ver a Joanna salir. Todos eran hombres cultos, pero jamás habían visto a una mujer tan deslumbrantemente hermosa.
Su belleza les hacía brillar los ojos. Era perfecta.
Una mujer de una belleza deslumbrante se encontraba en aquella pequeña y destartalada tienda situada en medio de la nada. Destacaba entre la multitud, ¡como un fénix resplandeciente en un gallinero!
El anciano de pelo blanco sintió que le faltaba un poco el aire, pero rápidamente desvió la mirada para centrarse en Su Ping, que estaba detrás del mostrador.
Los demás, de pie detrás del anciano de pelo blanco, le lanzaron a Joanna algunas miradas más. Pero sabían quiénes eran, así que no podían mirarla fijamente con tanta desfachatez. Uno de ellos miró a su alrededor con el ceño fruncido. Jamás se había imaginado que el lugar al que se dirigían con tanta prisa tras recibir la noticia fuera aquella triste tienda.
Este...?
"¿Tú?"
El anciano reconoció a Su Ping de inmediato. Al fin y al cabo, le habían enviado fotos de aquel joven antes de ir allí. Al verlas, su primera reacción fue de asombro. Les costaba creer que quien había alcanzado el noveno hueso del dragón fuera tan joven. Su asombro aumentó al descubrir la historia de aquel joven. ¡Había renunciado al mundo con gran pompa, pero carecía de contactos o influencias de ningún tipo!
Lo que más les asombró fue que aquel joven no muriera en el noveno hueso de dragón. Había sobrevivido y logrado regresar a su tienda a pesar de que habían enviado gente a espiarlo. Estaban seguros de que el joven había obtenido objetos de suma importancia.
Su Ping le sonrió al anciano. “Sí, soy el dueño.
Luego se dirigió a Joanna: “Joanna, la gente vino a nuestra tienda. ¿Por qué no les diste la bienvenida?”.
Joanna no sabía que tenía cosas que hacer. Estaba furiosa. Era una noble miembro de la raza divina. ¿Cómo podía darles la bienvenida a esas criaturas tan ruines?
Si saliera a visitar ciertos lugares, criaturas tan ruines como esas ni siquiera tendrían derecho a recibirla. ¿Por qué tenía que ser ella quien sirviera a esas criaturas tan ruines?
Estaba enfadada, molesta y deprimida.
Y sin embargo, debido al código de conducta establecido para los empleados, no tuvo más remedio que decir: “Bienvenidos”. Pero lo dijo con rostro impasible.
La simple palabra fue pronunciada de una manera tan rígida... como si esas personas le debieran dinero.
Todos los presentes quedaron atónitos.
La forma en que conversaba con el joven y las cosas que decía daban a entender que esa mujer” con una belleza capaz de arrasar el país y arruinar a su gente” trabajaba allí.
Creyeron comprender la situación cuando notaron que la señora estaba enfadada y reacia. ¡Había sufrido una injusticia!
Si no hubiera sido por el hecho de que la visita se debía a asuntos oficiales, ¡habrían ayudado a la damisela en apuros y la habrían enviado a casa!
Su Ping sabía que Joanna tenía mucho que aprender antes de ser una empleada cualificada, dada su mala actitud, pero no era el momento de corregirla. Miró a las personas que estaban en la puerta y dijo: “Nuestra tienda ofrece servicios de adiestramiento y cuidado de mascotas. ¿Qué necesitan?”.
El anciano sonrió con desdén. “Te necesitamos”.
“¿Yo?” Su Ping negó con la cabeza. “Mis habilidades están a la venta, pero no mi cuerpo.
“¡No me vengas con bromas!”, aulló el anciano.
El anciano se cruzó de brazos a la espalda; había mantenido el rostro impasible todo este tiempo. De repente, un destello de luz gélida surgió de sus ojos mientras decía: “¡Ven aquí!”.
Era como si sus palabras tuvieran poder. Una fuerza poderosa se abalanzó sobre Su Ping, intentando arrastrarlo.
