arrow_back

Leer Tienda de Mascotas Astral (Novela) Capítulo 174 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
La gente miraba hacia donde señalaba el líder. Parecía ser la entrada a un valle encajonado entre dos altos acantilados que impedían que entrara la mayor parte de la luz del sol, por lo que nadie podía ver lo que había más adentro. El silbido del viento que entraba por la puerta parecía casi un grito de fantasmas, helando la sangre de todos. Incluso a distancia, se percibía el penetrante hedor a cadáveres en descomposición y excrementos, intensificado por el calor sofocante. Su Ping repasó mentalmente las pistas útiles que recordaba. Durante su entrenamiento, había luchado y muerto muchas veces en ese lugar. “¡Manténganse todos alerta!” ordenó Nie Chengkong en voz baja. “Avísenme en cuanto noten la más mínima pista. Zhou Jing y Guo Yuelin asintieron sin apartar la vista de sus mascotas, mientras que el viejo Mo asintió levemente en señal de reconocimiento. “Grrrr...” El Sabueso Dragón Oscuro se inquietaba cada vez más; sus ojos brillaban con excitación y sed de sangre. De no ser por Su Ping, que constantemente lo contenía, ya habría irrumpido en el valle. “¿Ocurre algo, señor Su?” preguntó Nie Chengkong al notar la inusual reacción del perro. El viejo Mo también observó con atención a Su Ping, temiendo pasar por alto pistas importantes que se reflejaban en su rostro. “Si los sentidos de mi mascota no me fallan, debería haber un grupo de Arañas Infernales ahí dentro. Ten cuidado”. De hecho, esto no tenía nada que ver con el Sabueso Dragón Oscuro. Aunque Su Ping preferiría usar esto como excusa antes que contarles a todos que ya conocía esa zona. “¿Arañas del infierno?” Nie Chengkong frunció el ceño, desconcertado. “Me temo que nunca había oído hablar de algo así. Las expresiones de todos los presentes sugerían que desconocían por completo el asunto. Su Ping acababa de recordar que se suponía que esas arañas se habían extinguido hacía mucho tiempo. Los libros de ilustraciones modernos publicados por la Federación ya no las incluían. “Es, bueno, una especie bastante antigua. Quizás solo la conozcan algunos arqueólogos, así que es normal que no la conozcas”. Eso aumentó la preocupación de todos. Si era así, ¿de dónde había aprendido un joven como Su Ping sobre semejante criatura? ¿Significaba eso que era tan sabio como los eruditos más ancianos? Aunque a Nie Chengkong solo le importaba su seguridad y no de dónde había sacado Su Ping ese conocimiento, preguntó: "¿Puedes decirnos su rango?" “Son de séptimo rango alto” dijo Su Ping. “Sin embargo, su gran número les basta para repeler a oponentes de noveno rango. Pero no se preocupen, no es un gran problema para nosotros. Lo único que debemos tener en cuenta es evitar su veneno. Es decir, que no nos piquen. Como ya dije, estas arañas no se encuentran en ningún otro lugar, así que probablemente los hospitales ya no sepan cómo tratar su veneno. Si alguien es descuidado, podría verse obligado a abandonar la misión o, en el peor de los casos, morir. Evidentemente, la gente no estaba contenta al oír hablar de algo tan mortal. Chen dio un paso al frente. “Le ordenaré a mi Dragón de Tierra que nos proteja, mientras que el capitán y el señor Mo usarán a sus mascotas para el ataque, con la ayuda adicional de otros, tal como hicimos hace un momento. ¿Qué les parece?” Nie Chengkong observó a Old Mo, esperando una opinión. El anciano asintió. “Ese es nuestro plan entonces. En el fondo, el anciano deseaba que el Sabueso Dragón Oscuro también estuviera en primera línea, pero no le parecía apropiado sugerirlo, ya que Su Ping ya había contribuido enormemente al equipo. Se encontraría en una situación