Leer Tienda de Mascotas Astral (Novela) Capítulo 226 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Su Ping no sabía qué hacer.
Los dos se miraron con una consternación muda.
Tras un breve silencio, Su Ping sintió una repentina y fría corriente de aire que se dirigía hacia él. La muchacha había retirado un dedo de su delicada fosa nasal. Un rayo de luz dorada surgió de la punta de su dedo y se dirigió directamente hacia Su Ping.
“Esto es un error...”
Su Ping no pudo terminar la frase. Tuvo que saltar a un lado primero.
Tras días de entrenamiento y práctica, los reflejos de Su Ping se habían vuelto ágiles y rápidos. Sus poderes astrales habían aumentado del cuarto al quinto rango inferior. Con la ayuda del Prisma Estelar, podía movilizar poderes astrales del séptimo rango superior.
Poderes astrales recorrían todo su cuerpo. El Baluarte Solar también le otorgaba una fuerza explosiva. En el instante en que la chica alzó los dedos, Su Ping ya se había alejado. Al mismo tiempo, abrió el espacio del contrato; el Pequeño Esqueleto fue el primero en aparecer. Un aura maligna emanaba del Pequeño Esqueleto, que se interponía entre Su Ping y la chica. Una luz peligrosa parpadeaba en las cuencas carmesí de sus ojos.
Ese rayo de luz dorada atravesó la pared detrás de Su Ping. Toda la habitación temblaba.
Su Ping sintió ganas de llorar, pero no tenía lágrimas. ¡Qué desastre!
Siempre había sabido que las resurrecciones aleatorias eran inciertas. A veces, al volver a la vida, aparecía directamente en las fauces de alguna bestia. Esta vez, había resurgido en la habitación de una chica extraña y violenta. “¡Eres tú otra vez!”
La chica fulminó con la mirada a Su Ping y apretó los dientes.
Su Ping estaba confundida.
De repente, se dio cuenta de que la chica le resultaba familiar.
Pensándolo mejor, recordó que aquella era la chica de la raza divina que había conocido el primer día que fue teletransportado al Cementerio de los Semidioses.
¿Era ella?
Oh, el destino es una mierda...
Su Ping sonreía con ironía por dentro.
“Esto es solo un error, un malentendido...”
La chica no hizo caso a las quejas de Su Ping. Furiosa, estaba atónita. Su habitación estaba sellada con un hechizo. Incluso para los dioses supremos sería difícil entrar. ¿Cómo podía ese humano aparecer de la nada...?
Sus ojos parpadearon. Recordó cómo esa persona había fingido su muerte para escapar la última vez...
La vez anterior salió a buscar a Su Ping, pero no lo encontró y regresó con las manos vacías. Tuvo que dejarlo pasar. Pero la reaparición de Su Ping confirmó sus sospechas y resultó ser un hecho impactante.
¡Tras este ser humano existía un ser poderoso capaz de controlar el poder del espacio y el tiempo!
“¿Quién eres exactamente?”
La chica puso mala cara. No intentó atacar a Su Ping de nuevo. Lo sucedido la vez anterior había demostrado que jamás podría acabar con la vida de un humano de verdad. Si se excedía o decidía usar su verdadero poder, probablemente provocaría a aquel ser poderoso y forzaría un enfrentamiento peligroso.
Si eso sucediera, le sería imposible escapar con vida...
Su Ping esbozó una sonrisa forzada. Era la misma pregunta de antes...
¿Por qué tenía que llegar al fondo de todo esto? No había nada especial en él.
“¿Un hombre? ¿Un ciudadano ejemplar? Para ti, quizá debería ser un extraterrestre…” Su Ping miró a la chica. Se preguntó si su respuesta le resultaría satisfactoria. No quería malgastar sus puntos de energía innecesariamente.
Además, su estancia en el Cementerio de los Semidioses estaba a punto de terminar. No le preocupaba que ella pudiera encarcelarlo. Pero le encantaría no estar preso y poder continuar esta conversación.
La chica sabía que era improbable que Su Ping le diera la respuesta que buscaba tan fácilmente. Pensó en otra pregunta. “La última vez, mencionaste que eras de otro mundo. ¿Cómo se llama tu mundo? ¿Dónde está? ¿Cuáles son sus coordenadas?”
“Es el Planeta Azul. En cuanto a la ubicación... ¿El sistema solar sería una buena respuesta? Respecto a las coordenadas, no lo sé” dijo Su Ping con sinceridad. De hecho, incluso si las supiera, jamás las revelaría. Si por casualidad este entierro de semidiós no estuviera lejos de la galaxia del Planeta Azul, y los dioses lo cazaran, sería una catástrofe para toda la federación.
