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Leer Soberano de los Tres Reinos (Novela) Capítulo 1441 online gratis en español

🏴 Grupo: Asura✍️ Traducción: Asura
Desde su posición estratégica en las alturas, el señor demonio podía captar todos los detalles de su entorno en un abrir y cerrar de ojos. La majestuosidad de los demonios celestiales se exhibía en cada pequeño movimiento que hacía. Los tres expertos empíreos de la Tribu Celestial del Sur intercambiaron miradas confusas. Se leyeron el pánico en los ojos. Como cultivadores empíreos, podían sentir la inmensa aura que irradiaba el supuesto demonio ante ellos. Era tan fuerte que incluso ellos se sentían indefensos. Psicológicamente hablando, no le temían a ningún cultivador humano. Incluso habrían acorralado a un humano para luchar primero. Escuchar que su enemigo era un demonio debilitó su fortaleza mental incluso antes de que comenzara la lucha. La antigua guerra para sellar demonios había involucrado a cientos, no, miles de razas en todo el Abismo Divino. La Tribu Celestial del Sur no fue la excepción. Contaba con menos territorio y recursos que la humanidad, por lo que no había sido blanco de ataques. Aun así, eso no disminuyó en absoluto su temor por sus antiguos enemigos. Después de todo, ninguna raza nativa había sobrevivido a aquella antigua guerra. “Ustedes tres, escuchen” la voz tiránica del señor demonio resonó una vez más. “Su buen trabajo involuntario me inspira a darles una oportunidad. Los tres parecían bastante perturbados. Intercambiaban miradas furtivas, con el deseo evidente de retirarse. Habían roto la Estela Fronteriza solo para asaltar las tierras humanas. Solo querían saquear y despojar. Nunca imaginaron que algo así sucedería antes de conseguir algún producto. En cambio, metieron la pata. “Jaja, ni se te ocurra huir. En mi dominio, no puedes huir por muy rápido que seas.” El tono del señor demonio no era feroz ni intimidante, pero sus palabras, con serenidad, eliminaron al instante la idea de huir del trío. No esperaban que estos pensamientos fueran percibidos inmediatamente por su enemigo. Acabo de liberarme de la restricción, así que necesito algunos peones útiles. Ustedes tres no son tan malos. Son justo el tipo de vasallos que necesito. Recuerden, esto es una recompensa de mi parte. Si saben lo que les conviene, ¡no deberían discutir! El tono sereno del señor demonio les puso la piel de gallina. ¿Seguidores? Eran expertos muy eminentes dentro de la Tribu Celestial del Sur, los mejores entre los mejores. No podían aceptar convertirse en sirvientes de alguien, pues estaban demasiado acostumbrados a estar por encima del resto. Había un verdadero obstáculo psicológico. Trueno fue el primero en rugir. "¡En tus sueños, idiota! ¿Quieres que sea tu sirviente? ¿Te crees digno? ¡Zhong Liyan, Nube Roja, matémoslo juntos!", gritó a sus compatriotas. Los ojos de Zhong Liyan también brillaban de ira. Era incluso más noble que sus compañeros de su raza, miembro de su familia imperial. Estaba acostumbrado a esclavizar a otros, no a ser esclavizado. La experiencia inversa era peor que matarlo directamente. “¡Tiene que morir!” La intención asesina de Zhong Liyan era evidente. El rostro de Nube Roja se sonrojó, y su instinto asesino estalló. "¡Vamos!" Tres figuras se convirtieron en tres rayos de luz y se precipitaron hacia el señor demonio. Lanzaron ataques devastadores con movimientos despreocupados, cargando hacia adelante en un asalto temerario. El aura y el ímpetu de tres expertos empíreos atacando al unísono eran increíbles. El aire crepitó y crujió, creando innumerables ondas que desgarraron el mundo. A pesar de la distancia, Jiang Chen aún podía sentir la aterradora conmoción. El calor de la batalla parecía capaz de arrollarlo en cualquier momento. “¡Esta es tu única oportunidad de irte, Jiang Chen!”, recordó el Pájaro Bermellón. Jiang Chen lo pensó un momento. ¿Irse? ¿Iba a dar media vuelta y huir, como un desertor cobarde? No le convenía dejar las cosas así. ¿Pero qué otra cosa iba a hacer? ¿Tendría la oportunidad de irse más tarde, cuando el señor demonio terminara de recuperarse? Se sintió impotente por primera vez en su vida. Todo se desarrollaba demasiado rápido como para que pudiera seguirle el ritmo. En las Ocho Regiones Superiores, siempre había sentido que todo estaba a su alcance. Por muy mal que se pusieran las cosas, nunca se había sentido particularmente impotente. Pero el señor demonio celestial y los tres expertos empíreos de la Tribu Celestial del Sur le habían enseñado con dolor que algunas cosas eran completamente impredecibles. Que era normal que ocurrieran accidentes. Jiang Chen miró a los ocho hermanos de la Tribu Gólem de Piedra. "Gran Piedra, ¿qué opinas del señor demonio celestial?" Big Stone se rascó la cabeza. “Si los hermanos estuviéramos en nuestro mejor momento, probablemente seríamos iguales a él. Ahora... no lo sé”. Su orgullo habitual no le impidió ver la realidad de la situación. Podía sentir que el señor demonio se recuperaba rapidísimo a pesar de no estar aún en su mejor momento. En este aspecto, los ocho hermanos Stone no podían compararse. Su proceso de recuperación siguió a un período glacial de separación entre la consciencia y el cuerpo. Se necesitaría un proceso gradual para derretir el hielo acumulado. El señor demonio, por otro lado, no había recibido un golpe letal a pesar de estar sellado. Simplemente necesitaba un tiempo para calentarse y familiarizarse con sus facultades actuales. Esto