Leer Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela) Capítulo 65 online gratis en español
🏴 Grupo: Skotádi✍️ Traducción: Skotádi
Para Tang Zhen, estos billetes eran sin duda una ganancia inesperada; si podía conseguir aún más, entonces sería una gran sorpresa.
Por eso, volvió a preguntarle a la joven de cabello plateado: —¿Tienes muchos más de estos papeles? Si es así, puedes traerlos todos y cambiarlos conmigo por comida.
Al ver que Tang Zhen realmente estaba interesado en esos “papeles inútiles”, la joven agitó la mano con entusiasmo y volvió a preguntar: —Tengo muchos de estos papeles; los que Xiao Wei te dio me los dio a mí. Si te los entrego todos, ¿podrías darme eso a cambio?
La joven señaló con cautela detrás de Tang Zhen, con los ojos llenos de deseo; al girarse, Tang Zhen vio que se refería a la katana Cold Steel que había comprado en línea.
Esta arma costaba varios miles; antes, Tang Zhen no la habría comprado, pero tras obtener veinte millones por vender jade, con su nueva holgura económica la adquirió sin pensarlo, aunque nunca la había usado en combate.
De cualquier forma, podía considerarse un arma de buena calidad.
La joven de cabello plateado también parecía saber que el valor de un arma de calidad no podía compararse con un montón de papeles inútiles; en su opinión, aquello era una petición excesiva, y esperaba que ese cultivador no se molestara, porque realmente deseaba esa katana.
Si Tang Zhen supiera lo que ella pensaba, sin duda se burlaría; esa katana era cara, sí, pero esos “papeles inútiles” podían comprar montones de ellas.
El hombre rubio a su lado cambió de expresión al escucharla y la reprendió con voz grave; en su opinión, esa petición era demasiado absurda. Sin embargo, Tang Zhen le hizo una señal para que guardara silencio y volvió a mirar a la joven.
—¿Para qué la quieres? ¿No es mejor la comida?
La joven dudó un momento, miró al hombre rubio y respondió en voz baja: —Quiero dársela a mi padre. Si la tiene, cuando volvamos a encontrarnos con grandes grupos de monstruos, él y todos estarán mucho más seguros.
Tang Zhen reflexionó; el hombre rubio tenía fuerza de nivel 2 y era el más fuerte del campamento. Si hubiera tenido un arma decente, probablemente no habría sido puesto en aprietos por los duendes sanguinarios.
El hombre rubio sintió un nudo en la nariz; ese robusto hombre estuvo a punto de llorar, pero contuvo la emoción, y al mirar a la joven, sus ojos se llenaron de orgullo y afecto.
Tang Zhen asintió y preguntó con una sonrisa: —Aún no sé tu nombre, ¿puedes decírmelo?
—Me llamo Lisa, señor cultivador.
—Bien, Lisa, acepto. Ahora ve a traer lo que tienes, cuanto más mejor.
Tang Zhen respondió sonriendo, aunque en sus ojos brillaba una luz dorada.
Lisa se alegró enormemente y salió corriendo; poco después regresó.
Llevaba una vieja maleta de cuero bastante deteriorada; al llegar frente a Tang Zhen, la abrió directamente.
Dentro, Tang Zhen vio pilas de billetes ordenados; los que estaban cerca de los bordes estaban bastante dañados, pero la mayoría en el centro permanecían intactos.
Tang Zhen miró la caja llena de dinero sin cambiar su expresión; al ver esto, Lisa comenzó a sentirse inquieta, sin saber si él estaría satisfecho.
Lo que ella no sabía era que, además de sorpresa, Tang Zhen sentía una profunda confusión; estos billetes provenían del mundo que él conocía, pero ¿cómo habían llegado aquí?, ¿qué había ocurrido en el proceso?
Lleno de dudas, solo podía guardarlas para sí mismo; no podía encontrar una respuesta ni discutirlo con nadie, lo que lo hacía sentir frustrado.
Después de observar la maleta durante un rato, Tang Zhen finalmente desató la katana y se la entregó a la nerviosa Lisa.
Lisa la recibió con emoción, la acarició con cuidado un par de veces, y luego se la entregó a su padre, el hombre rubio de mediana edad que lideraba el grupo.
