Leer Soy el Villano Predestinado (Novela) Capítulo 323 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En el pabellón reinaba un silencio absoluto. Aparte de los habitantes de la Montaña del Emperador Celestial, Yue Mingkong era la única sentada. En ese instante, su expresión era serena e indiferente, como si no le importara nada del mundo, y su figura parecía esculpida con esmero en el jade más fino.
Vestía una amplia túnica, con un rostro pintoresco e inmortal sin maquillaje, y sus miles de mechones de cabello sedoso caían como una cascada, atados con una sencilla hosta.
Aun sin los colgantes, su presencia hacía palidecer a cualquier bella doncella celestial. Su aura era la de una emperatriz sin parangón, por lo que nadie en la Montaña de la Emperatriz Celestial se atrevía a menospreciarla y la trataba con cautela.
Por otro lado, Yue Mingkong era el prometido de Gu Changge. Actualmente era un héroe en el Campo de Batalla de la Extinción Celestial tras salvar a la bella Ying Yu, noticia que se había difundido ampliamente y que despertaba la envidia de muchas jóvenes.
Hoy, la advertencia de Yue Mingkong provocó risas amargas en todos los habitantes de la Montaña del Emperador Celestial, quienes intuyeron que este asunto estaba relacionado, pero también sabían que la otra parte no era irrazonable.
Había cosas en las que realmente no debían pensar. Gu Changge era excepcionalmente bueno. Si no hubiera existido el contrato matrimonial, tal vez no habría habido problema, pero con el contrato en su poder, su joven dama no se habría fijado en él.
Porque estaba destinado a ser imposible.
"¿Qué significan las palabras de la princesa Mingkong? ¿Acaso temes que te quite a tu prometido?"
En ese momento, Ying Yu también comprendió el significado de las palabras de Yue Mingkong. Frunció el ceño de inmediato y replicó. Optó por la reciprocidad y no le gustó la actitud despreocupada del otro, que intentaba controlarlo todo.
Ella también era una santa, y no quería rebajarse ante nadie en ese momento. Aunque tenía cierta simpatía por Gu Changge, las palabras de Yue Mingkong no la dejaban en paz.
Al oír esto, Yue Mingkong negó con la cabeza; su expresión era serena, hermosa y radiante. Sus palabras, como antes, fueron firmes y sin titubeos.
“Te estoy aconsejando y lo hago por tu propio bien. Si no quieres sufrir en el futuro, aléjate de Gu Changge. ¿Y en cuanto a llevármelo?”
Su tono al hablar era ligeramente burlón y desdeñoso.
De principio a fin, no le preocupó que ninguna mujer pudiera llamar la atención de Gu Changge. Su posesividad era muy fuerte, pero también era necesario mantener ciertas distancias. Algunas mujeres estaban destinadas a ser meras piezas de su juego y no representaban ninguna amenaza para él.
Al verla en su lamentable estado, la convenció amablemente, sin importarle si la otra persona lo apreciaba o no. Ya había dicho todo lo que tenía que decir. Si Ying Yu seguía profundizando en el asunto, al final sería ella quien saldría perjudicada.
El príncipe Ying se convirtió en heredero del arte demoníaco y en enemigo del mundo entero, y los hermanos se volvieron unos contra otros.
Ella no podía creer que Gu Changge no hubiera hecho nada durante todo este tiempo. Y era muy probable que todo esto fuera obra suya. Si Ying Yu llegara a saber la verdad, ¿qué le ocurriría?
Probablemente querría matar a Gu Changge. En ese momento, con el temperamento de Gu Changge, no habría tenido piedad de Ying Yu.
Yue Mingkong pensó que esta calamidad se podía evitar, así que fue a advertirle. En cuanto a hacer sentir celosa a Ying Yu o algo parecido, a Yue Mingkong realmente no le importaba.
Sin embargo, Yue Mingkong ignoraba que Ying Shuang ya había sido suplantada por un joven que cuidaba caballos y que habían intercambiado identidades. Gu Changge, por su parte, no temía en absoluto que Ying You descubriera la verdad.
“¿Qué quieres decir con eso?” Ying Yu frunció el ceño, sin entender por qué Yue Mingkong la miraba con un poco de lástima.
Sin embargo, Yue Mingkong no continuó hablando ni prestó atención. Permanecía tan silenciosa como una inmortal. Sus ojos brillaban con una mirada inexplicable. Al ver que Yue Mingkong ya no hablaba, Ying Yu respiró hondo y se tranquilizó.
"El joven maestro Gu es amable conmigo y con la Montaña del Emperador Celestial. Intentaré corresponderle. En cuanto a lo demás, princesa Mingkong, no se preocupe demasiado." Tras decir esto, decidió despedirse.
Yue Mingkong asintió: "Es bueno que sepas esto".
“¡Oh, Mingkong, ¿estás aquí?”
Sin embargo, en ese momento, una voz ligeramente sorprendida resonó repentinamente bajo el pabellón, seguida de pasos que se acercaban.
La persona vestía una túnica blanca como la luna, era alta y erguida, con una sonrisa cálida y brillante como el jade en su rostro, seguida por muchos seguidores con un aura poderosa.
Era Gu Changge.
Durante ese tiempo, el Campo de Batalla de la Extinción Celestial no era para nada pacífico, así que simplemente lo abandonó, con la intención de averiguar primero la verdadera identidad del heredero de las artes demoníacas.
Además, Gu Changge sabía que Yue Mingkong había llegado al Cielo del Sur y tenía algo que preguntarle. Hablando de eso, tras el último viaje al Reino Inferior para eliminar al Ancestro Humano, era lógico pensar que la aparición del próximo Niño de la Suerte no sería muy pronto.
