arrow_back

Leer The First Breath After the Last (Novela) Capítulo 12 online gratis en español

"Punto de vista de Sasha" Ayer la pasé muy mal. Tenía pensado felicitarlo como debería, pero, al contrario, mi voz lo arruinó; mi vergüenza igual. Pero bueno, de todos modos estoy esperando a ese pequeño aquí fuera de la casa del árbol mientras sale. Estos últimos tres meses tiene que lograr dominar el estilo Spellblade... Después de varios minutos esperando a Lucas, finalmente había salido. Su mirada parecía firme, como siempre. Al acercarme a él, miró desde abajo hacia arriba y dijo: \-Ya podemos empezar, tía Sasha. \-Ahora que ya sabes cómo puedes hacer que tu mente y tu espada se conecten, quiero que practiques lo que hicimos ayer. Entonces, sin dudarlo, empezó a poner sus pequeñas piernas firmes; luego, elevando a la altura de sus hombros su espada mientras cerraba los ojos. Al principio no hubo cambios en la atmósfera, ni el viento, ni el suelo... Pero varios segundos después, el ambiente a su alrededor empezó a moverse. El pasto verde sobre sus pies comenzó a menearse de un lado a otro; las pequeñas migajas de rocas y polvo se levantaron como si el viento las soplara. Luego, un brillo tenue asomó en su estómago, en el centro del ombligo. Parecía que estaba comenzando a fluir nuevamente su energía. Mientras esperaba, algo no parecía ir bien; tornó su rostro un poco arrugado, como de costumbre suele hacerlo cuando intenta forzar algo. Tuve que intervenir: \-Nuevamente te digo que no fuerces, déjala fluir. No puedes obligar a la energía de nexo a pasar de tu cuerpo a un objeto inanimado; tienes que hacerlo como lo hiciste anteriormente. \-Sí -respondió firmemente con su voz de 5 años. Su pequeña expresión de cara arrugada se fue desvaneciendo poco a poco mientras seguía en su misma postura. Aunque se mantenía firme, al no tener los 5 núcleos es difícil hacer fluir por completo la energía de nexo; además que, para materializar la magia, necesita tener control total sobre aquella. Luego de eso, empezó a fluir por sus dedos hasta la empuñadura, haciéndola brillar nuevamente de un color amarillo dorado. Aunque lo estaba logrando, otra vez estaba poniendo su rostro fruncido, pero necesitaba impedirlo para que no lo hiciera. \-No la fuerces. Calma, deja que fluya. Unos pequeños gemidos salieron de su boca mientras intentaba controlarla por completo, aunque sus últimas fuerzas por intentar hacerla fluir fueron en vano. La energía se dispersó nuevamente en el punto exacto donde había llegado anteriormente. \-Está bien, inténtalo de nuevo. Lo harás hasta que al menos fluya un poco más desde donde está. ... Su respiración volvió a calmarse. Tiene mucha paciencia; creí que al principio se frustraría, sin embargo, se mantiene tranquilo. Nuevamente su postura volvió a tomar forma. Cerrando lentamente los ojos, empezó a hacerlo. Esta vez la energía se sentía fluir en el aire; quedé sorprendida. La energía no era algo fácil de hacer sentir, incluso con los 5 núcleos era realmente costoso, pero... esta fluidez, como corriente de agua, se sentía perfectamente. Al observar la empuñadura de la espada, empezó a tomar nuevamente el color amarillo dorado, pero esta vez siguió avanzando, no se detuvo; por otro lado, Lucas tampoco arrugó su rostro, al contrario, parecía más calmado. Luego de eso, una aura amarilla lo rodeó por un momento mientras el aire parecía ser absorbido por su cuerpo, es como un imán. La luz que emanaba su cuerpo hacía brillar todo el alrededor del patio. Pero luego, la calidez del ambiente desapareció por completo, siendo reemplazada por un frío gélido que me caló hasta los huesos. Un vuelco violento en mi estómago me obligó a dar un paso atrás. \-¿Qué es esta presión que siento? -susurré, sintiendo cómo el aire se volvía denso y difícil de respirar. Al