Justo cuando esa fuerza estaba a punto de envolver a Su Ping... apareció una barrera de la nada. La protegió antes de que la fuerza llegara y la repelió.
"¿Qué?"
El anciano de pelo blanco se quedó paralizado por la estupefacción. Su maniobra había fracasado.
¿Cómo... fue eso posible?
Se quedó atónito solo un instante. La indiferencia en sus ojos se desvaneció. Comenzó a examinar a Su Ping con detenimiento, solo para descubrir que una energía insondable lo rodeaba y su fuerza no podía atravesar esa barrera.
Alguien, en efecto, apoyaba a Su Ping.
Un brillo gélido apareció en los ojos del anciano. Había previsto que Su Ping contaría con un importante partidario. Al fin y al cabo, ¡era imposible que un joven común y corriente, sin contactos influyentes, lograra tales hazañas!
“¿Quién es tu maestro?” preguntó el anciano de pelo blanco con voz espantosa.
Estaba seguro de que esa persona probablemente fuera un guerrero legendario con mascotas de batalla. Pero en ese continente solo existían dos guerreros legendarios con mascotas de batalla, y sabía con certeza que el otro no se le opondría.
Por otro lado, el anciano tampoco creía que la persona detrás de Su Ping fuera un guerrero legendario de otro continente. Esos guerreros legendarios no entrenarían a un estudiante allí; de lo contrario, se interpretaría como una clara declaración de guerra, ¡ya que ninguno de los continentes se había entrometido jamás en los asuntos del otro!
Los demás habían presenciado lo sucedido y estaban claramente atónitos. Se dieron cuenta de que el Maestro Yuan intentaba arrastrar al joven, pero fracasó, lo cual era increíble.
¿O acaso una poderosa presencia oculta en un lugar que no podían ver acababa de ayudar a Su Ping?
Todos intentaron analizar la tienda con la mente. Sin embargo, se dieron cuenta de que no podían ver más allá de aquella tienda aparentemente tan común.
¡Algunas habitaciones de la tienda estaban cerradas y no podían ver lo que había dentro!
¿Cómo fue posible?
De repente, aquella tiendita destartalada se convirtió en un lugar horrible.
Una barrera capaz de bloquear su percepción debía ser de un nivel avanzado, ¡y era posible que la hubiera colocado un legendario guerrero mascota de batalla!
Podría haber un guerrero legendario con mascotas de batalla dentro de esa tienda; todos se pusieron en guardia ante esa posibilidad. Movilizaron sus poderes astrales en secreto, manteniéndose en alerta máxima. ¡Todos sentían una presencia amenazante en aquella tienda destartalada! ¡A pesar de que su fama se había forjado hacía mucho tiempo!
Su Ping suspiró. “Estás aquí por el Reino Misterioso. Para empezar, está abierto al público. Siendo así, todos merecen el derecho a obtener el legado. Pero me persigues como si te debiera dinero. ¿No crees que eres un poco tacaño?”. El anciano de cabello blanco hizo una mueca. ¿Tacaño? ¿Quién sería tan generoso como para renunciar al legado de un Reino Misterioso?
“Niño, aún no te has ganado el derecho a hablarme. Deja que salga la persona que te apoya. ¡Quiero ver qué clase de insensato se atrevería a codiciar lo que me pertenece por derecho!”
Su Ping puso los ojos en blanco y le dijo a Joanna: "¿Qué esperas? Están humillando a tu jefe. Han venido a buscar pelea. ¡Enfréntalos! Espera, el tercero por la izquierda, déjalo en paz. El Venerable Espada me ayudó una vez, así que le estoy agradecido".

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Estás leyendo el capítulo 232 de Tienda de Mascotas Astral (Novela), un novela. ¿Qué es lo que no me gusta de mi nueva vida después de transmigrar a un mundo centrado en las mascotas? Pueden ser mimosos compañeros, ayudantes en tu vida diaria, audaces exploradores o fuertes luchadores. O todo lo… Este capítulo tiene publicado el 21 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Tienda de Mascotas Astral (Novela) tiene 811 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.