Al ver esto, los vagabundos estallaron en vítores; que el líder del campamento, el más fuerte entre ellos, obtuviera un arma de calidad significaba un gran aumento en su capacidad de combate, lo cual era una excelente noticia para todos.
Las manos del hombre rubio temblaban ligeramente mientras acariciaba la katana como si fuera un tesoro; sus ojos brillaban de emoción.
Al sentir el filo de la hoja, estaba convencido de que, al usar esa arma contra los duendes sanguinarios, podría partirlos en dos con facilidad.
Tang Zhen observó su entusiasmo y suspiró levemente; era evidente que ese hombre tenía buena fuerza, y si abandonara ese lugar para unirse a un equipo de exploración en el pueblo de vagabundos, no viviría en condiciones tan precarias, ni reaccionaría así por un arma relativamente común.
Tal vez no podía abandonar a los ancianos y niños del campamento, y por eso había decidido quedarse.
Sin embargo, el arma que para el hombre era excelente no significaba gran cosa para Tang Zhen; sin mencionar que podía traer armas de acero especial de su mundo original, incluso las armas sospechosas de ser armas mágicas en su espacio de almacenamiento superaban con creces esa katana en filo y resistencia.
Tras observar que el entusiasmo del hombre se calmaba un poco, Tang Zhen le preguntó a Lisa: —¿De dónde obtuviste estos papeles? ¿Hay más?
—Sí, hay, pero conseguirlos implica un gran riesgo. ¿Qué planea usar para intercambiarlos?
Antes de que Lisa respondiera, el hombre rubio tomó la palabra; al darse cuenta de que esos papeles eran útiles para Tang Zhen, quiso ver si podía obtener beneficios para el campamento.
Como líder del campamento, su actitud era comprensible; en su opinión, Tang Zhen era una persona rica, y con que dejara caer un poco de beneficio, bastaría para que esos niños hambrientos pudieran comer bien.
En cuanto al favor de salvarles la vida, sin duda lo devolvería, pero eso era distinto a procurar beneficios para los ancianos y niños del campamento.
Tang Zhen miró al hombre rubio, hizo una señal con la mirada a Qian Long para que no actuara impulsivamente, y luego sonrió.
—Hagamos un trato. Si consiguen dos montones más de estos papeles, les daré diez armas tan afiladas como esta. ¿Qué dices?
El hombre rubio se llenó de alegría; diez armas iguales, algo que no podría comprarse ni con una gran cantidad de Perlas Cerebrales. ¡Había ganado mucho con este trato!
Esta vez no dudó en absoluto; extendió la mano y dijo con una carcajada: —¡Hecho! Y no te haré perder; si conseguimos más, todo será para ti. Solo dame diez armas y el trato queda cerrado.
Tang Zhen sonrió, extendió la mano y chocó el puño con el del hombre, sellando el acuerdo.
—Me llamo Tang Zhen. Un placer cooperar.
—Me llamo Tyson, soy el líder de este campamento.
Ambos lados establecieron el acuerdo y se presentaron; en sus corazones, ambos estaban satisfechos.
Tang Zhen no conocía los pensamientos de Tyson; él solo consideraba cuántos billetes podría obtener en esta transacción. Era evidente que ese dinero provenía de Edificios Salvajes, pero cuántos más podrían encontrarse era incierto.
Aun así, debía intentarlo, porque era una de las formas más rápidas de acumular capital.
Los veinte millones que había obtenido anteriormente parecían mucho, pero una vez que estableciera su Ciudad Torre, para hacerla crecer rápidamente hasta niveles que otros tardaban siglos en alcanzar, necesitaría una inversión masiva; el dinero se gastaría como agua, por lo que necesitaba más.
Tang Zhen se sentó a conversar con Qian Long y los demás, mientras que Tyson, Lisa y los otros se sentaban aparte, discutiendo con entusiasmo cómo conseguir más de esos “papeles inútiles”.

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Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela)
Capítulo 66
Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela) Capítulo 65
Estás leyendo el capítulo 65 de Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela), un novela. En un mundo apocalíptico donde la superficie terrestre es sinónimo de muerte segura debido a peligros invisibles, la humanidad ha tenido que refugiarse en ciudades monumentales con capacidades asombrosas: fortalezas que… Este capítulo tiene publicado el 1 de abril de 2026, Traducido por el grupo Skotádi. Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela) tiene 91 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.