observar a Lucas por completo, mi mente se congeló ante una visión diferente y aterradora. El aura que desprendía estaba totalmente fuera de lo común. Ya no era un simple brillo mágico; el flujo amarillo dorado se había vuelto tan espeso y masivo que comenzó a consumir la luz a su alrededor, distorsionando su figura. Ante mis ojos, la silueta de aquel pequeño niño de cinco años desapareció, sumergiéndose en una oscuridad absoluta de la que solo emergían dos imponentes destellos dorados en lugar de sus ojos. Aquella presión no pertenecía a un humano, mucho menos a un infante. Era una imponente presencia en el cuerpo de un niño. Lo más perturbador fue ver que, sin siquiera levantar una mano ni forzar un solo músculo de su cuerpo, la energía ejecutaba los fundamentos del estilo Spellblade. Mi mente únicamente se sintió inconsciente. Aquella presencia que emanaba Lucas no pedía permiso para fluir: simplemente salía como si nada. Aquel día comprendí que mi sobrino no era un niño ordinario. Esa aterradora manifestación no fue una simple rabieta de poder, sino la violenta energía de su propio cuello de botella. A partir de esa tarde, los tres meses posteriores marcaron la etapa final de nuestro confinamiento en la casa del árbol, un periodo donde fui testigo de una metamorfosis mística que desafiaba toda lógica humana. Durante esas últimas semanas de entrenamiento, la energía que casi me congela los huesos comenzó a asentarse y a ser absorbida por su cuerpo. En nuestro sistema de progresión se sabe que romper el primer gran límite purifica el organismo de impurezas, pero ver el proceso en un infante de cinco años fue sobrecogedor. Su núcleo de nexo, que al inicio era completamente débil y sin vida en el centro de su estómago, absorbió el flujo ambiental día tras día hasta cristalizarse por completo. Esa evolución del prisma provocó un cambio físico inmediato y permanente en su apariencia, borrando algunos de los rasgos que había heredado de sus padres. Lucas seguía teniendo cinco años, pero la fragilidad infantil había desaparecido. Su piel se volvió impecable, adoptando un matiz saludable, casi de porcelana, que parecía repeler la suciedad del subsuelo. Sin embargo, lo más impactante fue el cambio cromático en su rostro. Sus grandes ojos azul zafiro mutaron por completo, transformándose en dos profundas pupilas de ámbar oro, evocando un frío antiguo que no pertenecía a este mundo. Incluso su cabello reaccionó a la saturación extrema del Nexo: los mechones cenizos y castaños cobrizos desaparecieron, volviéndose de un azul acero profundo y alargándose un poco. El contraste entre su cabello azul acero profundo y su mirada helada le daba un semblante imponente No podía creer tal cosa; no tenía palabras para describirlo. Al cabo de esos tres meses, el estilo Spellblade ya no era una teoría que forzaba con gemidos: se había convertido en una extensión de sus propias venas. Mientras lo miraba fijamente en nuestro último día en el patio de raíces, una profunda mezcla de orgullo y una inevitable tristeza me invadió el pecho. Había terminado. Mi pequeño sobrino había evolucionado su núcleo a Rango Ámbar, su cuerpo estaba purificado y su nueva apariencia dejaba en claro que su potencial estaba fuera de lo común. Lucas Caldwell estaba finalmente listo para salir a la superficie. Durante estas últimas horas antes de prepararnos, decidimos sentarnos un rato antes de irnos de aquí. Luego, Lucas empezó una conversación mientras estábamos sentados: \-Tía Sasha, primero que todo quiero agradecerte por haberme entrenado durante un año. Al principio no creí que lo harías; sin embargo, mientras pasaba el tiempo, más me encariñaba. Quizás aún no entiendo por qué me sucedió este cambio, pero es lo de menos... Luego de esas palabras, Lucas, con su pequeño cuerpo de 5 años, se paró frente