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Leer The path to madness (Novela) Capítulo 3 online gratis en español

🏴 Grupo: ANVIL✍️ Traducción: ANVIL
Karter bajó la daga negra que apuntaba hacia Vil y la dejó sobre la mesa lentamente mientras pensaba en su historia con Kay y llegaba a sus propias conclusiones. Después de unos segundos habló: —Lo siento, chico. No sé qué me pasó, solo... no estaba en mis cabales. Me disculpo. Vil lo miró con su mirada habitual de pura indiferencia. Y sus ojos oscuros como dos agujeros negros que devoran toda la luz. —No te preocupes. Sin rencores. Karter tomó una silla, la puso delante de la mesa donde había dejado la daga negra. Se sentó tomando su cabeza entre sus manos y dijo con melancolía: —Y ahora... ¿qué? Volteó su mirada a Vil con una mirada de lástima y dijo: —¿Qué hacemos? Es un peligro estar cerca del guardián. No sabemos en qué momento podría atacar a todos. ¿Deberíamos simplemente escapar? Tú ya has salido muchas veces a las afueras, no puede ser tan peligroso. Podemos encontrar un refugio o, no sé... Vil tomó una silla, la colocó delante de la de Karter y se sentó. Luego le respondió: —No, no entiendes. Si he podido salir es porque hay un gran escudo rodeando toda la zona cercana al campamento, alrededor de unos 2 kilómetros. Ese escudo impide entrar a los Locos más poderosos. El problema es que los más débiles pueden pasar de manera relativamente fácil, ya que el escudo está enfocado principalmente en evitar que seres fuertes pasen. Karter lo miró con una cara seria. —Entonces, ¿qué? ¿Cuál es tu plan? ¿Por qué quieres salir del campamento? Vil le respondió rápidamente: —Mi plan es simple. Yo voy a... ##$#$#. Y luego #%$##$#$, y finalmente #$#$###%. Karter lo miró confundido mientras sentía un gran mareo. —¿Qué dijiste? ¿Podrías repetirlo? Karter se sentía cada vez más mareado y el mero acto de estar despierto se le hacía cada vez más difícil. —Oh, no me entendiste, es una lástima. No me gusta repetir las cosas dos veces. Luego, con un rastro de pesar y... ¿dolor?, Vil pronunció las siguientes palabras: —He de admitir que estoy un poco loco. Karter lo miró con confusión, pero antes de que pudiera llegar a una conclusión, Vil pronunció unas palabras que no pudo escuchar con claridad. Pero de lo que sí se percató fue de sus ojos. Vio cómo los ojos de Vil retomaban ese movimiento errático que vio anteriormente cuando bajaron al sótano. —Tú no recordarás esto. No recordarás esta conversación. No sospecharás de mí. Te niego el derecho a recordar. Luego de estas palabras, Karter pareció perder la conciencia. Se levantó con los ojos en blanco y salió del sótano caminando tranquilamente, seguido detrás por Vil quien tomó la daga negra que estaba sobre la mesa y la guardó en su bolsillo. Karter cerró la puerta del sótano. Colocó su escritorio en su posición anterior. Se sentó en su silla y solo después de unos segundos pareció recobrar la conciencia. —¿Qué... estaba haciendo? —Bueno, ya no importa. Tengo muchas cosas que hacer. Karter empezó a ojear documentos que tenía pendientes y mirándolos se fijó en algo. Había una gota de sangre en el suelo, pero no le dio importancia. En otro lugar, en la habitación de Vil, el susodicho se encontraba en muy mal estado: estaba chorreando sangre por la nariz, ojos y boca, mientras pronunciaba unas palabras con desesperación. —No estoy loco... ¡NO LO ESTOY!... Yo no… ————————————————————————————— En una de las muchas locaciones del campamento se encontraba Aria. Ella estaba tomando un paseo, una actividad que solía hacer con regularidad cuando se sentía frustrada o simplemente aburrida. Entrando en un callejón desolado, paró de repente y dijo en voz alta: —Ya pueden salir, y explicarme... ¿por qué me siguen? Saliendo detrás de un contenedor de basura salieron 3 hombres. El primero parecía bastante atlético, con una figura fuerte y confiada. El segundo era bastante más bajo, era flaco y pequeño, dando una apariencia