Pero según las indicaciones del sistema, la aparición de la bruja de rojo parece inevitable. Así que Gu Changge planeaba sonsacar información a Yue Mingkong; tal vez ella supiera algo.
En ese instante, al oír aquella voz, Ying Yu, que pensaba levantarse e irse, quedó ligeramente atónita. Sus pasos se detuvieron, un poco sorprendida.
Tampoco sabía si Gu Changge había escuchado lo que ella y Yue Mingkong acababan de decir.
"Joven Maestro Gu…"
"Joven Maestro Changge..."
Todos los habitantes de la Montaña del Emperador Celestial saludaron apresuradamente a Gu Changge con una expresión muy respetuosa.
Gu Changge asintió levemente, recorrió con la mirada a todos y luego se fijó en Yue Mingkong, que estaba sentado al fondo. La sonrisa que se dibujó en la comisura de sus labios resultó un tanto curiosa.
Ying Yu no sabía si se trataba de su propia ilusión.
Yue Mingkong, que siempre había lucido tranquila y serena, de repente pareció un poco nerviosa y poco natural en ese momento, como si la hubieran sorprendido haciendo algo malo frente a Gu Changge.
Pero esta sensación pronto desapareció cuando la expresión de Yue Mingkong volvió a la calma.
“Changge, ¿me estabas buscando?” Fue la primera en hablar, ligeramente sorprendida; aparte de eso, no hubo nada más.
No le sorprendió en absoluto la repentina aparición de Gu Changge.
Aunque esta era la primera vez que se veían desde el último banquete de la familia Gu, Yue Mingkong tenía muy claro que, en el Reino de la Estrella Celestial, Gu Changge había estado pendiente de su paradero.
Pero Gu Changge nunca apareció. Hoy, ella tomó la iniciativa de ir a buscarla debido a los asuntos de Ying Yu. ¿Acaso temía que ella arruinara su plan?
En el corazón de Yue Mingkong reinaba una pequeña duda.
"Quiero verte, ¿necesito alguna razón para ello?"
Gu Changge sonrió con naturalidad, se acercó a ella con paso tranquilo y, ante la mirada de todos, la rodeó suavemente por la cintura, como una pareja de ancianos enamorados. Esta escena provocó una sonrisa amarga en todos los habitantes de la Montaña del Emperador Celestial.
Ying Yu no esperaba que Gu Changge hiciera tal cosa en público. En su opinión, era como si Gu Changge le hubiera dicho que solo tenía a Yue Mingkong en su corazón.
Por un instante, sintió una inexplicable decepción, pero esta emoción se disipó rápidamente. Yue Mingkong se quedó atónita un momento, mirando a Gu Changge con ojos fríos como gemas impecables: "¿Acaso temes que sienta celos de esta niña?".
Si hubiera sido antes, sin duda se habría avergonzado de las acciones de Gu Changge. Pero sabiendo que a Gu Changge le gustaba burlarse de ella, ya no le importaba. Porque delante de él, cuanto más tímida se mostraba, más la molestaba.
Así que no quería que tuviera éxito. Gu Changge negó con la cabeza y, con una sonrisa, continuó: “Sé que eres sensata, no te importará este tipo de cosas, así que no asustes más a la gente”.
Hablando de eso.
Giró la cabeza y le sonrió a Ying Yu, que siempre se mostraba perpleja: “Mingkong siempre ha sido celoso. Siempre que hay otra mujer cerca de mí, se comporta así…”
"Gu Changge..."
Yue Mingkong lo interrumpió de repente, con un gesto de ligero fastidio. Gu Changge sabía que no lo decía con esa intención, pero ¿acaso pensaba que era demasiado atrevido decirlo así?
Al oír esto, Ying Yu no pudo evitar reír y llorar en ese momento.
Dijo apresuradamente: “Joven Maestro Gu, por favor, no se preocupe, no me tomaré este asunto a pecho. Desde que usted y la Princesa Mingkong se conocieron, no me entrometeré como una extraña. Si tengo la oportunidad, sin duda invitaré al Maestro Gu a la Montaña del Emperador Celestial para conversar”.
"Primero nos despediremos". Después de todo, se llevó a la gente de la Montaña del Emperador y se marchó sin quedarse mucho tiempo.
“Señorita Ying Yu, tenga cuidado al regresar” dijo Gu Changge con una leve sonrisa en el rostro mientras los veía marcharse.
Después de que todos se marcharon, la sonrisa en el rostro de Gu Changge se fue desvaneciendo gradualmente, y apartó a todos con una cortina de humo.
Luego, miró a Yue Mingkong con interés y preguntó: "¿Acaso Mingkong teme que lastime a Ying Yu? ¿De verdad soy una persona tan despiadada y cruel?"
Él sabía perfectamente que Yue Mingkong no podía sentir celos por ese tipo de cosas.
A lo sumo, lo hizo por amabilidad y no pudo evitar persuadir a Ying Yu, pero para Gu Changge, era simplemente un asunto trivial.
Para él, Ying Yu no era más que un peón que utilizaba a su antojo, y en realidad no era muy diferente de Ying Shuang.

Continúa leyendo
Soy el Villano Predestinado (Novela)
Capítulo 324
Soy el Villano Predestinado (Novela) Capítulo 323
Estás leyendo el capítulo 323 de Soy el Villano Predestinado (Novela), un novela. Inmediatamente después de que Gu Changge se diera cuenta de que había transgredido a un mundo de fantasía, el protagonista del mundo y el elegido de la fortuna juró vengarse de él. Envidiado por todos, no solo tiene a… Este capítulo tiene publicado el 24 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Soy el Villano Predestinado (Novela) tiene 849 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.