a mí mientras yo estaba sentada. Me observó con su nueva apariencia y una sonrisa dibujada en su rostro; después, hizo una pose de agradecimiento. Juntó brazos y piernas en una sola posición firme y, de manera lenta y elegante, fue inclinándose hacia adelante mostrando su coronilla, mientras sus ojos observaban el suelo verdoso del patio. Pero el formalismo no duró mucho; casi de inmediato, levantó la mirada con los ojos cristalizados y se abalanzó a rodear mi cintura con sus brazos, escondiendo su rostro en mi regazo. Esa mezcla de respeto solemne y la pura necesidad de afecto de un niño de cinco años terminó por romper mi compostura. Las lágrimas rodaron por mis mejillas mientras lo abrazaba con fuerza, dándome cuenta de que nuestro año juntos había llegado a su fin. Pasó unos minutos así, sin mostrar su rostro. Era la primera vez que alguien me hacía echar lágrimas. Finalmente se despegó de mí, secando su rostro un poco enrojecido, casi avergonzado. Mientras limpiaba sus lágrimas, decidió regresar adentro. Es lo más probable: querrá ver a sus padres, pero también le duele separarse de alguien con quien vivió un año entero... Creo que lo entiendo un poco; no es fácil despegarse de alguien como si nada. Ahora que recuerdo, sentí la misma sensación cuando Elena se separó de mí para poder vivir con su esposo. Creo que es a este sentimiento a lo que le llaman nostalgia: cuando pareciera que nunca se va a acabar, pero de pronto todo termina, extrañando momentos que ya no puedes volver a tener. Mientras me hundía en mis pensamientos, observando el cielo creado por la misma energía de nexo y siendo golpeada en la cara por el aire, la tristeza me invadía por completo. No era algo normal en mí, para nada. ¿Qué haré ahora? Cada miembro de mi antiguo grupo tomó su propio camino. Así pasé mi último día dentro de esta isla. Ya era algo normal, después de todo; era la última de mi grupo que seguía con esto. ... Después de una hora, finalmente decidí entrar. Caminé hacia la puerta principal de la casa del árbol mientras mis botas rozaban con el pasto, emitiendo sonidos al igual que cuando cambias de página: ¡Fish, fish! Al entrar por la puerta, finalmente observé unos bultos extraños a una distancia corta. Al acercarme a ver, era ropa que Lucas utilizaba antes de cambiar su aspecto; era aquella ropa con la cual llegamos aquí y donde empezó todo. Aunque esta ropa parece muy pequeña para la estatura de su cuerpo actual... ¿Acaso piensa tirarla o dejarla aquí? No entendía bien esta situación. A todo esto, ¿a dónde está Lucas? Bueno, de todos modos no puede simplemente dejarla aquí. Me senté lentamente en el suelo de la casa del árbol y, acomodándome un poco, empecé a sacar prenda por prenda para doblarla y dejarla en un rincón de este lugar. No creo que sea necesario llevarla porque, aparte de que su cuerpo creció, si él tomó la decisión de dejarla, no puedo obligarlo a llevarla... Luego, unos pasos resonaron en la parte superior de la casa del árbol. \-¿Qué estás haciendo, tía Sasha? -exclamó Lucas, sorprendido. \-Ordenando un poco lo que acabas de tirar. No puedes simplemente dejarlo tirado y ya, así que decidí arreglar tu desorden y ponerlo en un rincón -respondí. \-Y... ya veo. Lo siento mucho. Aunque es un niño, sigue actuando de manera muy madura, tanto en su forma de expresarse como de caminar. Ese comportamiento es un poco raro; es como si hubiera sido criado por la nobleza... Pero no creo que su padre haya sido estricto; conociéndolo, estoy seguro de que es todo lo contrario a ser estricto. La única persona que creo que pudo educarlo fue Elena. Aunque parezca amable, cuando se enoja puede ser muy estricta; sin embargo, muy pocas veces la he visto enojada. De igual manera, no creo que ella sea de las personas que obligan a comportarse de manera muy formal. \-¿Sucede