no tomaría mucho tiempo. “No te preocupes, Salvador. ¡El señor demonio es feroz, pero nosotros, los hermanos, no tenemos miedo! ¡Lucharemos hasta la muerte!” proclamó Piedra Grande en voz alta mientras se golpeaba el pecho, preocupado de que Jiang Chen lo menospreciara a él y a sus hermanos por esto. Tiene razón. Los demonios son tontos. ¡Los gólems de piedra nunca tienen miedo! “¡Déjanos al señor demonio, Salvador! ¡Daremos todo lo que tenemos antes de permitir que te haga daño!” Los gólems de piedra eran bastante sinceros. “No es necesario” dijo Jiang Chen con una sonrisa. “El señor demonio es aterrador, pero no tenemos que luchar a muerte contra él. Ahora que ya no está sellado, debemos pensar en... Mientras hablaba, detectó una serie de pulsos rápidos bajo sus pies. Al instante siguiente, una telaraña de grietas apareció bajo la cima de la montaña. El Pájaro Bermellón parpadeó y se llenó de alegría. "¡Jiang Chen, esto indica la reaparición del arco legendario!" El corazón de Jiang Chen dio un vuelco mientras recorría con la mirada el paisaje. En medio de la cima, una fisura comenzó a ensancharse. Rayos de luz, más radiantes que las estrellas mismas, brotaban de su interior, resplandeciendo en su luminosidad. ¡Zas! La luz se elevó hacia el cielo. Dentro de esa luz sagrada había un arco antiguo, tallado con sencillez. Se había extendido naturalmente, tan redondo como una luna llena. Tres flechas doradas estaban colocadas en las cuerdas, como si una fuerza invisible controlara el arco. Irradiaba autoridad y fuerza. Las flechas apuntaban con precisión hacia el palacio. El Pájaro Bermellón estaba inmensamente complacido. "Como pensaba, como pensaba... esto tiene mucho más sentido. ¡La antigua Secta Primosanta no pudo haber dejado al señor demonio celestial correr libre de esa manera!" El corazón de Jiang Chen se elevó mientras examinaba la fuerza dentro del arco, el arma apuntando hacia la dirección del señor demonio. Era como si todas las grandes potencias presentes en este espacio hubieran sido absorbidas por el arco y sus misiles. La concentración de energía hacía que pareciera capaz de derribar el sol, la luna y las estrellas. En el palacio, el señor demonio se preparaba para usar una de sus habilidades más poderosas para derrotar a los tres miembros de la Tribu Celestial del Sur. De repente, su consciencia detectó una inmensa intención asesina que lo acechaba desde lejos. Su corazón latía con un terror desconocido. Esta fue una advertencia puramente instintiva de experto. Maldiciéndose a sí mismo, el señor demonio juntó sus enormes palmas, generando tres tornados negros que se precipitaron con una fuerza devoradora hacia los tres expertos empíreos. Los expertos del Sur Celestial estaban eufóricos ante la aparente distracción del señor demonio. Los tres tornados parecían demasiado casuales para ser efectivos, y el trío se lanzó contra ellos sin miedo. Por desgracia, solo al acercarse a los tornados se dieron cuenta de que los ataques eran mucho más fuertes de lo que imaginaban. Los vórtices negros tiraban como agujeros negros absorbentes, confinando los cuerpos de los cultivadores con hebras de energía de ébano. Perdieron el movimiento en una fracción de segundo. ¡Esto no es bueno! La angustia cruzó las mentes del trío casi simultáneamente. Fue justo en ese momento cuando... ¡Zas, zas, zas! Tres flechas doradas trazaron un arco a través del espacio, aparentemente ignorando por completo los límites del espacio-tiempo. Un destello de luz áurea atrajo los misiles hacia las inmediaciones del palacio. Las tres motas de oro llegaron con una rapidez increíble, más rápidas que un rayo. Su letal intención acorraló la zona por completo. Los tres expertos estaban mentalmente preparados para la inconsciencia. Finalmente comprendieron que el señor demonio intentaba usarlos como escudos. Las tres flechas doradas estaban destinadas al señor demonio, quien había aprovechado astutamente su presencia fortuita para intentar una maniobra defensiva. Los tres expertos sentían la proximidad de la muerte. El temor al más allá les azotaba la conciencia. Fue en ese momento que ocurrió algo muy extraño. Las tres flechas desaparecieron en un destello de luz un segundo antes de atravesar a los expertos, esquivando a los tres alienígenas y dirigiéndose directamente hacia el señor demonio en el aire. Este inesperado suceso permitió a los tres respirar aliviados. Sus cuerpos estaban empapados de sudor y sus mentes, eufóricas tras recibir una nueva vida. El señor demonio, por otro lado, estaba pálido como un fantasma. ¡Sabía lo temibles que eran las tres flechas! Podrían aplastarlo por completo. Precisamente por eso había atado a los tres expertos Celestiales del Sur como escudos de carne. Nunca se le había ocurrido que las tres flechas pudieran hacer lo que acababan de hacer. ¡Ignoraron su débil desvío y se dirigían directamente hacia él!
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Soberano de los Tres Reinos (Novela) Capítulo 1441

Estás leyendo el capítulo 1441 de Soberano de los Tres Reinos (Novela), un novela. Jiang Chen, el hijo del Emperador Celestial, reencarna inesperadamente en el cuerpo de un joven noble despreciado, por lo tanto, se embarcará en el camino del desvalido derrotando a todos. Nadie tiene el derecho a… Este capítulo tiene publicado el 15 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Asura. Soberano de los Tres Reinos (Novela) tiene 2374 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.