Leer Tienda de Mascotas Astral (Novela) Capítulo 181 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Una vez más, el grupo se acercó a la entrada derruida de la cueva, la mayor parte de la cual había quedado enterrada bajo los escombros.
Con pasos apresurados, Nie Chengkong entró primero por un hueco, seguido por los demás miembros.
Aun con su visión astralmente mejorada, a la gente le resultaba difícil ver con claridad dentro de la cueva a oscuras. Además, parecía haber una extraña energía en el ambiente que dificultaba sus sentidos.
Nie Chengkong notó de repente que algo no cuadraba. Había trozos de piedra rota en el suelo, lo cual no era sorprendente, ya que el Dragón de la Inundación de Fuego sin duda podría haber dejado semejante desorden al pasar. El problema era que las piedras solo cubrían un estrecho sendero, no todo el túnel, como si no hubiera sido el dragón, sino algo más pequeño, quien hubiera transitado por allí.
Pero... ese dragón estuvo usando esta cueva hace un momento. ¿Podría haber otro monstruo que habitara el mismo lugar?
Nie Chengkong apartó ese pensamiento de su mente y aceleró el paso.
Como nadie hablaba, podían oír sus propios pasos resonando entre las paredes, acompañados de un fuerte olor que sugería el estilo de vida descuidado del antiguo dueño de la cueva.
A medida que se adentraban, el aire a su alrededor se calentaba gradualmente, hasta que se detuvieron frente a un charco de lava brillante. Al otro lado del charco se extendía otra entrada a la cueva, aparentemente más grande que la que estaban recorriendo. Su Ping frunció el ceño al darse cuenta de que el lugar ya no se veía como lo recordaba; dentro de la “tierra de escamas de dragón”, el Dragón de Sangre de Fuego había marcado el final de la cueva. No debería haber nada más.
¿Acaso el Dragón de Sangre de Fuego había excavado una segunda “habitación” en su guarida?
No era raro encontrar nuevos elementos surgiendo en estos sectores cuando los planos de cultivo del sistema no lograban predecirlos. Con esto en mente, Su Ping decidió dejar el asunto en paz.
“El tesoro está ahí mismo. Tiene que estarlo” dijo Nie Chengkong con los ojos llenos de emoción.
La piscina de lava debía ser la “bañera” del Dragón de Sangre de Fuego, lo que significaba que la segunda cueva, al fondo, podía ser su dormitorio. Era un lugar perfecto para guardar tesoros.
“Esperen todos aquí. Vuelvo enseguida” dijo Nie Chengkong, preparándose para ir allí solo.
Como el Dragón de Sangre de Fuego ya no estaba allí, saltar sobre la lava mortal no debería ser problema. Quería apoderarse del tesoro lo más rápido posible y terminar con el asunto.
“Iré con usted, capitán. Por si acaso hay algo más oculto en la oscuridad” sugirió Ye Chenshan con expresión preocupada.
Nie Chengkong le dedicó una sonrisa tranquilizadora. “No hace falta. Los Dragones de Sangre de Fuego son siempre solitarios. Nunca toleran otras formas de vida dentro de sus territorios. Yo me encargaré.
“rápido.”
La verdad era que Nie Chengkong no quería que nadie supiera de la existencia de una Fruta del Espíritu Astral si la encontraba en la cueva. Si se corría la voz, él, como dueño de la fruta, tendría que vivir constantemente expuesto al peligro y la maldad debido a la codicia humana.
“Claro, capitán” dijo Ye Chenshan, bajando del estrado. “¡Tenga cuidado!
"Lo haré."
Chen y el viejo Mo intercambiaron una mirada cómplice al darse cuenta de lo que sucedía. Tenían motivos suficientes para creer que Nie Chengkong les ocultaba pistas cruciales.
Sin embargo, no iban a cuestionar a Nie Chengkong, pues ser egoísta era la postura correcta para un colono. En cambio, sospecharían si Nie Chengkong fuera demasiado generoso.
Nie Chengkong respiró hondo, caminó hasta el borde del estanque y dio un gran salto. La lava burbujeante bajo él parecía peligrosa, como si algo fuera a emerger. Por suerte, no sucedió. Tras aterrizar a salvo al otro lado, Nie Chengkong entró rápidamente en la otra cueva y desapareció de la vista de todos.
A Su Ping le pareció extraño que Nie Chengkong se enterara de la existencia de un valioso tesoro cuando nadie había explorado aún ese lugar. Aunque, en realidad, no le importaba. Una Fruta del Espíritu Astral no significaba mucho para él.
Su Sabueso Dragón Oscuro le envió repentinamente una alerta; había un olor a una criatura diferente que se cernía sobre ellos.
Sobresaltada, Su Ping miró rápidamente a su alrededor.
¡Boom!
Algo explotó al otro lado del lago de lava. Concretamente, la explosión provino justo del lugar donde desapareció Nie Chenkong.