más sumisa. El último era un hombre rubio con una clara actitud de superioridad y una sonrisa burlona. El hombre rubio dijo con su irritante sonrisa: —Oooh, tranquila, señorita. Solo nos pareció atractiva y queríamos saludar. El segundo hombre, el atlético, agregó: —Sí, chica, solo queremos hablar, y quién sabe, conocernos. Por último, el tercer hombre agregó con voz apagada: —S-sí, eso. Aria los miró de arriba abajo con clara desaprobación y les dijo con voz amenazante: —¿En serio? No les creo. Verán, últimamente han habido muchos incidentes con jovencitas... incidentes no muy agradables. No quisiera pensar nada malo, pero... Cambiando su voz a una más seria y amenazante dijo: —Si no se retiran ahora mismo, no tendré otra opción más que darles una paliza. El hombre rubio con su molesta sonrisa dijo con superioridad: —No te preocupes señorita, no queremos hacer nada malo. Dijo esto mientras se acercaba a Aria con una evidente mala intención mientras trataba de sujetarla. Inmediatamente Aria lanzó su cuerpo hacia delante cerrando su mano en un puño e impactando en la cara del hombre rubio haciendo que rodara hacia atrás y al mismo tiempo se dirigio hacia el hombre atlético qué quien con nerviosismo trató de golpearla en la cara. Ella espero hasta el ultimo momento para agacharse esquivando el golpe mientras lanzaba su propio golpe impactando en el plexo solar. El hombre atletico cayó sobre sus rodillas con evidente dolor. Al presenciar esto, el último hombre el pequeño de actitud apagada, sacó una daga dorada de sus bolsillos con sus manos temblando y con evidente miedo dijo: —N-no te acerques o te mataré. Mirándolo con una risa burlona, Aria respondió: —¿Y qué si no quiero? Diciendo estas palabras, Aria corrió rápidamente hacia el hombre que sujetaba una daga en sus manos temblorosas. Y sin esperar más, el hombre se inclinó hacia delante intentando apuñalar a Aria en el pecho fallando por poco. Solo pudo dejar una pequeña abertura en la ropa de Aria ya que esta ultima inclino su cuerpo lo suficiente como para que la daga dolo rozara su cuerpo. Sin dudarlo, Aria lo golpeó en la cara. El hombre cayó al suelo junto con su daga, que cayó a unos pasos de él. Antes de que Aria intentara tomar la daga, el hombre atlético ya estaba detrás de ella. Y la sujetó fuertemente, inmovilizando sus brazos. El primer hombre, el rubio, tomó la daga del suelo y miró a Aria con odio. —Solo pensaba usarte un poco y dejarte en paz... pero ahora... te voy a matar. Aria, sin parecer estar en peligro en contraste a la situación en la que se encontraba, esbozó una sonrisa y dijo con superioridad: —Quiero ver que lo intentes. El hombre rubio cayó en la provocación e inmediatamente intentó apuñalar a Aria, pero antes de que la daga la atravesara, usó todas sus fuerzas para inclinarse lo má posible hacia adelante poniendo su pierna derecha entre las piernas del tipo atletico y por consecuencia, levantó al hombre atlético haciendo que él y el hombre rubio quien intentaba apuñalar a Aria se chocara contra el hombre atletico. Por el dolor y la confusión, el hombre atlético soltó el agarre sobre Aria y ella aprovechó para patearlo en sus partes íntimas, mientras que el hombre rubio se agarraba la cabeza con dolor. Aria lo miró con desdén y pateó su cabeza con todas sus fuerzas, mientras el hombre bajito huía despavorido. —Patéticos…
The path to madness (Novela)

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The path to madness (Novela) Capítulo 3

Estás leyendo el capítulo 3 de The path to madness (Novela), un novela. Un mundo post apocalíptico devastado por unos seres misteriosos con poderes que escapan de la logica humana, algunos humanos consiguieron poderes para enfrentarlos pero esos poderes vienen con un costo uno que no todos… Este capítulo tiene publicado el 20 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo ANVIL. The path to madness (Novela) tiene 14 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.