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Leer Soy el Unico que Sube de Nivel: Ragnarok (Novela) Capítulo 51 online gratis en español

🏴 Grupo: Segador✍️ Traducción: Segador
\[El objetivo es apto para la extracción de sombras.\] Mientras Suho lanzaba Extracción de sombras, la sombra del cadáver del Ciempiés de Arena Venenosa comenzó a retorcerse. \[Intentando la extracción de sombras.\] \[Intento de extracción en curso...\] Dentro de la sombra, los colmillos venenosos del ciempiés gigante brotaron en un intento de extenderse hacia afuera. En ese momento, resonó un sonido metálico, acompañado de una notificación. \[La Extracción de Sombras falló.\] \[Quedan dos oportunidades más.\] ¿Fallo? Suho apretó los dientes. ¿No soy lo suficientemente bueno? La habilidad Extracción de Sombras tenía posibilidades de fallar. La descripción de la habilidad describía claramente que la probabilidad de falla en la extracción aumentaba en proporción a las estadísticas del objetivo. En este caso, el Ciempiés de Arena Venenosa era mucho más fuerte que Suho. La verdad es que no lo maté solo. Suho había agotado todos los métodos a su disposición para derrotar a la criatura, lo que le hizo desear aún más su sombra. Me quedan dos oportunidades más... Respiró hondo e intentó con calma la segunda extracción. "Surge". \[La Extracción de Sombras falló.\] \[Queda una oportunidad más.\] Sintió que se le secaba la garganta. Solo tuvo un intento más El ciempiés, en su forma anterior a la sombra, retorcía sus numerosas patas como si estuviera luchando por escapar del humo oscuro. ¿Quieres salir tú también? Suho se calmo. Claro, sal y aplasta a mi enemigo a mi lado. Extendió solemnemente su mano y la sostuvo frente al colosal cuerpo de la criatura. "¡Surge!" En ese momento, el ciempiés de arena rugió mientras sacaba sus extremidades delanteras de la oscuridad que había debajo. Sus numerosas patas lo seguían y tocaban el suelo, levantando el cuerpo. La sombra oscura se entrelazó y entretejió el cuerpo inacabado. \[La Extracción de Sombras fue un éxito.\] "¡Eso es más parecido!" Suho estalló en celebración. \[?? Clase Caballero Nv.1\] Un enorme ciempiés de arena envuelto en vapor negro se reveló ante Suho. Sorprendido por la feroz presencia de la criatura, Esil, que había regresado del Cuerno de Vulcano, dio un paso atrás vacilante. Gris acababa de separarse de Suho y se estremeció detrás del demonio de pelo lavanda con la cola metida entre las piernas. Suho, recordando el recuerdo de su primera batalla con los ciempiés, tragó saliva. Pero ahora es mío. \[Se pueden dar nombres a los soldados de las sombras con un rango equivalente al grado de caballero o superior.\] \[El nombre asignado permanecerá hasta que se destruya la sombra.\] \[Por favor, proporcione un nombre para este soldado.\] Un nombre no es tan importante. Especialmente porque este tipo es un empleado temporal, pensó Suho. \[Ciempiés de las Sombras - Grado de Caballero\] "Vamos". Suho decidió rápidamente el nombre de la criatura y se subió a su espalda. "Espera... ¡Yo también!" Esil saltó urgentemente detrás de Suho sobre el ciempiés de las sombras, sosteniendo a Gris en sus brazos. La pareja asustada hizo reír a Suho. Con los ojos brillantes, volvió su mirada hacia el corazón del laberinto. "Genial. Vámonos". \*\*\* Mientras tanto, Randolph y los cazadores restantes del Gremio de Carroñeros navegaban incansablemente por el laberinto. "¡Randolph! ¡Necesito recuperar el aliento!" "Las momias ya no nos siguen". Randolph se detuvo en seco, miró a sus exhaustos subordinados y dijo con desdén: "Tsk. Tontos débiles". Se burló al pensar en los cazadores caídos que había dejado atrás. "Esas robustas criaturas tarde o temprano se pondrán al día. ¡Debemos seguir avanzando!". "¡Sí, señor!" Afortunadamente, el ritmo se había ralentizado. Randolph caminaba por los pasillos aparentemente interminables con gran precaución, escudriñando diligentemente su entorno, cuando algo despertó su curiosidad. "¿Pero por qué desaparecieron las momias?" "¿Quizás no estamos lejos de llegar al final?" "Mmm." Los labios de Randolph esbozaron una sutil sonrisa al recordar la inscripción encontrada en la pirámide. —El futuro del aspirante brillará con una luz brillante. "Parece que somos los únicos rivales