muy embarazosa si los demás rechazaban su idea. Aunque no le caía bien Su Ping, no lo diría en voz alta y arruinaría su misión. “Bien. Prepárense para entrar” dio la orden Nie Chengkong. Chen ordenó a su dragón que aplicara un poderoso encantamiento defensivo a todos, haciéndolos brillar levemente. En cuestión de segundos, quedaron cubiertos por una armadura de piedra y tierra que protegía todo su cuerpo, excepto los ojos y los oídos. Nie Chengkong ordenó a su Sacerdote Caído que avanzara, mientras que la Guadaña de la Muerte del anciano lo seguía de cerca. Entretanto, todos permanecieron detrás del Dragón de Tierra, manteniendo su percepción astral expandida. Pronto vieron telarañas rotas y cadáveres de monstruos esparcidos al azar por todas partes, lo que bastó para demostrar las palabras de Su Ping. Llevaban un rato avanzando sin encontrar ninguna araña. Aun así, seguían moviéndose lo más despacio y con el mayor cuidado posible, porque Su Ping les acababa de decir que esos bichos eran expertos en esconderse en grietas de piedra y rincones ocultos. Tras caminar un rato, Su Ping perdió la paciencia. Ordenó a su Sabueso Dragón Oscuro que se adelantara. ¡Roaaar! Un rugido ensordecedor, que portaba la amenazante voluntad de un dragón, resonó en el valle, haciendo que el Dragón de Tierra se estremeciera de miedo. Luego se enfureció al darse cuenta de que quien había emitido aquel ruido era un "perro negro", y no un dragón de alto nivel como había imaginado. El Sabueso Dragón Oscuro aulló de nuevo, casi obligando al Dragón de Tierra a retroceder. “¿Señor Su?” Nie Chengkong miró a Su Ping con expresión interrogativa. No cabía duda de que había sido Su Ping quien había hecho que el sabueso actuara de esa manera. “Prepárense para la pelea. La resolveremos rápidamente.” ¡Crack, crack! Trozos de rocas y piedras cayeron repentinamente de las paredes del acantilado cercano, dejando al descubierto varias arañas negras de gran tamaño, del tamaño de pequeñas furgonetas. Cada una tenía una pieza bucal adicional con colmillos en la parte posterior, de donde se extendía una lengua delgada y extensible; su punta era otra mandíbula afilada que usaban para morder. La paz mental de la gente se vio instantáneamente perturbada por aquella visión espeluznante. Chen reaccionó primero ordenando a su dragón que invocara de nuevo un escudo de tierra. El dragón seguía frustrado con el Sabueso Dragón Oscuro, aunque obedeció la orden a tiempo. “¡Mátalos!” ordenó Nie Chengkong al Sacerdote Caído. Menos mal que esas arañas habían salido a campo abierto en vez de esperar una emboscada en la oscuridad. “¡Maldita sea! ¡Se me olvidó…!” Chen miró a Su Ping y de repente sintió un terrible déjà vu. “¡Yo… yo no lo decía en serio! Dentro del escudo, podían oír al sabueso atrayendo la atención de más arañas con sus rugidos enloquecidos. Era obvio que sería mejor mantener al sabueso protegido que dejarlo afuera. Los demás miraron a Chen con reproche, preguntándose si aquel hombre le estaba poniendo las cosas difíciles a Su Ping a propósito.
Tienda de Mascotas Astral (Novela)

Continúa leyendo

Tienda de Mascotas Astral (Novela)

Capítulo 175

Siguiente Capítulo ›

Tienda de Mascotas Astral (Novela) Capítulo 174

Estás leyendo el capítulo 174 de Tienda de Mascotas Astral (Novela), un novela. ¿Qué es lo que no me gusta de mi nueva vida después de transmigrar a un mundo centrado en las mascotas? Pueden ser mimosos compañeros, ayudantes en tu vida diaria, audaces exploradores o fuertes luchadores. O todo lo… Este capítulo tiene publicado el 11 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Tienda de Mascotas Astral (Novela) tiene 803 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.