La chica sonrió con desdén. "¿Cuál es tu intención al aparecer repetidamente ante mí?"
“... Esto es simplemente un malentendido.”
La chica intentó amenazar a Su Ping: “Dime la verdad. Sé que no le temes a la muerte y que puedes usar el poder del espacio y el tiempo para volver a la vida. Pero piensa en esto: puedo convertirte en un fugitivo. Creo que en esta Divinidad Central, no importa cuántas veces vuelvas a la vida, ¡tu destino final siempre será la perdición!”.
Su Ping arqueó las cejas. Eso era un problema para él.
Dicho esto, en el peor de los casos podría dejar de venir. Al fin y al cabo, existían numerosos planos divinos. Si fuera necesario, podría acumular puntos de energía e ir directamente a la Divinidad Arcaica para entrenar a sus mascotas.
Al mismo tiempo, se preguntaba si podría aprovechar sus posibilidades de resurrección para matar a esa chica.
“¿Qué estás pensando?” La chica se puso alerta. Fue solo un instante, pero alcanzó a vislumbrar esa intención asesina que la heló la sangre.
No le tenía miedo a Su Ping, pero le preocupaba la poderosa entidad que se ocultaba tras todo aquello.
Su Ping no sabía que su intención asesina sería tan fácilmente percibida por la chica. Sorprendido, la miró fijamente y se puso a pensar.
Su Ping permaneció en silencio. La chica estaba preocupada. En secreto, se puso una armadura. Se había tranquilizado. Estaba pensando en qué debería hacer una vez que comenzara la batalla.
Por un instante, la habitación quedó en silencio. Al cabo de un rato, Su Ping retomó la conversación. “Esto es lo que pienso. No tenemos por qué ser hostiles. Si sabes que no puedes matarme, ¿por qué me lo pones tan difícil?
La chica respondió con silencio.
En teoría, no tenía por qué atacar a un peón manipulado por una entidad poderosa. Más bien, debía hacerse amiga suya. No tenía por qué enemistarse con esa misteriosa Divinidad.
Sin embargo, esta persona había elegido los peores momentos para aparecer, justo en los más vergonzosos para ella. Se habían aprovechado de ella dos veces, incluyendo su primer encuentro...
¡Despreciable!
Apretó los dientes con furia y cerró los puños con fuerza.
Aunque estaba furiosa, logró contenerse y no tener una rabieta.
A Su Ping se le ocurrió una idea. "¿Qué tal si hacemos un trato?"
“¿Un trato?”
“¿Un trato?”
La chica lo miró. ¿Qué pretende el humano al venir aquí?
“¿Qué tipo de trato?” preguntó.
Su Ping sonrió con expresión inocente. “La última vez dijiste que tu cultivo progresaría rápidamente si pudieras visitar la Divinidad Arcaica, ¿verdad? ¿Y si te dijera que tengo una forma de llevarte allí?”
La chica se quedó sorprendida.
En ese plano, las palabras “Divinidad Arcaica” eran tabú.
Solo aquellos como ella, los de sangre pura de la raza divina, comprendían el significado de esas palabras. ¡El nombre conllevaba significado y dignidad!
Sin embargo, la Divinidad Arcaica llevaba mucho tiempo cerrada. Ninguna otra raza externa tenía permitido el acceso. Ni siquiera los dioses supremos podían romper la barrera que la separaba de la Divinidad Arcaica.
De otro modo, habrían abierto el camino para que esta tierra caída pudiera regresar a la Divinidad Arcaica. También era su hogar...
Tras un breve silencio, la chica preguntó: "¿Qué quieres?".
Miró con furia a Su Ping. Si se lo hubiera dicho otra persona, lo habría despreciado. Pero aquel humano era extraño y contaba con el respaldo de un ser poderoso capaz de manipular el espacio y el tiempo; ese ser probablemente sabía cómo acceder a la Divinidad Arcaica.

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Estás leyendo el capítulo 226 de Tienda de Mascotas Astral (Novela), un novela. ¿Qué es lo que no me gusta de mi nueva vida después de transmigrar a un mundo centrado en las mascotas? Pueden ser mimosos compañeros, ayudantes en tu vida diaria, audaces exploradores o fuertes luchadores. O todo lo… Este capítulo tiene publicado el 21 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Tienda de Mascotas Astral (Novela) tiene 803 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.