La gente ya estaba nerviosa, pues desconocían qué tipo de trampas se escondían en aquel lugar. Todos dieron un respingo al oír el ruido repentino.
“¡Maldición! ¡Tenemos que ayudar al capitán!” exclamó Ye Chenshan. No podía permitirse perder a Nie Chengkong, pues significaba mucho para él.
Guo Yuelin miró a Mo y Chen. “Rápido, vámonos juntos”.
Chen frunció el ceño mientras intentaba tomar una decisión. Algo le decía que escapar era la mejor opción, pero su conciencia no le permitía abandonar al equipo tan pronto.
Ordenó a su Dragón de Tierra que le prestara ayuda. El dragón golpeó el suelo con una garra y creó un gigantesco pilar de piedra que unió las dos orillas del estanque como un puente.
Ye Chenshan cruzó el puente corriendo primero, mientras que Su Ping lo siguió.
“¡Capitán!” gritó Ye Chenshan con todas sus fuerzas, pero no obtuvo respuesta. Tras la explosión anterior, la cueva volvió a quedar en completo silencio, lo que solo aumentó la tensión entre todos.
Ye Chenshan deseaba acudir al rescate de Nie Chengkong cuanto antes, pero la cordura se impuso. Esperó pacientemente a que los demás llegaran antes de enviar a su mascota a explorar. Vieron que la profundidad de la segunda cueva brillaba tenuemente. Era una luz azul tenue, suficiente para orientarse. “¿Capitán?” volvió a llamar Ye Chenshan mientras entraba lentamente en la cueva. Tras cruzar la entrada, descubrieron que la fuente de luz era un árbol azul que crecía en el centro de la amplia cueva. Todas las hojas del árbol palpitaban con un suave tono azul, y entre ellas destacaba un hermoso fruto azul. Su Ping confirmó de inmediato que se trataba de un Fruto del Espíritu Astral. Durante su exploración de la Tierra de las Escamas de Dragón, este árbol solía estar en un lugar peligroso junto al lago de lava.
¡Maldición! Su Ping tuvo un mal presentimiento. El árbol no puede moverse solo. O el Dragón de Sangre de Fuego lo trajo hasta aquí, o
“¡Capitán!” gritó Guo Yuelin y corrió hacia un lado de la cueva, donde Nie Chenkong se había desplomado en el suelo. Tenía una gran herida en el pecho que sangraba abundantemente. “¡No, regresa!” le gritó Su Ping. Como colona experimentada, Guo Yuelin obedeció la advertencia sin dudarlo. Logró detenerse en seco y retrocedió un paso.
No fue lo suficientemente rápida. Innumerables púas surgieron repentinamente de las paredes y el techo, atravesándole casi instantáneamente todo el cuerpo, incluida la cabeza.
Su cuerpo se estremeció durante unos segundos antes de detenerse por completo.
Ye Chenshan y Luo Guxue jadearon de desesperación al ver morir a su amigo y compañero en un abrir y cerrar de ojos. Mientras tanto, el viejo Mo y Chen pidieron rápidamente a sus mascotas que los protegieran.
De igual modo, Su Ping invocó a Pequeño Esqueleto, la Pitón Púrpura y el Sabueso Dragón Oscuro para que lo protegieran. En cuanto al Dragón Infernal, era demasiado grande para moverse libremente por la cueva.
“Hay algo aquí…” El rostro del viejo Mo palideció mientras se comunicaba con su Rastreador Terrestre. “Está… está a nuestro alrededor.
Oyó el sonido de la sangre correr. Por todas partes. Dentro de las paredes. También notó que Nie Chengkong aún respiraba. Apenas. Nie Chengkong moriría sin duda en cuestión de minutos si no recibía primeros auxilios.
“¿Qué... qué... qué es eso?” Luo Guxue señaló repentinamente hacia algún lugar con expresión de horror.
La gente vio un gran cráter justo delante del árbol azul. Grande y profundo. Con la brillante luz del Ave de la Llama Sagrada, solo pudieron ver la punta de lo que estaba enterrado allí abajo.
Intentaron enfocar la vista y miraron más abajo; todos se quedaron paralizados ante la espantosa visión. Incluso Su Ping, que jamás esperó ver algo así.
Cuerpos.
Había incontables cadáveres de dragones. No eran los típicos dragones, sino los esbeltos dragones "Jiaolong", que habían muerto jóvenes, como se podía apreciar por los pequeños brotes en sus cabezas que aún no se habían convertido en cuernos.

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Tienda de Mascotas Astral (Novela) Capítulo 181
Estás leyendo el capítulo 181 de Tienda de Mascotas Astral (Novela), un novela. ¿Qué es lo que no me gusta de mi nueva vida después de transmigrar a un mundo centrado en las mascotas? Pueden ser mimosos compañeros, ayudantes en tu vida diaria, audaces exploradores o fuertes luchadores. O todo lo… Este capítulo tiene publicado el 11 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Tienda de Mascotas Astral (Novela) tiene 803 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.