algo, tía Sasha? -La voz de Lucas me hizo regresar a la realidad. \-N... no pasa nada. Después de haber terminado de empaquetar esto, me levanté para dejarlo en un rincón mientras Lucas observaba desde las escaleras \-Tienes que bañarte. Yo prepararé la cena para poder comer mientras tú te bañas; también usa ropa cómoda para dormir. \-Sí, tía, muchas gracias -respondió Luego de eso, observé a Lucas bajar por las escaleras para luego verlo entrar al baño. Pegué un suspiro y me preparé un poco antes de cocinar. Debo admitir que todo este tiempo he estado nerviosa con el tema de la cocina; es una de las cosas que más se me dificultan hacer, pero él nunca ha mostrado alguna queja sobre esto. ¿Será que... no lo hace por consideración? No, no creo; cualquier niño de su edad criticaría la cocina de una persona adulta. Bueno, aquí voy Al acercarme a la cocina, miré los ingredientes sobre la mesa como si fueran enemigos en un campo de batalla. Agarré el cuchillo con demasiada fuerza, tanta que el mango crujió un poco. Mi plan era simple: una sopa de vegetales con carne seca. El problema empezó al cortar las papas. En lugar de rodajas finas, el cuchillo bajó con un golpe seco que partió la madera de la tabla. \-¡Rayos! -susurré, mirando el desastre. Decidí que el fuego compensaría mis habilidades con el cuchillo. Encendí el fogón usando una pequeña chispa de energía de nexo, pero calculé mal la intensidad. Una llamarada gigante brotó de la cocina, chamuscando un poco las hojas del techo de la casa del árbol y dejándome la cara salpicada de hollín negro. Tosí un par de veces, disipando el humo con la mano antes de que Lucas lo notara desde el baño. Al echar la carne seca, olvidé que requería horas para ablandarse. El resultado final parecía más un caldo de piedras mágicas que una cena nutritiva. Revolví la olla con frustración, viendo cómo un trozo de zanahoria, misteriosamente, había tomado un color morado que no recordaba que tuviera al principio. Sostuve la cuchara con sospecha. Definitivamente, dominar el estilo Spellblade era mil veces más fácil que descifrar los misterios de un guiso casero. \-Tía Sasha... La voz resonó justo detrás de mi nuca. Me quedé completamente congelada, tiesa como una estatua de piedra. Sentí un escalofrío recorrer mi espalda de arriba abajo y el cucharón de madera se me resbaló de los dedos, cayendo al suelo con un golpe seco. Juro que mi corazón se detuvo por un milisegundo. Me di la vuelta de golpe, con movimientos rígidos y torpes, intentando tapar desesperadamente la olla morada y el techo chamuscado con mi propio cuerpo. \-¡L-Lucas! -exclamé, con la voz un octavo más aguda de lo normal mientras me limpiaba torpemente el hollín de la mejilla-. ¡Qué rápido te bañaste! No... no escuché cuándo saliste. Ahí estaba él, parado bajo el marco de la puerta. Al haber purificado su cuerpo, su presencia se había vuelto tan sutil y ligera que ni siquiera mis sentidos de guerrera habían detectado sus pasos. Traía puesto un pijama holgado que le quedaba un poco corto debido a su estirón de poder. Con su cabello azul acero todavía húmedo goteando sobre sus hombros y esos enormes ojos ámbar oro brillando en la penumbra, me miraba con una mezcla de intensa curiosidad e inocencia infantil. El pequeño desvió la mirada de mi rostro hacia el humo denso que flotaba en el techo, y luego fijó sus ojos en la olla que yo intentaba ocultar. \-¿Ocurrió algo, tía Sasha? -exclamó. \-No, tranquilo, solo estoy cocinando. Puedes esperar sentado en la pequeña mesa redonda de la sala. \-E... está bien -dijo. ¿Qué hago? Esto ni siquiera parece algo comestible. Las otras veces me habían salido bien, ¿por qué justo ahora me salió mal? Solté un suspiro decepcionado mientras pensaba. Luego de eso, tomé la decisión de servirlo tal y como se había preparado. Empecé