que quedamos". En ese caso, ¡El artefacto es naturalmente nuestro! "¡Asegúrense de buscar el artefacto en todos los rincones!" gritó Randolph. "¡Sí, señor!" "¡Sea lo que sea, valdrá la pena el esfuerzo!" Los cazadores del Gremio de Carroñeros eran famosos por su físico robusto, y su fuerza brillaba en un terreno tan desafiante. "¡Podemos soportar cualquier trampa con nuestros cuerpos! ¡Aplasten todo y busquen cualquier pista!" Nadie se atrevería a obstruir su camino. Derribaron paredes, destrozaron cualquier objeto sospechoso y, poco a poco, avanzaron hacia el final del laberinto. "¡Es una puerta!", gritó un cazador. Finalmente, una enorme puerta apareció ante ellos. "¡Lo encontramos!" "¡Sí, lo encontramos!" Los cazadores estaban eufóricos, la alegría iluminaba sus rostros, y abrieron la puerta sin dudarlo. Pero lo que encontraron en su interior los petrificó. "¡Esto es una locura!" Sus ojos se abrieron con incredulidad. Habían descubierto un enorme anillo de espacio con un gigantesco cocodrilo humanoide encadenado a él. La bestia abrió los ojos y fijó su mirada en los invitados no invitados, enviando escalofríos por la espina dorsal de los cazadores Los ojos cortados verticalmente del monstruo cocodrilo infundieron un miedo instintivo dentro de los corazones de los cazadores del Gremio de Carroñeros, excepto uno. "¡Ja!" Solo Randolph explotó de energía. "¡Encontramos al monstruo jefe!" Con todas sus habilidades listas para disparar, cargó contra la criatura. Sus subordinados temblaron al contemplar su robusta figura. "¡Escuchen! ¡No tengan miedo! ¡Todos, ataquen juntos! ¡Recuerden la profecía! ¡Si derrotamos a esa cosa, tendremos toda la gloria y la riqueza!" dijo Randolph, recordando a los demás la profecía. —Pronto, la vida nacida de la muerte se liberará de su sello. Y ese poder resucitará a los muertos La promesa de un poder que desafiaría a la muerte había alimentado el deseo y la confianza de los cazadores mientras deambulaban por el laberinto. ¡Esas momias son la prueba! ¡El poder de resucitar a los muertos debe estar latente aquí! Pensó uno de los cazadores. Todos creían que ese poder amenazante solo podía pertenecer al Gremio de Carroñeros, y lo único que se interponía en su camino era el monstruo cocodrilo encadenado. La recompensa sería suya una vez que la criatura fuera derrotada, como era el caso en todas las mazmorras que habían encontrado hasta el momento. "¡Vamos!" "¡Si atacamos a la bestia juntos, tenemos una oportunidad!" "¡Confía en Randolph...!" Pero en ese momento, las cabezas de los cazadores que valientemente cargaban hacia adelante explotaron. "¡¿Qué demonios?!" La cola sustancial de la bestia cocodrilo fue responsable del ataque. La criatura era tan grande como una montaña y, a pesar de estar atada por cadenas, miraba a los lamentables humanos con arrogancia como si fueran meras polillas volando hacia las llamas. De la boca de la bestia salía humo blanco mientras sus alargadas mandíbulas formaban una sonrisa cruel. Cortó diez cuellos en cuestión de segundos. Los cuellos de los casi inexpugnables tanquistas del Gremio de Carroñeros. "¡Sálvanos...!" Los cazadores supervivientes, con los rostros pálidos de horror, comenzaron a tambalearse hacia atrás. Eventualmente, se dieron la vuelta y comenzaron a huir por donde vinieron. "¡No, no puede terminar así! ¡Debo sobrevivir!", gritó un cazador. Pero antes de que pudiera escapar, la cola del monstruo cobró otra vida. La única esperanza que les quedaba era Randolph. "¡Sí, tenemos a Randolph! ¡Él puede salvarnos!" Los cazadores supervivientes se volvieron desesperadamente hacia Randolph, pero lo encontraron inmovilizado contra la pared por el asalto inicial. "Uf..." Randolph, empapado en sangre, se puso de pie de nuevo. Había sufrido daños considerables, pero sus ojos aún ardían con intensa determinación. "Interesante... Por fin he encontrado algo por lo que vale la pena luchar". Una vez más, encendió su maná y cargó contra la criatura. Pero algo se movió contra él, imperceptible a simple vista. La sangre se esparció como una fuente mientras Randolph gritaba, agarrándose el hombro al que ahora le faltaba el brazo. "¡S-Sanador...!" Randolph giró la cabeza, buscando frenéticamente un sanador. Su rostro ya estaba marcado por una palidez mortal. No