a servirlo en los platos con la cuchara de madera; luego, mientras los sostenía, regresé a la sala tornando mi rostro serio, pero sudando un poco sin mostrar nerviosismo. \-Aquí tienes -puse el plato sobre la mesa redonda. Al observarlo, su expresión cambió. La sonrisa que tenía se había tornado en una expresión de sorpresa y decepción con un tono gracioso a la vez; una sonrisa nerviosa salió de su rostro. Al intentar disimular, me senté con expresión fría sin decir nada y empecé a comer. Luego, un susurro salió de su boca: \-Creo que esta zanahoria no debería ser morada... \-Mmm... Intenté disimular mientras comía. Debo admitir que, aunque su aspecto no parecía apetecible, el sabor no estaba tan mal; era comestible, o eso creo... El sabor a zanahoria era diferente, tenía una textura amarga y viscosa, y ni se diga de la carne... Bueno, no se puede hacer nada. El tiempo pasó volando y, antes de darme cuenta, ya me había terminado de comer casi toda la... comida, digo, si era algo comestible al fin y al cabo... Bueno, bueno, cambiando de tema, observé a Lucas para ver si ya había terminado y, al darme cuenta, no había nada en el plato: se lo terminó. Pues no parece que se quejó. Ah, boté un suspiro melancólico y lleno de decepción. Lucas estaba completamente tieso en la silla. Sus ojos ámbar oro, que antes eran imponentes, ahora daban vueltas y parecían perder el brillo místico. Tenía las mejillas infladas y un color verde manzana pálido le subía por el cuello, compitiendo con el azul acero de su cabello. Hizo un esfuerzo sobrehumano por tragar el último pedazo, y su garganta emitió un crujido seco. Su rostro se arrugó en una mueca de asco tan extrema y cómica que parecía que se había tragado un veneno de monstruo de Rango S en lugar de una cena casera. Estaba sufriendo en silencio. \-Bu-buena cena, tía Sasha -alcanzó a balbucear con una vocecita temblorosa, mientras una gota de sudor frío le resbalaba por la frente. \-A la cama. Ya es tarde -ordené de inmediato, levantándome con brusquedad para tapar mi propia vergüenza y evitar que Lucas terminara colapsando en la mesa por mi culpa. El pequeño no lo pensó dos veces. Se bajó de la silla tambaleándose un poco, como si la zanahoria morada le hubiera debilitado las piernas más que el mismísimo entrenamiento del estilo Spellblade. Caminó hacia su cama con paso robótico, manteniendo la boca bien cerrada para no dejar salir el sabor amargo de la carne seca. Una vez que nos acomodamos en nuestros respectivos lugares y las luces de nexo se apagaron, la oscuridad de nuestra última noche en la casa del árbol nos envolvió. Escuché a Lucas dar un par de vueltas pesadas entre las sábanas, probablemente peleando contra la digestión de mi guiso. El silencio regresó, pesado y cargado de expectativas. Mañana saldríamos a la superficie, y aunque mi cocina casi lo mata esta noche, sabía que extrañaría terriblemente este caótico refugio. A la mañana siguiente ya nos encontrábamos listos, aunque parecía que Lucas seguía un poco... bueno. \-¿Estás listo para salir, verdad? Regresamos a la superficie hoy mismo. \-Sí, ya estoy equipado con todo y no me olvido de nada -respondió él. Después de eso, salimos de la casa del árbol para poder regresar a la superficie, así que decidí llevarlo por un atajo corto y más rápido para llegar a la entrada. Empezamos a caminar por el gran bosque de las islas cadenas mientras pensaba que no quería toparme con monstruos de bajo rango; eso nos retrasaría mucho. El atajo que tomamos no era un sendero cualquiera: era una red de raíces gigantes y húmedas que se entrelazaban sobre el abismo. Avanzamos a un ritmo rápido. Me sorprendió ver que Lucas, con sus pequeñas botas, no hacía ni un solo ruido al pisar las hojas secas. Su nuevo núcleo Ámbar le daba una ligereza increíble; parecía flotar sobre el