puedo vencer a ese monstruo. Fue un partido desigual desde el principio. ¡Es increíblemente poderoso! En ese momento, la imagen de Thomas Andre, el maestro del gremio de carroñeros, pasó por la mente de Randolph. Su sola mirada podía hacer temblar a Randolph y quedó grabada para siempre en su memoria. La bestia lo sacudió con el mismo miedo abrumador que sentía por el famoso maestro del gremio: el miedo de enfrentarse a un oponente muy superior. "Tenemos que retirarnos..." La voz temblorosa de Randolph escapó de sus labios. Un rugido aterrador estalló del cocodrilo gigante encadenado. El poderoso rugido infundido con poder mágico obligó a los cazadores restantes a comenzar a huir con toda la energía que les quedaba. Pero quiso la suerte que la cadena que unía el cuerpo del cocodrilo gigante se rompiera, iniciando un frenesí de caos infernal. \*\*\* Randolph siguió corriendo sin mirar atrás. Nunca había corrido tan frenéticamente en toda su vida, pero como resultado, había logrado salvar su propia vida. "¡Maldita sea!" El problema era que Randolph era el único superviviente. Habiendo perdido a todo su equipo, murmuró las mismas palabras incesantemente, con el rostro tenso por el miedo y la ira: "Es un monstruo. ¡Un monstruo!" El monstruo era invencible. Si hubiera podido hablar, Randolph habría suplicado clemencia. Incluso estaba preparado para caer de rodillas. No podía entender por qué una bestia mágica tan poderosa estaba confinada en un lugar como este. No podía comprender cómo una bestia de tanta fuerza podía estar atada por cadenas tan lamentables, incapaz de moverse. Su mente estaba sumida en el caos. ¿Qué demonios es este lugar? De repente, cuando las paredes del laberinto se desmoronaron, Suho apareció ante Randolph. Suho reconoció al cazador de rango A entre las grietas de la pared y abrió mucho los ojos, sin saber que su rostro alegre estaba a punto de convertirse en el objetivo de la ira reprimida de Randolph. "¡Tú...!" De los ojos de Randolph salieron chispas. Pero entonces, surgió una idea astuta. ¡Sí, captúralo y úsalo como cebo! Cuando ese cocodrilo venga a capturarme, lo tiraré. ¡De esa manera, puedo sobrevivir! Randolph corrió hacia Suho con gran entusiasmo. No importaba cuántas heridas hubiera sufrido, acabar con un invocador era un juego de niños para él. Después de todo, él era Randolph, el tanque de rango A del Gremio de Carroñeros. Mientras el oponente no fuera un monstruo jefe, no había nadie a quien no pudiera dominar en una pelea. Un rugido atronador brotó de todo su cuerpo mientras concentraba un aura explosiva en su puño. Su tremenda fuerza era suficiente para aplastar a un simple invocador como un insecto. "¡Todo esto es gracias a ti! ¡Si no fuera por ti, podríamos haber elaborado una estrategia paso a paso...!" "¿Elaborar una estrategia...?" Suho inclinó la cabeza. En ese momento, la pared se derrumbó y se reveló la enorme sombra sobre la que Suho había estado cabalgando. La revelación dejó a Randolph destrozado. ¿Qué demonios está pasando? De pie frente a él estaba el Ciempiés de Arena de Dientes Venenosos. El mismo monstruo que se había cobrado la vida de numerosos cazadores lo suficientemente valientes como para entrar en la pirámide de Kamura estaba a escasos centímetros de distancia. Esto es increíble... ¿Cómo puede un invocador invocar a una criatura así? Como cazador de rango A, Randolph estaba bien versado en la invocación de magia. Sabía que era imposible invocar a un monstruo de nivel jefe con algo tan simple como invocar magia. Y lo que es más importante, era probable que una criatura así devorara al invocador. "Oh, Dios mío..." El amenazante ciempiés de arena del desierto rojo había aparecido con Suho en su espalda.
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Estás leyendo el capítulo 51 de Soy el Unico que Sube de Nivel: Ragnarok (Novela), un novela. La existencia de la Tierra está amenazada una vez más mientras los Itarim, los dioses de otros universos, buscan llenar el vacío dejado por el Ser Absoluto. Sung Jinwoo no tiene más remedio que enviar a Beru, el rey de… Este capítulo tiene publicado el 10 de marzo de 2024, Traducido por el grupo Segador. Soy el Unico que Sube de Nivel: Ragnarok (Novela) tiene 376 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.