terreno irregular del bosque mientras su cabello azul acero brillaba cada vez que un rayo de luz mística se colaba entre la copa de los árboles. A medida que nos internábamos en la parte más densa de las Islas Cadenas, el ambiente se volvía más salvaje. Podía sentir las miradas de bestias de bajo rango ocultas entre los arbustos molares. Sin embargo, ninguna se atrevió a dar un paso al frente; estoy actuando como un repelente natural con mi propia energía. Solo escuchábamos el crujido de las ramas rompiéndose cuando las criaturas huían despavoridas al vernos pasar. Finalmente, tras esquivar el grueso del bosque, el sonido de agua subterránea rugiendo a lo lejos nos indicó que habíamos llegado. Frente a nosotros se alzaba el antiguo puente de cuerda, la única vía para cruzar el abismo que nos separaba de la gran entrada hacia la superficie. Abajo solo había una oscuridad infinita y neblina de energía densa. \-Mantente cerca de mí, Lucas -le advertí, dando el primer paso sobre las maderas gastadas. El puente crujía violentamente bajo nuestras botas. Empezamos a caminar sobre él cuidadosamente y, después de unos minutos, ya íbamos casi por la mitad del trayecto. Con el viento golpeándonos la cara, un zumbido ensordecedor y metálico hizo temblar las cuerdas del puente. ¡BZZZZZZZZZ! Un escalofrío me congeló la sangre. De las grietas de las paredes del abismo emergió un enjambre a toda velocidad. No eran insectos normales: eran Avispas Reina de Rango D. Criaturas monstruosas del tamaño de un niño de cinco años, con caparazones negros y amarillos brillantes y aguijones largos como espadas cortas. Eran letales en grupo. El enjambre se abalanzó sobre nosotros como una ráfaga de proyectiles vivos. \-¡Lucas, agáchate! -grité, desenvainando mi espada en un parpadeo. El caos se desató. Me concentré por completo en desviar las ráfagas de aguijones y los cuerpos masivos de las avispas que intentaban despedazarnos. El metal de mi arma chocaba contra sus caparazones, desprendiendo chispas amarillas en medio de la penumbra. Estaba tan enfocada en repeler el ataque frontal y cubrir el rango que mis sentidos ignoraron el peligro bajo nuestros pies. Una de las avispas reina, pesada como una roca, se estrelló directamente contra uno de los postes de soporte del puente, justo al lado de Lucas. ¡CRACK! Las cuerdas izquierdas se reventaron con un sonido seco. El puente se ladeó violentamente de costado. \-¡Tía Sasha! -escuché su pequeña voz de cinco años a lo lejos romperse en el aire. Me di la vuelta aterrada, extendiendo mi mano con desesperación. Una de ellas había logrado herirme en la mejilla con un pequeño rasguño, pero mis dedos solo rozaron el aire vacío. Debido al violento impacto, el pie de Lucas resbaló de las maderas inclinadas. Su pequeño cuerpo, equipado con su mochila, cayó al vacío, siendo tragado instantáneamente por la densa neblina y la oscuridad del abismo hacia abajo. \-¡¡LUCAS!! -Mi grito desgarró mi propia garganta, resonando con eco en las profundidades mientras el enjambre seguía zumbando a mi alrededor. Se había ido. Mi sobrino estaba cayendo hacia una muerte segura, y yo me había quedado sola en el puente.
The First Breath After the Last (Novela)

Continúa leyendo

The First Breath After the Last (Novela)

Capítulo 13

Siguiente Capítulo ›

The First Breath After the Last (Novela) Capítulo 12

Estás leyendo el capítulo 12 de The First Breath After the Last (Novela), un novela. En los rincones más ocultos del planeta protegido por barreras indomables de escarcha. Jaxx gobernaba un reino completamente undido en el hielo. Era el monarca absoluto del frio, un genio que trataba la magia de hielo… Este capítulo tiene publicado el 11 de septiembre de 2026. The First Breath After the Last (Novela) tiene 20 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.